Norte de Lombardía
Con la lengua afuera y el sentimiento a flor de piel, disfrutando de principio a fin Todos los textos y fotos de este relato son originales. Queda permitida su reproducción parcial en otros sitios webs, siempre que no se usen con fines comerciales, se cite la fuente de procedencia y se me informe de ello, a la dirección de correo electrónico, que aparece en la página principal de esta Web
Ir a: Página de Inicio o al resto de las páginas del relato: 2 3 4 5 6 Llevamos ya unas pocas horas en casa, pero en los tímpanos y en mi mente, aún sigue resonando la voz de ese maldito hombre, empleado –para nuestra desgracia y la de muchos más- del aeropuerto de Bérgamo, lugar donde nos ha tocado pasar la noche: “Signori, in piedi; giovane, in piedi…”.
Otra vez, como el año pasado en nuestra escala en Roma, cuando volvíamos de Turquía, toca empezar el relato por el final del viaje y no por el principio, como debería ser lo suyo. Y es que últimamente, tenemos la mala suerte, de que el final de nuestros periplos o escalas en el país transalpino, se plaguen de momentos desagradables. Supone una gran pena, haber terminado con mal sabor de boca, una de las mejores escapadas que recuerdo, en mis veinte años de trayectoria viajera. Habíamos estado anteriormente, más de diez veces en Italia y creíamos que lo más bello del país, ya estaba visto. Pero Lombardía nos ha llenado el corazón, mucho más de lo que podíamos suponer y a pesar de las buenas referencias, que ya teníamos.
Es casi imposible encontrar otro lugar en Europa, que de tanto de sí en tan poco tiempo. ¡Y lo que aún nos ha quedado por ver, a pesar de que hemos viajado con la lengua afuera y con los sentimientos a flor de piel, de principio a fin!. Sin duda alguna, el que hemos hecho, es un itinerario que no os puedo dejar de recomendar. Eso sí, cada uno a su ritmo. Milán Pero a lo que íbamos, que de lo otro ya hablaremos luego. Los trámites de nuestro retorno a casa, no comenzaron nada bien. Teníamos que regresar con Ryanair, en el vuelo de las seis de la mañana, así que habíamos tomado la determinación por adelantada, de pasar la noche en el aeropuerto de Orio al Serio. Los autobuses ATB, que conectan Bérgamo con su terminal aérea (www.atb.bergamo.it/airportbus/spagnolo/index_es.htm), presentan dos curiosas peculiaridades: El primero sale a las 5,22, por lo que resulta imposible, si se duerme en la ciudad, llegar a los vuelos más madrugadores. Por otro lado, los últimos servicios desde la Bérgamo, salen ya cuando ya no opera ningún vuelo
Si añadimos a esto, que los hoteles que rodean la terminal aérea son caros, la consecuencia es que en la práctica, obligan a centenares de pasajeros, a pernoctar en la misma. Por distintas circunstancias, he dormido en casi 25 aeropuertos y nunca vi tanta gente –ni siquiera la mitad-, como en este.
La primera situación a salvar, con cierta dificultad, se nos presentó a la hora de tomar el autobús. Habíamos decidido coger el último, el de las doce de la noche, para pasar el menor tiempo posible, en las instalaciones aeroportuarias. El precio del billete es de 1,70€. Tratamos de comprarlo en la máquina expendedora, que hay a la salida de la estación, pero solo acepta monedas y no nos llegaban.
Cuando aparece el autobús, el conductor se niega a aceptar nuestro billete de cinco euros, indicando que solo admite monedas. Nada le importa, que si no tomamos ese último servicio, nos veamos abocados a viajar en taxi. Tratamos de que alguien nos cambie el dinero. Nadie tiene lo suficiente y dos taxistas se niegan. Nos conformamos con perder la vuelta y darle los cinco euros al chofer, pero sigue en sus trece, de que solo monedas.
Cuando ya estamos desesperados y resignados a nuestra suerte, aparece un risueño joven, que nos regala 3,50 euros, para que adquiramos los billetes, mientras entretiene al conductor, para que no se vaya y nos insiste nuevamente, en que no quiere nada a cambio y que españoles, amigos. Del encanto de los italianos, éramos conscientes desde hace mucho tiempo, pero no de que llegara hasta ese extremo. ¿Alguien imagina, una generosidad así en España, con un desconocido?. Sirmione
¿Acaso tiene sentido, que la máquina no cambie billetes y el conductor tampoco?. Tenedlo muy en cuenta, cuando voléis desde esta ciudad italiana. Decir sin embargo y por el contrario, que las máquinas del aeropuerto, si que dan cambio, hasta billetes de 20 euros.
