EN LA NOCHE DE PASCUA
(versión del pregón Pascual que la Iglesia proclama en la Vigilia de la Pascua de Resurrección)
En la noche de Pascua el cielo se alegra,
se oyen a los coros de ángeles que exultan,
la victoria del Rey anuncian las trompetas
y goza la tierra con la luz que la inunda.
En la noche de Pascua la Iglesia se alegra,
nuestra madre revestida con tal claridad
y en cada templo las ovaciones resuenan
y el pueblo al fin se ve libre de las tinieblas.
PORQUE EL SEÑOR ESTÁ CON TODOS NOSOTROS,
LEVANTEMOS HACIA ÉL NUESTRO CORAZÓN
PORQUE ES JUSTO Y NECESARIO DARLE GRACIAS
EN LA NOCHE DE PASCUA, EN CADA HORA Y LUGAR
En la noche de Pascua él pagó por nosotros
con su sangre a su Padre la deuda de Adán
como el verdadero Cordero inmolado
canceló la deuda del antiguo pecado.
En la noche de Pascua Israel en Egipto
fue liberado atravesando el mar Rojo.
y todos los que confiesan su fe en Cristo
por la gracia son contados con los santos.
Qué admirable el amor de Dios por nosotros,
qué incomparable su ternura y su caridad
Para salvar al esclavo entregó al Hijo,
Necesario fue así el pecado de Adán,
que fue borrado por la muerte de Cristo.
Feliz culpa que mereció tal Redentor,
MARÍA
(Este canto recoge brevemente toda la historia de la Virgen María,
madre del Señor y madre nuestra, a la que solicitamos su mediación)
Eran tiempos duros para el pueblo de Israel
Cuando una muchacha, prometida de José
Recibió un día en su pueblo, Nazaret
La visita del ángel de Yahvé.
Ave María, llena de gracia, contigo está el Señor
Bendita eres entre las mujeres, pues Dios te escogió
Concebirás y serás la madre del hijo del Creador
Él será Jesús, el Salvador.
Su palabra se hizo en ti, María,
Fuiste la sierva de Dios, María,
Déjame ser como tú, María
Llevar en mi a Jesús, María.
Como madre del Señor te recibió Isabel
Y hasta el hijo de su seno se alegró ante él
Proclamaste en tu alma: “Grande es el Señor”
Tu espíritu gozó en tu Salvador.
Tu hijo en una boda el agua en vino transformó
No fue su iniciativa, fuiste tú la que medió.
Haced lo que él os diga fue tu única instrucción
Contigo la fiesta prosiguió.
Y te volví a encontrar a los pies de la cruz
Sobre ella prendido estaba tu hijo Jesús
Y en esa hora dijo que mi madre serías tú
Mi casa se llenó desde entonces con tu luz.
PADRE BUENO
(en este canto, a pesar de nuestra debilidad y nuestro egoísmo,
nos ponemos de cara al Señor, nuestro padre bueno, seguros de su amor)
Solamente tú sabes como soy
Sólo tu Señor conoces mi verdad
y lo que me cuesta mirarte a los ojos
cuando empiezo a caminar
Sé que muchas veces me cuesta esperar
que lo quiero todo y que lo quiero ya
y que me acobardo con cada golpe
que la vida me da
Pero sé que tú me amas Señor
eso es algo que no puedo negar
y por eso vengo hoy ante ti
para hacer tu voluntad.
Por más que lo oculte ante tí nada soy
busco mi justicia, nunca tu piedad
pero sigues siendo el Padre bueno
aunque me equivoque no me dejarás
Con tu palabra me hablas Señor
día tras día me das tu bendición
una cruz para seguirte hasta el fin
y la Iglesia para la fe vivir
Tu buena noticia debo ahora anunciar
no puedo aunque tema tu amor callar
no sé si sabré como podré salir
solo lo haré si tu vas ante mí.
¿QUÉ SOY YO PARA TI?
