-Bueno, chicos. Pues a ver si ahora lo conseguimos A las seis de la tarde, sin casi creérnoslo, ponemos los pies en la Terminal 4 del aeropuerto de Barajas. En Ciampino, más de 700 españoles iban a pesar su segunda noche en el aeropuerto y en Fiumicino, algunos de los de nuestro vuelo seguirían allí hasta el día siguiente.. Conclusiones de una experiencia inolvidable: -Cuando un medio de transporte se estropea o un vuelo se cancela surgen unos lazos de solidaridad y buen rollo entre los viajeros, que transforman la adversidad en una situación de felicidad. Probablemente nunca vuelvas a ver a esa gente, pero los recuerdos serán magníficos.-Es más fácil que una compañía de bandera tenga una huelga –encubierta o no- o cancele un vuelo, a que lo haga una de bajo coste, donde los sindicatos tienen menos pujanza. Pero normalmente, siempre te darán un boleto alternativo para un vuelo posterior, hotel y comidas (creo que si Alitalia no dio hotel a todo el mundo es porque se quedó sin plazas hoteleras de las concertadas para estos casos, ante la dimensión de los acontecimientos) -Puesto que circunstancias como las que ocurrieron en Roma esos días (huelga de Alitalia y accidente en Ciampino) son excepcionales, yo no tendría miedo en seguir cogiendo vuelos de bajo coste, a pesar de que te puedan dejar tirado. Amasya-Ante una situación similar, lo mejor es pensar y no actuar con impulso. Y sobre todo, valorar las posibilidades que uno tiene sin gastarse más dinero comprando nuevos boletos. Conocemos gente que adquirió hasta tres billetes diferentes y aún salió después que nosotros. Así que hay que tratar de hacerle entender a la compañía con la que tenemos el vuelo, que se debe hacer responsable de nosotros. Aunque esto en situaciones de cancelación masiva es imposible. -En momentos de caos aeroportuario como el que vivimos nosotros, de poco sirve dar voces o exigir nuestros derechos sin más actuación. La normativa europea es clara y protege al pasajero, pero es endeble, porque si a ti una compañía te niega un hotel y al policía que le pides ayuda se inhibe, vas a acabar durmiendo en el aeropuerto de todas formas. -Si te cuelas en una cola (sobre todo si hay colas paralelas que siembran la confusión), hazlo par la parte media y no por la delantera, ya que los de esa zona llevan mucho más tiempo y no lo van a permitir, viéndose tan cerca de la ventanilla. -En situaciones de este tipo trata de hacer amigos y actuar en grupo. Es bueno para todo: El tiempo se pasa más rápido, se pueden hacer turnos para las gestiones o más fuerza cuando alguien pretende intimidar. -Que no te desanimen. A la vuelta, infórmate y plantea la reclamación, porque no tienes nada que perder y si hay suerte, parte de tus vacaciones te han podido salir gratis.
Preguntas de una experiencia inolvidable: -¿Fuimos fruto de una huelga legal o de la actuación ilegal de una mafia?. Dado que las huelgas legales hay que convocarlas y publicitarlas en prensa para que al menos los viajeros sepan el riesgo que corren si compran paajes en esas fechas, se trató de una maniobra ilegal, encaminada a dinamitar de forma directa a los pasajeros y dejarlos indefensos y tirados. PamukaleParece ser que la compañía, que no paga a los pilotos y de la que el estado se quiere deshacer (de momento sin comprador) esta en quiebra. Pero esto no es motivo para causar problemas de tanta gravedad a miles de pasajeros, que si han comprado un boleto para ese día, es porque realmente tienen la necesidad de viajar en ese momento y no horas o días después. Ni nosotros, ni probablemente ninguna de las personas que sufrimos esas circunstancias, nos entristeceremos si de aquí a un par de meses escuchamos que ha habido despidos masivos en Alitalia. -¿Por qué Alitalia no deja de ser aerolínea y