ME LO CONTÓ LA LUNA.
(20 Abril del 2006)
Autor: Juan Alberto Jacob Fernández
Universidad del Mar -
2006
I.-
Diciembre de 1973, la brillante luminosidad de la luna caía sobre el solitario árbol en el medio del patio del colegio, que con sus hojas lacias de color grisáceo y algunas ramas dañadas por rayos y el viento, parecía un venerable guerrero que quería demostrar que su larga lucha por la vida estaba a punto de terminar. Al fondo, el portón del colegio, portón que Julio Rojas Alcázar, Profesor Básico de treinta y cuatro años de edad recién cumplidos, alcanzó a cruzar no más de 100 veces en su corta estadía como profesor, y que al abrirse ofrecía una triste vista de luces titilantes de la planicie en las afueras de Lebu y un camino modelado por el constante pasar de carretas, arados y últimamente de “jeeps” y camiones militares. A la derecha, por sobre la pandereta hecha de bloques de barro y paja pintada de blanco se podía apreciar un perezoso, casi secreto, sinuoso y oscuro río que se incrustaba en una aparente selva insensible. A la izquierda, el tenebroso pantano, enemigo de ebrios y amigo de suicidas, empapaba el ambiente del colegio con un aire húmedo y pestilente que a veces se hacía insoportable, y que la mayoría de las veces se podía contrarrestar con el aroma de crisantemos, malvas, narcisos, cardos que crecían alrededor del patio, a pesar que nadie los plantaba ni los cuidaba.
Julio era un hombre astuto, de hablar pausado y muy seguro de sí mismo. Los años de disciplina y devoción docente, más algunas profundas experiencias sociales y políticas habían terminado por cambiar al joven inmaduro e inexperto egresado de una Universidad de la ciudad de Antofagasta en un hombre hecho y derecho. Ese inolvidable 13 de Diciembre, al atardecer y después de despedir a los últimos alumnos de los cursos superiores, Julio Rojas caminó hasta el borde del patio del colegio donde se detuvo, sin decidir qué hacer. Daba la impresión que quería disfrutar al máximo el brillo y transparencia en el aire que sólo los días de primavera tienen. “Otra primavera en mi vida”, dijo, respirando profundo y mirando enamoradamente el cielo. Rojas Alcázar tenía sensibilidad de poeta. Siguió caminando, ahora con sus brazos y boca abiertos para poder poner más oxígeno en sus pulmones.
Al interior del colegio, en sus respetivas salas de clases, había otros dos profesores. Los tres eran más bien camaradas que amigos, diferentes en carácter y gustos, pero los animaba el mismo espíritu. La rutina diaria del proceso educativo de la escuela los unió mucho más y el mutuo respeto que se demostraban los llevó a formar una real amistad. Pedro Estay Martínez era de Tocopilla, Profesor Básico titulado en la gloriosa “Abelardo Nuñez”, avejentado prematuramente, tenía sólo 34 años. De semblante severo, voz ronca y ademanes rudos, profundo, agudo, de humor duro y fumador empedernido. Mario Ruiz Soto, el “niño romántico”, como se le llamaba. Delgado, moreno, ojos melancólicos, barba hirsuta, ademanes femeninos y voz suave, ardiente, impresionable y orgulloso. Nortino, venía de la ciudad de Iquique, nació un 8 de octubre de 1945 en el Barrio Matadero, barrio de hombres y mujeres del rigor, cuyos ancestros probablemente conocieron de cerca lo que aconteció en la matanza de la Escuela Santa María.
Julio, entretenido en su devoción astral, se dio cuenta que un grupo de soldados o carabineros -no estaba seguro- a caballo venía por el camino en dirección al colegio; el verde pardusco de sus uniformes sólo conseguía que la figura del caballo y el jinete fuera una. Se distinguía claramente el brillo del cañón de los rifles que llevaban en bandolera y la espada que orgullosamente llevaba al cinto el corpulento guía del grupo. Julio trataba a todos de “mi cabo”.
Julio se preguntaba qué estaban haciendo frente a su escuela. De repente, la naturaleza de su quehacer le alumbró lo que podría ser. Era un horroroso mensaje que recibía. Un instinto, más bien que su razón, se lo decía. Algo terrible iba a pasar.