(Jesucristo dijo a los apóstoles “¿quién decís que soy yo?”
y esa misma pregunta nos la sigue haciendo cada día)
¿qué soy yo para ti? ¿una idea, un ideal?
¿un código de moral, un mandato que cumplir?
¿qué soy yo para ti, una peli de ficción?
¿un mito, una novela, una historia sin concluir?
Entonces es que aún no me has encontrado.
¿qué soy yo para ti, un sueño fracasado?
¿excusa para el necio, o el pretexto de una lid?
¿qué soy yo para ti, la estatua de un museo?
¿el motivo de un cuadro, el título de un concierto?
Pero si descubres que soy Camino, verdad y vida
Sin miedo díselo a todos mis hermanos
Contigo yo estaré hasta el fin del mundo
Tu salario será dicha y vida eterna.
Entonces podrás decir que me has encontrado.
Entonces podrás decir que yo te he encontrado.
Salmo 144: TE ENSALZARÉ DIOS MÍO
(este salmo de David es un precioso canto de alabanza a Dios)
Te ensalzaré Dios mío, mi rey
Bendeciré tu nombre por siempre
Día tras día te bendeciré
Alabaré tu nombre por siempre
Grande es el Señor, merece toda la alabanza
Incalculable es su grandeza, cantaremos tus hazañas
Alabaremos todos tu gloria y majestad
Repetiremos tus maravillas, aclamaremos tus victorias
El Señor es clemente y misericordioso
Tardo a la cólera y rico en piedad
El Señor es bueno, es bueno con todos
Él es cariñoso con todas sus criaturas
Todos te dan gracias, tus fieles te bendicen
Proclamamos tu reino, hablamos de tus hazañas
Tu reino es perpetuo, tu reino es para siempre
Tu gobierno pasa de edad en edad
Salmo 8: OH SEÑOR, DUEÑO NUESTRO.
(David alaba a Dios con este salmo especialmente por la creación)
Oh Señor, dueño nuestro
Que admirable es tu nombre
En toda la tierra tu nombre
Y tu majestad en el Cielo.
Si contemplo el cielo obra de tus dedos
Las estrellas que de ti nacieron
¿qué es el hombre para que te acuerdes de él
el ser humano para darle poder?
Lo hiciste poco menos que un ángel
De gloria y dignidad lo coronaste.
Le diste el mando sobre todas tus obras,
Bajo tus pies todo sometiste
De la boca de los niños de pecho has sacado una alabanza
contra tus enemigos, adversarios y rebeldes
SER FELIZ
(el canto afirma una verdad muy sencilla:
sólo se puede ser realmente feliz en Dios)
Tiende tu mano hacia mí como el padre
llevando los primeros pasos de su hijo pequeño,
cógeme así.
Manda la luz en la noche a mis pasos
que no me pierda o tropiece buscando tu rastro,
guíame así.
Lo único que ansío es ser feliz
y sólo puedo hacerlo si es en ti.
A veces dudo y me asusta la carga
pero es ligera pues fuiste el primero en llevarla,
ayúdame así.
Si miro mis fuerzas la cruz me aplasta
pero contigo haré de ella mi puerta y mi marca,
moriré así
A veces mis pecados me impiden ver bien el sendero,
otros dicen que abandone que no hay nada cierto.
Pero Señor, yo no puedo dejar tu camino
pues en cada paso que doy mi vida tiene sentido
Salmo 43: MI REY Y MI DIOS
(Salmo de los hijos de Coré que en los momentos de dificultad recuerda
como Dios ha sido potente en su historia y les ha sacado de las dificultades)
Oh Dios, nuestros oídos lo oyeron,
nuestros padres nos lo han contado
la obra que hiciste en sus días,
en los años remotos.
Tú mismo saqueaste a los gentiles,
tú mismo los plantaste a ellos;
venciste a las otras naciones,
y los hiciste crecer.
Porque no fue su espada la que ocupó la tierra,
ni su brazo el que le dió la victoria.
si no tu diestra y brazo y la luz de tu rostro,
porque tú los amabas fue por tu amor.
