La especia más utilizada en Túnez, es la harissa, que procede de los pimientos y tiene distintos grados de picor, pudiendo llegar a abrasarte la lengua. Se puede comprar cruda y al peso en los mercados, pero también aparece enlatada y ya hecha, aunque más bien para ser mezclada con otras salsas, dado que es bastante fuerte (con una sola cucharada de las que se usan para dar vueltas alcafé, se puede incluso dar más picante de la cuenta a un guiso). La fruta es deliciosa y barata, predominando las mandarinas y las uvas, en la época que fuimos (mediados de octubre). Por supuesto, no faltan los dátiles en ningún mercado del país que se precie En cuanto a la repostería es también muy rica. Tiene merecida fama de ser extremadamente dulce y de que son muy generosos con la miel. No voy a desmentirlo, pero rebuscando, se pueden encontrar dulces excelentes y menos empalagosos. Basta con curiosear un poco y asumir algo de riesgo, en las numerosas pastelerías de los zocos. La comida rápida y al igual que en Marruecos, no abunda tanto como en oriente medio, pero tampoco son difíciles de encontrar los tradicionales kebabs con patatas fritas –especialmente deliciosos, los que sirven en un bollo de pan redondo-, hamburguesas y perritos calientes. Pero no resulta mucho más caro comer en un restaurante, a base de un par de entrantes y un cuscús a compartir para dos –suelen ser grandes para una persona sola, dado que son cuencos con mucho fondo-.. SusaHay supermercados en la mayoría de los núcleos de población importantes, pero comer allí, resulta casi igual de precio y menos variado, que almorzar en los restaurantes-. La higiene de la mayoría de los restaurantes y establecimientos de comida rápida, es bastante buena. Los puestos callejeros, son menos frecuentes que en oriente medio y en muchas ocasiones, se limitan solo a preparar el bocadillo tunecino y algunas variedades de este –por ejemplo, hay quien le añade puré de patata algo líquido-. No hay problema en comer en estos puestos ambulantes,, siempre que se observen las normas más básicas de higiene.
LA BEBIDA Aunque creo recordar que fue en la Guía Azul, donde leí que el agua de la capital y de los alrededores es potable, no he podido contrastar esa información con ninguna otra fuente y dado el no muy elevado precio del agua embotellada, creo que no merece la pena arriesgarse, aunque nosotros la llegamos a beber –por no morirnos de sed- en una fuente, cerca de las ruinas de Dougga y además de ser excelente, no nos provocó ningún desarreglo intestinal. Es más, yo que tenía una ligera diarrea, debido –probablemente- a los 200 gramos de aceitunas rellenas de harissa que me había zampado para desayunar, la vi desaparecer después de este hecho, aunque puede que se tratara de una simple casualidad. El té es la bebida nacional y su frecuente modalidad, de a la menta, está riquísima y es muy refrescante, a pesar de estar caliente. No se bebe demasiado café en Túnez y cuando se hace, es tipo turco.Las bebidas carbonatadas, son baratas y hay una de producción nacional que es excelente, llamada “orangine”. Se trata de uno de los mejores refrescos, que haya probado jamás. La cerveza nacional es la Celtia, que a mi me parece bastante floja y de un sabor no muy agradable. No es muy fácil de encontrar. Aún más difícil es hacerse con bebidas alcohólicas, que son lo suficientemente caras, para disuadirnos de su compra Así que, nos quedamos con ganas de deleitarnos con las especialidades locales, tales como el Boukha, que es un licor de higos muy fuerte y el Thibarine. Ruinas de CartagoPero no nos quedamos sin degustar, sin embargo, varios vinos locales, todos ellos excelentes y con la mejor calidad precio de todos los productos que en este país, contienen alcohol. Toda una agradable sorpresa para el paladar. Después de tres meses y medio por el sudeste asiático, comer comida mediterránea, acompañada de un buen vino, más que un placer, resulta la consecución de un ansiado sueño. Al margem de algunas tabernas en las ciudades grandes –mayormente en Túnez-, comprar cerveza, vino y bebidas alcohólicas, no es nada fácil. Se puede recurrir al “mercado negro”, pero no sale barato. En el sur, es prácticamente imposible. De los lugares donde nosotros estuvimos, solo encontramos alcohol en dos supermercados del Gran Magazín. En uno de ellos –en Sidi Bou Said-, está protegido incluso por rejas, en un cuarto al margen del centro comercial y es despachado, a través una ventanilla algo siniestra. En el de Susa, es de más fácil acceso y además de vino o cerveza -como en el anterior-, cuenta con bebidas alcohólicas de más alta graduación. Aquí fue donde nos abastecimos de vino, para el resto del viaje. Lo mismo hacían constantemente otros viajeros y turistas, así que la calle donde se encuentra, es un constante peregrinar de guiris, con bolsas