Unos buenos enlaces http://www.fantasiasmiguel.com/proyectos/proyectos.asp http://www.dltk-holidays.com/summer/msunmask.htm
http://www.101dibujos.com/
http://www.jigzone.com/gallery/Animals
Un buenas actividades para Autismo
Área de Auto cuidado:
Cepillar los dientes mediante conteos Cepillar el cabello por conteos Lavar las manos por medio de conteos Lavar la cara por medio de conteos Poner los calcetines Abrocharse los zapatos Abrochar los botones Abrochar cierres Ponerse la ropa Trabajar el control de esfínteres. Manejo de conductas( Mírame, Ven aquí, Mira esto, Dame uno igual, dame uno diferente)
Área de estimulación sensorial
Estimulación auditiva
Estimulación visual
Estimulación táctil
Estimulación olfativa
Estimulación gustativa
Aplicación de la técnica del cepillado
Muchos
la llaman la técnica del cepillado, porque utiliza un cepillo,
Esta técnica
requiere un cepillo especial de tipo quirúrgico que se
El cepillado
debe ser rápido, moviendo el cepillo de un lado a otro
Nunca debe
"restregarse" la espalda sobre la misma área. Hacer
Dejar fuera
la cabeza y la cara porque éstos son espacios personales
Si esta
técnica se hace correctamente, no se siente el cepillado sino
El objetivo
es mantener la calma en el individuo y ayudarlo a Se deben tomar algunas precauciones:
·
Evitar el cepillado sobre la piel lesionada, con quemaduras,
·
Prestar atención a la persona a la que se aplica esta técnica
por
· Si
la piel enrojece mientras se cepilla, probablemente sea una
· Si
algo inusual o inesperado ocurre, se debe consultar de Descripcion de la tecnica: Programa de Cepillado a Presión
¡Wilbarger
sugiere un buen programa de cepillado antes y después de
¡Para
esta técnica se necesita un cepillo terapéutico
especial y Objetivo
¡Proporcionar
input sensorial controlado y organizado para ayudar
¡Ayuda
a liberar naturalmente endorfinas las cuales poseen varios ¡Procedimiento: cubrir cada área de 1 a 5 veces. La Técnica 1 de 3
¡Colocar
el brazo del adulto con la mano en pronación. Empezar por
¡Cepillar
todo el brazo de arriba abajo. Cruce la espalda y vaya La Técnica 2 de 3 ¡Repetir el paso 1 con el otro brazo, mano y palma.
¡Para
trasladarse del brazo a la pierna coloque la mano del niño
La Técnica 3 de 3
¡Empezar
cepillando el lado externo de la pierna. Cepillar desde la ¡Repetir el paso 5 en la otra pierna. Compresión Articular 1 de 4 La Compresión Articular debe ser completada de 8 a 10 veces sobre cada articulación. Los pies y los dedos reciben 3 compresiones. Asegurarse que los dedos están relajados. No pellizque o apriete la piel cuando realice la compresión articular. Compresión Articular 2 de 4
¡Hombro:
Coloque una mano sobre el hombro. Coloque la otra sobre
¡Codo:
Enderece el codo para que no esté torcido. Coloque las manos
¡Muñeca:
Coloque las manos sobre ambos lados. Sólo apriete en ésta
Compresión Articular 3 de 4
¡Dedos:
Coloque sus dedos sobre el medio de la articulación de cada
¡Cadera:
Coloque una mano por detrás de la cadera y la otra mano Compresión Articular 4 de 4
¡Rodilla:
Extender la pierna. Colocar la mano sobre ambos lados. Sólo
¡Tobillo:
Colocar una mano en el tobillo y con la otra cubrir el Frecuencia: Cada 2- 4 horas como sea necesario. Recomendaciones
¡El
cepillado es más efectivo cuando tiene contacto directo con la
¡Mantenga
en una posición vertical a la piel cuando se realice el
Recomendaciones
¡La
presión del cepillo es muy importante para que ele programa
sea
¡Asegurarse
de que se está cepillando con la misma presión todo el
Recomendaciones
¡Cubra
cada superficie una a la vez. No tiene que cepillar el brazo y
¡El
orden no es tan importante como el hacer bien cada parte a su
¡Durante
el cepillado y la compresión articular mantienes un
¡Chequea
el cepillo cada vez que lo vas a usar asegurándote que esté
Precauciones ¡No cepillar a niños menores de 2 meses. ¡No cepillar sobre lesiones (heridas)
¡Si el
niño tiene decoloración de la piel o salpullido luego
del
¡Este
programa debe ser implementado bajo la supervisión de un
¡El
Programa de cepillado necesita ser seguido por actividades
Actividades de Motricidad
En
el suelo, soplar fuerte y continuado llevando la pelota o globo lo
más lejos posible
Actividades Sociales
SOCIALIZACIÓN El
carácter de ser social, o sea en relación del hombre,
hace que la 1.
Involucre al niño
dentro de todas las actividades de 2.
Dele seguridad
consintiéndolo y atendiendo a sus 3.
Los niños
molestan, se muestran tristes y del mal 4.
Debe hacerse un
ambiente agradable, alegre y 5.
Cando el padre, la
madre, los hermanos están 6.
Recuerde lo
importante que es motivar los niños 7.
Cuando el niño
quiera comunicarse con sus padres, hay 8.
Los padres deben
ayudar al niño a ver y conocer su 9.
El niño
detesta la soledad, le produce angustia e 10.
Cuando ya el niño esté
más entendido, hágale juegos de 11.
Saque al niño a la calle con
frecuencia; llévelo a ver 12.
Es muy importante el ejemplo que
tienen los niños de sus 13.
A medida que el niño va
comprendiendo, enséñele a ordenar 14.
Jugando, el niño desarrolla
la inteligencia y los 15.
Los juguetes no siempre tienen que
ser comprados; los CONTROL O MANEJO DEL COMPORTAMIENTO PARA PREVENIR CONDUCTAS INADECUADAS 1.
Observe lo que el niño hace bien, las
cosas positivas 2.
La madre no debe ser variable respecto a regaños
y castigos. 3.
Cuando el niño se encuentra en una
situación nueva, se pone 4.
Si encuentra que el niño tiene conductas
negativas, vaya Usted
escogerá cuál es la mejor forma de hacerlo. Ejemplo:
Limpiarse 5.
El niño imita lo que ve; por esto se le
debe proporcionar un 6.
No diga al niño, a todo lo que haga, que
NO. Dele libertad, 7.
Mantenga al niño ocupado; haga que le
ayude en los oficios de 8.
El rechazo es frecuente en el caso de los niños
con retardo 9.
No hacer nada negativo delante del niño,
como por ejemplo, 10. No comprarlo con nadie. 11.
No culparlo de su propia situación, por ejemplo:
decirle que no 12.
Darle los regalos oportunamente, aprovechando cuando sea
del
Enseñanza de niños con trastornos del desarrollo
Los padres vienen a nosotros con cuentos de horror sobre un viaje reciente al supermercado, a un restaurante o a la casa de un vecino. Aunque algunas veces puede resultar divertido recordarlo, los incidentes en los cuales un niño ha tirado un estante de un gran almacén, ha tenido rabietas, o ha tirado comida en un restaurante son muy molestos y embarazosos para un padre. Otros incidentes, como ponerse delante de un coche en la calle o perderse en la playa, pueden poner en peligro la seguridad del niño. En cualquier caso, el niño que es demasiado indisciplinado se aprisiona a sí mismo y a su familia. No es probable volver a un restaurante o a cualquier otro sitio público si todas las miradas están fijas en ti y el niño, puesto que gritó, tiró comida, mantel y platos la última vez que estuvisteis allí. De modo similar te volverás reticente a invitar gente a tu casa si tienes miedo de que el niño pueda desbaratar una cena. Incluso malos comportamientos leves, como el masturbarse delante de tus invitados durante la cena, es posible que te quiten las ganas de hacer una fiesta. Tú y el niño acabáis siendo prisioneros, por así decirlo; su mal comportamiento es su carcelero. Pero no tiene por qué ser así. Tu hijo puede llegar a ser la persona más atractiva y agradable de una multitud. Este capítulo sugiere algunas técnicas simples para hacer que la exposición a la comunidad sea segura y divertida tanto para el padre como para el hijo.
Enseñanza preparatoria
La mayoría de la gente está de acuerdo en que la mejor forma de atajar un problema es evitar que ocurra. La mayor parte del entrenamiento en sociedad del niño debería completarse antes de introducir al niño en un escenario social. El niño debería aprender algo sobre un lugar o cómo comportarse en ese lugar, mientras está en circunstancias más controladas o familiares de su casa o la escuela. No debería esperar a aprender nuevas formas de desenvolverse en un ambiente que es de repente nuevo, extraño y quizá espantoso. Por otra parte, un buen entrenamiento preparatorio asegurará que el niño, con tu ayuda, necesitará sólo trasladar una conducta ya bien establecida a nuevas condiciones.
Visitar una tienda
El entrenamiento preparatorio se puede ilustrar mejor utilizando un ejemplo concreto de una visita proyectada a una tienda. Empieza practicando «la tienda» en casa. Crea una pequeña tienda de ultramarinos en casa colocando algunas latas, tarros y cajas en un estante como en el mostrador de una tienda de ultramarinos, y consigue un carrito de la compra. Haz que alguien sea el tendero que maneja una caja registradora dejuguete. Ten algo de dinero preparado para pagar la comida. Empezando con el paso más simple, enséñale simplemente a empujar el carro en una línea recta, y a seguir y a parar a tu orden. Apoya, recompensa y castiga al igual que en otros programas (utiliza cereales como recompensa al buen comportamiento y palmadas en el trasero por mal comportamiento). Haz que el niño pare el carro mientras tú pones objetos, y más tarde haz que él ponga los objetos en el carro según se lo pidas. Siempre actúa en pasos graduales. Por ejemplo, en el mostrador de pagar, primero deberías darle al cajero el dinero; más tarde enseña al niño a hacerlo.
Estará aumentando considerablemente su vocabulario receptivo en este entrenamiento: «Para», «Pon las judías verdes», «Necesitamos comida para gatos», «Dale el dinero al hombre». Al mismo tiempo estarás enseñándole a controlarse: «No, no corras, anda», «Manos abajo, no molestes», «Coge mi mano». Quieres estar razonablemente seguro de que el niño no dejará caer o tirará objetos de la compra, que no chillará cuando empuje el carro, o se comportará mal de otras formas antes de que vayas a la tienda.
