Respuesta a una carta sobre el artículo: "El Error del Calvinismo de la Expiación Limitada" Habiendo recibido una carta el día 22 de Noviembre de éste presente año 2002 referido al artículo o estudio "El Error del Calvinismo de la Expiación Limitada" por el Rev. D.A. Waite, Th.D., Ph. D., me ha parecido bien publicar la siguiente respuesta al hermano que me envió la carta dándome la oportunidad de referirme a ese importante tema de la expiación ilimitada de Cristo. A continuación se sigue la carta recibida, y luego la respuesta enviada por mí el 24 de Noviembre de este mismo año.
Estimado Hermano J... B ... : Gracias por escribirnos para hacernos llegar su opinión. Le saludamos y deseamos que Usted esté siempre bien mediante nuestro común Señor y Salvador Jesucristo. Me es grato ahora poder expresar mi opinión en respuesta a algunas de sus aserciones. Lo primero que deseo expresar, es que no me siento molesto por la "dureza de su carta", la razón de ello es que nosotros consideramos a Calvino un Héroe de la Fe y responsable indirecto de nuestra salvación; mi familia conoció a Cristo a través de mí; y yo, Adolfo Ricardo Ybarra, conocí a Cristo a través de Juan Bunyan, porque creí en el Señor a través de la lectura del libro "El Peregrino" de Juan Bunyan; y nosotros sabemos que Bunyan y la inmensa mayoría del glorioso período de la Reforma fueron todos Calvinistas. Por lo demás yo creo que Calvino fue una inteligencia de las más eminentes, si no es que fue la más eminente de la época de la Reforma. Así que el hecho de que ahora pueda descubrir algunos errores en su teología, no reduce para nada el gran respeto, la admiración, y especialmente la gratitud que siento por él y los hombres de la Reforma. A continuación, iré colocando mis opiniones seguidamente a citas de su carta, a fin de seguir el hilo de su pensamiento y de responder lo más completamente posible. Colocaré sus afirmaciones en forma de citas: Muchas gracias por alentarnos; yo también espero por medio de las explicaciones de esta carta alentarle a fin de que Usted ore por nosotros para que abundemos aún más en esta obra en la cual el Señor nos ha prosperado; lo necesitamos. Los que hacemos Literatura Cristiana Fundamentalista somos dos hermanos, mi hermano menor JULIO JOSÉ YBARRA, y yo ADOLFO RICARDO YBARRA, de una muy pequeña iglesia cristiana que se reúne en un hogar; pero el Señor nos ha bendecido para que a pesar de nuestra pequeñez y poca fuerza material, seamos bendecidos en el guardar su palabra y cumplir el ministerio que Él nos ha encomendado. Y esperamos en la gracia del Señor ser dignos de que el mensaje siguiente del Señor sea digno de aplicarse a nosotros:
Así que estaremos contentos de que Usted nos recuerde en sus oraciones delante del Señor, para que nos vaya bien y mejor aún en la obra que Él nos ha encomendado. Prosigo con su carta: Usted habrá notado que el estudio es precisamente sobre la EXPIACIÓN ILIMITADA que el Señor Jesucristo ha hecho en la cruz del calvario POR TODOS LOS HOMBRES, aún por aquellos que lo rechazarán y se perderán. Aunque el estudio surge en contraste con el error de la EXPIACIÓN LIMITADA. No obstante, creemos que el conjunto es muy bueno ya que el contraste ayuda enormemente a entender y realzar la verdad de la expiación ilimitada del Señor Jesucristo por todos los hombres. Debemos notar lo que se ha dicho desde el principio de ese estudio: "Sobre el título, no hay sino UNA consideración importante a ser tenida en cuenta en este estudio, y que es la estrictamente LIMITADA cobertura de la enseñanza de la "EXPIACIÓN LIMITADA" del Calvinismo. NO es nuestro propósito discutir ninguno de los otros CINCO PUNTOS del "T.U.L.I.P." Estoy atacando SOLAMENTE el TERCER PUNTO o la "L" del "T.U.L.I.P." sin discutir los pro ni los contra de los otros CUATRO PUNTOS. Esto ha sido hecho, porque al menos para