



A los que escogieron el amor
¿Escogiste
el amor? Pues ahí tienes todas las semillas de la vida. Ahí tienes la
siembra de la fe, del dolor, de las lágrimas y de los milagros. El
momento más luminoso es encontrarlo, el más decisivo es arraigarlo y el
de mayor rendimiento, cultivarlo y saber vivirlo todos los días.
Recuerda
que buscar amor no es amarse, y vivirlo a medias es como no haberlo
conocido. Hay que darse por entero. ¡Cuántas vetas ocultas llevabas sin
saberlo! ¡Cuánto que aprender tu corazón, que volar tu pensamiento, que
decir tus palabras y que iluminar tu alma! ¡Cuántas vetas ignoradas y
cuántos manantiales cerrados estallan de pronto inundándote la vida!
No
concibas el amor tan perfecto que te resulte irrealizable… ni tan
imperfecto, que te resulte vulgar. No cierres la llave a la sinceridad
y la confidencia, porque detrás de esa puerta se mudarán el silencio y
la incomunicación, y poco a poco te irán despojando de todo lo que
tienes.
Las cosas del amor no son de fuerza, sino de
entendimiento; no se imponen, hay que dejar que broten solas. No lo
derroches, pero tampoco lo restrinjas. No lo reclames, ni lo fuerces,
ni lo exijas: gánatelo, merécetelo y dale cuerpo haciéndolo renacer muchas veces. Es
mejor la confianza que el encubrimiento, ceder que mentir, comprender
que empecinarse, probar que rechazar, convencer que obligar.
Piensa
antes de obrar. No juzgues con precipitación. No te exaltes, no te
apasiones. Busca el justo medio, el equilibrio, el aplomo. El respeto
es esencial: si fallas, el amor se resquebraja y perece. Es como
haberle dado el golpe de muerte.
El amor es lo único que alivia
el dolor. Es como un aceite suavizante para lo áspero, lo reseco, lo
duro que encierra la vida. Cuando se ama, el corazón no es rígido, es
ondulante… como si lo movieran la brisa y la condescendencia.
El
rencor es tan corto que va derecho por el camino del perdón. La
cicatrización es tan rápida, tan imperceptible, que casi no da tiempo a
las disculpas y las explicaciones. Con esta cadena de perdones se hace
el amor.
Y con ese amor se hace la vida.
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