Y el mismo instinto le decía que debía esconderse de los uniformados. Giró a la izquierda rápidamente, se arrodilló y reptó sobre la húmeda tierra del patio del colegio, logrando alcanzar la sombra lunar que entregaba el árbol solitario que nadie regaba. Mientras los uniformados trataban de abrir, o echar abajo el portón, Julio alcanzó a esconderse debajo de unas carretas que se usaban para que los alumnos llevaran sus herramientas y colaciones a los huertos del colegio los días jueves y viernes, días en que el Ingeniero Agrónomo, funcionario de la Municipalidad de Curanilahue colaboraba con el colegio dirigiendo estos huertos. Huelga decir que Mario ni Pedro se dieron cuenta de la aparición de los uniformados.
Eran siete uniformados que estaban comandados por un oficial nacido en el centro del pueblo de Lebu. La familia del oficial tenía una tienda de abarrotes frente a la plaza, tienda que surtía de víveres a los pobladores del pueblo durante la semana, y de dulces, galletas, cigarrillos y helados a los jóvenes durante el fin de semana. El profesor Ruiz vivía en la remodelación que se hizo en terrenos del sector norte de la plaza y que fueron abandonados por sus dueños antes de 1970. Se le llamó ”remodelación” porque las casas eran de cemento, no tenían tejas en los techos, se pagaban con dividendos y tenían estacionamientos para autos. Mario tenía cuenta de crédito en el almacén cuyo nombre era “El Trovador”. Cuentan algunos vecinos que ese nombre lo sugirió a su mujer el dueño del almacén y padre de Pablo, en honor a su único hijo, el oficial que asaltó el colegio ese 13 de Diciembre de 1973. Pablo a sus 12 años ya cantaba y tocaba flauta dulce y guitarra; su padre esperaba de él un músico formado musicalmente en el conservatorio de la capital.
Una vez dentro del colegio el oficial daba instrucciones a sus subordinados de buscar y apresar a Pedro Estay Martínez, profesor del segundo ciclo de Educación General Básica del Colegio Los Aromos. Juan Estay Vilches, padre de Pedro, era Regidor por el Partido Socialista en la Comuna de Tocopilla. “Yo sé lo que tengo que hacer, y no necesito consejos de nadie, soldado”, profería el oficial refiriéndose a un subordinado que repetidamente le decía : “Oficial, no tiene derecho, es la corte quien decide, Ud. no es el Juez , no—“ “¡Silencio!” rugió el oficial, con voz afectada por la rabia, “ A ti te voy a mandar a la Corte Marcial, obedece!.
El corazón de Julio latía fuerte. “!Cielos!” pensó. “¿Es posible? Y su cabeza comenzó a temblar como se le hubieran tirado un balde agua fría. La cara del oficial estaba roja de ira y desesperación; Julio apreciaba claramente el blanco de sus grandes ojos y el negro de sus cejas y bigote en horroroso contraste
Escondido, Julio ahora entendía lo que estaba sucediendo. Pero era algo tan fuera de lo común, tan horrible que él fantaseaba que estaba soñando. “Está todo tan brillante, tan hermoso—la luna, el campo, el bosque, el cielo-. El suspiro de la primavera cubre todo y gente va a ser asesinada. “¿Cómo puede ser?” “¡Imposible!”. Sus pensamientos caían en confusión. Tenía la sensación de estar perdiendo la cordura al descubrir que él ve, escucha y siente lo que no está acostumbrado a hacer, pero que no debe escuchar, ver y sentir lo que está sucediendo. Su confusión iba en aumento.
“!Sargento, ya lo tenemos!” gritó el conscripto más joven del grupo de uniformados y ex alumno del mismo Colegio. Ahí estaba el profesor Estay, sonriendo nerviosamente pensando que era una broma de mal gusto, y buscando desesperadamente dónde estaban Julio y Mario, sus camaradas. Estaba amarrado de manos y trataba de esbozar una resistencia que sólo coadyuvaba a energumenizar a sus captores en esta desigual prueba de fuerzas. El profesor Estay fue amarrado al árbol solitario del patio del colegio a la espera de un vehículo que lo trasladara al regimiento Coraceros de Infantería en el centro de Lebu.
