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Turquía/3


-EL MEJOR MOMENTO DEL VIAJE: Fueron muchos, pero por quedarme con dos, serían el peregrinar por el auténtico y colorista mercado de Gaziantep y la visita a Hasankeif (la otra Capadocia olvidada), a orillas del río Tigris

 

-EL PEOR MOMENTO DEL VIAJE: No hubo ninguna especialmente malo y de los regulares, también señalaría dos: El día que en Batman estuvimos buscando hotel, durante más de dos horas y cuando nos colamos en las piscinas y ruinas de Pamukale. En todo momento pensé, que nos habían visto y que nos iban a estar esperando a la salida, para cobrarnos la entrada y meternos una buena multa.

 

-LA MAYOR SORPRESA FAVORABLE  DEL VIAJE: La bellísima e inigualable ciudad de Amasya. De los lugares más bonitos que he visto últimamente (y eso, que este año he visto muchos).

 

-LA MAYOR DECEPCIÓN DEL VIAJE: Como no podía ser de otra manera, Estambul. Desde nuestra última visita a esta ciudad

, allá por 1.997,  ha cambiado mucho y en casi todo, a peor. Ha perdido gran parte de su autenticidad , especialmente en los mercados de los alrededores del Gran Bazar y el de las Especias, que se han convertido en un circo –de té con flores y delicias poco deliciosas- para turistas.

 

-EL MEJOR ALOJAMIENTO: Ninguno. Los alojamientos económicos en Turquía, tienen la desgracia de conquistar, el premio a los peores, de los 27 países que visitamos a lo largo de 2.008. Podríamos incluir también los de 2.007, 2.006, 2.005… ¡¡y seguirían siendo los más malos!!

 

-EL PLATO MÁS RECOMENDABLE. Como en cualquier país mediterráneo, en Turquía se como de forma excepcional, así que serían muchas y variadas, las citas con la gastronomía, que son realmente recomendables. Pero si me tengo que quedar con un solo plato, este sería el kebab de Adana                                                                             Sanliurfa

 

 

EL ITINERARIO DEL VIAJE

 

            Dos días antes de volver de Túnez y a cuatro del inicio de este viaje, comenzamos sus preparativos, así que como podéis imaginar, no fueron muchos. La idea inicial, era volver a Estambul por tercera vez -hacía 11 años de nuestra última visita- y prescindir de Capadocia y la ruta de las ruinas que por el oeste (Pérgamo Troya, Efeso…), llegan hasta la costa mediterránea del sur, por haberlos hecho en viajes anteriores.

 

Por ello, decidimos encaminar nuestros pasos hacia el este y al sur, a través de Pamukale, Adana, Gaziantep, Sanliurfa, Mardin, Hasankeif, Van, Kars, Ani, Erzurum, Sumela y Trabzon. Desde ahí, pretendíamos regresar a Estambul en avión, el día antes de volver a España.

 

            Por diversas razones, el recorrido final quedo algo diferente y más largo. Acabamos cerrando un círculo –más bien un óvalo-, con inicio y final en Estambul, yendo por el sur del país y viniendo por el norte, siempre por tierra. Pero eso lo detallo más adelante. Ahora, como siempre, expongo primero lo que nos quedo por ver en este periplo:

 

            -Todo lo que ya habíamos visto en viajes anteriores, salvo Estambul (Capadocia, las ruinas más clásicas y conocidas y la costa mediterránea).

 

  

          -El Parque Nacional del Monte Nemrut (el de las famosas esculturas de las caras): Es uno de los lugares más impresionantes del país, pero al ser un viaje tan poco planificado, ni íbamos preparados para posibles adversidades climatológicas, ni para hacer el trekking con garantías (lo queríamos hacer andando), ni a finales de octubre hay las horas de luz suficientes para embarcarse en esta aventura, durante un solo día. Lo bueno de no haber hecho esta visita, es que tarde o temprano, nos obligará a ir una cuarta vez a Turquía. ¡¡Imprescindible!!.

 

            -Ani: Atendiendo a las explicaciones de la guía Lonely Planet, no es barato ni fácil llegar hasta allí desde Kars y además, no se puede pasar noche, por lo que al final hay que contratar la excursión, con algún caro transporte privado. Probablemente en verano, sea fácil encontrar otros turistas para compartir vehículo y gastos. A primeros de noviembre, no lo creo.

 Gaziantep

            Por otra parte, no sé si la situación actual es exactamente la que planea la Lonely, pero no tuvimos tiempo para preguntarlo por anticipado antes de nuestra partida, en la embajada de Turquía. Siempre ha sido una zona algo conflictiva. Esta es otra de las razones, de ese ya mencionado futuro cuarto viaje a Turquía

 

            -Kars: No yendo a Ani, no le vimos el sentido de llegar hasta allí. Por otra parte, el frío es intenso a principios de noviembre.

