Tras un período de contactos individuales para constituir el grupo con un número suficiente, y tras un extenso trabajo de documentación y conocimiento de las amplias experiencias existentes en los países nórdicos, hemos realizado varias asambleas, vamos a llamarlas constitucionales, en las que hemos llegado a definir los que consideramos puntos básicos de acuerdo y guía de actuación.
1) Se trata de construir un hábitat para vivir el último tercio de la vida, de manera independiente, pero en estrecha proximidad y compartiendo ciertos espacios y servicios con las personas que elegimos este proyecto.
-El diseño del conjunto y de cada vivienda facilitan las relaciones de vecindad y cooperación.
-Existen unos servicios comunes (lavandería, tendedero, terraza/jardín, sala de estar, TV, biblioteca, cocina, comedor, gimnasio...) que complementan y suplementan los de la vivienda privada.
-Las viviendas particulares, los espacios comunes y el entorno estarán adecuados a un proceso progresivo de dependencia.
2) Somos nosotros y nosotras quienes lo montamos, de manera participativa.
a. somos los participantes los que decidimos (en la medida que se pueda) la elección del lugar, diseño, construcción
b. los participantes decidimos las reglas de la vida en común: lo que se comparte y lo que no
c. recurriremos a profesionales que haga falta, pero ellos no decidirán en lo que podamos hacerlo nosotros/as.
d. también pediremos todas las ayudas públicas posibles a que tengamos derecho, pero sin subordinar nuestra independencia.
3) Nuestro proyecto excluye toda posiblidad de lucro, y quiere ser un referente social de vivienda cooperativa y sostenible.
Estamos estudiando la mejor fórmula para garantizar que el cohousing cumpla la función de ofrecer una vivienda adecuada a sus necesidades a gente mayor que acepta compartir una parte de su vida y asume la gestión conjunta del proyecto y de la vida en común.