Desesperado por su incómoda situación, Pedro repasaba y repasaba mentalmente qué había hecho mal para provocar que una decisión como la que estaba viviendo tuviera un comienzo y sin saber cuál iba a ser el fin. Venían a su mente esos días de verano que pasaba con sus padres y hermanas en playas tocopillanas como Playa El Camello, Caleta Boy, Balneario, las fiestas de la primavera y los carnavales que se celebraban en la Plaza Municipal del centro del pueblo, los campeonatos de boxeo entre regimientos, sus amigos, sus familiares, y las interminables conversaciones y tertulias literarias con su gran amiga Anita María Vergara de quien estaba muy enamorado, pero nunca se atrevió a decírselo. Recordaba a su padre, viejo luchador sindicalista que se equivocó muchas veces debido a su incultura, pero dio cátedra de cómo cuidar y defender a sus hijos. “Te amo, papá”, “ Anita, tengo miedo” repetía Pedro incesantemente. A su mamá no la conoció. El camión llegó y esperaba en la entrada que le llevaran al “prisionero”. Lo que siguió fue una escena horrible y salvaje; Pedro pidiendo explicaciones y misericordia con sanos ruegos al comienzo para terminar dando gritos desgarradores que cortaban el aire al igual como lo hace un cerdo al cual no logran matar al primer intento. Un ruido sordo, y luego un inesperado y opresivo silencio se apodera del ambiente. Julio vio claramente, aunque con pasajes vagos como de sueños, la claridad de un pálido resplandor, la caída de un cuerpo, y una pequeña fumarola que se elevaba muda hacia la atmósfera.
Media hora después, Julio se vio de pie en medio del patio sin saber cuándo ni cómo él había salido de su escondite debajo de las carretas. Su rostro estaba pálido y cubierto de copioso sudor; una tristeza física que lo torturaba y no le permitía descubrir la naturaleza de sus sentimientos, algo parecido a una enfermedad terminal, aunque más nauseabunda y terrible. “Pedro”, “Mario”, “Peeeedro”, “Maaaario” susurraba, creyendo que los llamaba con todas sus fuerzas. Esa noche Julio, en su pieza donde vivía al interior del colegio donde trabajaba; no escribió poemas como era su costumbre, no jugó ajedrez, no leyó sus libros ciencia ficción ni escuchó radio. Pasó horas observando a través de la ventana el círculo plateado de la luna en el hermoso cielo azul sureño. Trataba de pensar, pero sus pensamientos eran confusos, sombríos y pesados como si una nube hubiese descendido sobre su cerebro.
II.-
En octubre de 1974, mes en que Julio celebra su cumpleaños número 35, y mientras estaba tomando desayuno con algunos alumnos en el casino, llega la correspondencia diaria de Arauco. Nadie escribía a Julio ya que su mundo de amistades se reducía a los que tenía en Lebu. Padres fallecidos y un hermano menor literalmente perdido en Calama, era su realidad familiar. Primos y tíos que dejó en Antofagasta estaban más preocupados de sus propias improntas que de escribir a un pariente que se había ido al sur “hartazo tiempo atrás” como diría un pampino de las salitreras.
Con mezcla de sorpresa y curiosidad revisa el sobre cuya fecha de envío era “16 de Agosto de 1974” y de recepción “14 de Septiembre de 1974”. El sobre había sido abierto y vuelto a cerrar antes de llegar a sus manos.
TOCOPILLA, 15 de Agosto de 1974.
Sr. Julio Rojas A.
Estimado señor:
Quizás le sorprenda recibir una carta de la ciudad de Tocopilla. Mi nombre es Ana María Vergara y amiga de Pedro Estay. Cada vez que Pedro venía a visitarnos yo disfrutaba mucho escuchando lo feliz que se sentía trabajando con Uds. en esa escuelita del sur. Conozco bastante bien su vida y la de Mario Ruiz. Pedro era un ferviente admirador de Uds. Pasábamos horas charlando de cosas que a él le preocupaban y permanentemente se apasionaba con los temas, por ejemplo, del tipo de educación que estamos entregando a nuestros niños y jóvenes, que ese tipo de educación contenga los deseos y las intenciones de todas las corrientes filosóficas, dogmas religiosos y posiciones políticas, del crecimiento y bienestar económico del país y su gente, de la decepción que a veces sentía de los políticos, la importancia de la juventud en nuestro proceso de cambios, los errores gubernamentales cometidos, y su temor a lo que él llamaba “guerra”. Para él, todo lo que intentara controlar las libertades de las personas y no preocuparse de crear y proporcionar las oportunidades de crecimiento para todos, era “guerra”.