Mi rey y mi Dios eres tú, que das la victoria a Jacob
tú nos diste la victoria, derrotaste al enemigo
Dios es siempre nuestro orgullo,
damos gracias a tu nombre.
Ahora en cambio nos avergüenzas,
ya no sales con nuestras tropas:
huímos ante el enemigo
y ellos nos saquean.
Somos ovejas a la matanza
dispersados por las naciones;
vendes a tu pueblo por nada,
muy alto no lo tasas
Pero nunca olvidamos el nombre de nuestro Dios
pues él habría sabido el secreto.
Despierta, Dios, no duermas ya más no nos rechaces.
No escondas tu rostro a la opresión.
Salmo 44: LA BODA DEL REY
(De los hijos de Coré. El salmista recita una oda al rey la víspera de su boda
que le sirve también para alabar a Dios, Rey eterno)
Del corazón me brota un poema bello,
recito mis versos a un rey;
eres el más hermoso de todos los hombres,
que la gracia en tus labios esté.
Cíñete al flanco la espada, valiente:
tu gala y tu orgullo es;
cabalga victorioso en pos de la justicia,
tu diestra te enseñe a vencer.
Tus flechas son agudas, los pueblos se te rinden,
temen los enemigos del rey.
A mirra y acacia huelen tus vestidos,
las arpas suenan a tus pies.
Desde los palacios de oro y marfiles,
princesas te salen a ver.
La ciudad de Tiro viene con regalos,
los pueblos buscan tu merced.
El trono de Dios permanece para siempre,
es el cetro de la rectitud.
Si has amado la justicia y has odiado la impiedad
el Señor, tu Dios, te ungirá.
Quiero hacer memorable tu nombre
Todos los pueblos te alabarán
por los siglos de los siglos
el Señor te bendecirá.
Escucha, hija, mira: inclina el oído,
tu pueblo debes olvidar
y la casa paterna; pues de tu belleza
nuestro rey prendado está
póstrate ante él, que él es tu señor,
bellísima vas a estar
y a cambio de tus padres tendrás muchos hijos,
príncipes los nombrarás.
Ya entra la princesa vestida de perlas;
ya la llevan ante el rey
con coro de doncellas, que son sus amigas,
ahora cerca se la ve
avanzan entre risas, las traen entre alegría,
el momento cerca está
la princesa hermosa y sus compañeras,
ya en el palacio real.
Salmo 83. QUÉ DESEABLES SON TUS MORADAS
(De los hijos de Coré. Un canto al templo de Jerusalén,
a los que sirven en él y a los que acuden como peregrinos)
Qué deseables son tus moradas,
Señor de los ejércitos.
Mi alma se consume y anhela
los atrios del Señor
El gorrión ha encontrado una casa,
la golondrina un nido
donde colocar sus polluelos:
tus altares, Rey mío y Dios mío.
Dichosos los que viven en tu casa
alabándote siempre.
Dichoso el que encuentra en ti su fuerza
al preparar su viaje.
Cuando atraviesan áridos valles
los convierten en oasis,
como si la lluvia temprana
los cubriera de bendiciones.
Señor, escucha mi súplica
óyeme Dios de Jacob.
Fíjate, oh Dios, en nuestro Escudo,
mira el rostro de tu Ungido.
Vale más un día en tus atrios
que mil fuera de ellos
y prefiero el umbral de tu casa
a vivir con los malvados.
Salmo 85: RESTÁURANOS, DIOS
(Salmo de los hijos de Coré sobre la misericordia de Dios)
Propicio has sido, Yavé, con tu tierra,
Has cambiado la suerte de Jacob,
Has quitado la culpa de tu pueblo
Y todos sus pecados has cubierto
Has reprimido todo tu furor,
Has desistido del ardor de tu cólera.
Restáuranos, Dios, salvador nuestro,
Cesa en tu irritación,
Muéstranos tu gran amor, Señor,
Y danos Tú la salvación.
Escucharé lo que habla Dios
A su pueblo y sus amigos
No volverán a recaer,
Su gloria habitará la tierra.
