Se asoma al borde de si mismo

Gorka Lasa
Poesía
¿Poesía?
Poesía…
Cuando lo intentas,
ya no es.
Gorka Lasa
Panamá 21 de marzo del 2009

Pudo ser un jueves cualquiera, de un mes cualquiera de un año cualquiera. Pero no, aquella noche gestaba ya en su tarde un fulgor secreto y transparente, que auguraba vino y madrugada. Los extraños meandros de una causalidad cada vez más evidente, las mareas insondables de un devenir inescrutable. Y la mano cómplice de un artesano de lo inútil, hicieron converger en un rincón de la urbe panameña, a un manojo de argonautas sin norte, un puñado de grillos, un batallón de Aquerontes.

    Privilegio es ser testigo de tan poética celada, las conversaciones y trasferencias de múltiples índoles, cortejaron lo proverbial. Los ecos de estos partos entéricos aun resuenan en mi sala. La noche devino fugitiva, rápidamente acometió en terrible ave de fuego. La mente trascendió los límites de su triste destierro mundano. La sintonía y afinidad exudaba por las paredes un habitar incandescente. Poner a tantos expulsados de la república de Platón juntos en sitio tan reducido comparte algo de la culpa y el riesgo ¿no creen? “La alborotadora tribu de los poetas debe ser excluida de la República” La hermandad de los moradores del hoy, los trágicos habitantes de lo esquivo y lo preciso. ¿Sembradores tal vez,…de aquel futuro que anhela el misterio?

    Las improvisaciones poéticas que acaecieron entonces, exceden cualquier comentario al que este escrito pueda aspirar. Lo intentaré torpemente, solo por el placer de bosquejar aquella grata imagen inasible, aquella que hoy es memoria de lo cauto.

    Javier Romero y Javier Alvarado se abalanzaron sobre lo exquisito del cadáver con franca alevosía, junto con Salvador Medina Barahona que impuso el concilio de la estética y de-lyr(i)a poética, en trances que rozaron lo titánico. Songo y Lili Mendoza, declamaron sus raptos con candor, profundidad y arraigo excelso. Mientras tanto, el resto de los oyentes, pasmados, contemplábamos a estas fieras destajar aquella presa de viento aun convulsa, de la que hicieron sin asco, poesía pura.

    La pasta al'amatriciana de Sofía Santim fue otro poema exquisito, éxito de ventas hasta el ultimo ejemplar. Los daiquiris de maracuyá de Javier Alvarado estuvieron plenos de ritmos y cadencias. Se descorcharon suficientes botellas de vino para decir con propiedad que fue una fiesta en todo su etílico sentido sino, que me corrija Javier Romero Hernández, que de infiernos, excesos y epifanías, algo se trae... Inciensos, sahumerios, licores, música y aquella arcana danza de los espíritus libres imperó en la escaramuza de afectos, el resto… solo un ritual que ya comienza a tomar sus formas iniciales. Eclosiona. Palidece. Se asoma al borde de si mismo… Y canta!

    En Panamá hay poesía y hermandad. Cuándo los hombres pueden reunirse en solidario abrazo de amistad alrededor de aquel fuego sagrado que tanto atesoramos los poetas, tenemos ahí las fundaciones de una tierra mas justa y menos violenta. La ecuación es muy simple; donde brilla la amistad y el amor por encima del odio y la ambición, allí reverdece la esperanza de un mejor mañana. Donde la cena es de celebración y gozo, no puede anidar la avidez insaciable de los demonios hambrientos.

    Sea pues este mi antídoto, contra la violencia que nos nubla el presente y nos secuestra el futuro. Antídoto de Poesía y Amistad. Se puede decir, es justo gritarlo a los cuatro vientos, que en casa de ese errante que conocen por nombre Gorka Lasa, el jueves 19 de marzo, (pedimos disculpas a los coordinadores) no se leyó poesía. Se hizo poesía. Fresca, autentica, del patio, sin esquemas. Sublime, trascendente y efímera. Así quedó escrito con un marcador negro en el tablero de mi cocina, un brevísimo pero inmenso poema de Sofía Santim;

Estela de poesía
eco de musgo,
el estar.

Sea éste mi agradecido testimonio. Feliz día internacional de la poesía.

    Nota: Alguien dejó abandonado en mi casa unos lentes azules y un libro de poemas de Charles Bukowski, si se ve aludido, por favor contactar con el anfitrión.
 
Gorka Lasa Tribaldos.
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