Gorka Lasa Pienso que todos estamos ciegos. Somos ciegos que pueden ver, pero que no miran. José Saramago No hay peor ciego que aquel que se cree tuerto G.L I.
Me han dicho que un tuerto nos gobierna
y por esto es rey de un triste mundo
pero su visión más que sumar, le resta
observando, cree mirar y pierde el rumbo.
Me han dicho que justificado está su cargo
pues al reinar soberbio sobre todos
cree con esto definir la triste trama
que enardece los ardores y el abrojo.
Y no importa que no sepa de horizontes
ni que en duda se presenten sus paisajes
pues sin ver, cree que está mirando
y otros ciegos ya lo siguen en su viaje.
Su mundo llano adolece de temores
su ceguera no alcanza a darle rumbo
inventa su poder de oro y resquemores
pues teme sumergirse en lo profundo.
Y no es cierto que el que viendo
incremente de por sí su panorama
también ha visto traiciones Polifemo
viendo solo lo que sangra de su drama.
¿Qué imperios ya perdidos rememora
aquél señor de la maraña y su tumba?
aquél que en un tiempo gris y solo
agregó al siglo la herida, la penumbra.
Y es él, el que despoja de sus huesos a la carne.
Y es él, el que deshoja de los árboles su traje
destruyendo lo bendito de la tierra
con sus guerras de odio y de pillaje.
Y en trono de matanza se redime
mientras teme al sabio despertando
con torturas y desangro los somete
con sorna y espanto es silenciado.
Pues su reino es de rocas y de plomo
su legado tristes cruces y mentiras
entendimos cómo funciona su engaño
sabemos que no hay templo ni reliquias.
Y enviciado en su ceguera se corrompe
al saber que su poder es de quimeras
¿arderán los visionarios en la lumbre
de aquel tuerto que asegura ver estrellas?
| “Giran y giran en torno, magullados y vacilantes, como ciegos guiados por un ciego” Mundaka Upanishad II. Y tan necios son los ciegos aunque un tuerto los gobierne pues se puede mirar mucho pero la mente no entiende. Pues no saben de la trampa de la masa sin memoria de los ojos que no atisban aquel tuerto y su escotoma. Por eso mirar no vasta pues así no se comprende aquel que mira en verdad no necesita de puentes. Su mirar es más que un acto es la razón que lo impregna es la unidad sin sujeto es lo integral del esquema. Es la visión lo que el tuerto teme aquella de los sentados en la nada deteniendo el mundo en el vacío mueven sin querer toda batalla. Los que del reino de la Luz traen los cantos del mañana ellos están ya despiertos pues ven con ojos del alma. Locos los llaman algunos se burlan del vate disidente para justificarse en el hecho de que no ven y no sienten. Aquellos que mueren solos pues muy cierta es la venganza y en el dolor concilian poemas con rebelión y esperanza. Gritan su dolor al mundo gritan su tedio y su rabia solos en las vías del fuego solos en los reinos del alma. Sacros herejes proscritos los que del mundo disienten pues cuestionan los delirios de los tuertos de la mente. Si… Me han dicho que un tuerto nos gobierna y que por esto es rey de un triste mundo pero su visión más que sumar, le resta observando, cree mirar y pierde el rumbo. |