El amor y la verdad se han dado cita,
La justicia se besa con la paz,
La verdad brota ahora de la tierra
La justicia desde el cielo asoma ya.
Yavé nos da prosperidad
Y la cosecha a su tiempo brotará
Salmos 48 y 87: JERUSALÉN, CIUDAD DE DIOS
(Refundición de dos salmos de los hijos de Coré con el mismo tema,
la alabanza a Dios y a la ciudad santa de Jerusalén).
Grande es el Señor y muy digno de alabanza
en la ciudad de nuestro Dios,
Su monte santo es altura hermosa
Sión ciudad del gran rey
Lo que un día oímos ahora lo hemos visto
en la ciudad de nuestro Dios,
Ella es la alegría de toda la tierra
su alabanza cantará.
Qué pregón tan glorioso para ti,
Jerusalén, ciudad de Dios
Su palacio en lo alto se vé
Jerusalén, ciudad de Dios.
El Señor por siempre la fundó
Jerusalén, ciudad de Dios
su misericordia meditamos allí
Jerusalén, ciudad de Dios
En su santo templo suena su renombre
toda la Tierra lo oirá
llena de justicia está su derecha
con sus sentencias gozarán.
Él la ha cimentado sobre el monte santo;
y sólo las puertas de Sión
son preferidas por nuestro Dios
a todas las moradas de Jacob.
Fijaos en los baluartes de Sión,
y decid a cada generación
No hay otro semejante a nuestro Dios.
nos conducirá por siempre el Señor,.
El Señor escribe en el registro de los pueblos:
«Éste ha nacido allí.
Uno por uno todos han nacido en ella;
el Altísimo la fundó».
«Contaré entre mis fieles a todos los pueblos
pues todos han nacido allí
Y cantarán juntos al danzar
Todas mis fuentes están en ti».
DESDE EL SENO DE MI MADRE
(Sobre textos del profeta Isaías. Dedicado a Jóvenes Provida)
Desde el seno de mi madre me formaste
Desde el seno de mi madre tú eres mi Dios
Desde el seno de mi madre protege mi vida
Desde el seno de mi madre Señor
Así dice el Señor que te redime,
Yo lo hice todo sin ayuda
extendí los cielos y la tierra,
y te formé a ti en el seno materno.
Te escogí ya desde sus entrañas
Para gloriarme en ti, mi siervo
hasta tu vejez yo seré el mismo,
llevaré tu vida, yo te salvaré.
Mas yo decía en vano he trabajado
todas mis fuerzas por nada he malgastado.
¿Será que Dios no se cuida de mi causa,
o sus promesas de antaño ha olvidado?
Pero una madre nunca olvida a sus hijos
Siempre protege los frutos de su seno
Pues aunque alguna llegara a olvidarse
Dios que me hizo siempre estará conmigo
El Señor alza ahora su mano
su bandera a todos los pueblos
traerán a tus hijos en sus brazos,
verás a tus hijas llegar sobre sus hombros.
Salmo 46: EL SEÑOR ES NUESTRA FORTALEZA
(Salmo de los hijos de Coré que afirma que no hay nada que temer si estamos con Dios)
El Señor es nuestra fortaleza,
una ayuda siempre en los peligros.
El Señor Dios está con nosotros,
nuestro escudo es el Dios de Jacob
Por eso ahora no tememos,
por más que tiemble la tierra
o las cordilleras se desplomen
El río alegra su ciudad,
la ciudad santa de Dios
El Señor nunca vacila en ella
Venid a ver la obra de Dios
El acaba con las guerras
Rompe las lanzas y los escudos
Cesad y reconoced
que El es nuestro Dios:
Tiemblen los reinos ante El
Pues transforma la tierra con su voz
Salmo 49: CANTARÉ AL SON DE LA CÍTARA
(Salmo de los hijos de Coré que afirma que sólo Dios nos rescata de la muerte,
nunca las riquezas por grandes que sean)
Escuchadme pueblos de la Tierra;
Oíd esto, habitantes del mundo:
tanto humildes como poderosos,
y los ricos igual que los pobres.
palabras sabias dirá mi boca,
mis reflexiones serán sensatas.