Anita, me decía, vivimos tiempos difíciles. Si el país se quiebra institucionalmente tenemos que convencernos que estamos entrando a un proceso de “guerra” en donde es necesario temerle más a aquellos que matan el alma que aquellos que matan el cuerpo, porque la muerte física es menos terrible que la muerte espiritual. En conflictos de esta naturaleza se destruye la parte externa del ser, pero su alma no sólo no se puede destruir, aún más, puede renacer. Ante la “guerra” todos somos culpables y no podemos escapar de esa realidad y permanentemente nos equivocamos al no aceptar que de una manera u otra somos participantes directos y responsables de la “guerra”. Cuando deseamos que los que piensan igual a nosotros sean los victoriosos, también estamos participando espiritualmente de la “guerra” y seríamos unos hipócritas afirmar que nada tenemos que ver en ese cuento.
Sr. Rojas, Pedro nunca me vio como su polola, su enamorada ni futura esposa; pero si estoy segura que siempre ocupé un lugar preferente en su corazón. He vivido mucho tiempo enamorada de Pedro y seguiré de por vida enamorada de él, de sus ideas sobre el hombre y sus cambios, sus esperanzas y sus amores. No pido saber qué pasó y cómo fueron sus últimos segundos de vida, porque me quedo con lo que él pensaba sobre el bienestar del hombre y eso me bastará para no sentirme culpable de ser partícipe de una “guerra” que él no quiso y nunca buscó. Vivo tranquila y feliz observando esas esquinas de mi pueblo donde disfruté de largas y entretenidas conversaciones con él, mirando esos bancos de plazas y avenidas frente al mar donde sentados por horas me abría un mundo que me costaba entenderlo sin su ayuda, y finalmente, sintiendo el aroma de su perfume que tengo grabado de por vida en mi cerebro. Espero recibir respuesta a esta nota. Por favor, extienda mis saludos a Mario.
Reciba Ud. mis saludos y cariños.
Ana María Vergara.
Julio no contestó la carta. Pedro descansa en paz.
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Spiniak Issues. ( July,08th.,2005)
Juan Jacob Fernández
Universidad del Mar - Iquique
I always wonder what our political parties, politicians, governmental institutions, educational system and Church are doing to protect our nation greatest natural resource - our children. Don't you think we have to roll our sleeves up and get the job done as educational community, social community, city, region, government?
Chilean children are being sexually abused, minute by minute, hour by hour, and day by day, at the hands of predator and sexual abusers and it seems, I remark "it seems" that our laws do not punish abuser properly, and "it seems" that laws allow these individuals to repeatedly seek out new victims and "it also seems" that some lawyers and judges do not have the courage or the personal fortitude to tackle these situations head-on.
My purpose, to expose all these situations, is to encourage each and every person who reads this to insist on , whether there is a law or people that actually protect these life destroyers , be changed and socially punished respectively, since NOBODY must have the right or the freedom to abuse on children damaging their life and blackenning their soul.
To determine who are reponsible; what individuals, policemen and authorities are involved? , who is profitting political revenues from the well known issue called "Caso Claudio Spiniak" which has transformed our country into a mess?. This scandal agitated Chile during two years, since a) a conservative congresswoman ( Pía Guzman) declared that some of her own political allies were involved; b) Pablo Longueira, main leader of the political right wing, denounced that Guzman's declarations were a "political montage" against his political party; c) Mr. Jocelyn-Holt, a historian attacked news media stating that media's focus reflects a combination of anti-semitism and homophobia, regarding that Spiniak was Jewish and bisexual; d) a gay bathhouse owner identified Daniel Calvo, an investigative judge originally appointed to the case, as one of his clients and the Supreme Court ruled to dismiss him from the Spiniak case for "improper behaviour" ; e) a 20-year-old woman (Gemita Bueno) was sued by a senator who felt her description of her abusers impugne his honor despite his name was not mentioned anywhere; f) television network faced criminal charges of violating a law forbidding the taping of interviews without permission of politicians involved; g) congressmen are accused by press, radio and television representatives of approving a bill that severely restrict the capacity of reporting sexual conduct of any public figure, including politicians, considering this an attempt to inhibit freedom of the press.
