Grupo Juvenil de Flores

De

En Salala 60

Este era punto inicial de reunión. La puerta lateral de la parroquia.
Desde allí discutíamos nuestros próximos pasos a seguir: ¿San José?, ¿Odeón?, ¿La Cuyana?. Generalmente la elección recaía en San José. Allí terminábamos 15 jóvenes sentados en una mesa larga. El pedido al mozo nunca excedia de tres ó cuatro cafés. Tal era el estado de nuestras finanzas. Algún que otro miembro del grupo pedia un esporádico licuado de banana con leche ó alguna medialuna pero generalmente era para festejar algo ó simplemente por que daba la casualidad que alguno andaba con dinero sobrante (cosa muy rara).
También nuestros paseos dominicales partian de Salala 60 aunque no era poco común reunirse en Salala y Rivadavia.
Cuando yo era chico y pertenecia a los monaguillos de la parroquia, allí me dirigia los sábados a la mañana, a Salala 60. Llegaba muy temprano, antes de que el cura abriera el patio de la parroquia para jugar al futbol. Allí esperaba, rebotando la pelota en las paredes hasta que la puerta se abria.
Era el punto de reunión social más concurrido del grupo. Allí se generaban los chimentos, los rumores, parejas que se formaban y se deshacían, peleas, miradas de odio y de amor, todo, todo ocurria allí ó comenzaba a ocurrir. En Salala 60.


Graciela, Horacio, Pilar, Marcelo, Félix, Alejandro, Germán, Pablo y Jorge Biasotti.


Graciela Capra y Horacio Sistac


Fotos