se convierte en una compañía de turismo de aventura? Tendrían clientes de sobra, porque la incertidumbre que con ellos viví, no la tuve en ninguno de los 26 países por los que viajamos a lo largo de nueve meses (y muchos de ellos eran del supuesto tercer mundo). -¿Por qué los italianos están un día de huelga contra todo lo establecido y al siguiente votando a Berlusconi, que es el que lo establece?. Esta no tiene respuesta. -¿Es Italia un país tercermundista?. Económicamente no, pero a nivel derechos sí. A pesar del atropellamiento de Alitalia, vi a más ofendidos por la actuación pasiva de los carabinieri y celosa y entorpecedora de los agentes de aduanas o inmigración, que por la de la propia compañía. -¿Realmente un pajarito puede suspender durante dos días las operaciones de un aeródromo militar como Ciampino, del que cada día salen decenas de vuelos de bajo coste?. Parece ser que sí. ESTUVIMOS ENCANTADOS CON…. -El barato y rápido transporte desde y hacia el aeropuerto de Estambul (el metro). -El pan turco, desde mi punto de vista, el mejor del mundo. No es casualidad que en este país, se consuma cuatro veces más, que la media del resto de Europa.-Los olores en los mercados. -Las patatas fritas con sabor a feta y guindilla, que venden en los supermercados. Buenísimas. -De la variedad de dulces –casi todos excelentes-, en las diferentes regiones del país, especialmente en el este. -De que en cada región, en cada ciudad, haya una especialidad típica de kebab (el mejor de los que probamos, el de Adana, aunque el de Sanliurfa, no está nada mal). Sanliurfa -Las facilidades que dan para entrar a los no musulmanes en las mezquitas, que además, desde mi punto de vista y en términos generales, son las más bonitas del mundo islámico (al menos,, del que yo conozco, que no es poco. -La arabización en el este del país, donde Turquía se desturquiza y se arabiza sobremanera. -La autenticidad de la Turquía del este y la ausencia, casi absoluta, de turistas en esta zona. -Los confortabilidad de los autobuses interurbanos, el trato a bordo y que siempre te den un tentempié (en términos generales, que excepciones también hay). -Que haya conexiones de autobuses directas desde y hasta, casi cada punto del país. -Que en los autobuses te rocíen con colonia -Las baratísimas uvas sueltas, sabrosas y sin tito, que se venden en Bursa y en Kuthaya (seguro que también, en algunos otros sitios más). -los mercados de frutas y verduras. -Los puestos de frutos secos, especialmente en Gaziantep -De las entradas conjuntas y con descuento, para ver todas las atracciones turísticas de una ciudad (donde las hay, que no es en todas partes). Adana-De que tanto las compañías de autobuses como los hoteles, te guarden siempre el equipaje y nunca te quieran cobrar a cambio. ACABAMOS HATYOS DE… -Fundamentalmente y más que de todo el resto de las cosas juntas, de la compañía Alitalia y de sus huelgas ilegales y salvajes. Espero y deseo, que quiebre definitivamente y todos sus empleados se vayan al paro. No puedo tener mejores deseos navideños, para quienes premeditadamente y con mala fe, nos tuvieron un día tirados en Roma. -De la normativa europea, que establece las penalizaciones e indemnizaciones por cancelación de vuelos o denegación de embarque. Al menos de momento, no me ha servido para nada, ni creo que me sirva –dada la situación económica de Alitalia, al borde de la quiebra- y ya hace un mes que presente la correspondiente reclamación, en Aena y Alitalia. -Tener que pagar visado en un país tan caro y que además, está en negociaciones de ingreso en la Unión Europea. -Los precios de casi todo y la constante oscilación de la lira turca, al alza y a la baja -Que los comerciantes o comisionistas, sepan tanto español y lo utilicen para dar la lata sin