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Sudeste Asiático/12

            Los mejores, sin lugar a dudas, son los de Malasia y Singapur (aunque estos últimos el doble de caros). Los nocturnos en el primer país son bastante confortables. Casi al mismo nivel, están los dedicados para el turismo en Vietnam, aunque incluso en este país los que usa la población local son bastante aceptables.

 

            En Camboya solo viajamos –menos un par de recorridos- con la empresa Capitol, que es excelente, pero desconocemos como

funcionan el resto de compañías, aunque nos tememos que no tan bien.

 

            En Tailandia la calidad es variable, habiendo excelentes autobuses y otros bastante mediocres. Para aumentar la confusión, algunos se dividen en clases, pero en muchas ocasiones y cuando esto ocurre, los de segunda son bastante decentes.

 

            En Filipinas, Indonesia y Laos y en términos generales, aunque con excepciones, los autobuses no son demasiado confortables y a veces son viejos. En el caso de Indonesia, me parece más adecuado decantarse por el tren, en las ocasiones en que sea posible. No es mucho más confortable, salvo que se viaje en la clase ekxecutif (sí, escrito como se pronuncia y no como se escribe), pero si bastante más veloz y barato que los autobuses

                                                                    Phnom Penh (Camboya)

            Uno de los inconvenientes fundamentales de viajar en autobús por el sudeste asiático, es la lejanía de las terminales, especialmente en Laos (donde pueden llegar a estar a 10 o 15 kilómetros), pero también en muchos lugares de Tailandia y en algunos de Filipinas y de Vietnam, aunque en este último caso no hay problema, porque la dura competencia entre las decenas de agencias, hace posible que todos los autobuses para turistas y muchos de los que llevan a los propios vietnamitas, salgan de la puerta de las mismas, en el centro de las ciudades.

 

            En este país se vende un pase con el que se puede recorrer todo su territorio, desde Hanoi a Ho Chi Minh o viceversa. El bono completo cuesta unos 30 dólares americanos. Ir comprando boleto a boleto no sale mucho más caro y ata menos (por ejemplo, si te decides a hacer en moto –alquilada con o sin conductor- en tres días el  trayecto entre Nha Trang y Ho Ian), por lo que recomiendo esta segunda opción.

 

            En Vietnam, viajar en los autobuses turísticos es algo aburrido, resultando mucho más colorido y animado hacerlo en los coloristas autobuses locales, cuya confortabilidad no es muy inferior. En nuestro caso, también preferimos los nocturnos para nativos –con asientos normales reclinables- y no los preparados para guiris (con unas extrañas e incómodas literas: una va encima de la otra y ambas frenteadas lateralmente con otras dos).

 

            Nuestra recomendación –y esto es válido para casi la totalidad de los 75 países que conocemos- es optar siempre en los autobuses por los superreclinables o semicamas, antes que por los que se abaten enteros o camas. Los segundos no solo son más caros, sino que resultan menos confortables. Este asunto lo hemos comentado con más viajeros a lo largo de nuestros viajes y somos bastantes los que compartimos esta idea.

  Luang Prabang (Laos)

 

         Microbuses y Minibuses

 

            En el sudeste asiático no son tan frecuentes como en otros países en vías de desarrollo (Oriente Medio o Sudamérica) y la razón es que tienen que competir con otros muchos –a veces exóticos, para nosotros- transportes locales (tuk tuks, Sangtaews, bemos, jeepneis….). Como esos transportes alternativos son tan variados (aunque casi todos tienen al menos tres ruedas), los iremos exponiendo cuando hablemos de los ámbitos donde operan.

 

 

            Tren:

 

            El tren es un medio muy recomendable en tres países: Tailandia, Malasia e Indonesia.

 

            La mayoría –no todos- de  los diurnos en Tailandia son muy poco confortables y muy coloristas. Tardan prácticamente lo mismo que los autobuses –eso en teoría, porque suelen circular con bastante retraso- y la mayor ventaja está en el precio, dado que muchas veces cuestan menos de la tercera parte que un billete de autobús.

 

            En Malasia son más cómodos (si se evita la tercera clase, sobre todo en los nocturnos) y algo más baratos que los autobuses. Sin embargo, estos últimos son más veloces.

 

            El tren que, en unas 20 horas, une Butterworth en el oeste de Malasia y Bangkok, es sencillamente excelente. Aunque el

compartimento de las literas es común y no hay separación por paredes, las camas parecen habitaciones enteraras y están decoradas con vistosas y juguetonas cortinas. Para que os hagáis una idea, nosotros dormimos los dos en la de abajo sin ningún tipo de estrecheces.

 

            En este convoy suelen tener un termo con agua hirviendo, por lo que si te llevas sopas preparadas o sobrecitos de café, podrás componerte un tentempié caliente, que te sentará mejor que la insulsa y no demasiado barata cena de pago.