Al planear la primera visita a un lugar público haz que sea corta y simple y que se centre en el niño. No lo lleves a una larga jornada de compras a un supermercado grande y bullicioso donde haya mucha gente y donde puedas quedar atrapado en una larga cola en la caja. Una pequeña tienda de ultramarinos local donde pudieras gastar unos 15 minutos sería una mejor elección. Quieres que haya tan pocos testigos como sea posible, en caso de que las cosas vayan mal o si tienes que reprenderle por propasarse.
Las primeras salidas deberían también subrayar la participación activa del niño, que puede hacer de una visita no sólo una ocasión a disfrutar sino también una experiencia de aprendizaje significativa. El papel de los padres debería ser el de apoyar y ayudar al niño a utilizar de un modo correcto las habilidades aprendidas en casa, y de alabar al niño profusamente por intentar hacer las cosas correctamente y por actuar de modo apropiado. Si el niño está ocupado actuando de modo apropiado, las posibilidades de mal comportamiento quedan considerablemente reducidas y las posibilidades de una próxima salida con éxito aumentan.
Aunque el entrenamiento y la planificación pueden sonar a imponente y dilatado, no es éste el caso. Una o dos horas en tres o cuatro tandas será probablemente suficiente para conseguir la enseñanza previa en casa. El niño debería, progresivamente, hacer cortas visitas a pequeñas tiendas y visitas más largas a tiendas más grandes en un período de una semana, con visitas a las tiendas fijadas cada dos días.
Visitar un restaurante
Lo que se ha dicho sobre qué hacer para que el niño se desenvuelva en tiendas se puede aplicar de igual modo a los restaurantes. Si el niño tiene problemas en desenvolverse en restaurantes, empieza enseñándole buenos modales en la mesa en casa, y haz que tu casa parezca un restaurante durante un rato para dar al niño la experiencia necesaria. Por ejemplo, una de las conductas más difíciles para el niño es aprender a esperar.
En casa todo el mundo se sienta cuando se sirve la comida, y casi inmediatamente se empieza a comer. En los restaurantes uno se sienta, espera, pide, espera algo más y entonces empieza a comer. Así pues, empieza enseñándole a sentarse y a esperar durante períodos cada vez mayores.
Cuando decidas salir a comer, ve primero a un restaurante de comida rápida, y de un modo gradual pasa a establecimientos más elaborados. Si el niño obra mal, puedes advertirle severamente y darle un pellizco en el trasero por debajo de la mesa. Si eso no funciona, puedes dejar la mesa con él y reprenderlo fuertemente fuera. Cuando haya dejado de comportarse mal, y ambos hayáis recuperado la calma, vuelve dentro del restaurante y a la comida.
Problemas en lugares nuevos
Hay algunos problemas poco usuales que pueden ocurrir cuando al niño se le saca de casa y se le coloca en escenarios diferentes. Con frecuencia, el niño no generaliza o traslada lo que ha aprendido en casa a la nueva situación. Puede ser obediente y responder correctamente a las instrucciones, como «Ven conmigo» y «Dame la mano», en casa, pero este dominio puede desaparecer en una tienda o en un restaurante. Esto parece particularmente verdad en los niños más mayores. En tales casos, el niño probablemente piensa que no se le castigará por comportarse mal en público; es decir, él tiene al adulto «con el agua al cuello» por así decirlo, y cree que puede escaparse con la mala conducta. Recomendamos que tome un poquito de «casa» y la saque al mundo exterior y esa pequeña cosa de casa puede ser la paleta. Si se le ha dado con ella en el trasero un par de veces en casa por comportarse mal, todo lo que tiene que ver es la paleta en el bolso de mamá mientras están en el mercado.
Escaparse
Algunas veces hay mucho alboroto y distracción en una tienda que hacen que el niño no guarde buenos modales. Particularmente, si él está a alguna distancia (unos 6 metros o más) lejos de ti en una tienda, o en la playa o en el parque, puede que no acuda cuando digas «Ven aquí», si se le ha enseñado a responder a esa orden cuando está sólo a 1 metro de ti en casa. El niño puede incluso intentar «dejarte» escapándose al oír la orden «Ven conmigo». Hay varias formas de remediar este problema. Por ejemplo, empieza enseñando «responder a distancia» en casa, de modo que se le enseñe a responder incluso aunque esté alejado. Otro método es tener a un segundo adulto (un cohorte o colaborador) presente al principio, para «hostigar» o «probar» al niño a propósito mientras tú estás en contacto y llevando la batalla.
Por ejemplo, deja que el niño se pasee; cuando la distancia sea 1 metro o más llámalo para que vuelva; si no viene inmediatamente, tu «colaborador» aparece rápidamente de una posición discreta cerca del niño y le administra la consecuencia apropiada (un severo «Vete» o una palmada en el trasero) antes de que el niño tenga una oportunidad de experimentar el refuerzo que obtiene por ignorarte o por escapar.
Un niño puede, a veces, correr cuando está exaltado o intenta jugar a un juego de «persecución contigo». Bajo estas condiciones debes utilizar una disciplina consistente y total. Cuando el niño empiece a escaparse deberías decir claramente «¡No!» y entonces andar lentamente hacia el niño, incluso si él continúa corriendo. En la mayoría de las circunstancias, correr hacia el niño sólo haría que se excitara más y, por tanto, que corriera más aprisa. Al alcanzar al niño, deberías decir firmemente «¡No, no te escapes!». Incidentes repetidos de escaparse deberían ir seguidos de disciplina física o una condición de aislamiento además de castigo verbal.
No se debería permitir libertades en casos de escapadas una vez que se ha exclamado el primer «¡No!». Es simplemente demasiado peligroso para niños retrasados escaparse, puesto que podrían hacerse daño (por ejemplo, la mayoría de ellos no entienden los peligros que implica el tráfico). El «¡No!» es la señal para indicar al niño que ha hecho algo mal y será, al menos, castigado verbalmente. La afirmación «¡No!» ayuda a llenar el vacío en tiempo entre esta exclamación inicial y lo que siga (más disciplina verbal, física o aislamiento). Un modelo que a menudo surge es la tendencia del niño a parar de repente al oír «¡No!» y entonces volver apresuradamente, en espera de recompensa. Aunque la aproximación del niño es de desear en este contexto, alabarle en este momento sólo alentaría repeticiones futuras de todo el patrón escaparse-volver. Por el contrario, seguir con la disciplina ayudará a desalentar tal patrón parecido al de unjuego. Después de castigar al niño, puedes inmediatamente decir «Dame la mano» o «Quédate a mi lado» para proporcionar una experiencia de aprendizaje positiva, es decir, una ocasión que lleva al refuerzo o a la recompensa por un comportamiento de proximidad apropiado.
Tolerancia a la frustración
Un programa muy útil que a veces enseñamos de un modo explícito es el de la tolerancia a la frustración. La mayoría de los lectores pueden probablemente construir uno llegado este punto.
Presenta una situación frustrante (por ejemplo, comida en un plato a un niño hambriento), refuerza al niño fuertemente por una espera corta (cinco segundos) antes de empezar a comer. Apoya el comportamiento de «Aguantar» si es necesario dándole instrucciones («Las manos quietas», «Mírame»), o haciéndole preguntas («¿Qué clase de comida vamos a comer?»). Gradualmente aumenta la espera a uno o dos minutos antes de que se le permita comer. (Considera cómo podrías utilizar este tipo de programas para enseñarle a enfrentarse mejor con todo tipo de frustraciones. Por ejemplo, si el niño no puede soportar la crítica, empieza con una crítica leve, gradualmente aumenta a críticas más y más serias, reforzando al niño todo el tiempo por «mantenerse tranquilo».)
A menos que ya tengas un buen control sobre el niño en casa (o en alguna situación limitada similar), es hacerse ilusiones creer que el niño actuará apropiadamente en ambientes mayores, y más estimulantes. Se le tiene que enseñar primero a actuar apropiadamente en casa, entonces puede ser introducido en la sociedad.
Actividades de Lenguaje
Algunos ejercicios que le ayudaran a mejorar la musculatura orofacial
Estrategias
Ejercitación del sistema fonológico
* Posición de los diferentes fonemas: frente a un espejo realice la articulación aislada del fonema que usted quiere corregir, teniendo en cuenta la correcta posición de los órganos fonoartuculadores que influyen en esta. * Articulación de sílabas directas con todas las vocales.
Pa____________________a * Articulación de silabas inversas con todas las vocales. Ap, ep, ip, op, up. * Articulación de palabras: en un comienzo se pide la repetición de una palabra lentamente y luego que lo diga en forma rápida. Ejemplo: papá, pepa, pipa, pepo, etc.
Entonces el ejemplo anterior quedaría así: pato, peso, pito, pato, pepa, etc. La palabra que se coloca en el centro debe ser fácil articulación. El ritmo en la articulación de las palabras se lo da al señalar rápida o lentamente las distintas figuras correspondientes. * Articulación de frases con frases con el fonema en estudio, buscando palabras que conlleven el fonema en las distintas posiciones. Ejemplo: Pero______posición inicial Capote_____posición media Captar______ posición final. * Articulación de trabalenguas con el fonema en estudio. * Imitación de onomatopeyas de animales y objetos comunes. * Inventar juegos que requieran diferentes tipos de voces. * Nominar los objetos que aparezcan en una lámina, tomando conciencias del primer sonido. * efectuar coros hablados de poesías, rimas y prosas sencillas. * preguntar con que sonido empiezan los objetos de una lamina. * Pedir que nombre otras palabras que empiecen con igual sonido. * entregar una lamina en que aparecen dibujos con el sonido en estudio, junto con otros dibujos y pedirle que los diferencie. Ejercicios articulatorios: Hacerlos por imitación frente a un espejo y 5 veces como mínimo cada ejercicio.
Ejercicios de labios.
- Llevar
los labios juntos hacia delante y atrás.
Ejercicios de lengua
Sacar
y entrar la lengua rápidamente.
Ejercicios de maxilar
- Abrir
y cerrar la boca rápidamente.
Ejercicios de velo y de mejillas
- Bostezar
abriendo los brazos. Ejercicios de mejillas:
- Inflar
las mejillas simultáneamente.
Otro tipo de ejercicios
- Soplar
todo tipo de juguetes o instrumentos libremente.
Ejercitación del sistema semántica.
