Una poesía universal

Gorka Lasa


Tienes todo lo que puedes desear,
pero te falta algo: locura.

Zorba el Griego

Todo acto poético es único e irremplazable

La poesía es, ante todo, una cualidad del espíritu y responde a su propia dimensión, muchísimo más allá del lenguaje, de una técnica literaria o un método especifico de observación.

    La poesía escrita es una de tantas formas de manifestación de los estados espirituales del hombre y, tal vez, la más limitada, pues podríamos ser poetas del viento, del agua, de lo ignoto, de la nada o de la forma. Poetas del arte de caminar o hacer el amor o inclusive, acabar con nuestras vidas de manera poética (recuerdo el seppuku de Mishima), o dedicar toda una vida a la contemplación de un riachuelo o de un grano de arroz y nunca haber escrito ni un solo verso en papiro, fibra o roca.

   Creo que el verdadero poeta/artista nunca lo conoceremos, su obra y labor es por lo general silenciosa y anónima, no busca el crédito, el reconocimiento o la gloria. Sencillamente, el autentico poeta-nauta se hace uno con la poesía de la creación a través de su conciencia trascendente y lo demás es talento, añadidura y barroquismo.

    Pienso que existe solo una sola Poesía universal, como un solo Amor universal. Una Estética universal. Un estado de conciencia único, excelso y escaso. Todos y todo, somos una minúscula parte de su absoluta y sagrada coherencia, pues todos servimos a esta metafórica musa de la conciencia creadora. Cada agente engendrará arte, belleza y poesía en proporción equivalente al grado de resonancia que posea con este principio inmanente.

    Que sea el agente creador consciente o no de este hecho esencial, puede o no ser revelante a la integridad de la propia naturaleza expresada en la obra artística, quiero decir con esto que toda la creación poética y de toda índole artística, es valiosa e incluso sagrada per sé, y debe ser tomada como una totalidad y una manifestación del espíritu creativo del hombre y su naturaleza, venga de donde venga y diga lo que diga.

    Adjudicar juicios, cánones y criterios de valoración solo produce la preenjuiciada visión del que observa mediante los cristales distorsionantes de la realidad ideológica asumida. El reino de la estética es delimitado por el agente que lo juzga, es decir, su contexto está supeditado a la calibración subjetiva del yo que lo define y percibe, por lo tanto no es objetivamente cuantificable.

    Escoger una postura es ser dominado por la misma y, del contraste de polaridades al delirio egóico de lo asumido, hay tan solo un paso. No es un dilema cuantitativo de valoración como pretenden hacernos ver las consciencias atrapadas en la dualidad y sus competitivas filosofías pendulares. La vibración poética-espiritual es un axioma intuitivo de percepción y trascendencia nunca aprehensible por un rango categoríal de criterios y jerarquías válidatorias, esclavas estas de cánones igualmente parciales, cartesianos y anacrónicos.

    La única Poesía esta en el Todo. Unidad en la vida misma. Dejemos de darle nombres y rangos y comencemos a ser uno con ella, de la manera que mejor nos plazca. Decía Dovstojesky; “tengo una misión, volverme loco”, poéticamente, agregaría yo, pues es esta la garantía de su poder inimitable, la evidencia de su inmutabilidad, la poesía es una de las pocas artes que no se puede enseñar, o la padeces en los infiernos de tu vientre o eres testigo, sin termino medio.

Cesemos el lastimero conflicto de los antagónicos fragmentos.

Celebremos la caótica y divina danza de la Totalidad poética.


Gorka Lasa Tribaldos.
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