 

            -Van: Por las mismas razones que en el caso anterior. De todas formas, si que nos quedamos con un ligero pesar, por no haber podido llegar hasta el mismo extremo oriental del país, que constituye la Turquía más desconocida y a mi modo de ver –por lo observado en otros lugares del este-, la más auténtica y apasionante.

 

            Vamos con el itinerario completo del viaje. Fue una auténtica y maravillosa paliza, solo apta para gente en muy buena forma física y mental (nosotros lo estábamos, tras casi nueve meses de viaje por Asia, América y Túnez).

 

Día 1.- Valladolid-Madrid-Roma-Estambul (llegamos a esta ciudad, poco después del mediodía, por lo que aprovechamos la tarde entera).

Días 2 y 3.- Estambul.


Día 4.- Pamukale y Denizli.

Día 5.- Adana y Gaziantep (Antep).

Día 6.- Gaziantep y Sanliurfa (Urfa).

Día 7. Sanliurfa.

Día 8. Mardin y Batman.

Día 9.- Hasankeif y Diyarbakir.

Día 10.- Diyarbakir.

Día 11.- Erzurum y Trabzom

Día 12.- Trabzom

Día 13.- Monasterio de Sumela y resto del Parque Nacional.

Día 14.- Amasya.

Día 15.- Ankara

Día 16.- Saframbolu

Día 17.- Bursa

Día 18.- Kuthaya

Día 19.- Kuthaya y Estambul.                                                                                                Itinerario del Viaje

Día 20.- Estambul-Roma

Día 21.- Roma-Madrid

 

Hay que decir, que el viaje tuvo un día más de los inicialmente previstos, dado que el día 20, nos quedamos tirados en el aeropuerto de Roma, por una huelga salvaje de ilegal de Alitalia, de la que ya he hablado varias veces más arriba.

 

 

VISADOS

 

 

           Para entrar en el país es necesario visado, que se obtiene automáticamente, a la llegada a los aeropuertos o a las fronteras terrestres. No es preciso presentar ninguna fotografía, ni rellenar formulario alguno. Basta con pagar 10€ (o su equivalente en dólares) y te venden el sello que, al menos en el aeropuerto de Estambul, pegas tu mismo donde desees. Por tanto, estamos hablando más de un impuesto turístico, que de un visado al uso.

 

            El sello permite estar en el país un máximo de 90 días y se puede entrar y salir de él, cuantas veces se quiera en ese periodo, sin tener que volver a abonar cantidad alguna (visado de entradas múltiples).

 Gaziantep

 

LOS MEDIOS DE TRANSPORTE UTOLIZADOS



Avión:


 

            Los vuelos del viaje, los contratamos desde Bangkok, unos 20 días antes de la salida –desde Madrid a Estambul, vía Roma-, con la compañía Alitalia, por 216€. No es una mala oferta, al haber hecho la reserva sin demasiado tiempo, aunque con más antelación se pueden incluso ahorrar hasta 40 o 50 €, sobre ese precio.

 

            Los horarios además, eran bastante buenos, sobre todo los de ida, dado que nos permitía estar a poco más del mediodía del primer día en Estambul y aprovechar la tarde entera llí. Los de vuelta, que también nos facilitaban no llegar muy tarde a casa, tenían el inconveniente de que debíamos pasar siete horas en el aeropuerto de Fiumicino, de Roma (luego fueron muchas más, pero eso fue otra historia muy distinta, como ya he contado más arriba).

 

            No es, ni la primera vez que volamos con Alitalia, ni la única en que tuvimos problemas con ellos (ya nos perdieron el equipaje hace 11 años, volando precisamente a este mismo destino). Históricamente, suelen tener muy buenas ofertas a Estambul, pero es una compañía relativamente inestable y que en la actualidad, está atravesando muchos problemas económicos. Si la oferta no es realmente buena y no se dispone de un margen de tiempo para resolver posibles situaciones difíciles, recomiendo evitar Aitalia y volar, con cualquier operador más solvente.

 

            En este tipo de trayectos, la comida gratuita es realmente escasa, limitándose a un sándwich triangular y aun zumo o café, pero ya es más de la que dispensan en la compañía española Iberia, en la que no dan nada.

 

            Algunas compañías europeas –no muchas-, ofrecen vuelos de bajo coste a Estambul, desde Europa, aunque en ningún caso de forma directa desde España. Germanwings opera servicios desde Francia y Alemania y My Air, desde Italia.