Juegos creativos: las situaciones de juegos creativos puede realizarse en un rincón de la sala de clases, o en la mesa de arena, es decir, en cualquier lugar que estimule su imaginación. Se puede realizar juegos de imitación (jugar a los bomberos, enfermeras, etc.) juegos de observación y experimentación (mirar los hormigas, tirar piedras de diferente peso al agua y ver si flotan o no). Area Escolarización Lecto escritura MÉTODOS PARA LA ENSEÑANZA DE LA LECTURA Y LA ESCRITURA Es
importante tener presente que no todos los niños
discapacitados Como
sería imposible describir todos los métodos, sólo
se hará Por
ejemplo, en el caso de mi hijo fue el método que utilicé
y con el METODO DE ASOCIACIÓN ( Mildred M. C. Guinnes ) Este
método consiste en que la palabra que se está enseñando
debe Es
necesario desarrollar en le niño tres aspectos importantes:
Para
este método se utiliza la letra cursiva o pegada, y se emplea
en La
persona que va a enseñar al niño debe preparar la clase
con __
párate Se
necesita también para la enseñanza: tablero, borrador,
tiza, pintar
1.
Presentación de lo nuevo. Se presenta la letra (
se 2.
Lectura y asociación: La maestra
le pide al niño que lea y 3.
El niño debe copiar la letra que
está aprendiendo ( si el 4.
Lectura labiofacial: La madre o profesora
se coloca
5.
Evocación oral: Este paso es para lograr que le niño
6.
Evocación escrita: Esto es para
que el niño recuerde lo que 7.
Paso acústico: Se le dice al niño
la letra al oído, se le Como
se puede apreciar, este método consiste en repetir, repasar y
Luego
se dan algunas consonantes siempre siguiendo los siete ( 7 ) Luego,
cuando llegamos a la enseñanza de las palabras, se inicia con
Por ejemplo: CASA Para
la enseñanza de cada palabra se hace un ejercicio de sílabas
que ma ma ma me me me mi mi mi mo mo mo ma ma ma mamá Ojalá
se utilice para esto retrato de la mamá para que el niño
asocie; Lo
importante del ejercicio preparatorio a la palabra, es que las dos
Si
la palabra empieza por vocal como en la palabra AVE, se hace el
ve ve ve vi vi vi vo vo vo vu vu vu Y luego se pone antes de todas sílabas, la letra ( a ), así: ave ave ave avi avi avi avo avo avo avu avu avu Y por último se presenta la palabra: Ave Luego
se le presenta al niño el dibujo o la lámina de un ave,
para que Es necesario para la enseñanza hacer con el niño varios cuadernos: .
Un cuaderno con las letras que se van estudiando, para
tener un Enseñándole al niño las siguientes frases para contestar: ·
Yo veo un .....................................
Pero
no se va a escribir el sustantivo en el cuaderno, sino a Luego
se puede trabajar utilizando el artículo definido: la y el,
las Los
verbos se enseñan luego, utilizando láminas también
en presente, También
se enseña al niño el adjetivo, empezando por el
adjetivo Por
ejemplo: sucio, grande, etc., para después para la enseñanza
del
-------------------------------------------------------------------- Aún estamos en la etapa del garabato pero ya hay que ir afinando la psicomotricidad fina de la mano para controlar el espacio y prepararlos para la lectoescritura. Por eso los ejercicios básicos son divertidos, los objetos son cercanos y conocidos de los niños/as, utilizamos pinturas, lápices de colores, pinceles y ceras y no somos exigentes al evaluar la perfección porque no son ni pueden ser perfectos.
En los ejercicios de repasar los puntos la profesora/sor da a los niños la pauta en la dirección del trazo que será realizado por los alumnos/as con ceras y lápices de colores de punta gruesa.
En los ejercicios de pintar los perfiles se utilizan los pinceles y la pintura de dedos, la dirección no importa siempre que sigan el camino entre las dos líneas, En los caminos son los lápices de colores de punta gruesa los que marcan el camino dentro del camino dibujado sin tocar las líneas exteriores. Se utilizan dibujos que interesan para conseguir los objetivos propuestos en el currículum de infantil, Unir con flechas es un ejercicio muy interesante para terminar la mañana y como evaluación final de la lección del día, Los dibujos son muy variados y puedes hacer multitud de propuestas
El aprendizaje de la lectoescritura requiere un esfuerzo de varios años para los alumnos/as y el educador busca en un principio una buena base que les ayude a ser buenos lectoescritores en un futuro cercano.
En una metodología de aprendizajes tempranos no hay sincronización entre lectura y escritura. Parece que la madurez neurológica hace que aprendan antes a leer que a escribir. Es necesario irles preparando para la escritura con actividades tempranas.
Si ya hemos pasado del garabateo (hasta los 3 años), en la siguiente etapa ejercitaremos las funciones visomotoras del aprendizaje de la escritura. Planteamos una sencilla propuesta, la Grafomotricidad.
Hacia los tres años, el niño es capaz de verbalizar el grafismo que ha realizado. Es en este momento cuando el niño puede trazar círculos cerrados, cuadrados,
rectángulos, espirales, trazos rectos, etc. Aunque aún no sepa introducir la forma
y la trayectoria gráfica de las letras, es capaz de reproducir algunas letras aisladas.
Entre los cuatro y los cinco años va consiguiendo progresivamente alinearlas en el
espacio gráfico de la dirección izquierda-derecha. Pronto consigue darle sentido y
comprende que las letras tienen nombres y una pronunciación. También es capaz
de localizarlas en la palabra hablada y escrita
Aconsejamos la pauta cuadriculada, aunque en la actualidad no sea utilizada en los nuevos métodos de enseñanza, porque...
• Favorece de modo especial la atención. • Facilita la adquisición de hábitos de orden y la orientación en el espacio. • Es el medio idóneo para alcanzar un trazado regular, uniforme, seguro y legible en los primeros niveles de escritura. • Es aconsejable para prevenir problemas de disgrafía. • Ayuda al alumno a situarse en el espacio gráfico y constituye una eficaz prevención contra los trastornos de lectoescritura
Dado que la letra cursiva es la que se va a utilizar en la escritura, os presentamos ejercicios con las letras del abecedario y es conveniente que sea también la letra en que comience la lectura porque...
• No presenta inconvenientes para la lectura del niño. • Reduce los problemas de direccionalidad. • Trabaja sobre la palabra como auténtico lenguaje escrito. • Favorece la percepción global de la palabra. • Ayuda a la unidad del pensamiento escrito como un todo. • Es legible, clara y estética. • Favorece la velocidad. • Permite un movimiento más fluido en la escritura. • Con un esfuerzo asequible para el alumno, consigue resultados gratificantes.
Conocimientos del medio
Arriba, abajo, adentro afuera, Grande Pequeño, Izquierda , derecha ,Menor Mayor, Muchos , Pocos, Feo, Bonito, Discriminación de colores, De formas, texturas y cantidades, Diferentes climas, asociación y agrupación Letras , números, de artículos, frutas, verduras ,diferenciación en las estaciones del año, señalizaciones (Baños, viales, salida, entrada, semáforos)
Una manera muy buena es ayudarlos a pensar es con el uso de tableros de comunicación donde se indique las actividades a trabajar
Pueden tener también uno en su casa donde se les indique las actividades que se realizaran diarias algo así como calendarios semanales de cuadros.
Área de Lógica Matemáticas
Enseñares a diferenciar muchos y pocos Diferenciar grande y pequeño Mayor y menor Hacer memoramas de números La relación de la cantidad de objetos con el número (Aire, Mesa o Papel) La relación en número con letra escrita
Los
niños pequeños necesitan experiencias con los números
y nuestro sistema numérico. Pero también necesitan
estructurar el conocimiento físico de los objetos. Un ejemplo
de esto es jugar con bloques y construir estructuras con ellos. Jugar
con objetos y agruparlos y clasificarlos es una actividad importante.
Los niños se aburren si sólo usa números, asi que lleve a los niños a la cocina y animelos a contar lo que encuentren ahí mientas usted prepara algo. También, como a los niños les encanta leer, puede encontrar libros que contengan números y leérselos. A partir de ahí, puede enseñarles cómo reconocer los números, cómo agregar cantidades pequeñas y cómo contar. Elsa no debe desanimarse. Sólo debe tratar otros métodos
Necesitamos tomar en cuenta que los niños aprenden mientras juegan. El área de los bloques, por ejemplo, es una gran manera de enseñar matemáticas. Aprenden cómo construir torres, alturas, balances, etc. Con plastilina pueden hacer pelotitas y luego contarlas. En el área de juego dramático o de pretender, también puede usar los números. Por ejemplo, ahorita tenemos una venta de zapatos, y dinero de juguete, y les pedimos a los niños que cuenten los zapatos. No sólo están aprendiendo el concepto de números, sino también de cantidad. Hay muchas maneras de hacer matemáticas que no son tan estructuradas. Pueden contar naranjas, puede contar con los dedos, y puede contar en cualquier momento que vayan a comer. Tiene que dejar que los niños usen su imaginación.
Actividades que fomenten la imaginación.
Jugar a la pelota invisible Comerse una galleta invisible Bañar a un muñequito sin agua Esconder algo Hacer pinturas y dibujos Dejar inconclusas las frases Esconder algo Hacer cuentos partes letras partes dibujos
SISTEMA CONDUCTUAL
Toda conducta emitida por un organismo es provocada por un evento, ya sea dentro o fuera de él. A este evento se le llama "estímulo" y es el provocador o detonante de toda conducta. El proceso de una conducta refleja se conoce con el nombre de "Conducta Clásica", ésta se caracteriza por ser innata o instintiva, su estímulo no está bajo control, su aparición es de uno a uno y no se altera en forma. El condicionamiento Clásico se rige por el paradigma: Estímulo incondicionado (El) -> Respuesta incondicionada (RI)
Parpadeo
de los ojos
En el análisis conductual, las conductas se moldean a través de la manipulación de los estímulos, las consecuencias y el entorno. Consideremos que si tenemos control sobre esas tres variables, podremos tener control sobre las conductas mismas. Las consecuencias de la conducta se dividen en tres operaciones principales, esto de acuerdo con los efectos que tienen sobre la conducta. a) Reforzamiento Positivo: Se le llama así a los reforzadores cuya función es la de incrementar la conducta blanco o deseada, en otras palabras, es la presentación de un reforzador agradable o premio, después que la habilidad deseada se ha exhibido de tal manera que incremente la ocurrencia de la conducta o habilidad deseada. Dentro de los reforzadores positivos se encuentran: la comida y golosinas, los juguetes, salidas a lugares recreativos, los elogios o halagos y las caricias o contacto físico. Por ejemplo: se le pide al niño que se mantenga quieto y se le aplaude (elogio) a la vez que se le da un dulcecito como premio. b) Reforzamiento Negativo: Contrario al refuerzo positivo, aquí tiene como función disminuir la conducta, siendo un estímulo desagradable que el niño buscará evitar de tal manera que disminuimos la conducta inadecuada incrementando su contraparte, la conducta deseada. Citando un ejemplo: mientras el niño esté fuera de su lugar, hacemos un ruido que le moleste y cesamos al momento que se siente. Este tipo de reforzamiento se utiliza en raras ocasiones. c) Ausencia del Reforzamiento: Esto consiste en no dar reforzador de ningún tipo al niño aunque la conducta se haya presentado, esta consecuencia se utiliza para disminuir una conducta inadecuada. Un ejemplo de aplicación es cuando el niño presenta rabietas tendientes a manipular a los padres o terapeutas, buscando su atención (en este caso, la atención es el reforzante). Para que un reforzador ejerza su función, debe estar presente desde el estímulo, es decir, el niño debe saber (o intuir al menos) que lo recibirá. De hecho, cuando se llegan a manejar reforzadores de actividad (paseos, juegos de T.V., etc.), se utilizan íconos que al estar presentes, representan el premio que el niño recibirá (lea Economía de Fichas al final del capítulo 8). En el caso del reforzamiento negativo, lo que lo distingue del aversivo es que el primero se hace presente desde el estímulo mientras que el segundo se hace presente solo en la consecuencia.