 

            El control de inmigración entre ambos países se pasa a media tarde y los trámites son muy sencillos. Hay una especie de tienda libre de impuestos en el lado malayo, pero el precio de la cerveza es casi similar al de las tiendas normales y más caro que el de las de Tailandia.

 

            En Indonesia el tren no es confortable, ni excesivamente limpio, ni cómodo tampoco, salvo que se viaje en la clase ekxecutif. Lo que ellos llaman clase bisnis (así escrito), es bastante peor que cualquier vagón de segunda española. Pero la ventaja del tren en Indonesia (sobre todo en Java), es la rapidez y la habitual puntualidad (además del precio).

 

            Es posible llegar a través de este medio de transporte de Jakarta a Yogakarta y de ahí a Surabaya. Con un nuevo expreso nocturno te pones ya en el puerto de embarque para tomar el ferry que lleva a la linda isla de Bali.

                                                                                                                                                                                                  Prambanan (Indonesia)

 

            Ferrys y otras embarcaciones:

 

            Los vuelos son tan baratos en el sudeste asiático y los ferries tan caros, que no merece la pena plantearse hacer largas distancias en este medio de transporte, salvo que se haga por placer.

 

            En general, solo serán útiles para acercarnos a las islas más próximas a la costa, en el sur de Tailandia, las costas este y oeste de Malasia, Bali, Lombok y algunas otras islas de Indonesia, además de las más cercanas entre si en el archipiélago filipino (por ejemplo, Luzon y Mindoro).

 

             Coche, moto y bici de alquiler:

 

            Dado el bajo precio de los autobuses y trenes en la mayoría del continente y del estado de las carreteras en algunos países, alquilar un coche no me parece una opción recomendable, ni para periodos cortos ni para largos.

 

            Además en los países donde sondeamos su precio, resultan caros y curiosamente –así nos ocurrió en Filipinas-, a veces cuestan menos con chofer que si alquilas el vehículo solo. Fue en este país en el único lugar donde tratamos de alquilar uno, junto a Susana, Raúl y Javi y desistimos por motivos de precio. Ni pagando entre cinco salía más barato que viajar todo el día en el autobús.

 

            Si es muy aconsejable alquilar bicis o motos por uno o varios días. Con extraordinariamente baratas en la mayoría de países y muy útiles para hacer esas excursiones que están en el entorno de una población, pero que quedan demasiado distantes o en direcciones diferentes, para poder ser hechas andando 

 

            El único problema, en la época de lluvias, es que tarde o temprano uno termina poniéndose como una sopa. Por lo que no es mala idea comprarse uno de los sencillos, pero amplios impermeables que usas los motoristas o ciclistas locales (algunos en Vietnam meten a toda la familia en la moto debajo de uno solo de ellos).

 Manila (Filipinas)

            En general, se puede decir, que lo esencial del sudeste asiático se puede hacer sin ningún tipo de problema en transporte colectivo, alquilando motocicletas o bicicletas en Vietnam, Laos, alguna zona muy específica de Tailandia (por ejemplo Pai) y la isla de Bali (en Java no resulta muy necesario). En Camboya tampoco, dado que a los templos de Angkor se puede llegar, verlos y volver andando, con tan solo estar un poco en forma.

 

           

            Taxi:

 

            Como en el caso de los minibuses y microbuses, los taxis –donde los hay, que no es en todas partes- tienen que competir con otros transportes específicos de cada zona, siendo por lo general más caros y menos exóticos que estos. En cada capítulo se irá exponiendo, siempre que los hayamos utilizado, por que medio de transporte decantarse.

 

 

EL ALOJAMIENTO

 

            Para el total de los 101 días de periplo por el sudeste de Asia, nos servimos de 53 alojamientos, lo que da idea del trepidante ritmo del viaje, con una media de menos de dos noches por cada hospedaje. Cuando hablamos de alojamientos, nos referimos siempre a habitaciones dobles –nunca a dormitorios- en hoteles, guesthouses y similares.

 

            A diferencia de Sudamérica y Centroamérica, donde los alojamientos son aceptables en casi todos los países, en el sudeste asiático hay mucha diferencia entre unas naciones y otrss

 

            Los mejores alojamientos calidad/precio se encuentran sin duda en Vietnam, Camboya, Laos y la isla de Bali. En todos esos

casos son buenos, bonitos (generalmente) y baratos. Aunque es imposible –o casi-, encontrar una bañera o un plato de ducha en todo el sudeste asiático.

 

            En Filipinas, Indonesia y Malasia (especialmente en Kuala Lumpur, donde hay auténticas pocilgas) el alojamiento económico es muy básico, no siempre demasiado limpio y caro para sus prestaciones. Encontrar en estos lugares un baño completo, más que una cuestión de mirar varios, es un auténtico milagro.