I could go on telling and describing fatal and horrible facts, but Who is taking care abused children's mental health?; Why were all these people overlapping their selfish and obscure political interests instead of being worried upon how many other boys and girls have nott been included in this ghostly list and that they still are close to the wolf's mouth?; Why mass media continues focusing its attention to accessories events being aware of its ethical duty of being aside the weakest who cannot be listened to?; Why was everybody concentrated on military men, politicians, policemen, priests' pains? And who was worried about childrens' pains?; nobody was, unfortunately. Mass media has never been interested on this kind of suffering.
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VIOLENT EARTHQUAKE IN IQUIQUE-CHILE ( 13th.,June,2005 )
Last Monday 13th while all our students were in class our city was shaken by a hoarse and violet earthquake. The terror people got was increased by the news of a possible "tsunami", fear based on the cataclysm suffered by people in Asia some months ago.
I am a Teacher of English at Universidad del Mar in Iquique- Chile, that evening I was leaving my office to go back home. I met many people, I said good bye to many of them and, in the way to the entrance door, we organized our uncertain duties for next morning. It was in that precise moment everybody heard a strange thrilling motion which covered halls and offices as a whole; the shocks were so violent and varied that one had to balance in walking. It was in that moment I took shelter close to a door opened just a few seconds ago. As far as I remember and within this unwilling state of inconciousness I saw glass, pieces of windows, stones of plenty sizes falling down on some students' heads which was followed by a complete dust saturation of the atmosphere causing total darkness. The stairs were like walking across a waterbed with waves coming from behind and to my right and left, therefore, I thought if the epicenter was along the coast, this would be a 5.0 magnitude earthquake at least!, at least!.
I managed to get through to my family but it was impossible, since we had a dial tone on the phone at Reception Desk 2 hours later the earth phenomena.
At 9:00 p.m. approximately, I could know my family, my wife and my older daughter were safe at home, not without living desperate hours completely constrained by the fear that a new earth shock could destroy our living nest..
When I got back home, about 10:00 p.m., the phone was completely out at that point, and still no sign of my younger daughter (21). She was supposed to be at the University. She studies Agronomy. To cut a long story short, a glimmer of hope when she called us up communicating she was at her best friend's house commenting and resting. I knew God was taking care of her. There was a lot of glass in the living-room and pieces of plaster and dust everywhere. No water and no electricity.
Twelve dead people, one thousand wounded people and millions of dollars in material losses. We will never know whether all Nature's wildness will tell the same story, including this mysterious and lawless "convulsion of nature".
¿Nuevo Vietnam?
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Artículo publicado en el Diario “ El Nortino” de Iquique el 19 de Agosto del 2002. |
“Pelea entre naciones o grupos dentro de una nación usando fuerza militar”; “esfuerzos que se hacen para eliminar el crimen, enfermedades, etc.”; “tratar de eliminar algo o alguien” (Diccionario Oxford “Advanced Learner’s). Las tres definiciones de guerra se adecuan claramente a la problemática que se ha planteado Estados Unidos para invadir e exterminar a Irak. Durante dos décadas hemos observado cómo este país se ha transformado en un laboratorio gigante de terrorismo y crímenes contra la humanidad. Y también se puede apreciar los diferentes grados de silencio, olvido y complicidad de esta sociedad al respecto. El derrumbe de las torres de Nueva York ha corrido la cortina de la indiferencia. Mucha de la información que se maneja ya se conocía desde hace mucho. Para nadie es novedad las atrocidades que Saddam Hussein cometió con las tribus kurdas al norte de Irak hace 14 años. Uso del gas venenoso y armas biológicas/químicas son algunas de estas armas de exterminio masivo. Pero lo más indignante es poder confirmar, por un lado, lo poco que el mundo entendió de esto, y lo poco que se ha hecho para ayudar a este pueblo ante tanta barbarie y, por otro, constatar que el miedo que se use este tipo de armas en ciudades y pueblos americanos ponga en primera plana el drama de los kurdos. ¿Por qué ahora? El 11 de Septiembre tiene la respuesta.