Una vez en la terminal de Orio al Serio, constatamos que el ambiente, es el de las grandes celebraciones. Tanto la zona de salidas, como la de llegadas, se encuentran abarrotadas, como si al poco fuesen a llegar, Cristiano Ronaldo y Kaká.. Las escasas sillas, están absolutamente ocupadas y son las serias dificultades, para encontrar sitio en el suelo, donde ubicamos nuestra manta, al fondo de salidas, donde parece que el aire acondicionado, golpea con menos fuerza.
No ha pasado un cuarto de hora, cuando comienza a resonar, la siniestra y contundente voz: “Signori, in piedi; giovane, in piedi… (señores, de pie; jóvenes, de pie)”. No se refiere solo a los del suelo, sino también a los de las sillas. Así que comienza la trashumancia, como en los lejanos tiempos de la mesta, cuando se trasladaba al ganado, de las dehesas de verano a las de invierno.
Nos colocamos todos, un poco más allá, pero a los diez minutos, vuelve con la misma cantinela y así, hasta que tras volvernos a levantar tres veces, consigue comprimirnos a todos, en la terminal de llegadas, bajo un calor asfixiante. ¿No sería más lógico, hacer el movimiento de una vez o poner un cartelito, indicando que no se ocupe la zona de salidas por la noche?. Pero no. ¡La gracia consiste en humillar!. Y el hombre, ejecuta su trabajo con profesionalidad, con saña, inquina y encono, orgulloso de maltratar a la gente y como interiormente diciéndose: “Esto es lo que os merecéis, borregos del bajo coste”. Sin darse absoluta cuenta, de que sin las low cost y sus pasajeros, Bérgamo sería un aeropuerto de quinta categoría y él, tal vez, un número en la lista del paro.
O, tal vez, ¿la cosa vendrá de más alto?. ¿Será el mismo Berlusconi, harto ya de perseguir inmigrantes, el que ha decidido cambiar de objetivo y entretenerse, pisoteando pasajeros de bajo coste? Lecco Conseguimos dormir un par de horas, porque a las cuatro menos diez de la madrugada, llega el toque de diana, a ritmo casi legionario, por parte del mismo empleado y nuevamente al grito, de: “Signori, in piedi; giovane, in piedi…”.
Ante estos tristes acontecimientos, aspectos como que la señora de la limpieza, obligue a mover constantemente las maletas a los pasajeros, para realizar su trabajo o que los controles de acceso a la zona de tránsito, sean de los más estrictos y pesados de Europa, al igual que el embarque, quedan en meras anécdotas.
También englobo en ese rango, el trato de la sobrecargo de Ryanair, en el vuelo de vuelta, a la que tiene pinta de que han nombrado hace poco y se le ha subido a la cabeza. Se ha pasado todo el camino, molestando a todo el mundo, con estúpidos –o al menos, exagerados- requerimientos. En nuestro caso concreto, primero le ha molestado donde llevábamos el equipaje de mano. Después nos ha obligado, a levantar y enseñarle por ambos lados, la manta con la que nos estábamos tapando las piernas. Y finalmente ha decidido, sin alegar motivo alguno, que debíamos abandonar nuestros asientos, que siempre que es posible, tomamos en una salida de emergencias, por aquello del espacio. Nos ha puesto a cada uno, donde le ha dado la gana y por supuesto, separados.
Soy admiradora y defensora a ultranza de esta compañía bajo coste, que nos permite viajar por una limosna y desde ciudades, por las que no apuesta ninguna otra aerolínea. Pero o se equivocan con la política de personal o con la selección el mismo. Acepto sin objeciones, que como modo de financiación, se pasen el vuelo vendiéndote cosas, pero por lo que no paso, es por la falta de respeto y el trato de perro de presa, ambos muy frecuentes, en la compañía irlandesa.
En fin: Una vez contado lo malo, ahora vamos con lo bueno. No sé si el espectáculo del aeropuerto de Orio al Serio, será todos los días el mismo o cambiarán de función. De todas formas, ¡¡ya vais avisados!!. Brescia
MIS DIEZ…
Esta tradicional sección, que se encuentra en casi todos los relatos, tiende a clasificar diversas cosas del viaje, como mejores momentos, platos, legares... Por supuesto, tiene un alto componente de subjetividad, así que se debe tomar, simplemente como orientativa. Dada la corta extensión del viaje, en esta ocasión, solo se establece un ranking de lugares:
1.- Travesía en barco del Lago de Lecco, entre esta localidad y Bellagio. 2.- Recorrido por carretera, bordeando el lago Como, desde Bellagio, hasta la ciudad del mismo nombre que el lago. e.- Bérgamo 4.- Brecia 5.- Desenzano 6.- Sirmione 7.- Como 8.- Bellagio 9.- Lecco 10.- Monza Decir eso, si, que todos los lugares nos gustaron bastante y hasta la propia Monza, que pongo en el último lugar, nos sorprendió gratamente, con un casco histórico muy bonito y cuidado y un Duomo majestuoso. Queda fuera de concurso Milán, ciudad que ya habíamos visitado varias veces anteriormente
ESTUVIMOS ENCANTADOS CON...