Voy a inspirarme al componer,
al son de las arpas cantaré.
Cantaré al son de la cítara
Pues nadie se rescata a sí mismo
Pero Dios rescatará mi vida
Y me liberará del abismo
No temeré cuando llegue el peligro,
cuando me alcancen mis opresores,
esos que confían en sus riquezas
y se jactan de su gran fortuna.
Nadie puede rescatarse a sí mismo
ni pagar a Dios con sus riquezas,
por poder vivir eternamente
sin llegar a conocer la muerte.
Cualquiera ve que mueren los sabios;
para otros quedan sus riquezas:
la tumba es su morada perpetua,
por más que posean muchas tierras.
Nadie permanece en la opulencia,
pues muere igual que los animales:
este es el destino de los ricos,
y el final de la gente insaciable.
Salmo 88: YO TE INVOCO SEÑOR
(El salmista, sin llegar nunca a renegar de Dios,
sí le presenta toda una serie de desdichas para que se apiade)
¡Señor, tu eres mi Dios y salvador,
día y noche estoy clamando ante ti:
que mi oración llegue a tu presencia;
inclina tu oído hasta mí.
Porque estoy colmado de infortunios,
y mi vida al borde del Abismo;
soy de los que bajan a la tumba,
soy un hombre falto de fuerzas.
Yo te invoco, Señor, todo el día,
con las manos tendidas hacia ti.
Me pones en lo hondo de la fosa,
en las regiones más oscuras;
tu indignación pesa sobre mí,
me estás ahogando en tu oleaje.
Me apartaste de mis conocidos,
me hiciste despreciable a sus ojos;
estoy prisionero y sin salida,
y mis ojos llenos de desdicha.
Por eso invoco tu ayuda, Señor,
al alba llega hasta ti mi plegaria:
¿Por qué ahora me rechazas, Señor?
¿Por qué me has ocultado tu rostro?
Estoy afligido desde niño,
extenuado bajo tus desgracias;
tus enojos pasaron sobre mí,
me consumen tus terribles males.
Salmo 47 (46) TOCAD PARA NUESTRO DIOS
(De los hijos de Coré. Un salmo de alabanza a Dios,
que escoge Israel entre todos los pueblos de la Tierra)
Pueblos todos, batid palmas a Dios
aclamadlo con gozo y júbilo;
el Señor es sublime y temible,
Él nos somete a todos los pueblos
y nos defiende ante las naciones;
Él nos escogió como herederos
Aclamado por su pueblo asciende nuestro Dios
al son de trompetas ya llega el Señor,
tocad para nuestro Dios
tocad para nuestro rey.
tocad para nuestro salvador.
Porque Dios es el rey de la Tierra:
tocad para Él con maestría.
Dios gobierna sobre las naciones,
Príncipes del mundo se reúnen
Junto al pueblo del Dios de Abrahán;
de Dios son los grandes de tierra,
De toda la Tierra Dios es el emperador
Nos la dio como heredad para gloria de Jacob
Salmo 42: NOSTALGIA DE DIOS
De los hijos de Coré. El salmista en el destierro añora el servicio de cantor en el templo de Jerusalén
Como el ciervo busca los arroyos,
mi alma te anhela a ti, Dios mío.
Mi alma tiene sed del Dios viviente:
¿Cuándo podré contemplar tu rostro?
Lágrimas son mi pan noche y día,
Y mis huesos rotos por la burla
mientras sin cesar mis adversarios
"¿Dónde está tu Dios?”, siempre preguntan
¿Por qué te deprimes y te inquietas alma mía?
Espera en tu Dios y volveré a darle gracias,
Porque El es mi Dios y salvador.
De día el Señor me colmará de bendiciones
Por la noche cantaré por El mi alabanza
porque El es el dueño de mi vida.