Los reforzadores son cualquier cosa que al niño agrade y que sea suficiente para lograr la atención de este e incrementar así la frecuencia de la conducta blanca. Pueden ser, entre otros:
Existen principios que regulan a los reforzadores, los cuales se detallan a continuación y son de observancia estricta: 1. El refuerzo depende de la exhibición de la habilidad que se está queriendo enseñar. Se determina cual será utilizado para cada programa y en qué forma se dará, observando estricto apego. Los reforzadores se definen anticipadamente. 2. La habilidad debe ser reforzada inmediatamente después de exhibirse. Si se tarda se puede confundir al niño o presentarse una conducta inadecuada, la cual, nunca debe ser reforzada. 3. Durante las etapas iniciales del proceso de aprender la habilidad, ésta debe ser reforzada cada vez que se exhiba. Es decir, por cada respuesta o ensayo correcto, se refuerza al niño. 4. Cuando la habilidad recién adquirida alcanza un nivel de frecuencia satisfactorio, se refuerza intermitentemente. Los reforzadores se van distanciando poco a poco, primero cada dos ensayos, luego cada tres y así sucesivamente. 5. Siempre que se apliquen reforzadores comestibles, tangibles o de actividad, será seguido por reforzadores sociales. 6. En el caso de reforzadores comestibles, éste debe darse en pequeñas cantidades para no saciar al niño, de otra manera el reforzador pierde fuerza. Por ejemplo: las frituras y cacahuates se dan en trocitos, las bebidas se dan con un rociador o un pitillo muy delgado, como un agitador para café. Se recomienda no dar la terapia cuando el niño recién acaba de ingerir sus alimentos, pues se sentirá saciado y no responderá apropiadamente. 7. El niño no debe conseguir el reforzador bajo ninguna circunstancia que no sea la de terapia conductual. Es decir, el niño obtendrá el premio exclusivamente cuando presente la habilidad de la forma que esté programado. Los padres deberán enterar a los maestros y a todas las personas que de una u otra manera, tengan contacto con el niño, para que se abstengan de darle al niño los reforzadores programados. 8. El reforzador debe ser respetado por el terapeuta teniendo en cuenta las estrictas características que se han seleccionado, incluyendo marca, presentación, etc. Si el reforzador es Coca Cola de lata 350 ml., no debe sustituirse por envase de plástico o vidrio (el sabor varía ligeramente y ellos lo detectan). Por lo general, los reforzadores cambian cada cierto tiempo y se buscan nuevos. 9. El tono y volumen de la voz, así como la expresión facial que se utilizan en el reforzamiento es de extrema alegría. Cuando damos terapia conductual, actuamos nuestras expresiones y emociones, exagerándolos con ademanes para lograr captar la atención del niño. Mientras mayor expresión de alegría se transmita al niño, mejores resultados se obtendrán de la terapia. 10. El reforzador deberá ser retirado si en el momento de reforzar se presenta una conducta inadecuada, puesto que el niño puede confundirse y creer que el premio que recibe es por esa conducta no deseada. 11. Durante la terapia, los reforzadores deben colocarse de tal manera que el terapeuta pueda tomarlos rápidamente y que estén fuera del alcance de las manos del niño. 12. Para poder cumplir su función, el reforzador debe estar presente en el estímulo y el niño debe saber lo que se ganará. Esto no significa que deba tenerlo a la vista ni a su alcance. En el caso de reforzadores de actividad al final de la sesión de terapia, se recomienda poner una foto o algo que represente el premio que se ganará. 13. La selección de los mismos deben ser determinados por la "escala de reforzadores" (ver capítulo 8), la cual, deberá hacerse cada vez que éstos pierdan fuerza o impacto en el niño. 14. Los reforzadores que logran mayor impacto en el niño se utilizan para la adquisición de nuevas habilidades o que requieran mayor esfuerzo por parte del mismo. 15. Deben ser fácilmente manipulables por el terapeuta y si son comestibles en refuerzo continuo, deben ser tal que el niño se los pueda comer rápido. Por lo mismo, no se recomienda la utilización de chicles, agridulces (producen mucha salivación), gomitas, chocolates que se derritan en la mano, galletas que se desmoronen, etc. 16. A mayor tiempo entre un reforzador y otro, de mayor impacto debe ser o bien, la porción ofrecida deberá ser más grande. El no seguir estas reglas, compromete y vicia la terapia del niño afectando su avance así como la eficacia de la metodología. El problema más frecuente con los papás es que no respetan los reforzadores asignados a terapias o bien, son reforzadores que el niño puede conseguir fácilmente en la escuela, por ejemplo, por un compañerito que le convida.
Los reforzadores comestibles se aplican junto con refuerzo social y se dan caricias y gestos de cariño lo más posible
Procedimientos para el aprendizaje Los procedimientos para el aprendizaje marcan la forma en que se modificará una conducta o se adquirirá una nueva habilidad. Consisten en seguir el paradigma del condicionamiento operante, con diferentes consecuencias. Éstas son tres:
Estímulo
-> Respuesta -> Consecuencia
Ejemplo:
Se le ordena al niño pararse y se le dará un dulcecito
sólo si obedece la instrucción. 2- Procedimiento por Escape: Estímulo con aversivo -> Respuesta -> Consecuencia
Si la
consecuencia es positiva se suspenderá el aversivo Ejemplo: Al niño le molesta que le aplaudan y se pretende mantenerlo sentado. Se le ordena sentarse a la vez que se aplaude. Se mantendrá aplaudiendo hasta que se siente y en ese momento se deja de aplaudir. Como se puede observar, la instrucción se da aplicando el aversivo y la única manera de escapar del mismo es presentar la conducta blanco.
Estímulo presentando aversivo sin aplicar -> Respuesta -> Consecuencia
Si la
consecuencia es positiva se evitará el aversivo Ejemplo: Continuando con el ejemplo anterior. Se le ordena al niño sentarse al tiempo que se hace el gesto que se aplaudirá (sin hacerlo), de tal manera que el niño podrá evitar el aplauso obedeciendo.
Un ejemplo de aplicación en la vida diaria con un niño regular es cuando la madre le ordena a su hijo que recoja su cuarto antes de ir a jugar (el juego en este caso sería el elemento reforzante). Supongamos que el niño nunca obedece y la mamá decide cambiar la estrategia: entra al cuarto y enojada le empieza a dar nalgadas al niño ordenándole que recoja su cuarto y hasta que el niño se empiece a mover, ella dejará de pegarle. Este es el equivalente a un procedimiento de escape, donde el niño da la respuesta para ya no recibir el aversivo. La siguiente vez, la mamá ordena al niño recoger su cuarto y hace el ademán con la mano como de nalgada sin dársela para que el niño se empiece a mover y así evitar que se le aplique. Esto viene siendo un procedimiento de evitación. Observemos que la diferencia entre escape y evitación es que en el segundo se da la oportunidad de no recibir el aversivo, sólo se amenaza con el mismo y por supuesto, se aplica si no da la respuesta deseada. Por lo general, se programa el escape para luego cambiarlo a evitación. Quisiera aclarar que este ejemplo lo expuse por ser muy frecuente en nuestra cultura latina y no es recomendable aplicarlo de esa forma. Violencia engendra violencia, existen muchas maneras de aversivos, con los que no se agreden los derechos y la dignidad de los niños. ANÁLISIS FUNCIONAL
Uno de las principales áreas cuando se trabaja con una persona con autismo son las conductas disruptivas o inadecuadas. Para extinguirlas o erradicarlas, es necesario hacer un análisis funcional de las mismas. Esto se logra por observación directa así como investigación de antecedentes del niño a través de entrevistas con los padres y maestros. El objetivo primordial del Análisis Funcional es definir el comportamiento en términos de conducta, estableciendo una hipótesis donde se reconocen los estímulos, ambiente reforzante (entorno) y las consecuencias (función). Dicha definición debe ser medible y comprobable, es decir, no pueden ser subjetivas. El análisis funcional también se utiliza para incrementar la ocurrencia de una conducta deseada, por citar un ejemplo, elevar el número de veces que el niño avisa que desea ir al baño. Existen habilidades que el niño ya presenta y no es necesario moldearlas, sólo incrementar su tasa de exhibición. Estímulo de la conducta Lo primero que debemos reconocer es el estímulo mediante el cual aparece dicha conducta, es decir, después de qué evento se presenta. Para ello, debemos observar qué sucedió un instante antes que iniciara y el entorno de ese momento. Una forma más sencilla sería preguntarnos entre otras cosas, lo siguiente: ¿Qué estaba haciendo antes de presentar la conducta? ¿Quién o quienes estaban presentes? ¿Qué ruidos se oían en ese momento? ¿Cómo es la iluminación de la habitación? ¿En qué lugar está y qué hora es? ¿Qué fue lo que se le pidió o qué actividad estaba a punto de realizar? ¿Qué ropa trae puesta? ¿Cuál es la temperatura en ese momento? Como podemos observar, el estímulo puede ser una variante poco notoria que para ellos puede ser detonante. La observación debe ser minuciosa y debemos evitar los "obvios", es decir, no dar nada por sentado y descartar todo lo posible, por muy ilógico que pudiese parecer. El estímulo puede o no ser desencadenante de una conducta, pero se reconoce por estar presente al momento que esta ocurre y es muy variante de un niño a otro, por lo que no existe regla alguna que diga: a tal estímulo, el niño presentará "X" conducta. Cada niño es particular y debe ser observado como tal sin emitir juicios anticipados evitando las apreciaciones subjetivas. Como se mencionó antes, debe ser medible y comprobable, es decir, la intuición no es una herramienta a utilizar. Entorno o ambiente reforzante Frecuentemente escuchamos frases como: "cuando está con el papá, el niño llora más fuerte", "en días calurosos se pone muy irritable", "en el cine siempre se porta mal", etc. y no están del todo errados. Lo que sucede es que las conductas pueden variar tanto en la frecuencia como la