-Los precios en la región de Lombardía, la más rica de Italia. En muchas cosas, son más baratos que en España Como
-Encontrar un supermercado en Bérgamo y otro en Brecia, cuando más los necesitábamos.
-Que haya cantidad de visitas gratuitas, que en otros países se cobrarían a precio de oro
-Los helados italianos
-El pan -a pesar de las pocas panaderías y las menos abiertas- y su olor, cuando está recién hecho, en los panificios. También del de la pizza o el café reciñen preparado (para mi, el mejor del mundo). Los llevamos metidos en nuestro olfato, desde nuestros primeros viajes a Italia, hace casi ya 20 años
-Poder hacer todo el recorrido en transporte público, a buen ritmo y sin dificultades. La frecuencia de los trenes en Italia, es enorme
-El colorido de Lombardía, debido al gran número de emigrantes de casi todas partes (Sudamérica, árabes, subsaharianos, hindúes, rumanos…)
-La extraordinarias amabilidad y simpatía, del personal del hotel The Best, de Milán. También de su ubicación, junto a la estación Centrale
-El ambiente de dicho establecimiento, con gente muy joven y muy variadas nacionalidades
-Los tan característicos centros históricos, de las ciudades italianas. ¡Nadie los gestiona tan bien como ellos!. Los miman, los cuidan, los adornan. Como dice el dicho, el buen paño, en el arca se vende.
-Los mercadillos. Son menos cutres, más baratos y surtidos que en España.
-Las numerosas fuentes, con esa agua tan fresquita y rica
-Que las botellas de cerveza, sean de 66 cl. Bergamo -Las máquinas expendedoras de billetes de tren –cuando no están rotas- de las estaciones, en las que se compra deprisa y se paga con tarjeta.
-Que los billetes te permitan hacer paradas intermedias, dentro de unos márgenes de tiempo.
-Mi cuñado: Servicio Casa-Aeropuerto de Valladolid-Casa, con todo incluido. ¡Vamos, un chollo!.
ACABAMOS HARTOS DE...
-Que todo esté cerrado en agosto y los italianos huyan de las ciudades, dejándolas desangeladas.
-Que muchas plazas del Duomo, sean realmente pequeñas y ni te puedas expandir a gusto, ni hacer fotos decorosas.
-Lo cara, mala y poco llena, que está la pizza, en los lugares más turísticos de la región
-Las enormes obras, que hay delante de la estación Puerta Garibaldi, de Milán y que obligan ahora mismo, a dar un gran rodeo, para llegar a cualquier parte, por unas calles no muy fiables, sobre todo de noche.
-Que Milán a las ocho de la tarde, se quede desierta
-Los extraordinarios madrugones -Los tres canales, de la televisión del hotel. Ni uno más y dos de ellos, del imperio de Berlusconi. ¡Así solo vimos la RAI, en el poco tiempo, que estuvimos en el hotel!.
-Las hordas turísticas, de Bellagio y Sirmione. Con lo bonito que es Desenzano y apenas hay turistas extranjeros (sí nacionales).
-El sol a todas horas y todos los días
Bellagio -Que apenas haya supermercados en el centro.
-Que apenas haya tiendas 24 horas o las que aquí llamamos, de los chinos. Si encontramos un Tabachi en Desenzano (estanco), que abre todo el día. ¡Qué lo sepan los viciosos!.
-Los autobuses que unen Bellagio con Como y Sirmione con Brescia.
-Que muchos billetes de transporte, se vendan en los Tabachi y la parada del bus, es un simple cartel, donde no hay nadie para informar, de las dudas que siempre surgen.
-Que apenas haya servicios públicos por la calle
-El personal y el trato en el aeropuerto de Bérgamo y de la compañía de autobuses ATB, de la misma ciudad.
EL ITINERARIO DEL VIAJE
En realidad, este viaje nació por pura casualidad. Teníamos cuatro días en agosto, que pensábamos dedicar, a cualquier destino nacional. Pero al empezar a investigar por la red, confirmamos algo, que ya llevamos constatando desde hace tiempo: En los tiempos que corren, son muchas las veces, que sale más barato marcharse por ahí a Europa, que quedarse en España. ¡Es triste, pero así es, gracias a nuestros queridos hosteleros! |