mí, éste es el más IMPORTANTE ERROR del Calvinismo hoy"; esta es una aclaración importantísima a tener en cuenta antes de avanzar en dicho estudio. Yo veo que Donald Waite pudo hacer esta concentración en un solo punto a causa de que hay una importante cantidad de pasajes de la Escritura cuyo lenguaje es claro en expresar DIRECTAMENTE una expiación ilimitada del Señor Jesucristo en favor de todos los hombres, aún en favor de aquellos que lo rechazarán. Estos pasajes hacen afirmaciones directas, de tal forma que no es necesario extraer la expiación ilimitada mediante silogismos hipotéticos que arrancan de otros conceptos distintos; es decir que la expiación ilimitada NO ES DEDUCIDA de dichos pasajes por la sencilla razón de que es AFIRMADA DIRECTAMENTE por esos pasajes. Continúo respondiendo a su carta: Como lo hemos hecho notar anteriormente, hay una gran cantidad de pasajes que afirman directamente la expiación ilimitada; y el Dr. Donald Waite ha hecho un tratamiento de los términos de dichos pasajes, a fin de que se vea claramente que es por TODOS LOS HOMBRES por quienes Cristo murió, y la preocupación del Señor Waite fue poner de manifiesto cuándo esos pasajes se referían realmente a TODOS LOS HOMBRES; se puede afirmar que no ha sido arbitrario, sino que verdaderamente los términos que él señaló como denotando a todos los hombres eran y son realmente términos que denotan a todos los hombres. No creo que el Sr. Waite nos haya conducido por muchas evoluciones imposibles de seguir, como para llamarlo palabrerío, lo que él hizo fue un análisis de pasajes de la Escritura, y un análisis muy acertado. De manera que "la verdad revelada en las Escrituras", al menos estrictamente en este punto de la expiación ilimitada, es que las Escrituras AFIRMAN DIRECTAMENTE UNA EXPIACIÓN ILIMITADA DE CRISTO POR TODOS LOS HOMBRES, AÚN POR AQUELLOS QUE LO RECHAZARÍAN. Prosigo con su carta: Respecto a los pasajes de la Biblia que el Sr. Waite trató, siendo pasajes que afirman DIRECTAMENTE y sin rodeos la expiación ilimitada de Cristo por todos los hombres, no podemos decir que él haya torcido, ni siquiera que haya "interpretado" tales pasajes, debido a la claridad y llaneza con que Dios ha puesto los términos en dichos pasajes, el Sr. Waite solo se ocupó, y lo hizo magistralmente, en resaltar y hacer notar dichos términos como claramente expresados. Y aunque no creo que el Sr. Waite sea infalible, debe Usted saber que él se encuentra entre los mejores eruditos de la Biblia de ésta época, con un gran conocimiento de los idiomas originales de las Escrituras, y por lo que veo posee un estilo que se preocupa en analizar cuidadosamente cada expresión y término en los pasajes que analiza. Así como no creo que el Dr. Donald Waite sea infalible, debo expresar que tampoco creo que Calvino haya sido infalible, por más que sea cierto, y lo es, que él fue una de las mentes más brillantes de la historia de la iglesia. Pero doy gracias a Dios por todos los siervos que Él ha enviado para esclarecernos su Santa Palabra, y de que aún con errores, sus aciertos han sido tales que han redundado en el beneficio de la salvación de millones sobre este mundo. No hay duda alguna, y lo declaro de nuevo, que Calvino es uno de los héroes de la fe en la historia de la iglesia de Jesucristo; pero aunque sea un gran héroe de la fe, y lo es, no creo que haya estado acertado en sostener una expiación limitada, a causa de que había muchos pasajes que directamente afirmaban la ilimitada. Pero en su favor, me gozo en rescatar que sobre el final de su vida él se pronunció a favor de la expiación ILIMITADA, le ruego verificar esa información, yo procuraré hacerlo también. Sólo Dios sabe en que hubiera resultado si Calvino hubiera vivido lo suficiente para defender su última posición en favor de la EXPIACIÓN ILIMITADA Pero el Señor sabe por qué hace las