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1.- INFORMACIÓN BIBLIOGRÁFICA.
TÍTULO: Kafka y la muñeca viajera AUTOR: Jordi Sierra i Fabra EDITORIAL: Siruela. Las tres edades. LUGAR Y AÑO DE EDICIÓN: Madrid, 2006. Nº DE PÁGINAS: 145. GÉNERO: narrativa
2.- ARGUMENTO Frank Kafka, en uno de sus habituales paseos por el parque Stegliz, conoce a Elsi, una pequeña que llora desconsolada buscando a su muñeca Brígida. Cuando Kafka comprende que la muñeca no aparecerá, intenta consolar a la niña inventando una increíble historia: Brígida se fue de casa, quiere ver mundo, y él es el cartero de muñecas, por eso cada día se encontrará con Elsi en el parque para leer las cartas que Brígida escribe desde los más insólitos lugares del mundo.
3.- VALORACIÓN A pesar de haber obtenido numerosos premios, incluido el premio Nacional de Literatura Infantil y juvenil 2007 con este relato, Jordi Sierra me parece un escritor oportunista y poco dado a cuidar la calidad literaria de sus numerosas novelas juveniles. Incluimos esta obra aquí porque está escrita de forma correcta y porque convierte en ficción una historia real que puede servir como puente para acercarse a la personalidad y la obra del influyente escritor checo Frank Kafka.
4.- EL AUTOR Y SU OBRA Para conocer la trayectoria de este prolífico autor podéis visitar su página web
5.- NIVELES A LOS QUE VA DIRIGIDO EL LIBRO Es un libro que se puede recomendar en cualquier ciclo de la ESO y en bachillerato. En 1º y 2º de ESO puede recomendarse como una lectura más, amena y de fácil comprensión, que tiene como protagonista a una niña. En el segundo ciclo de la ESO y en bachillerato ayudará a conocer al escritor Frank Kafka.
6.- MATERIAS EN LAS QUE PUEDE SER DE UTILIDAD Lengua castellana y literatura. Filosofía
7.- PROPUESTAS DE TRABAJO. Ya hemos apuntado que el valor de este libro reside en su acercamiento a la vida de Kafka Esta historia no la inventa Jordi Sierra, parece ser que se corresponde con una vivencia real de Kafka, aunque apenas tenemos datos documentales de su existencia. Así como muchos relatos de Kafka quedaron inconclusos o su sentido es enigmático, también la veracidad de esta tierna historia se mueve por las brumas de lo incierto. Es Dora Dymant, la novia del escritor, quien la da a conocer. Klaus Wagenbarch, su biógrafo, buscó sin descanso a la mujer que pudo ser aquella niña. Nada dio resultado. Ni la niña ni las cartas aparecieron. Jordi Sierra, en los agradecimientos, reconoce haber escrito la historia tras leer un artículo de César Aira en “Babelia”, El País. Pietro Citati, en su estudio Kafka (Versal travesías), en el capítulo XIII, escribe lo que ya conocemos y que parece que sucedió un año antes de la muerte prematura del escritor: “No sabemos cuando sucedió la historia de la muñeca. Encontró a una niña que lloraba y sollozaba desesperadamente, porque había perdido su muñeca. Kafka la consoló: “Tu muñeca se ha ido de viaje, lo sé, me acaba de escribir una carta.” La niña estaba llena de dudas: “¿La tienes contigo?” “No, la he dejado en casa, te la traeré mañana.” Kafka volvió enseguida a su casa para escribir su carta. Se sentó al escritorio y empezó a componerla como si debiese escribir un relato, liberando el gran sueño dickensiano de calidez y fantasía que siempre le había habitado. Al día siguiente fue al parque donde le esperaba la niña. Le leyó la carta en voz alta. En esas hojas – tal vez interminables como las escritas a Felice- la muñeca explicaba amablemente que estaba cansada de vivir siempre con la misma familia: quería cambiar de aire, de ciudad, y de país, abandonar un poco a la niña aunque la quisiese mucho. Prometió escribir cada día, con el relato minucioso de sus viajes. Así, durante algún tiempo, frente a la lámpara de petróleo, Kafka describió países que nunca había visto, como aventuras dramáticas de agradable final, y llevó a la muñeca a la escuela, donde hizo nuevas amigas. Siempre la muñeca seguía asegurándole a la niña que la quería, pero aludiendo a las complicaciones de su vida, a otros deberes y a otros intereses. Pocos días después, la niña había olvidado a la muñeca perdida, y pensaba solo en la ficción. El juego duró por lo menos tres semanas. Kafka no sabía cómo terminarlo. Pensó, volvió a pensar, buscó largamente, lo discutió con Dora, y finalmente decidió casar a la muñeca. Describió al joven novio, la fiesta de casamiento, los preparativos del matrimonio, la casa de la joven pareja. “Comprenderás” terminaba la muñeca “que en el futuro tenemos que renunciar a vernos”.
8.- EL LIBRO POR DENTRO El libro comienza así: “Los paseos por el parque Stegliz eran balsámicos. Y las mañanas tan dulces… Parejas prematuras, parejas ancladas en el tiempo, parejas que aún no sabían que eran parejas, ancianos y ancianas con sus manos llenas de historias y sus arrugas nellas de pasado buscando los triángulos del sol, soldados engalanados de prestancia, criadas de impoluto uniforme, institutrices con niños y niñas pulcramente vestidos, matrimonios con sus hijos recién nacidos, matrimonios con sus sueños recién gastados, solteros y solteras de mirada esquivas, solteros y solteras de miradas procaces, guardias, jardineros, vendedores… El parque Steglitz rezumaba vida en los albores del verano. Un regalo”.
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