Nosotros, siguiendo el ejemplo de Cristo y sus Apóstoles, vivamos en comunidad, rezamos juntos, luchamos por la justicia social. Por eso, los Hermanos se consagran a Dios con los votos de pobreza, castidad y obediencia.
Nuestros esfuerzos estánenfocadosparticularmente en servicio hacia la juventud, tanto en la manera tradicional y académica como en una variedad de ministerios innovadores para responder a las necesidades cambiantes de nuestrasociedad actual.