 

            En cuanto a vuelos internos de ese tipo, es posible encontrar buenos precios con Pegasus, Sunexpress, Anadolujet, Onur Air y Atlas Jet, entre otras. Dejo aquí sus sitios en internet:

 

www.flypgs.com/default.asp

www.sunexpress.com.tr/

www.anadolujet.com/aj-TR/index.aspx

www.onurair.com.tr/onurair/

www.atlasjet.com/

 

           

            Autobús:

 

            Es el medio por excelencia en Turquía, que eclipsa a todos los demás. Para mí, siempre habían sido los más confortables de los que conocía, hasta que viajamos por Sudamérica y sobre todo, por Argentina, Chile y Perú –en menor medida, algunas compañías de Colombia,Centroamérica y México-.

                                                                                       Pamukale

            Son generalmente modernos, los asientes son medianamente cómodos –hay excepciones- y siempre incluyen un tentempié, a base de café o refrescos y un bollo o snack, aunque el problema fundamental, es que raramente disponen de baño y cuando lo tienen, suele estar cerrado. Esto conlleva una gran incomodidad, sobre todo si se viaja de noche.

 

            No son baratos, en relación al resto de las cosas, pero si bastante asequibles para la economía de un viajero occidental. Para ser más competitivos, requerirían optimizar el capítulo de costes, dado que a veces van en un vehículo dos o –hasta- tres ayudantes, cuyas funciones no están ni definidas, ni distribuidas.

 

            Los servicios son bastante frecuentes y es relativamente sencillo, encontrar autobuses directos, entre la mayoría de los puntos importantes del país. Al ser modelos bastante nuevos y estar las carreteras por lo general, en unas condiciones buenas o aceptables, no suelen acumular retrasos importantes.

 

            Además de la mencionada ausencia del baño, el segundo e importante contratiempo lo suele suponer, que las estaciones suelen estar bastante alejadas ya no del centro, sino a veces, de la propia ciudad. Y es que los que las diseñan, no deben viajar en este medio y por tanto, no tienen ni idea de los costes y la pérdida de tiempo, que esto supone.

 

            Fuera de las fechas señaladas –marcadas por las vacaciones, los fines de semana y las celebraciones religiosas importantes-, no se hace necesario reservar, aunque para los servicios nocturnos, cuanto antes se obtengan los billetes, mejor que mejor, especialmente para itinerarios poco frecuentes.   

 

 

            Tren:

 

            La ventaja de este medio de transporte, la constituye el hecho de que es más barato que el autobús, aunque también más lento y menos confortable. En viajes anteriores al país, si lo hemos tomado, pero en esta ocasión no. Quisimos viajar por ferrocarril entre Estambul y Denizli (Pamukale), pero ese día precisamente, había habido problemas y la línea estaba cortada

 

            Toda la información necesaria sobre este medio de transporte, se puede encontrar en la siguiente web:

 

www.tcdd.gov.tr/tcdding/index.htm

 

 Gaziantep

            Minibuses, Microbuses y Dolmus

 

 

            Los minibuses están prácticamente restringidos, a las rutas menos frecuentadas, donde resulta difícil completar un autobús grande. Por lo general, son mucho más incómodos que los autobuses y no más baratos. Nosotros -que tuvimos la experiencia de subir a uno, en el trayecto desde Diyarbakir a Erzurum-, recomendamos evitarlos para los recorridos nocturnos y siempre que sea posible sustituirlos por otro medio de transporte.

 

            Los microbuses, suelen limitarse a recorridos entre poblaciones cercanas, normalmente entre una grande y una pequeña o entre dos pequeñas-. Suelen ser algo más caros que los autobuses, aunque no mucho, ni siempre.

 

            Hasta no hace tampoco tanto –al menos en Estambul-, los dolmus eran enormes coches antiguos –muchos de ellos de la marca Mercedes-, que pintados de amarillo, hacían las veces de taxis compartidos, con recorridos urbanos fijos –en las ciudades grandes- o interurbanos. En la actualidad, han sido sustituidos por furgonetas de color claro o blanco, que tampoco son mucho más confortables y si menos coloristas. En estos momentos, se circunscriben prácticamente al transporte urbano y al traslado desde las –casi siempre- alejadas terminales de autobuses.

 

           

            Coche de alquiler:

 

         No hemos utilizado este medio en Turquía, así que no podemos informaros de precios. En general, dadas las largas distancias que hay que recorrer en este país y la confortabilidad y frecuencia de los autobuses, no parece un medio muy recomendable para hacer el viaje entero. Si puede ser una opción muy a tener en cuenta, para realizar determinadas excursiones de un día o varios, que se desarrollan en lugares donde el transporte público es inexistente o poco frecuente. Y para aquellos en los que hay que combinar varios medios de transporte.


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