Al recordar el pasado me lleva la nostalgia:
¡cómo iba al frente de mi pueblo y lo guiaba
a la Casa de Dios entre cantos de alabanza,
alegría y júbilo entre fiestas y danzas.!
Mi alma está abatida y te recuerdo,
desde la tierra del rio Jordán.
¿Acaso mi Dios me ha olvidado?
¿Por qué estoy tan triste y oprimido?".
UNA JARRA DE BARRO (2 Cor 4).
(Un precioso texto de San Pablo a los Corintios reformulado como una oración:
en la debilidad del hombre se manifiesta la grandeza y la misericordia de Dios)
Señor, Tú que hiciste la luz de las tinieblas
has hecho brillar tu luz en mi corazón,
para que todos puedan contemplar tu Gloria
la que se manifiesta en el rostro de Jesús.
Tengo problemas, pero no me aplastan
Tengo dudas, más no pierdo la esperanza
soy perseguido, pero Tú no me abandonas;
Soy derribado, pero me vuelves a levantar.
Señor, sólo soy una jarra de barro
Lléname Señor de tu inmenso tesoro
Que quede claro que una fuerza tan grande
es sólo de tu Espíritu que habita en mí.
Señor, sólo soy una jarra de barro
Lléname Señor de tu inmenso tesoro,
Que pueda perder mi vida para que otros vivan
Que pueda perder mi vida para que otros vivan
Llevaré en mi cuerpo el morir de Jesús,
Pues sé que resucitaré con Él
Me entregaré a la muerte por causa de Jesús,
Su vida se manifestará en mí.
Señor, todo lo has hecho para mi bien
En cada sufrimiento tú me das la eternidad
Sin pedirme nada tu gracia me regalas
Por eso hoy tu gloria cantaré.
REVESTÍOS DEL AMOR (2 Col 3)
(Una exhortación de San Pablo a los Colosenses
que explica como debe ser una comunidad cristiana)
Revestíos, pues, como elegidos del Señor
santos y amados, por su gran misericordia.
Con bondad y humildad, mansedumbre y paciencia,
soportando a los otros y perdonándoos.
Como el Señor os perdonó, perdonaos también vosotros.
Y por encima de todo revestíos del amor,
que es el único vínculo de la perfección.
Que la paz de Cristo habite en vuestros corazones,
pues a ella sois llamados como un solo Cuerpo.
Sed agradecidos y que sea su palabra
la que habite en cada uno en toda su riqueza;
Instruíos y amonestaos con toda sabiduría.
Y todo cuanto hagáis, de palabra y de boca,
hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús,
LÁVAME SEÑOR
(La escena del Lavatorio de los pies, Jn 13,3-15,
narrada desde la óptica de Pedro)
Desvestido de tu honor te has postrado ante mí
como un siervo a su señor preparado a servir.
No lo puedo comprender pues supera mi razón
es el mismo Hijo de Dios convertido en servidor
Y mi propia mente se resiste ante tu amor
ante mí humillado está mi Dios.
Me has mirado sin rencor, con ternura y compasión
No se bien que vas a hacer mas lo entenderé después.
Y aunque en un principio quiera negarte la acción
tener parte contigo es lo mejor.
Lávame Jesús las manos y los pies, también el corazón.
Lávame Señor que quiero recibir tu amor y tu perdón.
Tú eres Maestro y Señor; de eso seguro yo estoy.
y te has puesto a nuestros pies y eso mismo debo hacer
Eres el ejemplo que yo tengo que seguir
a mis hermanos deberé servir
Yo quiero tener parte contigo
Limpiarme será mi salvación
ME ALEGRO CON MI SALVADOR
(Noveno Cántico de Isaías, que utiliza la imagen del amor esponsal para hablar del amor de Dios a su pueblo)
Se alegra mi alma en mi Dios
porque hoy me ha revestido con ropas de salvación
Y en un manto de triunfo me ha cubierto el Señor
Exulto de gozo y me alegro con mi Salvador
Como a un novio en la cabeza me ha puesto su diadema
como a la novia que llega con sus joyas a su esposo
me ha cubierto el Señor
Como la tierra fecunda hace germinar sus brotes,
o un jardín con sus semillas,
así Dios hará justicia ante todas las naciones.