intensidad dependiendo del entorno de ese momento. Las conductas no sólo son estimuladas o desencadenadas por algo, también se ven afectadas por el entorno del momento, es decir, el ambiente, lugar o personas presentes que pueden influir directa o indirectamente en la forma, frecuencia o intensidad de la conducta. En palabras más simples, podríamos llamarlo como predisposición y eso lo podemos comprobar cuando ciertas conductas pueden llegar a extralimitarse sólo ante determinadas situaciones. En nuestra vida diaria, nosotros mismos nos vemos afectados por el entorno, por ejemplo: es más probable que estemos malhumorados en un día caluroso que en un día fresco o bien, nos comportamos diferentes ante ciertas personas. Esto es porque el entorno afecta también nuestra conducta. Para reconocer los entornos o ambientes reforzantes, preguntémonos: ¿Quién o quienes están presentes y de qué manera afectan? ¿Qué ruidos se oyen en ese momento y su volumen? ¿Cómo es la iluminación de la habitación?, ¿es molesta? ¿En qué lugar está y qué hora es? ¿Qué otras conductas presenta en ese momento? ¿Cómo reaccionan los espectadores ante esa conducta? ¿Cuándo la conducta presenta mayor intensidad o frecuencia? ¿En qué otros lugares o situaciones presenta dicha conducta? ¿Ante qué otras personas presenta dicha conducta? ¿Cuál es la temperatura en ese momento? Podrán observar que algunas preguntas se repiten y eso es porque un factor puede ser estímulo de una conducta o bien, reforzante de la misma. Veamos el ejemplo de apagar las luces y quedar en la oscuridad: el niño se asusta y grita, pidiendo que la prendan, donde presenta esa conducta ante el estímulo de apagar las luces mientras que la oscuridad es el ambiente que la refuerza, es decir, difícilmente lloraría el niño si fuese de día y la luz entrara por la ventana. Consecuencias y funciones Las consecuencias que se presentan después de la conducta también son indicadores de su función. Un niño puede aprender que llorando le darán lo que quiera con tal que se calme, por ejemplo: El niño tiene hambre y se pone a llorar, por lo que su mamá le sirve su cena inmediatamente. Aunque el estímulo es el hambre, esto es algo que no podemos controlar definitivamente, pero sí la forma en que el niño nos comunica su necesidad. Las consecuencias son las respuestas inmediatas que recibe el niño ante la conducta que presenta, las cuales pueden ser positivas o negativas. Es posible que el niño haga "x" conducta con el fin de lograr que su papá se enoje, aún cuando vaya a ser reprimido. Por lo mismo, podemos decir que este es quizás el punto más importante del análisis funcional, el cual consiste en establecer el objeto de la conducta y su función. Cualquier conducta tiene una función, es decir, lograr algo o generar determinada consecuencia. La pregunta que debemos hacernos es:¿Qué consigue el niño a través de esa conducta? Obviamente, no podemos asegurar cuáles son las intenciones del niño, pues sería una apreciación subjetiva que no podemos comprobar, por lo que la consecuencia no siempre será de mucha ayuda, a menos que tengamos el control sobre la misma. Regresemos al ejemplo del niño que llora cuando tiene hambre. Lo seguirá haciendo mientras siga obteniendo respuesta de su mamá, es decir, ella refuerza esa conducta cada vez que presenta la consecuencia de darle de cenar inmediatamente ante su llanto. Las consecuencias las podemos identificar con preguntas como: ¿Qué sucedió inmediatamente después? ¿Quién o quienes se hicieron presentes después de la conducta? ¿Qué fue lo que consiguió el niño? ¿Porqué o para qué se comportó así?
Hipótesis y definición de la conducta Hasta ahora, nos hemos centrado en observar e identificar exclusivamente, pues no podemos establecer lo que sucede con el niño sin conocer primero estas variables. Tenga en cuenta que la importancia que hemos dado a la forma de la conducta en sí ha sido poca o nula, esto es debido a que nos enfocamos en lo que existe alrededor de la misma, por ser estos factores sobre los cuales podemos manipular o modificar. Al llegar a este punto, es cuando describimos la forma física en que presenta dicha conducta, cuidando los detalles para evitar confundirla con otras y medimos la frecuencia con que se presenta, así como la intensidad de la misma, de ser posible. Lo que sigue es establecer una hipótesis de la conducta y ratificarla, es decir, comprobar que nuestra suposición es correcta. Por ejemplo, un niño patea sus juguetes cada vez que se acerca otro niño a querer jugar con él y observamos que eso sucede principalmente cuando el niño que se acerca no tiene consigo ningún juguete, por lo que decimos que el estímulo es la interacción social, el reforzante son los mismos juguetes y la presencia del niño y la función es hacer que el otro niño se aleje y así evitar que agarre sus juguetes. Si el otro niño, por instrucción de un adulto, decide no alejarse y sentarse a jugar de todos modos, la consecuencia no se dará y por lo mismo, es probable que dicha conducta desaparezca. Otro ejemplo sería que el niño que come con las manos y muy aprisa, pero utiliza el tenedor y cuchillo cuando se sirve temprano la comida. Aquí vemos que aunque en ambos casos, la comida es el estímulo, la hora y el hambre del niño es el entorno que afecta en forma directa la manera que come, estableciendo que la función de comer con las manos es llevarse los alimentos más rápido a la boca porque aún es torpe utilizando los utensilios. Aquí lo que haríamos es darle de comer temprano para incrementar el uso del tenedor y cuchillo, haciéndolo más hábil en el manejo de los mismos, es decir, buscamos incrementar la conducta deseada. A través de la observación y/o experimentación, comprobamos si nuestra hipótesis es correcta. Debemos tener cuidado de dar la descripción en términos funcionales, es decir, no concretarnos a describir la conducta en su forma, pues eso de poco o nada servirá. Teniendo ya la definición, se puede establecer la técnica adecuada que se utilizará para extinguir dicha conducta o moldearla. El análisis funcional debe anteceder siempre a cualquier intervención conductual, ya que de no hacerse, se corre el riesgo que la conducta en cuestión pueda empeorar lejos de extinguirse. Todas las técnicas para incrementar o decrementar conductas, las cuales se explican en el siguiente capítulo, tienen una definición que al enfrentarlo al análisis funcional, nos determina si se puede aplicar o no, pues de lo contrario, se estarían aplicando "recetas de cocina". Errores frecuentes Cuando se hace el análisis funcional, existen algunos puntos que se deben evitar ya que tienden a enviciar la observación y llevarnos a una hipótesis incorrecta:
TÉCNICAS PARA MODIFICAR LA CONDUCTA
Las técnicas para modificar o implementar conductas, son procedimientos que deben ser aplicados de acuerdo a la conducta blanco o deseada. Existen dos tipos de técnicas:
Estas técnicas se aplican al niño de acuerdo a sus necesidades y al tipo de conducta. Ninguna técnica es mejor que otra, todo depende de que funcione con el niño y en el caso de conductas inadecuadas, el resultado que hayamos obtenido del análisis funcional. Por lo general, se busca aplicar las técnicas menos invasivas dejando las más aversivas como recurso extra cuando no se logran los resultados. Técnicas para disminuir conductas Las técnicas para disminuir una conducta inadecuada deben aplicarse en el preciso momento en que aparece la conducta blanco que se desea eliminar. Las diez técnicas más comunes de uso para decrementar conductas son:
Esta se aplica cuando se da una instrucción y el niño no obedece o no da la respuesta adecuada en el tiempo establecido (latencia) y consiste en corregir verbalmente repitiendo la misma instrucción con énfasis por sílabas en la pronunciación, utilizando un tono grave y expresión de enojo o molestia. Ejemplo: "Párate" (voz normal)... "¡PÁ-RA-TE!" (voz grave) Existe otra variante: la de anteponer la palabra ¡No! (corto) a la instrucción y sin hacer énfasis en la pronunciación, como antes era la costumbre (se quitó hace algunos años), manteniendo el tono grave y la expresión. Dicha forma ya no se usa, aunque algunos niños como el mío fueron entrenados de esa manera y solo así responden. Ejemplo: "Párate" (voz normal)... "¡No, párate!" (voz grave) La segunda variante es el NO fuerte y consiste en exclamar ¡No! con volumen alto, exhalando y apoyando el estómago, casi como un grito pero sin llegar a ese nivel. Este procedimiento es muy aversivo y de difícil aplicación en lugares públicos. Para su utilización se deben respetar las siguientes reglas:
Corrección Física Esta técnica consiste en llevar físicamente al niño a realizar la acción esperada y que no se dio después de una instrucción o corrección verbal. Al aplicarlo, se debe de dar un ligero estrujón a manera que comunique desagrado, teniendo especial cuidado de evitar lastimar o causar dolor al niño, por lo que se debe planear anticipadamente la forma del movimiento. Para su utilización deben respetarse las siguientes reglas:
Ejemplo: "Párate"... "¡Pá-ra-te!"... "¡Pá-ra-te!" - al mismo tiempo que poniendo las manos en los antebrazos del niño, se le levanta de la silla rápidamente, sin dañar al niño. Interrupción de respuesta Esta técnica conductual consiste en cortar la presentación de la conducta inadecuada inmediatamente a su aparición, mediante una instrucción y acompañado en ocasiones de una corrección física. Generalmente se utiliza en auto estimulaciones (aleteos de manos, dedos, gesticulaciones, sonidos bucales, etc.) y su eficacia radica en la constancia y la oportunidad de corrección, es decir, en conductas de alta ocurrencia. Como todas las técnicas, deben ser respetadas con todos los elementos con que haya sido programada, así como realizarse con constancia. Ejemplo: El niño empieza a agitar sus manos y se le ordena: "Pon tus manos quietas" pudiendo opcionalmente sujetarle sus manos. Ejemplo: El niño hace ruidos con la boca, por lo que con las yemas de los dedos se le sujetan suavemente sus labios para juntarlos y se le dice: "Mantén tu boca cerrada".