de plástico haciendo clin, clin clin…. GUIÁS Y OFICINAS DE TURISMO No hemos pedido información turística a la Oficina de Túnez en España, porque ya lo hicimos el año pasado y porque tampoco hemos tenido tiempo, dado que este viaje se inició, cinco días después de retornar del sudeste asiático. Cuando lo hicimos, respondieron con rapidez, aunque no enviaron muchas cosas. Por eso, nos ha sorprendido más si cabe, el buen funcionamiento y el importante número –hasta en poblaciones pequeñas- de las oficinas de información turística, incluso en temporada baja, que es cuando hemos ido nosotros. La guía que llevamos para este viaje, al no encontrar otra mejor, fue la Guía Azul de Túnez, de 2.007. Al contrario que nos ha ocurrido con otros destinos en los que hemos manejado esta editorial -Irlanda o Siria, entre otros-, en esta ocasión hemos terminado bastante contentos. Nos ha sido de gran ayuda, sobre todo para planificar un itinerario sin contratiempos y está bastante actualizada en materia de precios y en cuanto a la información sobre condiciones y prestaciones de los hoteles. También tiene extensa información sobre las visitas, aunque podría ser un poco más concreta en el tema de las conexiones de transportes entre los diferentes puntos y la duración estimada de los trayectos. Al menos, nunca nos confundió, como otras veces ha ocurrido con algunas guías de esta misma editorial. LA SEGURIDAD La seguridad es Túnez es bastante elevada e incluso callejear una vez ha anochecido por las desiertas y oscuras medinas, no suele suponer ningún problema, aunque ningún interés tienen estas a esas horas. En la mayoría de los casos, basta con las precauciones habituales, que pasan por llevar un bolsillo interior para el dinero y la documentación, no hacer ostentación de ningún tipo –menos de objetos de valor- y tener bajo control a cada momento, las pertenencias propias. Medina de TúnezEl país goza de estabilidad política y no hay conflictos internos importantes, por lo que no hay zonas en las que la presencia militar sea muy activa, ni registros habituales en las carreteras. Tampoco se está en este país, expuesto de forma permanente a la estafa o a timos y no se trata por lo habitual de engañar a los extranjeros en los precios de las cosas más habituales. Igualmente, no se sufren muchas molestias por parte de los vendedores de los zocos. Es verdad que son algo más pesados que en Turquía, pero no lo es menos, que son mucho menores las molestias que aquí se producen por esa causa, que las que se padecen en otros países del norte de África, como son Marruecos y Egipto DINERO En el caso de Túnez, no se me ocurre hacer otra recomendación que la mima que estoy haciendo para destinos de seguridad elevada, como son el sudeste asiático, Marruecos y Turquía y que desde luego, no haría nunca para Sudamérica y Centroamérica: Llevar la mayor parte del dinero en efectivo, porque el cambio es bastante bueno y suele salir más rentable que sacar dinero a través el cajero automático, lo que conlleva las correspondientes comisiones de nuestra entidad bancaria. No obstante el uso de estos, no supone ningún problema y están presentes y operativos para las tarjetas Visa y Mastercard, en todas las poblaciones importantes, medinas y hasta pequeñas, si tienen flujo turístico. Por supuesto que se deben llevar también tarjetas de débito y crédito, aunque estas últimas no son de mucha utilidad en la prestación de servicios, relacionada con el sector económico.Para obtener dinares tunecinos, que son la divisa nacional, no es necesario llevar dólares estadounidenses, dado que el euro se acepta en todas partes. El dinar tiene más o menos, un comportamiento estable. Sufre oscilaciones, pero no suelen ser excesivamente bruscas. DouzPRESUPUESTO Como he dicho unas cuantas veces –casi tantas, como relatos hay en esta web-, es muy difícil establecer un presupuesto orientativo, para viajar por cualquier zona del planeta y esto también es extensible a Túnez. Se pueden establecer comparativas y decir que, en términos generales, el país es mucho más barato que Turquía o un poco más barato que Egipto y Marruecos. Pocos más datos objetivos es posible dar, puesto que luego cada viajero, tenemos unas necesidades distintas y buscamos niveles de comodidad y prestaciones diferentes, en alojamientos, transportes o a la hora de comer. Y como he dicho también en otras ocasiones, las tasas de cambio entre divisas, pueden ser muy diferentes en una época o en otra, haciendo el viaje más caro o barato. No obstante y como he hecho en todos los relatos de los cinco viajes realizados a lo largo del año 2.008, dejo aquí nuestras cifras de gastos totales y media diaria de los mismos, por si pueden ser de utilidad para alguien: -Gastos totales, incluyendo boletos aéreos: 663,75€ -Gastos totales, excluyendo boletos aéreos: 