cosas, Él es soberano. Respeto su derecho a no refutar nada; el tiempo corre y hay muchas cosas que es necesario hacer. Solamente quiero aclarar que la cuestión que Usted ahora insinúa, la de la Soberanía de Dios, es en efecto una cuestión distinta a la de la expiación ilimitada. Es necesario afirmar aquí que nada se puede hacer para disminuir la fuerza de los pasajes que Dios mismo en su soberanía ha puesto para declarar directamente la expiación ilimitada de Cristo por todos los hombres. Sólo tenemos dos caminos: afirmar que en todos esos pasajes Dios no quiso decir lo que dijo y entonces deducir la expiación limitada a partir de otros conceptos como ser de la Soberanía de Dios y de la Elección (que es el título de su carta); o bien, aceptar que Dios dijo lo que quería decir en esos pasajes, mayormente teniendo en cuenta la gran cantidad y la precisión de dichos pasajes que sostienen por afirmación directa la expiación ILIMITADA de Cristo por todos los hombres, y entonces, una vez aceptada la expiación ilimitada, tratar de entender POR QUÉ LA EXPIACIÓN ILIMITADA DE CRISTO POR TODOS LOS HOMBRES NO AFECTA A LA VERDAD DE LA SOBERANÍA DE DIOS Y LA REALIDAD DE LA ELECCIÓN DE QUIÉNES SE SALVARÍAN. Notemos que Dios no va a salvar a todos los hombres, sino sólo a los que crean en su Hijo Jesucristo. Los seguidores del Anticristo, que es el Papado, no se salvarán, de acuerdo con las Escrituras, como un ejemplo de personas que no se salvarán. La enseñanza Bíblica de la expiación ilimitada de Cristo por todos los hombres NO enseña que todos se salvarán, sino que Cristo murió por todos los hombres, aunque muchos lo rechazarán y se perderán. Esto lo tomo solamente como una exageración de su parte que se mezcló un poco con ciertas nociones sobre lo que debería deducirse de la verdad de la Total Soberanía de Dios. Aquí Usted ya se apoya por completo en la cuestión de la Soberanía de Dios, es decir, Usted razona, con un silogismo hipotético, 1) Cristo murió por todos los hombres (expiación ilimitada), 2) Toda la raza humana, queriendo significar la mayoría, le da la espalda. 3) Cristo no pudo salvar a todos aunque quería salvar a todos. 4) Cristo, que es la segunda persona de la Trinidad, es débil, no es soberano, la divinidad no es soberana, Dios no es soberano. De esta manera Usted demuestra que aceptar como verdad que Cristo murió por todos los hombres conduce al error de creer que Dios no es soberano. Su razonamiento sería aceptable si fuese el caso de que Dios mismo no haya afirmado con tanta claridad la verdad de la expiación ilimitada; así que nos vemos obligados a esforzarnos aún mucho más en nuestros pensamientos y en nuestro razonamiento a fin de explicar por qué Dios es soberano aunque él haya establecido una expiación ilimitada. Es decir, haremos lo que habíamos propuesto antes "aceptar que Dios dijo lo que quería decir en esos pasajes, mayormente teniendo en cuenta la gran cantidad y la precisión de dichos pasajes que sostienen por afirmación directa la expiación ILIMITADA de Cristo por todos los hombres, y entonces, una vez aceptada la expiación ilimitada, tratar de entender POR QUÉ LA EXPIACIÓN ILIMITADA DE CRISTO POR TODOS LOS HOMBRES NO AFECTA A LA VERDAD DE LA SOBERANÍA DE DIOS Y LA REALIDAD DE LA ELECCIÓN DE QUIÉNES SE SALVARÍAN." Primero veamos POR QUÉ LA EXPIACIÓN ILIMITADA DE CRISTO POR TODOS LOS HOMBRES NO AFECTA A LA VERDAD DE LA SOBERANÍA DE DIOS: Dios es soberano, no hay duda de ello: De manera que Dios ha establecido la existencia de todas las cosas que existen, así como su lugar en el universo creado, así como su relación mutua, su influencia mutua, su orden causal, sus relaciones como causas y efectos en los diferentes hechos, las relaciones de causa y efecto de todos los hechos, y finalmente, Él es Dios y sostiene todo e interviene en todo como a Él le place con su justicia. Dios