Extinción Extinción es la eliminación completa o discontinuación del elemento que refuerza una conducta dada. Su aplicación más común es cuando el niño hace una rabieta buscando llamar la atención y se decide ignorar, quitando así el elemento reforzante que viene a ser en este caso, la atención misma. Por lo mismo, el procedimiento de ignorar las rabietas aplica únicamente si lo que refuerza dicha conducta es la atención, pues de lo contrario, no dará resultado. Por citar un ejemplo, si el niño hace una rabieta porque le duele el estómago, ignorarlo no quitará dicho dolor y por lo tanto, no tendrá efecto alguno, porque la función de dicha conducta no es la atención sino comunicar. Otro ejemplo de extinción sería en el salón de clases, donde un alumno descompone la disciplina del salón contando chistes y todos ríen a carcajadas. En este caso, el elemento que refuerza la conducta es la aceptación de los demás. Una forma de aplicar este procedimiento sería quitar tiempo de recreo al salón completo cada vez que el alumno contase un chiste, de tal manera que sus compañeros en lugar de reírse, lo rechazarían y al no existir más ese elemento reforzante, el alumno problema dejaría de contar chistes. Cuando se aplica la extinción, la conducta blanco tiende a incrementar su intensidad; a veces abruptamente, tratando de conseguir el ambiente que lo refuerce. Es por lo mismo que en el caso específico de rabietas, este procedimiento no debe aplicarse cuando se tengan antecedentes de agresión y/o auto agresión. Al final, si se aplicó correctamente, la conducta tenderá a disminuir su intensidad y frecuencia hasta que desaparecerá. La extinción es un arma de dos filos, pues cuando la conducta incrementa y se llega a suspender, es muy probable que la siguiente ocasión dicha conducta se presente en esa intensidad, provocando que lejos de disminuirla, ésta haya incrementado. Digamos que el niño hace una rabieta buscando la atención y si pudiésemos medirla en una escala del uno al diez, el niño está al nivel de cinco. Aplicamos la extinción y el niño incrementará su llanto y sus pataletas subiendo a un nivel de digamos siete. Si en ese momento ceden, el niño habrá aprendido que haciendo una rabieta a nivel siete es como obtendrá la atención que busca y a partir de ese momento, cada vez que vuelva a presentar dicha conducta, lo hará a ese nivel. Por lo mismo, si decide aplicar este procedimiento, tenga muy presente lo anterior y manténgase firme hasta el final. Esa es la única manera en que la extinción puede darle un resultado satisfactorio. Tiempo fuera Consiste en retirar al niño del ambiente reforzante para colocarlo en otro que no lo sea, por un período de tiempo limitado y específico. La idea de este método es retirarle al niño todo estímulo que refuerza la conducta inadecuada para así erradicarla. Existen 3 tipos de tiempo fuera:
Erróneamente, el aislamiento es confundido con "encerrar en un cuarto al niño". La palabra aislar proviene de separarlo del entorno reforzante. Evite usar esta técnica indiscriminadamente, pues puede correr el riesgo de perder su efectividad. Asegúrese que el niño sepa la razón por la cual se le está castigando. Debe tener previamente definido en qué casos se aplicará y deberá ajustarse estrictamente al procedimiento e incluso las palabras que utilice. La técnica requiere de ciertas reglas que se deben respetar para que funcione:
* Nota: El minuto por año de vida es un estándar cuando no se conoce al niño y deberá ser adecuado a las características propias e individuales de cada uno. Saciedad o inundación Esta técnica consiste en exponer al niño en forma continua y aumentada la función de la conducta blanco de tal manera que termine siéndole aversiva. Se aplica haciendo que el niño repita la acción las veces que tenga programado y opcionalmente, se acompaña de corrección verbal. Para su aplicación, es necesario se conozca claramente la función, porque sobre ésta se va a trabajar. Por ejemplo: si el niño tiene la manía de tirar sus juguetes por placer, se obliga al niño a recogerlos y tirarlo 50 veces cada vez que lo haga; a la vez que se le dice: "los juguetes no deben de tirarse". Esta técnica es muy aversiva y se recomienda agotar los demás recursos antes que decida aplicarla. Una vez que se programa, se debe ser constante y aplicarse cada vez que se presente la conducta inadecuada. Las reglas de la saciedad o inundación son:
Sobrecorrección Esta técnica consiste en establecer una acción aversiva al niño como consecuencia de una conducta determinada de tal manera que esta tienda a disminuir. Se pretende que dicha acción esté directamente ligada o condicionada a la conducta blanco. Por ejemplo: el niño tira la leche y como sobrecorrección se obliga al niño a limpiar lo que ensució. Otro ejemplo sería si el niño se hace popó en los calzones y se le obliga a lavarlo. Se sugiere que la sobrecorrección vaya acompañada de corrección verbal aunque no es estrictamente necesario. También puede insistir n veces en que repita la acción dada, por ejemplo, retomando que el niño tiró la leche, se le obliga a tallar el piso en forma circular 10 veces (a veces, esto último hace que la sobrecorrección pueda ser confundida con la saciedad). Reforzamiento de conductas incompatibles Consiste en reforzar una conducta que sea contraria a la conducta inadecuada y que evita que suceda. Básicamente, es reforzar una conducta que sea lo opuesto a la conducta que deseamos erradicar. Este método es muy efectivo y nada molesto, por lo que se recomienda probarlo antes que los demás. Un ejemplo sería que el niño no puede brincar en la cama si le mantenemos sentado o acostado o bien, reforzar el silencio en un niño que llora mucho. Al aplicar esta técnica debemos tomar en cuenta:
Desensibilización Esta técnica consiste en un proceso de disminución sistemática de determinadas reacciones como miedo, desagrado o negación total hacia algo, mediante un reforzamiento de las aproximaciones. Un ejemplo típico es cuando el niño le tiene miedo al mar, primero se le acerca a que sólo se moje los pies, luego un poco más adentro y así, poco a poco, hasta que venza el miedo. La desensibilización es bastante efectiva en los casos de la discriminación auditiva selectiva (ver capítulo2), donde el niño ya terminó de madurar su sentido del oído pero se quedó con la fobia, por ejemplo, a la licuadora o el microondas. Los elementos que se deben tomar en cuenta para la aplicación son:
Costo de respuesta Es la pérdida gradual de un reforzador sin posibilidad de recuperarse y presentado al niño en forma evidente. El aversivo consiste en que el niño pierde el premio o eso que le agrade sin opción a ganárselo posteriormente. Se utiliza frecuentemente cuando el niño presenta conductas inadecuadas durante la terapia y los aversivos parecen no funcionar. Para aplicar esta técnica, se debe especificar ante qué conductas inadecuadas tendrá efecto o bien, ante qué conductas deseadas y que no presentó la respuesta. Por ejemplo: el niño efectúa un ensayo correcto y al momento de recibir el premio, aletea las manos, por lo que el terapeuta se come el dulce al tiempo que dice "te lo pierdes". Otro ejemplo: el niño en el salón de clases tiene derecho a diez fichas que podrá intercambiar al final del día por premios. Cada vez que se pare, pierde una ficha. Recomendaciones en la aplicación de estas técnicas Existen otras técnicas que se han desechado por transgredir los derechos de los niños como son la restricción física y el castigo (golpe terapéutico). Por lo mismo, se excluyeron de este libro. Cuando aplique cualquier correctivo al niño, tenga siempre en cuenta lo siguiente:
TÉCNICAS PARA INCREMENTAR UNA CONDUCTA Las técnicas para la adquisición de conducta deseadas son los medios por los cuales un niño adquiere (le enseñamos) una habilidad. Éstas se programan acorde a las necesidades específicas del niño y las habilidades que se pretenden enseñar. Las principales técnicas para incrementar conductas son:
Contrato
de contingencias Por lo general, los ensayos son de la siguiente manera:
* Nota: El reforzador siempre va acompañado de refuerzo social y sólo se puede dar en el primer intento. Bajo ninguna circunstancia se aplica después de haber corregido verbal o físicamente. * Nota: Si el niño dio la respuesta adecuada en el primer intento pero antes del refuerzo presenta una conducta inadecuada (EJ. aleteo de manos), se dará sólo refuerzo social y no se le dará el reforzador programado como un costo de respuesta por dicha conducta. Se le puede decir "tus manos van quietas, te pierdes tu premio". Cuando se trabaja en mesa, el niño debe primero estar quieto y con sus manos sobre la mesa
Los contratos de contingencias llevan fichas de programación, una por cada habilidad que se vaya a enseñar. Al final del libro, en el apéndice, se ilustra la forma en que se hacen. Todo contrato de contingencias consta de los siguientes elementos:
El niño sólo será reforzado cuando emite la respuesta correcta dentro de la terapia establecida y va acompañado de refuerzo social Modelamiento o imitación Esta técnica de aprendizaje consiste en que el niño por medio de la observación reproduzca una conducta modelada por el terapeuta. Su característica fundamental es servir de ejemplo o patrón para que sea imitada por el niño. Un ejemplo sería cuando hacemos algo y le decimos al niño "haz esto" o cuando al niño le pedimos que repita las palabras que nosotros decimos. La conducta a imitar debe ser descrita previamente por el terapeuta programador, especificando todos los elementos que componen la conducta. Por lo general, se aplica el efecto espejo, es decir, si se desea que levante su brazo derecho, el terapeuta de frente al niño levantará su brazo izquierdo.
En estos programas de imitación motora fina y gruesa, observe el efecto espejo que hace la terapeuta de tal manera que ella mueve su lado izquierdo para que el niño mueva el derecho. Moldeamiento Consiste en el reforzamiento sistemático e inmediato de aproximaciones sucesivas a la conducta blanco, hasta que ésta se establezca. Esta técnica se usa cuando se enseñan habilidades más complejas o que constan de varios pasos, como sería el cepillado de dientes, vestirse, abrocharse los zapatos, etc. Es necesario que el terapeuta distinga todas y cada uno de los pasos en forma detallada sin dar nada por obvio para poder transmitir la habilidad (por ejemplo, un cepillado de dientes puede constar de más de 20 pasos a seguir). Existen cuatro formas distintas de moldeamiento, las cuales se aplican según el tipo de habilidad que se esté enseñando:
Los puntos 3 y 4 son básicamente iguales a los puntos 1 y 2, cambiando solamente la forma de reforzar. El problema de éstos (3 y 4) es que nos obliga a analizar el proceso completo para buscar el paso más alto que requiera apoyo cada vez que domina. Se llegan a utilizar en los casos cuando el niño evite avanzar para recibir su premio más pronto. Al cambiar el método de reforzamiento, la única manera que el niño logrará recibir antes su refuerzo es avanzando.
