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Sudamérica y Centroamérica/9

        
            Día 41.- El Valle de la Muerte (el desierto más inhóspito del mundo)

            Día 42.- Parque Nacional Eduardo Avaroa

            Día 43.- Parque Nacional Eduardo Avaroa y Salar de Uyuni

            Día 44.- Salar de Uyuni, Colchone y Uyuni

            Días 45 y 46.- Potosí

            Día 47.- Mina de Santa Rita.

            Día 48.- Sucre

            Días 49 y 50.- La Paz

            Día 51.- Oruro

            Día 52.- Copacabana

            Día 53.- Isla del Sol

            Día 54.- Puno

            Día 55.- Islas Uros y Tequile

            Días 56 y 57.- Cuzco

            Día 58.- Chinchero, Urubamba, Ollantaytambo y Aguas Calientes

            Día 59.- Machu Pichu

            Día 60.- Pisac

            Día 61.- Arequipa               Itinerario del viaje

            Día 62.- Yura

            Día 63.- Camino de Lima

            Días 64 y 65.- Lima

            Día 66.- Trujillo

            Día 67.- Chiclayo

            Día 68.- Piura

            Día 69.- Loja

            Día 70.- Cuenca

            Día 71.- Ingapirca, el Cañar y Alausí

            Día 72.- Nariz del Diablo, Riobamba y Quito

            Día 73.- Otavalo

            Días 74 y 75.- Quito

            Día 76.- Tulcán, Ipiales y Popayán

            Día 77.- Popayán

            Día 78.- Cali

            Día 79.- Bogota

            Día 80.- Zipaquirá y Catedral de Sal

            Día 81.- Bogotá

            Día 82.- Villa de Leiva y Tunja.

            Día 83.- Medellín

            Día 84 al 90.- Cartagena de Indias ( del 86 al 90, atrapados por no tener forma inmediata de poder cruzar el maldito Tapón del

Darien).

            Día 91.- Navegación hasta el archipiélago de San Blas (Panamá)

            Día 92.- Cayos holandeses

            Día 93.- Cayos Limones

            Día 94.- Cayo Chichimé

            Día 95.- El Porvenir

            Día 96.- Cartí y Ciudad de Panamá

            Día 97.- Ciudad de Panamá y Canal

            Día 98.- S. José

            Día 99.- Heredia

            Día 100.- Parque Nacional Volcán del Poás y la Alajuela

            Día 101.- Managua

            Día 102.- León

            Día 103.- Managua

            Día 104.- Masaya y Granada

            Días 105 y 106.- San Salvador

            Día 107.- La Libertad y Playa del Tunco

            Día 108.- Santa Ana, San Cristóbal y El Progreso

            Día 109.- Ciudad de Guatemala (Guate)                                                                                                          Buenos Aires (Argentina)

            Día 110.- Antigua

            Día 111.- Chichicastenango (Chichi)

            Día 112.- Quetzaltenango (Xela)

            Día 113.- Huehuetenango, La Mesilla, Ciudad Cuatemoc, Comitán y San Cristóbal de las Casas

            Día 114.- San Cristóbal de las Casas

            Día 115.- Ciudad de México

            Día 116.- Ciudad de México y Teotihuacan

            Día 117.- Puebla

            Día 118.- Oaxaca

            Día 119.- Oaxaca y ruinas de Monte Albán

            Día 120.- Mitla y sus ruinas

            Día 121.- Tuxla Gutiérrez y Palenque

            Día 122.- Parque Nacional y Ruinas de Palenque

            Día 123.- Villahermosa

            Día 124.- Campeche y Uxmal

            Día 125.- Mérida

            Día 126.- Chichen Itza, Valladolid y Playa del Carmen

            Día 127.- Playa del Carmen

            Día 128.- Tulum

            Día 129.- Cancún-Frankfurt

            Día 130.- Frankfurt-Milán

            Día 131.- Milán-Madrid-Valladolid

 