Bueno, “qué se fizo del rey que después de hecho da dolor” parafrasearía un actor Shakesperiano. Algunos afirman que la falta de inspección y control en Irak hace extremadamente difícil, si no imposible, detectar los esfuerzos que Saddam Hussein está llevando a cabo para establecer definitivamente su programa de armas de destrucción masiva, y lo que es más grave, afirmaba el Presidente Clinton “ si fallamos hoy, Saddam y sus seguidores se convencerán que pueden actuar impunemente , aún frente a una resolución del Consejo de Seguridad que confirma la existencia de ese tipo de armas. ¿ Es realmente la invasión a Irak la solución del problema?. Richard Perle, Consejero del Pentágono, afirma que Hussein está del lado del terrorismo institucionalizado y predice que el Presidente Bush atacará Irak a comienzo del año próximo. Da la impresión que el Pentágono está muy convencido de esta acción, pero el Parlamento y la ciudadanía lo están?. Ya en 1954 Lyndon B. Johnson decía, refiriéndose a la situación Indochina y específicamente en Vietnam: “cualquier acción debe ser tomada con el total conocimiento y consenso del pueblo americano”. Diez años después Johnson dejaba su cargo por no haber sabido seguir sus propios consejos. ¿Qué pasaría si Estado Unidos ataca a Irak sin aliados?, ¿ Están preparados para absorber los costos que una ocupación de largo aliento implica en dinero y en vidas?. Así como la guerra en Vietnam fue cambiando en escenarios cada vez más duros y comprometedores, una guerra contra Hussein podría resultar más brutal y dura de lo que se espera. El pueblo americano podría aceptar una gran cantidad de bajas, pero siempre y cuando entiendan y estén convencidos del porqué de esta guerra. Los resultados desastrosos en la economía mundial que se podrían producir. La reacción de los pueblos musulmanes frente a esta invasión dado lo perverso que se tornan algunos sectores radicalizados de estos grupos sociales. ¿Estarán todos los integrantes de la OTAN y el Consejo de Seguridad de acuerdo con esta iniciativa bélica, considerando que Estados Unidos ha rechazado categóricamente participar en la creación de un Tribunal Penal Internacional que sanciones el genocidio u otros crímenes contra la Humanidad?.
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ANÁLISIS ABIERTO Nº 4
PLAN GENERAL ( 13 de Febrero del 2007)
La Universidad del Mar sigue a “paso firme” con su proceso de rediseño curricular y en el cual estamos todos involucrados directa e indirectamente. Colaboramos decididamente con la Vicerrectoría Académica Nacional a través de los Coordinadores Nacionales, de manera indirecta, en la elaboración de productos curriculares fundamentales en el proceso innovador que estamos viviendo, pero ahora nos queda responder de manera directa con las exigencias que este rediseño nos plantea. Al respecto algunas consideraciones:
a) Al hacer un análisis de fondo de la estructura y características de las mallas y planes de estudio de las actividades curriculares de la Escuela de Educación y Humanidades, más algunas de otras carreras, he podido colegir que la sumatoria de acciones pedagógicas en cada una de las actividades curriculares que conforman el Plan General de Universidad, intentan articular las bases de un diseño innovador que asegure, en nuestros estudiantes, habilidades intelectuales necesarias en el razonamiento externo e interno, creatividad, resolución de problemas, toma de decisiones, comunicación, entre otras. La actividad curricular “Pensamiento Crítico” apunta a ese logro. Como se ve a simple vista en los Planes de Estudio de nuestras carreras, esta actividad está ubicada mayoritariamente en el primer semestre de las carreras. En la medida que se atomice esta actividad curricular y se aplique una política reduccionista de las actividades que ellas involucran por considerarlas inoficiosas y carentes de trascendencia curricular, definitivamente estaríamos cometiendo un gran error. Esta atomización y reducción, que podría ser decidida por algunos directivos de carreras, no nos permitiría usar el Pensamiento Crítico como un elemento central en el diseño de la instrucción; no podríamos hacer que el estudiante pueda entroncar sus experiencias con sus nuevos aprendizajes; sería difícil esperar que el estudiante pueda “analizar” si no tenemos claro cómo enseñarle los elementos de ese