Economía de fichas Consiste en la aplicación de un reforzador positivo mediante un sistema de puntos. Este reforzador puede ser entregado al niño a corto o mediano plazo. Las fichas o puntos son la representación simbólica del reforzador, el cual se entregará hasta que el niño acumule un número establecido de puntos o fichas. Las fichas que conforman el tablero se deben dividir entre el número de programas establecidos y éstas se otorgan de acuerdo a un criterio de reforzamiento (%) y al nivel en que se encuentra la habilidad. Se entregarán más puntos para aquellas habilidades que son nuevas y requieren mayor esfuerzo y menos en aquellas que casi tiene dominadas. Los premios a ganar el niño, pueden ser comestibles, manipulables o de actividad. En el caso de niños asperger (alto funcionamiento) se recomienda utilizar esta técnica tan pronto tengan dominado el concepto de cantidad y número. Retomando los principios de reforzamiento (ver capítulo 6), para que esta técnica sea efectiva, debe estar a la vista del niño el premio final que recibirá o bien, algo que lo pueda simbolizar en caso de ser un reforzador de actividad (una foto, un logotipo, etc.).
En las primeras sesiones, es recomendable poner los muslos del niño entre las piernas del terapeuta de tal manera que si intenta pararse, con solo cerrar las piernas el niño caerá sentado en su silla.
Al momento de hacer los ensayos, el reforzador debe estar presente para que pueda cumplir su función. Observe cómo el reforzador ya está listo para darse
HABILIDADES BÁSICAS DEL TERAPEUTA
Para el trabajo de un niño autista, un terapeuta debe llevar entrenamiento por un mínimo de 3 meses, donde se incluya teoría y práctica de las técnicas y el manejo de ellas, así como de programación, valoración y diagnóstico. Antes de continuar, es prudente mencionar que aquí no aplica precisamente el dicho de "la práctica hace al maestro", porque así un padre sepa dar terapia, no tiene la base de conocimientos que tiene el psicólogo. A menudo, terapeutas confunden su rol y porque aprendieron a dar terapia, piensan que pueden evaluar las necesidades de los niños (sin haber aplicado ninguna prueba) y programar las terapias. Es muy frecuente encontrar padres que han sabido sacar adelante a sus hijos y es de admirar, sin embargo, esto no los convierte en autoridades en la materia, porque su experiencia está basada casi exclusivamente en su hijo. Recordemos que cada niño es único y especial. Lo que a un niño le funciona, no será necesariamente igual para los demás. Aprender la Modificación de Conducta es importante, pero es fundamental contar con la guía y apoyo de un profesional con experiencia (no todos los psicólogos saben cómo se maneja el autismo). Las habilidades básicas que todo terapeuta debe tener son:
Control de sentimientos y emociones El terapeuta debe controlar todos sus sentimientos incluyendo tristeza, alegría, coraje, desesperación, ternura, cariño, problemas con los padres, desagrado, etc. Se debe evitar la "transferencia" (cuando un terapeuta se involucra emocionalmente y pierde objetividad). Cuando las emociones intervienen en el trabajo de sesión, se pierde la objetividad del mismo y altera la confiabilidad de registros, así como lo indicado en las programaciones. Además, afecta la vida emocional del terapeuta dando una alta probabilidad de que decida abandonar y dedicarse a otro ramo de la psicología al no poder dominar el stress de la terapia. Lo más común que sucede es que cambian el ¡No! suave a ¡No! fuerte o utilizan un procedimiento de escape en una conducta que esté programada para trabajarse por reforzamiento o evitación. Además, cuando se muestran emociones, se vicia la terapia y confunde al niño en su comprensión de las instrucciones, causando una baja en su rendimiento o avance. Manejo de expresión facial, tono y volumen de voz Se deben manejar diferentes expresiones faciales, tono y volumen de la voz y éstos deben ser coherentes con el elemento que se esté trabajando, ya sea, presentación de un estímulo, una corrección o un reforzamiento. Esto nos ayuda a comunicarle al niño si está bien o mal lo que está haciendo. En la instrucción o presentación del estímulo, tanto la expresión facial, como el volumen y tono de la voz se mantienen neutros. El reforzador se acompaña de una expresión facial de alegría (exagerada) con un tono y volumen de voz agudo. La corrección se aplica con una expresión de enojo, con volumen y tono grave. Es importante hacer notar que lo que el niño reconoce es la diferencia de tonos, más que el tono en sí. No existe un tono determinado que se deba aplicar pero sí la forma. Además, el terapeuta debe tener una voz clara, abriendo bien la boca y debe hacer énfasis en su pronunciación (algunos hablan simplemente demasiado rápido o despacio). La capacidad que tenga el terapeuta de manejar sus expresiones faciales, se reflejará directamente en la calidad de la terapia y por lo mismo, en las respuestas del niño. Debe practicar frente a un espejo cambios bruscos de contento a enojado y viceversa. Un buen terapeuta sabe transmitir alegría al niño a tal grado que el sólo hecho de no sonreir ya sea un aversivo. A mayor refuerzo social, menor necesidad de corregir.
Dar instrucciones La instrucción es una de las herramientas más importantes y su objetivo primordial es poner las conductas del niño bajo un control "instruccional" (hacer que el niño siempre obedezca). Al determinar qué instrucción se va a utilizar en la programación de "x" habilidad, se debe tomar en cuenta lo siguiente:
El material es un elemento muy delicado y por lo mismo se debe cuidar hasta el más mínimo detalle por insignificante que parezca. Cuando se revuelve el material, el niño se confunde. Además, se debe "balancear" la presentación de los mismos, es decir, se debe de presentar en forma aleatoria (al azar), de tal manera que el niño no pueda adivinar. Los detalles más importantes a observar en la elaboración y manejo de los materiales son principalmente:
Registro de programas y conductas inadecuadas Para que el avance del niño así como su valoración puedan ser objetivos, correctos y los avances puedan medirse, es necesario llevar un registro de los programas así como la presentación de las conductas adecuadas e inadecuadas. Existen diferentes formas de registrar y entre las más utilizadas para trabajar están:
Es importante notar que cuando se manejan registros variables, estos deben estar balanceados, es decir, se debe asegurar que no exista secuencia lógica pues de lo contrario, el niño buscará adivinar cuando toca el premio y su empeño lo centrará casi exclusivamente a esos ensayos. Graficación de programas Las terapias arrojan porcentajes diarios de aprovechamiento, donde se puede notar los avances que vaya teniendo el niño. Dichos resultados deben graficarse para poder tener una mejor visualización del desempeño del niño, puesto que para algunos, es difícil interpretar los números. Una gráfica nos muestra si el niño está avanzando o se ha estancado. También nos enseña picos hacia arriba y abajo, permitiéndonos analizar cuando el niño incrementa o decrementa drásticamente sus porcentajes. Los terapeutas con mayor experiencia no las usan porque pueden analizar todos los datos sin necesidad de éstas. Hasta entonces, es necesario seguir utilizándolas. Manejo de apoyos Los apoyos consisten ayudar o llevar al niño a través de los elementos que componen la respuesta que buscamos a fin de llevarlo a un estado de éxito. Existen cuatro tipos básicos de apoyos:
En todos los casos, los apoyos se utilizan solo cuando se está enseñando una nueva habilidad y se erradican o desvanecen gradualmente hasta quitarlos totalmente. Aún cuando se registran los ensayos, estos no se consideran para efectos de saber si una determinada habilidad ya ha sido dominada. Cuando se domina, se hace la programación nuevamente. Para que una habilidad se considere dominada, debe ser sin apoyos. Al programar, siempre inicie de cero e incremente los apoyos para que el niño reciba solo los necesarios. Al dominar, inicie de cero otra vez, pues de un apoyo amplio puede pasar a no necesitar apoyo en absoluto.
Elaboración de programas Los programas, también conocidos como fichas de programación, se realizan por medio de objetivos de las diferentes áreas, de acuerdo a las necesidades específicas de cada niño; de estos objetivos se desglosan todas las fichas de trabajo diario, donde se especifican los niveles en que se encuentra la habilidad. Los objetivos pueden programarse a corto (3 meses), mediano (6 meses) y largo plazo (9 meses). Éstos se establecen teniendo en cuenta: ¿Quién? El niño ¿Qué? Se parará de su silla ¿Cómo? Ante la instrucción verbal del terapeuta ¿Cuándo?
Dentro de los 3 "de latencia
Aún cuando los programas iniciales para diferentes niños pueden ser muy parecidos, siempre se debe considerar las características específicas de cada uno de estos niños, pues se cae en el riesgo de "viciar" el programa y consecuentemente, la habilidad que se está enseñando. PLANEACIÓN DE LA TERAPIA
La planeación de la terapia consta de 9 pasos a seguir sistemáticamente, estos son:
El registro anecdótico o de sucesos se lleva a cabo mediante la observación directa del niño; anotando en términos de conducta observable, todo lo que ocurre durante el tiempo establecido para la sesión; poniendo especial atención a los estímulos, entornos y consecuencias (ver Análisis Funcional, capítulo 7). Este registro se emplea como primer paso para observar las conductas inadecuadas. Su duración depende del problema en particular y la situación en que se encuentra el niño. Es recomendable filmar en video esta sesión para futura referencia o revisión. Para este paso, el terapeuta previamente deberá haber platicado con los padres del niño y conocer las posibles conductas a observar. Se debe dejar al niño libre de hacer lo que desee, además de ofrecerle objetos que fomenten la auto estimulación. Aquí lo que se desea es conocer las conductas del niño y la posible gravedad de ellas. En el caso que el niño esté bajo medicación, se debe procurar que reciba sus dosis varias horas antes para que el efecto haya bajado y las conductas puedan ser observadas. Lo que se trata es que el niño presente todas sus conductas disruptivas, en otras palabras, buscamos que el niño "se porte mal" para poder ser observado. Algunas conductas se presentan sólo ante ciertos entornos reforzantes, como pudiese ser la presencia de los padres, por lo que es válido pasarlos a la sesión pidiéndoles que eviten interactuar con el niño. Definición de las conductas Una vez que se hizo el registro anecdótico, las conductas observadas deben ser descritas minuciosamente, considerando todos los elementos que la compongan. Es muy importante este paso, porque al tiempo se podrá valorar al niño y el terapeuta corre el riesgo de confundirse pensando que "x" conducta nunca se erradicó. Por ejemplo: cuando el niño presentó aleteo de manos en la primera valoración, el movimiento era hacia el frente y ahora es hacia los lados con los brazos extendidos. La mejor forma de definir una conducta es actuarla y describir todos sus movimientos y ángulos para que posteriormente alguien la lea y en base a esa descripción, repita la misma conducta. Si esta persona imita la conducta correctamente, entonces la definición fue hecha correctamente. Por ejemplo:Conducta: Movimiento de manos (aleteo) Descripción: Levanta las manos a la altura del pecho, manteniendo los brazos unidos al cuerpo con los brazos doblados en un ángulo de 45 grados y flexiona las muñecas hacia arriba y hacia abajo, con las manos extendidas en forma lateral, con las palmas de la mano apuntando al pecho del niño.