es soberano. Ahora bien, según las Escrituras, Dios, en su soberanía, ha determinado que Cristo muera por todos los hombres aún ante el hecho (también determinado soberanamente por Él) de que no todos serían salvados. ¿Es débil Dios a causa de que soberanamente proveyó para la salvación de todos aunque también por su soberanía no todos serían salvados? De ninguna manera, ¿acaso no obró Él en su soberanía determinando un sacrificio perfecto en favor de todos los hombres, acaso no obró Él en su soberanía determinando salvar solamente a los creyentes en ese sacrificio? ¿Es acaso débil porque hace salir su sol sobre buenos y malos? como está escrito:
¿Y qué, si queriendo mostrar su magnificencia, o la magnificencia DE SU BONDAD, Él ha determinado hacer salir sobre todos el sol de la luz del mundo y hacer llover sobre todos la lluvia de su gracia, aún sabiendo que muchos no recibirían esa luz y que muchos serían como mala tierra que no aprovecha la lluvia? Como está escrito: Concluimos pues que Dios, en su soberanía ha tenida a bien manifestar LA MAGNIFICENCIA DE SU BONDAD dando un sacrificio por el que podrá ser salvo todo aquel que crea, y que es suficiente para todos los hombres, aunque no todos querrán creer en él; así Él es glorificado en la superabundancia y el excedente de su bondad, y en la realidad de su bondad para con sus enemigos. Vemos entonces que la expiación ilimitada en manera alguna se opone a la Soberanía de Dios, sino que está determinada por su misma soberanía a fin de manifestar la grandeza de la magnificencia de su bondad para con todos. Ahora bien, ¿Y si sólo los creyentes se salvarán, porqué Él en su soberanía no determinó que todos creyeran a fin de que todos sean salvos? Ésta ya es una cuestión enteramente distinta de la expiación ilimitada y que requiere una respuesta aparte. Es la cuestión de la existencia de los que se pierden y de la justicia de su perdición: Sobre la cuestión de la existencia de los que se pierden: Si Él hubiera determinado que todos sean salvos hubiera podido hacerlo impidiendo la existencia de los que lo rechazarían y dejando existir solamente a quienes lo aceptarían, pero ya sería una creación con una historia enteramente distinta a la nuestra, y entonces tampoco resaltaría su bondad para con todos en contraste con la maldad de quienes voluntariamente rechazan su salvación y su bondad. Él decretó la existencia de quienes sabía que creerían en Él, y la existencia de quienes sabía que lo rechazarían, también porque era necesario que sea notoria la veracidad de sus amenazas contra la maldad, además de su salvación, como está escrito: Así que tenemos la manifestación de su Soberanía al permitir la existencia de los perdidos para manifestar su ira, así como la existencia de los salvos para manifestar las riquezas de su gloria y su misericordia. Sobre la cuestión de la justicia de la perdición de los incrédulos: Los vasos de ira son verdaderamente dignos de ira por cuanto son culpables según las Escrituras. Y los vasos de misericordia son librados de la condenación mediante la misericordia que es en Cristo Jesús, a quien los vasos de ira no aceptan. Porque en su soberanía, Dios ha determinado la existencia de la voluntad humana, de la responsabilidad humana, y por consiguiente, de la necesidad de su juicio contra el pecado del cual el hombre es así culpable; porque si no hubiera responsabilidad humana no habría juicio, porque donde no hay culpa no hay condenación. Pero Dios ha dejado en claro que el hombre es responsable de sus actos, así Dios ha establecido el universo creado, y que el hombre no podrá escapar de la condenación por sus pecados a no ser que crea en su Hijo Jesucristo como único Señor y Salvador. De manera que la existencia de la voluntad humana y de la responsabilidad humana, no es una indicación de que el hombre puede salvarse él