análisis; los estudiantes no lograrían adquirir una idea clara de la relación que existe entre creatividad, resolución de problemas, toma de decisiones y comunicación en el plano de desempeño de competencias intermedias y finales; entre otras. Como acercamiento a una postura institucional innovadora, me permito sugerir que se implemente y operacionalice un lugar de encuentro, de trabajo, de estudio y de intercambio de experiencias - independiente del nombre que tenga y dependiente de Vicerrectoría Académica de sede - donde todos los docentes que sirvan la actividad curricular de “Pensamiento Crítico” en las diferentes Escuelas, puedan sugerir contenidos conceptuales, procedimentales y actitudinales, reactivos metodológicos y evaluativos coherentes con las exigencias que la (s) carrera (s) impone (n) (tiempos, profundidad, articulación específica, mediciones de avance, participación docente, registros fenomenológicos, etc.), análisis de la factibilidad de realización desde el punto de vista bibliográfico, infraestructura e insumos experienciales que coadyuven a dar un buen inicio académico-curricular a este Plan General; recordemos que la sumatoria de horas dedicadas a la instrucción de las actividades curriculares en cuestión es casi del 80%, dejando un 20% para actividades curriculares de especialidad, y en mi opinión, deberíamos hacer el esfuerzo de presentar actividades motivadoras, eficaces y organizadas que nos permitan sobreponernos a un eventual desánimo de los estudiantes al no ver muchas actividades curriculares de especialidad, que es lo que la gran mayoría de los alumnos espera. No olvidemos que todas estas actividades al interior de las carreras deben ser registradas cuantitativa y cualitativamente para ser objeto de análisis de funcionamiento y de base al cuerpo de evidencias académicas para el proceso de Acreditación que se nos acerca a pasos agigantados, especialmente las carreras de Educación y Medicina. Esta propuesta, de realizarse, debería partir ya, dado que esta impronta también debe incluir planes y estrategias de integración y perfeccionamiento docente al resto de los profesores que tienen acciones docentes en el primer semestre y que también deben participar de esta visión holística de formación.
b) Las otras dos actividades curriculares, Taller de Desarrollo Socio Personal y Habilidades Comunicativas, las considero, en lo personal, complemento de Pensamiento Crítico. Estas dos actividades mencionadas reafirman la idea que estas actividades deben estar presentes en todo el currículum que las carreras instrumentalicen. Por un lado, el cambio de paradigma es de uno lineal a uno transversal, de una visión segmentalista a una visión holística que recupere lo mejor de los educadores clásicos que planteaban que el estudiante es el centro del contexto de enseñanza-aprendizaje, que como persona es “intrísecamente buena” (J.J. Rosseau “Emilio”), y que a través de su aprendizaje debe alcanzar su plenitud personal; y por otro lado, un paradigma que supere los falsos supuestos en que se basó la educación durante el siglo XX. Finalmente, soy un convencido que nuestra propuesta, definitivamente, debe basarse en una abierta actitud y voluntad institucional de operacionalizar un currículo propio, auténtico, innovador, desafiante, integrador, flexible y confiable que remueva radicalmente nuestras conciencias y sea una “revolución” en el plano de las relaciones curriculares y personales entre el discente y el docente. Ésta es nuestra oportunidad de alinear nuestro currículo nacional, ordenar nuestro quehacer pedagógico y crecer para hacer una Universidad solidaria, democrática y técnicamente consistente.
NOTA:
1) Una vez reiniciadas las clases, volveremos a juntarnos a conversar sobre Educación en la instancia “Encuentros Pedagógicos” que organiza la Escuela de Educación y Humanidades de la sede. Quedan todos invitados;
2) Si algunos de los colegas quiere enviar artículos al blog, complementar puntos de vista, refutar posiciones, etc, serán muy bien recibidas. Sólo envíe el material al correo del Director de la Escuela de Educación y Humanidades y será publicado íntegro.
3) Opiniones y alcances sobre los Módulos de Integración lo dejé para otra ocasión, dado que es un tema multivariable que debe ser analizado en profundidad.
Hasta la vista.
Universidad del Mar - Iquique