 

FRONTERAS, VISADOS, ADUANAS Y ACCESOS A LOS DISTINTOS PAÍSES

 

            No se necesita visado para ninguno de los países que compusieron nuestro recorrido, si bien esto es en teoría, dado de en la práctica alguno cobra elevadas tasas de entrada, que viene a ser lo mismo que una visa. Para las estancias máximas en cada país (que oscilan entre 30 y 90 días), consultad www.mae.es

   Nariz del Diablo (Ecuador)

 

            Brasil:

 

            Entramos por el aeropuerto de Río y los trámites fueron rápidos y sencillos. Nada de preguntas o de petición de billete de vuelta. Simplemente, un sello en el pasaporte y otro en la tarjeta de inmigración que rellenas en el avión (que hay que conservar hasta la salida). Parece ser que un mes después de nuestra llegada comenzaron a haber problemas y algunos turistas españoles fueron devueltos de Brasil, con excusas a veces poco claras. Como desconozco como está la situación en la actualidad, sería bueno que indaguéis al respecto.

 

            La salida fue por Foz de Iguazú, con algo menos de agilidad y trámites sencillos.

 

 

            Argentina:


            Entramos y salimos varias veces de Argentina (por vía aérea, marítima y terrestre) y siempre con suma facilidad y rapidez. Además, no hay que rellenar ningún formulario, por lo que se evita también la posibilidad de perderlo y tener que pagar por ello.

 

 

            Paraguay:

 

            El proceso también es rápido y poco complejo. Si solo se pretende visitar Ciudad del Este –cual era nuestro caso-, no es necesario siquiera pasar por inmigración (pero ojo, porque si se va desde Argentina, hay que sellar el pasaporte en este país tanto a la entrada como a la salida.

 

 

            Uruguay:


            Tampoco entraña mayores molestias entrar o salir de este país, donde te colocan el sello sin hacer ningún tipo de preguntas. Si

se sale por vía aérea, hay que pagar –como en otros muchos países del continente- tasas de salida, que no están incluidas en el boleto aéreo. Se pueden abonar en dólares, en moneda local o en una combinación de ambas. No es otra cosa, que obligarte a pagar lo mismo dos veces, lo que es una sinvergonzonería.

 

 

            Chile:

           

            Bajo el pretexto (o realidad) de controlar la fiebre aftosa y otras epidemias, al menos por vía terrestre, el Ministerio de Agricultura somete a severos controles, en busca de que no te lleves antigüedades o ingreses queso, miel, carne y fruta fresca. Si se viaja en un colectivo, el proceso en la frontera se puede demorar más de una hora hasta que se registra a todos los pasajeros

                                                                                                                                                       Valle de la Luna, en el desierto de Atacama (Chile)

            El control de equipajes puede ser manual (caso de el acceso hacia Puerto Natales) o a través de escáner (caso del acceso a Puerto Montt) y resulta muy conveniente no tratar de engañar a los funcionarios, actitud que podría generar molestos problemas (incluidas multas o impedimento de acceso al país).

 

            En Chile, también hay que rellenar una tarjeta de inmigración que se debe conservar hasta la salida.

 

 

            Bolivia:

 

            Los trámites son rápidos y sencillos, pero hay que pagar una muy modesta tasa de entrada que asciende a 15 bolivianos (los ciudadanos de Estados Unidos abonan 100 dólares). También se rellena una tarjeta de inmigración que hay que conservar hasta la salida.

 

 

            Perú:

 

            Trámites igualmente sencillos, aunque al menos en nuestro caso, nos revisaron más a fondo el pasaporte. La tarjeta de inmigración también debe conservarse hasta que se abandona el país.