Por Sión no callaré, por el amor de Jerusalén,
hasta que su salvación ilumine cono antorcha.
Y amanezca su justicia
Los pueblos verán tu justicia, todos los reyes tu gloria;
te pondrán un nombre nuevo pronunciado por tu Dios
como corona brillante
No serás ya abandonada; ni tu tierra, devastada;
tu serás mi favorita, y tu tierra desposada,
Dios mismo será tu esposo
Salmo 13. ¿HASTA CUÁNDO?
(El salmista clama al Señor en la tribulación y espera en su misericordia)
¿Hasta cuándo me tendrás olvidado, Señor?
¿Hasta cuándo ocultarás tu rostro de mis ojos?
¿Hasta cuándo estará mi alma acongojada
y día tras día con pena en mi corazón?
¿Hasta cuándo mi enemigo triunfará sobre mí?
Mírame, respóndeme, Tú Señor, Dios mío
Haz que pueda ver, manda tu luz a mis ojos,
para que no caiga en el sueño de la muerte.
Cantaré al Señor, que de bienes me colmó.
Cantaré al Señor, pues me ha dado su favor.
No sea que mi enemigo pueda decir que me ha vencido
pues mis adversarios se alegrarían al verme caer
No sea que mi enemigo pueda decir que me ha vencido
pues mis adversarios exultarían con mi fracaso.
En tu misericordia esta puesta mi esperanza
en tu amor, Señor, hoy descansa mi confianza
que mi corazón exulte y se alegre.
Y se regocije en Ti que eres Salvación
Salmo 90: A LA SOMBRA DEL OMNIPOTENTE
(Precioso canto de David que proclama a Dios como su protector)
Tú que habitas al amparo del Altísimo
que vives a la sombra del Omnipotente
dile al Señor: Refugio mio, alcázar mio
tú eres mi Dios y en ti confio
Con tan solo dirigir una mirda
podrás ver la recompensa del malvado,
porue hiciste del Señor tu único refugio
y el Altísimo fue tu defensa
No temerás el terror de la noche
ni las flechas de tus enemigos
miles caerán a izquierda y derecha
pero a ti no te alcanzarán
El te librará de la rede del cazador,
El te cubrirá con sus plumas,
bajo sus alas hallarás refugio
su brazo es escudo y armadura.
Nunca más se acercará a ti la desgracia,
porque a sus ángeles El mismo ha dado orden
para que te guarden siempre en tus caminos;
y tu pie no tropiece en la piedra
Pisotearás serpientes y leones
te defenderá y de dará gloria
te saciará los días de tu vida
y te hará ver su salvación
Salmo 150: ALABAD AL SEÑOR
(El último salmo, una invitación a la alabanza con toda clase de instrumentos)
Alabad al Señor en su templo,
alabadlo en su fuerte firmamento.
Alabadlo por sus obras magníficas,
alabadlo por su inmensa grandeza.
Alabadlo tocando trompetas,
Alabadlo con cítara y arpas,
Alabadlo al son de tambores,
alabad al Señor
Todo ser que alienta alabe al Señor.
Alabadlo con trompas y flautas,
Alabadlo con platillos sonoros,
Alabadlo con platillos vibrantes, alabad al Señor
Salmo 23: El Señor es mi Pastor
El Señor es mi pastor, nada me falta.
en verdes praderas me hace reposar,
El Señor es mi pastor, nada me falta.
Me conduce a las fuentes de agua fresca.
Me dirige por el buen camino
Por el honor de su nombre.
Aunque camine por cañada oscura
ningún mal temeré.
porque tú vas conmigo Señor, estás junto a mi
Tu vara y tu cayado me protegerán.
Me preparas un banquete
frente a mis adversarios,
perfumas con óleo mi cabeza
y mi copa rebosa
Tu amor y tu bondad me acompañan de por vida
y viviré en la casa de Dios por años sin fin