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Generalmente son los miembros de la familia de la paciente anoréxica los que se dan cuenta de que algo va mal cuando su hija o hermana, a pesar de estar realmente delgada, continúa perdiendo peso. Aunque para otras personas la pérdida de peso de la paciente parece alarmante por excesiva, la paciente difícilmente admitirá que tiene un problema. Ella continuará pensando que tiene un sobrepeso, que está gorda. De hecho, incluso los demás pueden no darse cuenta durante algún tiempo de que la paciente tiene este problema debido a las grandes cantidades de alimentos saludables que ingiere, pero que por supuesto no engordan. En la bulimia la paciente con frecuencia se siente culpable y avergonzada de su conducta y puede ocultar su trastorno durante mucho tiempo, a pesar del hecho de que ingerir grandes cantidades de alimentos para con posterioridad vomitarlos es una actividad agotadora y que consume mucho tiempo, disminuyendo su rendimiento laboral y pudiendo hacer realmente difícil el llevar a cabo una vida social activa. Así, puede ser un tremendo alivio para la paciente el poder admitir el problema que tiene. Con cierta frecuencia se verá forzada a hacerlo por algún cambio en sus circunstancias vitales, tal como una nueva relación o el vivir con otras personas. Reconocimiento El primer paso para poder tratar un trastorno es el reconocerlo adecuadamente. Es mucho más fácil ayudar a una paciente con anorexia o bulimia si el problema es reconocido y tratado rápidamente. Cuanto más tiempo permanezca sin diagnosticar, peor llegará a ser el problema, y más difícil será su tratamiento. La anorexia puede ser una amenaza grave para la vida, por eso es importante el acudir a su médico lo antes posible. Remisión Una vez que el problema ha sido reconocido, la paciente debe ser vista por un psiquiatra o psicólogo que tenga experiencia en esta clase de trastornos. Su médico de cabecera sabrá con quien contactar. Aunque hasta hace poco existía la tendencia a ingresar a las pacientes anoréxicas en la planta de psiquiatría de un hospital general, lo cierto es que la mayoría de las pacientes pueden ser tratadas como pacientes ambulatorios si la pérdida de peso no es muy grave. Valoración El primer paso que dará el psiquiatra será el tener una larga conversación con la paciente para intentar clarificar cuando surgió el trastorno y cómo se ha desarrollado. Esta conversación precisará el discutir muchos aspectos de sus sentimientos y de su vida. Esta entrevista es imprescindible y dependiendo de la cantidad de peso perdido también podrá ser necesario un examen físico completo y la realización de análisis de sangre. El Psiquiatra probablemente solicite el permiso de la paciente para poder entrevistar a sus amigos o familiares con el objeto de obtener mayor información sobre el problema.
Fuente: Gobierno de canarias
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