 

            En Tailandia el alojamiento también es muy básico, pero al menos los precios son muy razonables. Es prácticamente imposible encontrar fuera de Bangkok alojamientos con taza del water normal. La mayoría ofrecen esa mezcla de cagadero agujero/taza baja, que es realmente incómoda para hacer las necesidades mayores y para los chicos, incluso las menores (debido a los salpicones).                                                       Bangkok (Tailandia)

 

            La calidad del alojamiento en Singapur es tremendamente variable y los más económicos costarán más del doble que los de cualquier otro país de la zona.

 

            En ningún caso reservamos habitación por anticipado y solo tomamos las guías como referencia, para elegir las zonas donde nos convenía alojarnos, pero no para buscar los alojamientos que recomiendan. Simplemente escogíamos esa zona e iniciábamos la búsqueda al azar. En la mayor parte de lugares no hay dificultad en encontrar algo adecuado en menos de una hora, aunque hay sitios donde tuvimos que emplear más tiempo (Kuala Lumpur –en general, lamentables-, Sukhotai –donde los alojamientos son bastante caros-, Jakarta –donde son muy malos-, Singapur –elevados precios-,…).

 

            No es frecuente en la zona, que te salgan a ofrecer alojamiento  en las terminales de autobuses o de tren, aunque si nos ocurrió en unos pocos sitios: Sukhotai, Luang Prabang, Siem Reap. Ho Chi Minh y Ho Ian.

 

            Casi en la totalidad de las ocasiones no contamos con desayuno, aspecto al que no hemos dado demasiada importancia, dado que desayunar en el sudeste asiático es realmente económico y puedes variar mucho más los ingredientes día a día, que ciñéndote a los anodinos desayunos de los hoteles económicos

 

            Dormir en habitaciones medianamente confortables por 5€ o menos es posible en Bangkok, Chiang Mai y Chiang Rai (más difícil en el resto de Tailandia), Camboya, Laos y Vietnam.

 

            Entre 5€ y 10€ se tiene acceso a habitaciones básicas –o con un poco de suerte, confortables- en Filipinas, que tendrán el baño completo o compartido y a veces tele. Por la misma cantidad, en Indonesia –con la excepción de Bali- la habitación siempre será básica, nunca –o casi nunca- tendrá el baño completo (puede tener un lavabo, o ducha o taza o como mucho, dos de esas tres cosas) y tampoco televisión.

 

 

           En Malasia habrá que desembolsar entre 10€ y 12€ por habitaciones con una mínima confortabilidad, con un baño pequeño y una televisión obsoleta, en la que no se suelen ver más que los canales locales. Los alojamientos económicos en Kuala Lumpur son escasos y suelen estar siempre llenos, especialmente si se llega por la tarde. En esta ciudad vimos más de veinte alojamientos y casi todos eran para echarse las manos a la cabeza.  

 

            En Singapur es un milagro –que nosotros conseguimos tras dar muchas vueltas- encontrar un alojamiento por menos de 25€, con baño pequeño y televisión.  

 Kuala Lumpur (Malasia)

            Caso a parte es la isla de Bali, donde por entre 5€ y 10€ se encuentran espléndidas habitaciones con baño completo, desayuno –a veces a elegir entre dos o tres- y enormes piscinas. En cualquier parte de la isla y especialmente en los centros turísticos como Kuta, la competencia es dura y en temporada media o baja se consiguen auténticas gangas calidad/precio. La pregunta es: ¿Qué te darán en los de 100€/noche, que también los hay?. Esa cuestión no os la puedo responder, porque lo máximo que pagamos por un alojamiento en Bali fueron 6€.

 

            El regateo apenas se puede usar en los alojamientos y cuando se utiliza, tampoco se logran grandes descuentos. Los hosteleros normalmente –no sé con otro tipo de turismo, pero si con el mochilero- ya suelen ajustar los precios al mercado y te cobrarán según sea temporada alta o baja. Como mucho, se puede conseguir una pequeña rebaja si se van a pasar dos o más noches.

 

            Por otra parte, nosotros no solemos regatear en los hoteles casi nunca. Si el precio es muy elevado, nos vamos sin ni siquiera ver la habitación y si se ajusta a nuestras pretensiones o a lo que hemos pagado en otras partes de ese mismo país, aceptamos sin más (salvo, como he dicho, si vamos a estar más de una noche).

 

            Normalmente, el alojamiento más caro que se suele pagar es el primero, cada vez que se entra a un país, ya que no se cuenta con referencias. Y eso, que o nos sale de principio uno muy bueno, o nosotros al menos en la mayoría de destinos miramos al menos cuatro o cinco. 

 

            En todos los alojamientos en los que tuvimos que dejar el equipaje hasta la tarde o la noche, después de haber hecho la salida de la habitación, nos lo guardaron gratis, sin ningún cobro adicional.


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