Puestos a pensar, ¿podemos decir que avanzamos a velocidad de vértigo en el uso de las TIC en el aula? o más bien... ¿avanzamos en lo que nos interesa y mantenemos trasnochadas metodologías? Me encantó la frase de este artículo: "[..] el proceso de innovación que había caracterizado los años anteriores parece querer tomarse un receso, al menos temporal. Así lo muestra el descontento por la falta de innovaciones de los asistentes al tercer “Web 2.0 Summit” celebrado en noviembre o las críticas al evento “Le Web 3” celebrado en París en diciembre." Cada vez más me doy cuenta de la maravillosa frase (creo que de Antonio Bartolomé) que se utilizó ya hace una década y que hoy, más que nunca, es necesario aplicar: Dejemos de hablar de "Usos de los medios didácticos", y empecemos a hablar de los "Usos didácticos de los medios". Porque ya sabemos que una tiza, en manos de un maestro, puede abrir mentes y corazones. Y una PDI en manos de otro, puede no abrir más que las bocas. Creo que de esto nos hemos ya dado cuenta, simplemente si hemos asistido a algún que otro encuentro de "maestros locos por las TIC"... Y aunque los medios, obviamente, ofrecen diferentes posibilidades, no cabe duda que
es la METODOLOGÍA la que debe evolucionar. Porque las herramientas no
son más que eso... herramientas que posibilitan un trabajo. Pero es el
estudio, la perspectiva, la idea, la puesta en práctica, la resolución
de problemas, la participación activa... el conjunto, lo que hace que
de un tronco salga un palillo, una mesa o un retablo.La idea es que ahora disponemos de herramientas increíbles en la escuela. Algunas de ellas, no las imaginábamos ni soñando. Y que nos ofrecen una serie de posibilidades increíbles. Pues yo creo que son estas posibilidades en la PRÁCTICA las que es necesario compartir. Son las ideas y la resolución de conflictos, el papel que hace una herramienta para enseñar un contenido u otro, y el papel del alumno y del profesor al realizar determinada tarea lo que es necesario investigar. Hablamos mucho de programas usados, y poco de cómo los usamos y para qué. Compartimos y almacenamos enlaces, pero no compartimos qué hicimos con ellos y cómo resultó. Y, sobre todo, hablamos de lo que hacemos y nos sale bien, pero se nos olvida compartir lo que hicimos y nos salió mal y por qué... Y fue precisamente esto lo que nos hizo aprender una metodología, que vamos puliendo poco a poco. Pero lo haríamos más rápido si no nos doliera tanto hablar de nuestros fracasos o, mucho peor, si no nos ofendiera tanto que otros critiquen nuestra metodología. En definitiva: investigamos mucho, descubrimos muchos recursos... ¡¡y luego seguimos usando los mismos en el aula!!. Porque parece que el uso real de las TIC en el aula, en estos momentos, sólo se limita a un puñado de opciones:
Aaahh... bueno..., pero estamos innovando. O quizá es que estamos tan preocupados en innovarnos, que a veces se nos olvida enseñar... Y perdón por la autocrítica. Puedes dejar un comentario (y también una crítica) en esta página. |


























