Es
una responsabilidad compartida no sólo de los gobiernos de donde vienen
los migrantes o a donde terminan viviendo, pero también de los de
aquellos países por donde pasan los migrantes. Por lo pronto los
migrantes centroamericanos siguen, y desafortunadamente continuarán
siendo invisibles –o no descubiertos- hasta que empiecen a enviar
remesas. Katharine Andrade Eekhoff |