piedad. -El otoñal viento helador de Estambul y Erzurum (y menos mal que, finalmente, no fuimos a Kars). -Los niños llorones en los autobuses. -Los precios de las visitas turísticas en todo el país y especialmente en Estambul. Allí te dejas un dineral, solamente haciendo las visitas esenciales. -Que la mayoría de las estaciones de autobuses, estén tan alejadas del centro de la ciudad (a veces hasta a 10 kilómetros). -Que los autobuses nocturnos no tengan baño (cómo mínimo, porque también deberían tenerlo los diurnos). -Que los ayudantes del conductor del autobús, estén tratando de ligar todo el santo día con las pasajeras. Sanliurfa -De los redondeos que aplican en supermercados, mercados y tiendas, siempre por supuesto, a su favor. -Lo pronto que se hace de noche, debido a que no llevan la hora que tendrían que llevar y que se adaptaría mejor a las necesidades, tanto laborales, como de ocio, de lugareños y foráneos. No parece muy adecuado, que en ciudades como Sanliurfa, a finales de octubre, se haga de noche a las cuatro y media de la tarde. -Que a mi chico casi lo crucificaran, por ir con pantalones cortos en Sanliurfa y en general, de los radicales islamistas. -Las elevadas aceras de Batman y de esta odiosa ciudad en general. -Que los turcos te atropellen con todo y en todas partes y de, en términos generales, su mala educación. -La diferencia de los precios de los autobuses, para una distancia en kilómetros y horas de viaje similares. -Las presiones de algunos hoteleros, cuando acabas de ver una habitación y quieres ir a ver otra de un hotel de al lado, para compararla. -Que los turcos se pasen el día, golpeando el vaso de te con la cucharilla -El café de la compañía de autobuses Metro, que es el más asqueroso que probé jamás. El agua de fregar cualquier habitación mugrienta de los hoteles económicos, tiene un sabor más rico -Los baños compartidos y de las habitaciones, en los hoteles de categoría económica. -El canto del muecín de la mezquita vecina a la habitación, cuando más a gusto estás durmiendo. -Que en las televisiones del país, se pasen el día hablando de Luis Aragonés y de Dani Guia (en la época que fuimos, no los ponían muy bien). Lo mismo es aplicable, a los comentarios de la gente –a lo largo de todo el país-, cuando sabían que éramos españoles SanliurfaA MODO DE RESUMEN -LO MEJOR DEL VIAJE: La rico y lo variado que es el patrimonio de Turquía. Algunos piensan que este país es solo Estambul, Capadocia, Éfeso y las playas del Mediterráneo y nada más lejos de la realidad. Este ha sido nuestro tercer viaje al país y aún hemos tenido los suficientes atractivos nuevos –salvo Estambul-, en forma de ciudades, ruinas, parajes naturales, mercados, vestigios otomanos…. para trazar un itinerario de 21 días. Y aún nos quedaron cosas pendientes para un cuarto, como Ani, Kars, Van o el monte Nemrut. -LO PEOR DEL VIAJE: Todas las horas que nos hemos hecho de autobús. En total, cerca de 6.000 kilómetros por carretera en 21 días y seis noches durmiendo en los autobuses, lo cual tampoco, supondría mayores problemas, sino fuera porque la mayoría de las veces, se llega de madrugada. -UN 10 A TURQUÍA, POR: El excelente sistema de comunicaciones, que permite desplazarse desde y hasta cualquier punto del extenso país, de forma –casi siempre- directa y con una gran amplitud de horarios. -UN 0 REDONDO A TURQUÍA, POR: Al igual que en países como Perú o Chile, la ambición del estado por exprimir a los visitantes, hasta que no les queda ni una sola moneda en sus bolsillos. El visado, más que tal, es un mero impuesto turístico y los precios de las visitas monumentales, son sencillamente, abusivos e indignos. Un matrimonio con dos hijos, que quiera ver lo básico de Estambul, se va a gastar cerca de 600 euros en entradas. |