mismo, sino una indicación de que ya está condenado por su culpa, y de que además los que se pierden rechazando a Cristo hacen mal uso de su voluntad al repeler su salvación y son también responsables por ello, la cual responsabilidad también ha sido determinada por Dios en su soberanía. Así que no hay debilidad en Dios en que exista un orden que Dios mismo ha decretado, no hay debilidad en que exista la voluntad, la responsabilidad, y la culpabilidad del hombre, como está escrito que Dios lo ha establecido: De manera que no hay debilidad en Dios que ha establecido el orden de todas las cosas, y no hay injusticia en Él cuando condena a quienes Él en su justicia ha hecho culpables, dentro de un orden universal en donde Él en su soberanía ha determinado la existencia de la culpabilidad. (Si Dios quiere espero poder escribirle pronto completando este punto y la respuesta al resto de su carta, espero continuar con PORQUÉ LA EXPIACIÓN ILIMITADA DE CRISTO POR TODOS LOS HOMBRES NO AFECTA A LA VERDAD Y LA REALIDAD DE LA ELECCIÓN DE QUIÉNES SE SALVARÍAN) Hasta pronto. Y Que el Señor le bendiga grandemente por su gran gracia mediante Jesucristo. Amén. Adolfo Ricardo Ybarra. Luego envié una continuación del asunto el 1 de Diciembre del 2002: Estimado hermano J ... B ... : Gracias a Dios, puedo ahora retomar el asunto de la expiación ilimitada desde donde lo dejé en mi respuesta anterior. Había dicho "Si Dios quiere espero poder escribirle pronto completando este punto y la respuesta al resto de su carta, espero continuar con POR QUÉ LA EXPIACIÓN ILIMITADA DE CRISTO POR TODOS LOS HOMBRES NO AFECTA A LA VERDAD Y LA REALIDAD DE LA ELECCIÓN DE QUIÉNES SE SALVARÍAN ". Concluyo el punto anterior afirmando que teniendo en cuenta la gran cantidad y la precisión de dichos pasajes que sostienen por afirmación directa la expiación ILIMITADA de Cristo por todos los hombres, aceptando la expiación ilimitada por vía directa, por revelación directa en palabras directas de Dios, hemos tratado de entender POR QUÉ LA EXPIACIÓN ILIMITADA DE CRISTO POR TODOS LOS HOMBRES NO AFECTA A LA VERDAD DE LA SOBERANÍA DE DIOS. Esto no fue una demostración de por qué, sino una conciliación de la verdad de la soberanía afirmada en la Biblia, con la verdad de la expiación ilimitada también afirmada en la Biblia; no pretendí demostrar porqué una verdad no afecta a la otra, ya que si ambas verdades son claramente afirmadas en la Biblia, sólo debemos tratar de entender por qué no es admisible una contradicción presentada a posteriori. Ya que no podemos negar nada de lo que está escrito. Ahora pasaré a tratar de mostrar, no de demostrar, cómo la verdad de la expiación ilimitada de Cristo no contradice a la verdad de la elección de quiénes se salvarían, es decir, como la Biblia afirma ambas verdades, no es admisible ninguna contradicción presentada a posteriori. Primeramente, afirmo conforme a las palabras del Señor, que EXISTE UNA ELECCIÓN ETERNA DE DIOS DE QUIÉNES SERÍAN SALVADOS, y también afirmo que TODOS ESTOS ELEGIDOS SON SALVADOS SIN FALTAR UNO SOLO. Esta es la verdad, cualquier afirmación insinuando o "deduciendo" que un escogido puede perderse, no sólo es una especulación, sino que es una directa contradicción de las palabras del Señor Jesús quien dijo:
¿Quién en su sano juicio podrá dudar de que se dice aquí que SÓLO los escogidos y TODOS los escogidos se salvan? Lamentablemente muchos, de los arminianos, metodistas, adventistas, pentecostales, y muchos bautistas, y otros, NO VEN O NO QUIEREN VER LO EVIDENTE DE LAS PALABRAS DEL SEÑOR. Porque el Señor usa el término ESCOGIDOS como EQUIVALENTE a salvados. En Mateo 22 los escogidos son los que permanecen en las bodas del rey, mientras que los demás llamados no fueron escogidos. DE MANERA QUE SÓLO LOS ESCOGIDOS POR DIOS, Y TODOS SUS ESCOGIDOS SE SALVARÁN, CONFORME A LA PALABRA DEL SEÑOR.