317,75€ -Media diaria de gasto, incluyendo boletos aéreos: 55,31€ -Media diaria de gasto, excluyendo boletos aéreos: 26,48€. Tanto los gastos como la media de gasto, son para dos personas, llevando una línea moderada de desembolsos, que incluye alojamiento en habitaciones dobles normalmente con baño (económicas), un desayuno generalmente ligero, una comida caliente (en lugares también económicos) y una cena, a veces caliente a veces fría. También se integran los desplazamientos necesarios, los accesos a todas las visitas que son de pago, que en este caso no han sido muchas, dado que en algunas nos colamos –práctica que iniciamos en el sudeste asiático y que ahora cuesta quitarse- y los escasos caprichos que nos damos, porque no somos muy caprichosos, aunque si muy cerveceros. Ruinas de DouggaNo tendría mucho sentido, hacer una comparativa entre los gastos totales que incluyen los boletos aéreos, de los viajes de Sudamérica y Centroamérica, Sudeste asiático, Turquía y éste de Túnez, porque no es lo mismo dividir los costes de los buelos entre cuatro meses de viaje, que entre veinte días, en el caso de Turquía o doce, en el que nos ocupa. Pero si lo tiene todo el sentido del mundo, hacerlo descontando estos, porque nos permite llegar a conclusiones objetivas: Y la fundamental de todas es, que después de los países del sudeste asiático (con un gasto medio de 20,80€ al día(, Túnez resulta el destino más barato (26,48€), muy por delante del conjunto de Sudamérica y Centroamérica (35,61€ por día) y a años luz de Turquía (40,21€). Como ya habíamos hecho en los dos viajes largos del año, por el continente americano y el sudeste asiático, llevamos una doble contabilidad de los gastos: Por un lado los totales, divididos por días y sumados por meses y por otro, atendiendo a conceptos, desglosando entre alojamiento, transporte, visitas y resto de gastos generales. Con un simple vistazo, ayuda a saber en que nos estamos gastando el dinero e indirectamente, estimula paraa controlar los gastos. Como siempre digo, no se trata de ahorrar viajando, pero si de eliminar gastos superfluos o al menos, de reducir estos al mínimo. Resulta además una práctica muy valiosa, para a la vuelta, tener un dato real de que países son más caros y cuales, resultan más económicos. Si no hubiéramos llevado esta contabilidad, nunca hubiera sido consciente de la gran diferencia de gastos que supone el día a día en Turquía, con relación a Túnez. En este viaje, los billetes de avión, se llevaron más del 50% del total de los gastos. Y es que como ya explicamos en su momento, es muy difícil encontrar vuelos a unos precios reducidos a este destino y solo Air Europa vuela por importes razonables, que no bajos. Por hacer equivalencias y aunque no sean exactamente los mismos kilómetros, mas si aproximados, volar desde Madrid a Túnez viene a suponer desembolsar el doble de dinero, euro arriba o abajo, que hacerlo a Marrakech, con una bajo coste como Easyjet. El alojamiento y los transportes interiores, se llevaron entre los dos y a partes iguales, el 30% del presupuesto. Y el 15% restante, como suele ocurrir en todos los viajes, es el pequeño mordisco que le dieron los gastos generales, en este caso incluyendo las entradas que tuvimos que pagar, que si ahora no mal recuerdo y al no podernos colar, fueron las ruinas de Cartago –un timo-, las de Dougga y el anfiteatro de El Jem.La hora de transporte en autobús, viene a salir en Túnez entre 1-2 euros. Es un medio de transporte, sensiblemente más barato que el tren, que se orienta en la horquilla 1,75-3€, dependiendo de la distancia, saliendo bastante más barato, a medida que se incrementa esta. TozeurLos alojamientos en los que hemos dormido, están comprendidos entre los 7 y los 11 euros, encontrando ya una calidad bastante aceptable, en esta última cifra. Es posible comer en los puestos de la calle por menos de un euro, por 1-1,5 en los establecimientos de comida rápida y entre esa última cifra y 3, un almuerzo típico en un restaurante no demasiado turístico. Los precios de las visitas turísticas, los detallaremos uno a uno a lo largo del diario de viaje. Son moderados o moderadamente caros y en ningún caso llegan a los niveles de abuso, de otros países que hemos visitado este mismo año, como Chile, Perú y Turquía.
Lo malo de Túnez es que todo cuesta dinero. Hasta entrar a ver el patio de una mezquita. Y es curioso el tratamiento que tienen estos lugares, dependiendo el país musulmán del que se esté. En Turquía, donde están las más bonitas, se puede entrar en casi todas ellas sin cargo alguno. En Túnez es posible acceder –al menos al patio-, pagando una cantidad, que no suele ser muy elevada.. Y en el reino de Marruecos –salvo la cara excepción de la mezquita de Casablanca-, no se puede ingresar en el patio y el interior de ninguna de ellas. |