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Quien cree conocerlo, lo desconoce, quien no lo entiende, ese realmente lo comprende. Quien cree que sabe, no sabe nada, quien sabe que no sabe, ese realmente es sabio. Porque todo rótulo que se adjudique a la Existencia de Tao, se distancia inexorablemente de la auténtica realidad de Tao. Ya que su Existencia Esencial que pulsa en una Dimensión subliminal, es indefinible, inexplicable e innombrable. Quien le pone un nombre, lo limita, quien le da una forma, lo desfigura, quien le impone una norma, se autoengaña, quien le ajusta un sentido, se pierde lo esencial, y quien le esgrime una estructura o fórmula estará refiriéndose a cualquier asunto de la vida, menos, a la Existencia Sublime del Tao Esencial. Por eso se dice que la Existencia que puede ser explicada, no es la Esencia Verdadera. Mientras que, Aquello que no puede ser descrito por no poder ser definido, eso sí es la profunda Verdad del Tao Esencial. Pero incluso si el decir que no puede ser definido es tomado como una definición de Tao, entonces también se anula el entendimiento de la sustancia medular. La verdadera importancia no estriba en las cosas por lo que exactamente son o no son, sino que en realidad, lo verdaderamente importante radica en el valor que se les da. De esta manera, si se trata de algo trascendente pero se lo ignora, pierde su sentido, entonces no significa nada; y si se trata de algo insignificante que se lo sobreestima y sobrevalúa, gana un gran propósito. Por lo tanto, al efectuar un balance de conciencia, no es el Camino en sí lo que cuenta, en cuanto a que si es de derecha, de centro o de izquierda, sino, que lo que realmente cuenta, es el modo y la forma en que se lo ha transitado y recorrido.
Si alguna vez se lo logra observar, no se lo puede distinguir. Y si para escucharlo se emplea toda la atención, no se lo puede oír. Si se lo confina en algún tipo de encuadre, no se lo puede retener. Si se lo toca, no se lo puede palpar. Si se trata de pensarlo lógicamente, no se lo puede captar. Y si se lo ignora, no se lo puede dejar de obviar. Porque cuando el Ser se funde con el Tao, el Ser desaparece.
Aunque es invisible, igual puede ser visto; aunque no emite sonido alguno, igual puede ser oído; aunque es incorpóreo igual puede ser palpado; y aunque no tiene parámetros, igualmente puede ser reconocido. Y así, y todo, aunque se encuentra por todos lados, no es posible alcanzarlo; pero aun cuando no se lo busque en sitio alguno, todos los seres seguirán estando inmersos en la infinita presencia del Tao.
El Camino de Trascendencia se encuentra en lo intrascendente. La Vía del Autoconocimiento, se halla en el desconocimiento. La Senda de la Iluminación, se localiza en la oscuridad. El Medio de la Gran Transformación, se descubre en lo intransformable. La Ruta que desemboca en la máxima culminación del Ser, es la que no conduce a ningún lado. Porque nada está fuera del Centro mismo de la Conciencia, y nada sale, nada entra, nada se aleja ni nada vuelve, todo se encuentra en su justo lugar en todo tiempo y espacio. Este es el primer libro que he escrito recopilando las interpretaciones taoístas sobre el "vivir la existencia". Quienes estén interesados en leerlo completo podrán descargarlo gratuitamente desde la siguiente dirección: http://www.centrodeltao.com/_libros_de_aon/1_co/C.O.01_TrascendenciadeTao_VivirLaExistencia.pdf Si por alguna razón se interrumpe la descarga entonces podría enviártelo por correo electrónico si me lo solicitas a la siguiente dirección: aon@centrodeltao.com ensayo en composición ... ~º~º~º~º~º~º~º~º~º~º~º~º~º~º~º~º~º~º~º~º~º~º~º~º~º~º~º~º~º~º~º~º~º~
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