"A vos lo que te hace falta: es un guiso"
Eso fue lo primero que se me ocurrió viendo a mi jefe empezar el lunes de alpargatas, y almohada recién despega. mi jefe, a quién de aquí en más denominaré D, (no sea cosa que hoy o mañana se le de por googlear y me descubra), es un tipo peculiar. es un francés que emigro a Uruguay. Sí, así cómo lo leen, y comprendo la indignación de muchos.
Tanto hablar de los cientos y miles que dejan el paisito por la crisis. Acá ni crisis, ni un rabano, hay que preparse hay gente esperando en la retaguardia y ya van emprendiendo el ataque. Cómo si esto fuera poco, siendo nosotros un paisito de morondanga, no sólo nos vienen a ocupar el lugar, sino que ya llegan siendo jefes!...el terror de la clase media.
Quiero que sepan que esta creciente ola de inmigrantes stressados, que buscan el camino a cabo polonio, no es exclusiva de nuestro país, aparentemente quieren tomar la región. Lo comprobe hace unos días caminando por San Telmo, nadie hablaba español, y quiénes lo hacían presentaban graves razgos de incapacidad mental, casi cómo si lo estuvieran aprendiendo. Entre gestos y macacadas vi a algunos que aún recordaban algo de su idioma, intentar comunicarse con algún nórdico, desconozco si eran suecos, alemanes o noruegos; lo mismo da a la hora de explicarles donde queda florida y lavalle.
Bueno no puedo más que avisparlos sobre de este suceso de principio de siglo y sigo con lo mio.
Necesito hacer una aclaración al respecto de mi comienzo, cuando yo pense: "a vos lo que te hace falta es un guiso" , no me refería a la condición fisica de D, ni a ningún razgo de desnutrimiento, ni de anorexia ni mucho menos. Es que si bien conserva el temor al mate, ya ha probado las tortas fritas, conoce las alpargatas, el socio espectacular,la laguna garzon, los vinos de carrau y alguna que otra cosa que no contará. Y siendo que se aproxima el invierno, y viendo que D come tantas verduras, lo mejor que uno puede proporcionarle es una receta de guiso, y que moje el pan, tome el vino y pasée feliz por estas callejuelas que al parecer lo llenan de paz.
Y a llorar al cuartito, unos vienen...otros se van...y no creo que halla nada mucho mejor, ni nada mucho peor que esperar, lo importante es que el mundo gire y que cada quién encuentre su lugar.
Y yo sigo trabajando, que en cualquier momento me descubren y me mandar a dejar notas a otra parte...