
La exposición Mujer: implícito deber, del fotógrafo costarricense Gustavo Valle, gira en torno a la presión que se ejerce sobre la condición femenina desde los diferentes ámbitos de la sociedad. La muestra consta de 11 retratos de 1m x 1.50m., en los que la composición austera y simétrica refuerza el tratamiento del concepto del “deber ser”, y la utilización del gran formato facilita la apelación directa al espectador.
De esta forma, la muestra moviliza ciertas nociones instauradas, las cuestiona, y lanza la duda a los espectadores, con el propósito de generar nuevas formas de mirar estas construcciones sociales. En palabras de Alberto Manguel: “Si todo retrato es un espejo, un espejo abierto, quienes lo miramos somos, entonces, un espejo de ese retrato, al que dotamos de sensibilidad y de sentido.”
Xiomara Zúñiga
Curadora