 

 

            Ecuador:

 

 

           Trámites muy sencillos, una vez que se ha rellenado el formulario de entrada, que hay que guardar hasta la salida, si es que pretendemos evitar una cuantiosa multa. El sello, igual que en Colombia, es mecanizado, lo que afea bastante el pasaporte. Insisten en ponerlo en una página libre para ellos solitos, lo que es toda una molestia cuando se están haciendo viajes largos y se necesitan hojas libres para visas de pago y de hoja completa.

 

 

            Colombia:

 

            Trámites extremadamente rápidos y sencillos, sin ser necesario rellenar ninguna tarjeta migratoria. En el país que tiene fama por su guerrilla y el narcotráfico (es el primer productor del mundo) a los turistas extranjeros no se les registra ni a la entrada ni a la salida (al menos por tierra y mar). Con eso no quiero decir que sea fácil traerse algo ilegal desde allí.

                              Islas Uros (Perú)

 

            Panamá:

 

            La entrada a este país, que no exige tarjeta migratoria, resultó extremadamente sencilla. A la salida, sin embargo, registraron varios equipajes al azar y pasaron todos por las atentas narices de perros policías, que amagaron con pararse en una de las nuestras.

 

 

            Costa Rica:


            Trámites engorrosos y meticulosidad. La frontera que conecta con Panamá a través de la Panamericana cierra por las noches (abre a las seis de la mañana) y me temo –aunque no puedo asegurarlo- que las del resto del país también.

 

            Hay que rellenar una tarjeta migratoria, aunque no debes guardarla, dado que no te dan copia. Hay también registros aleatorios y si vienes de Sudamérica debes presentar el Certificado de Vacunación, para demostrar que estás vacunado contra la fiebre amarilla. Da igual que hayas estado en la zona infectada hace más de 30 días, que es lo normal para pedirlo Ellos, a lo suyo y a piñón fijo

 

            A la salida hacia Nicaragua también padecimos lentitud de trámites y meticulosidad.

 

 

            Nicaragua:

 

            Trámites engorrosos y abono de tasas de entrada de 7 dólares y de salida de 1 (que no sé muy bien si es obligatoria o va para el bolsillo del funcionario de turno, dado que aunque dan factura, no nos pusieron ni fecha ni concepto.

 

            Nicaragua es componente del C4, formado también por Honduras, El Salvador y Guatemala. Ello quiere decir que cuando se sella en uno de estos países, no hay que volver a sellar hasta que se salga por el último de ellos (en nuestro caso, sellamos en Nicaragua al entrar y en Guatemala al salir).

 

            Los trámites a la salida fueron mucho más sencillos.

 

 

            Honduras:

 

            Trámites rápidos y sencillos, con abono de una tasa de entrada de 3 dólares (que también desconozco si es una tasa oficial o es

para el funcionario).

 

 

            El Salvador:

 

            Trámites tan sencillos, que ni siquiera tuvimos que bajar del autobús a la entrada (subió una policía). La salida igualmente fue rápida.

                                    Parque Nacional Eduardo Avaroa (Bolivia)

 

            Guatemala:

 

La tramitación es sencilla, aunque algo lenta. A la salida pagamos diez quetzales, de cuyo pago no se nos dio ningún justificante. Pero dado que habíamos tenido una buena pelotera esa mañana con un colectivero, no quisimos entrar otra vez en discusiones por tan pequeña cantidad.

 

 

            México:

 

            Trámites extraordinariamente sencillos a la entrada, si bien hay que rellenar una tarjeta de inmigración que hay que conservar hasta la salida. En ella se establece el abono de una tasa (en la actualidad 237 pesos), que debe ser abonada en las entidades bancarias colaboradoras antes de abandonar el país

 

            La salida por el aeropuerto de Cancún (no sé si esto es siempre así), resultó tan sencilla que ni siquiera nos pidieron el pasaporte, no lo sellaron y nadie nos quería recoger la tarjeta de inmigración, que finalmente entregamos a nuestra compañía aérea. ¿Nos habríamos podido ahorrar pagar las tasas?. Es una pregunta que quedará sin respuesta.


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