De manera que el día de la siega, Dios juntará a sus escogidos de los cuatro vientos, y aquellos que no son recogidos no son sus escogidos, así que ningún escogido es dejado, ni se pierde. Y la oración de los escogidos será escuchada y se les hará justicia y Cristo vendrá y les salvará; como está escrito:
Así que ni uno sólo de los escogidos se perderá, ni ninguno de los que no son escogidos se salvará. De manera que la elección de Dios para salvación de sus escogidos es inmutable, por cuanto es Dios mismo quien inmutablemente permanece considerándolos justos mediante la justicia de Cristo imputada a ellos, como está escrito:
Y esa es la verdadera razón por la que Dios no permitirá que ninguno de sus escogidos se pierda, y por la que no condenará a ninguno de sus escogidos, la razón es que Él los ha justificado de una vez y para siempre mediante la fe en Cristo; y como todos sus escogidos son justificados para siempre, todos ellos serán finalmente glorificados para siempre, como está escrito: Porque a los que antes conoció, también predestinó para que fuesen hechos conformes a la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos; De manera que los escogidos son precisamente aquellos que no se jactan de justicia propia alguna, sino que habiendo creído en Cristo les ha sido imputada la justicia perfecta de Cristo, por lo tanto, han quedado justificados de una vez y para siempre ante el Dios Santo, por cuanto su justicia es la de Cristo mismo, la justicia de Dios, la única justicia que Dios acepta, la cual ha sido imputada sobre sus escogidos por cuanto éstos menospreciaron su propia justicia y recibieron la justicia que de Dios viene.
Porque Dios hace todas las cosas según el consejo de su voluntad, y en cuanto a la elección su voluntad ha sido que su elección no fuese hecha en base a ninguna circunstancia misteriosa o desconocida, por lo tanto no en base a obra o mérito alguno de los escogidos, sino solamente "EN CRISTO", en quien solamente los escogidos pudieron encontrarse por "LA SANTIFICACIÓN DEL ESPÍRITU Y FE DE LA VERDAD", o "EN SANTIFICACIÓN DEL ESPÍRITU, para obedecer y ser rociados con la sangre de Jesucrist o". Porque no hay medio ni causa que pueda posicionarnos en Cristo y traer salvación ni elección excepto la fe en Cristo, de acuerdo con el designio eterno e inmutable de Dios: 8 Porque por gracia sois salvos por la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios:
Y después de estas Escrituras, se nos hace necesario repetir y enfatizar QUE NO HAY CAUSA ALGUNA DE ELECCIÓN EN LA VOLUNTAD DE DIOS EXCEPTO ELEGIR "DE GRACIA" (NO "PARA" GRACIA) A AQUELLOS QUE ÉL VIO ESTAR EN CRISTO POR MEDIO DE LA FE A LA CUAL ÉL LOS LLAMARÍA EN SANTIFICACIÓN DEL ESPÍRITU. AMÉN. De lo contrario, la elección quedaría causada por alguna circunstancia o cúmulo de circunstancias predestinadas desconocidas entre las cuales puede sospecharse entrar el mérito humano en alguna serie de decisiones meritorias; pero no fue por circunstancias, sino solamente "EN CRISTO" que los escogidos han sido predestinados, no se nos dice PARA ESTAR EN CRISTO, lo cual supondría algo anterior a estar en Cristo, y no hay nada anterior excepto lo que va unido a estar en Cristo que es la Santificación del Espíritu y la fe EN ÉL. Amén. Tristemente, aquellos que no son elegidos, no lo son a causa de no haber creído en Él, no son elegidos por haber querido establecer su propia justicia antes que la de Dios, no son elegidos por no haberse posicionado en el eterno refugio y la perfecta justicia: EN ÉL:
Si Dios quiere estimado hermano, espero poder continuar con estos asuntos y responder a su segunda carta. Que el Señor le bendiga grandemente por su gran gracia mediante Jesucristo. Amén. Adolfo Ricardo Ybarra.
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