Línea base o preevaluación Una vez definidas las conductas del niño, se mide la frecuencia de aparición de cada una de éstas a través de la línea base. Consiste en observar al niño durante una hora, nuevamente sin interferir con él, igual que en la sesión anterior, pero esta vez en lugar de registrar las conductas, se van a contar las veces que la presente. Con este método, se conocerá la verdadera incidencia de cada conducta inadecuada en forma estadística y nos permitirá conocer la tasa de ocurrencia de las mismas. Cuando en alguna ocasión haya escuchado que un niño aletea sus manos 300 veces por hora, no es un dato aproximado, es una afirmación porque se contaron las veces que lo hizo. Para ciertas conductas de baja ocurrencia o que se presentan en forma inconsistente, la línea base se puede llevar mediante un registro de oportunidad, donde se apuntará cada vez que la conducta se presente, incluyendo hora, lugar, etc. (entorno reforzante) y se anotará también el estímulo y consecuencias observables. Evaluación de las conductas Una vez identificadas todas las conductas, con los elementos que componen cada una de ellas así como su línea base, hacemos un análisis funcional (ver capítulo 7) de las mismas para poder determinar la forma en que se intervendrán, es decir, bajo qué técnicas se buscará erradicarlas. Cuando se evalúe la conducta, debemos dar prioridad a las conductas inadecuadas que cumplan alguno de los siguientes por orden de importancia:
Las veces que una conducta disruptiva se haga presente son las oportunidades para corregirlas. Por tal, una conducta con una alta tasa de incidencia (línea base) nos da una mayor oportunidad de intervención y por lo mismo, la técnica a seleccionar o la forma de aplicar puede ser de bajo impacto y aún así, lograr nuestro objetivo, porque la repetición de la misma es la que asegurará el éxito por la cantidad de veces que corrijamos. Por otro lado, una conducta con una tasa baja nos obliga a ser más drásticos cuando hagamos una corrección, puesto que pocas veces al día tendremos oportunidad de aplicar. Por ejemplo:Tres niños presentan aleteo de manos por auto estimulación. El primero tiene una línea base de 300 por lo que se aplicará interrupción de respuesta y corrección física con "pon tus manos quietas" tomando sus manos suavemente en posición de rezo y utilizando una voz neutra. El segundo tiene una línea base de 30 por lo que al aplicar lo mismo que en el niño anterior, la corrección física será más marcada para mostrar desagrado además que el tono de voz será más grave, ligeramente más alto, enfatizando la instrucción y con expresión facial de enojo. El tercero tiene una línea base de 4, por lo que se determina aplicar un tiempo fuera o un costo de respuesta. Escala de reforzadores Antes de proporcionar un reforzador al niño, debemos realizar un muestreo con los alimentos que los padres reporten que el niño prefiere. No se tiene un número límite establecido y se pueden verificar todos aquellos alimentos preferidos por el niño. El análisis de cada alimento se realiza dando al niño una instrucción y proporcionando cada alimento cuando el niño responda correctamente. Mediante la observación y el registro de cada una de las instrucciones, el terapeuta podrá darse cuenta cual es el alimento que mejor funciona como reforzador comestible. Es importante recalcar que algunos reforzadores pierden fuerza con el tiempo y por lo mismo, podrá ser necesario hacer pruebas en el futuro. Los reforzadores seleccionados deberán ser consistentes hasta el más mínimo detalle, incluyendo marca y presentación entre otros (aunque todos son refrescos de cola, la Pepsi y la Coca-Cola no saben igual, incluso cambia el sabor entre las presentaciones de lata, medio litro y de dos litros). Es importante considerar que al seleccionar los posibles reforzadores, estos deben de ser de fácil manipulación, se deben poder dar en pequeñas cantidades y el niño no podrá conseguirlo en ninguna otra parte que no sea la terapia. Por ejemplo: el chicle no se debe usar, porque es difícil cortarlo en pedacitos, además produce mucha salivación y el niño tarda en consumirlo. Al aplicar la prueba de la Escala de Reforzadores, no se hacen correcciones físicas ni verbales, la latencia se alarga lo necesario (8 o 10 segundos) y los reforzadores se dan aleatoriamente en conjunto con una serie de instrucciones preseleccionadas, mostrando antes de dar la instrucción el reforzador que se recibirá. Además, las raciones serán más grandes de tal manera que sea atractivo al niño. Recuerde que la Escala de Reforzadores es una prueba donde queremos saber con qué reforzadores el niño trabajará mejor, no está dando terapia propiamente y por lo tanto, no está enseñándole ninguna habilidad. Al aplicar esta prueba, utilice tantos apoyos como sea posible. Control de conductas inadecuadas Las conductas inadecuadas deben ser trabajadas en primera instancia, bajo seguimiento de instrucción y brindando apoyos al inicio del trabajo, cuando sea necesario. Se ha observado que las conductas más inmediatas a poner bajo control instruccional son: movimiento de manos, movimiento de pies y ruidos de boca, porque éstas desencadenan la mayoría de las conductas inadecuadas. Todas las conductas inadecuadas son trabajadas bajo seguimiento de instrucción para poner al niño en un nivel instruccional (que siga y obedezca instrucciones que se le den). El control de las conductas inadecuadas debe llevarse 24 horas al día en todo lugar que el niño se encuentre, por lo que los padres deberán conocer la forma de aplicación. Se recomienda no dar programación en las primeras sesiones y en su lugar, manejar durante toda la sesión exclusivamente manos quietas, pies quietos, sentado y callado, reforzando cada 3 a 5 segundos inicialmente, con posibles descansos cortos cada 10 o 15 minutos. Esto sería durante las primeras dos o tres semanas de sesión. Las primeras sesiones se refuerzan solamente, con mucho apoyo sin aplicar interrupción de respuesta así como tampoco hacer corrección física, esto se iniciaría a partir de la segunda o tercera sesión. Aunque aparentemente el niño no avanzará, comparándolo con otros que desde un principio han recibido programación, dedicar las primeras sesiones a controlar conductas tiene las siguientes ventajas:
Recuerde que la idea es reforzar al niño, no castigarlo. Un niño motivado y alegre aprende mejor. El terapeuta debe buscar siempre los canales adecuados para reforzar en lugar de aplicar aversivos.
Habilidades preparatorias Frecuentemente los padres piden al psicólogo o al terapeuta que se centre en enseñarle "x" habilidad al niño (hablar o ir al baño, por ejemplo) cuando éste no es capaz de seguir instrucciones y por lo tanto, no está listo para poder aprender. Las habilidades preparatorias son el repertorio básico que el niño requiere para su aprendizaje y si no las tiene dominadas, el avance en las otras áreas será lento o casi nulo. El terapeuta deberá, antes que nada, enseñárselas y estas son: Atención: Mirar cuando se le ordene (mírame) Voltear al decir su nombre Mantenerse sentado (siéntate derecho) Mantenerse callado (cierra la boca) Poner manos y pies quietos Voltear a ver objetos en el aire (mira esto) Voltear a ver objetos en la mesa
Párate Siéntate Ven / ven aquí Dame / dámelo Acuéstate (muy útil para enviarlo a dormir) Recógelo Tíralo Instrucciones compuestas(dos o más palabras): Prende la luz Apaga la luz Abre la puerta Cierra la puerta Guárdalo en el cajón Acomoda la silla Ponlo sobre la mesa
Tocar
cabeza Tocar hombros Tocar rodillas Tocar pies Tocar cintura
Tocar ojo (izquierdo / derecho) Tocar cachete (izquierdo / derecho) Tocar nariz Tocar boca Tocar barbilla Tocar oreja Tocar dedos (dedo vs. dedo, horizontal) Tocar dedos (2 dedos vs. 2 dedos) Decir "adiós" con la mano Decir "dame" con la mano Agarrar objeto Soltar / tirar objeto
Enseñar dientes Abrir boca Guiñar ojos (cierra fuerte y abre, frunciendo nariz) Mover lengua (de un lado a otro) Inflar cachetes Besos (en la mano) Besos (al aire)
Formas Tamaño (pares iguales, pero de diferente tamaño) Color (tarjetas iguales, pero de diferente color) Tarjeta / tarjeta (fotografías o dibujos) Tarjeta / objeto (se usan fotografías)
A la capacidad de reconocer atributos en objetos similares (por ejemplo, los automóviles) y así establecer su definición, se le llama "Generalización". Cada habilidad se enseña en forma separada y cuando la domine (se considera que se dominó al tener 100% de aprovechamiento durante 3 sesiones continuas), se discrimina en conjunto con otras instrucciones. La generalización se da por seguimiento en casa. Para poder programar terapias de discriminación o imitación, es imprescindible que el niño primero domine el seguimiento instruccional o al menos, las tenga ya en conjunto por discriminación. Para dar terapias ocupacionales, de auto cuidado o de lenguaje, el niño debe tener dominado la habilidad de imitar porque de no ser así, no podrá avanzar. Valoración La valoración se realiza mediante escalas específicas de autismo, el cuadro clínico de autismo del manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (DSM-IV), pruebas del desarrollo y pruebas específicas de lenguaje. Para llevar a cabo una valoración, también se requiere de un entrenamiento previo y tener los estudios profesionales que avalen los conocimientos. Un niño que se le programe terapia sin haber sido valorado previamente, corre el gran riesgo de perder tiempo en áreas que tiene dominadas así como descuidar áreas que deberían recibir mayor atención. No existe receta o libro de cocina y por lo mismo, un gran error que se incurre a veces es seguir el famoso libro "The Me Book" (Ivar Lovaas) u otros similares al pie de la letra, sin conocer las necesidades específicas del niño. Por lo general, se acostumbra aplicar el conjunto de pruebas una vez que el niño tenga dominadas todas las habilidades preparatorias. Emplearlas antes implica un alto riesgo de error puesto que el niño no responde adecuadamente o no coopera independientemente, por lo cual las habilidades preparatorias será lo primero que se le maneje. Consiguientemente, si el profesional que atiende a su hijo desea hacerle una valoración de entrada, pídale que las pruebas referentes a sus habilidades o niveles de desarrollo las aplique hasta que el niño haya dominado estos cuatro puntos básicos. Un niño que llega en cero, puede tardar hasta más de seis meses en completar todas las habilidades preparatorias. El avance es lento, especialmente al principio, pero luego tiende a incrementar su ritmo. Programación por áreas La programación se realiza de acuerdo a las necesidades específicas del niño, las que son reportadas por la valoración. Cada programación se realiza por áreas en fichas individuales y debe incluir lo siguiente:
Las formas en que los terapeutas sin experiencia se equivocan son muy variadas, sin embargo he recopilado una pequeña lista de los errores más frecuentes y que se deberá tener especial cuidado para no caer en los mismos:
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