Un
circuito alternativo, a los tradicionales por Marruecos Taroudant, Tiznit, Tafraoute, Safi, El Jadida o Moulay Idriss, bien merecen la pena, para salirse de los senderos, marcados por las guías Todos los textos y fotos de este relato son originales. Queda permitida su reproducción parcial en otros sitios webs, siempre que no se usen con fines comerciales, se cite la fuente de procedencia y se me informe de ello a la dirección de correo electrónico que aparece en la página principal de esta Web
ADVERTENCIA: El viaje que se narra en este relato, es parte de uno más extenso, que además de por Marruecos, realizamos por Liguria y Turín (Italia), en julio y agosto, de 2.010. Por razones logísticas y prácticas, se ha dividido este periplo, en dos relatos diferentes: Por una parte, el correspondiente a Italia (7 jornadas) y por la otra, el de Marruecos (9 días). Sin embargo, las secciones generales, que anteceden al desglose cronológico de nuestras experiencias, son comunes, para amabas narraciones PREPARATIVOS DEL VIAJE
Solo 11 días después, de finalizado nuestro periplo italo-marroquí, de catorce días de duración –durante el que fuimos campeones del mundo-, nos embarcamos en otro similar, pero esta vez, de 17 jornadas e invirtiendo el orden de los factores. Es decir: Empezamos por el país alauita y terminamos, por el trasalpino. La cosa, no estaba planificada así, previamente. Lo pasamos tan bien en el primer viaje, que decidimos repetir destinos.
El problema esta vez, era que teníamos muy poco tiempo, para conseguir buenas tarifas aéreas –mucho más, al transcurrir finales de julio y principios de agosto- y para planificar los itinerarios. Lo segundo, no nos preocupaba, ya que hemos hecho ya, algunos viajes sin preparativos previos. Para lo primero, había que ponerse manos a la obra, de manera inmediata.
Constatamos, nuevamente, que resultaba más barato, volver a pasar por Madrid, entre ambos destinos, que volar directamente, entre Marruecos e Italia –o viceversa-. Curioso, pero así es. Todos los tramos, los compramos –como casi siempre, últimamente-, con Ryanair. El primer boleto que adquirimos, fue el de vuelta, entre Fez y Madrid, a 7 euros. Luego, uno desde la capital de España a Turín, por el mismo precio y para el día siguiente, por la mañana.
Esto, trastocaba nuestros planes iniciales, que pasaban por volar a Roma y conocer determinadas regiones del sur, como Abruzzo, Molise, Campania, Puglia, Basilicata y Calabria. Pero, no hubo forma, de conseguir un billete asequible. Decidimos entonces, dedicar una semana, a la exploración de la capital del Piamonte y a Liguria, en parte, ya conocida. Génova, Cinque Terre, Portofino y Porto Venere, serían las protagonistas, de este tramo del periplo.
Un par de días después, cerramos el boleto de ida para Marrakech, al precio de 29 euros. Exploraríamos el suroeste del país –con Tafraoute, como protagonista central- y retornaríamos al norte, para realizar un itinerario, a esas alturas, aún no concretado con certeza.
Estuvimos aguantando, hasta el mismo día de la partida, para adquirir la vuelta desde Italia. Aguardamos, a ver si bajaban algo los precios o salían ofertas, para volver desde el mismo Turín, desde Pisa o desde Milán, a Valladolid o a Madrid. Finalmente, por 34 euros, cerramos este último vuelo.
El asunto de los hoteles, tampoco fue nada fácil. No en el caso de Marruecos, donde siempre vamos sin reservar y ni siquiera en pleno mes de agosto, suele haber problemas, para encontrar sitios, por el entorno de los diez euros o menos. Fue Italia, la que nos dio todos los quebraderos de cabeza.
Reservar en zonas como Cinque Terre o Portofino, nos salía por más de cien euros la noche. Debíamos entonces, buscar alojamientos, en los dos extremos de nuestro recorrido –Génova y la Spezia- y luego, cuadrar los itinerarios diarios. Pero, de nuevo, la cosa era compleja. A esas alturas de julio, lo más barato que quedaba en La Spezia, rondaba los 85 euros y 20 menos, en Génova.
Vista la situación y tras repetir las búsqueda, en días posteriores, tomamos la decisión, de ir a la aventura, sin reservar nada. ¿Nos tocaría dormir, varias noches en la playa?. La idea nos rondó por la cabeza, pero asumimos el riesgo. Para pagar ese dineral por internet, podíamos hacerlo allí, in situ y siempre, viendo antes la habitación.
Afortunadamente, acertamos, ya que hemos dormido finalmente, por una media de 40 euros diarios, en Turín, Génova y La Spezia. Y los dos primeros, los mejores hoteles calidad-precio, en que hayamos pernoctado en este país, al que ya hemos realizado, quince viajes.
Y el decimosexto, al igual que el sexto marroquí, está a punto de caer, si no hay contratiempos. Pero ese tema, no es cuestión de este relato.
ITINERARIO DEL VIAJE
El periplo llevado por Marruecos, distó bastante, del inicialmente planeado. Es muy difícil, acceder a informaciones de transportes locales en internet y esta ruta nuestra, distaba bastante, de las más convencionales. Por otra parte, el tener que volver desde Fez y no desde Marrakech, ampliaba mucho nuestro arco de distancias a cubrir, llevando 1l viaje de nueve días, a más de 2.000 kilómetros (que en el país alauita, son muchos kilómetros, dadas la orografía, las carreteras y las condiciones del transporte público).
A ello hay que añadir, que en los primeros días del viaje, sufrimos bastantes momentos, de incidencias negativas. No fueron muy graves, pero sumadas, si nos plantearon algunos problemas y la puesta a prueba, de nuestra resistencia psicológica.
Solo permanecieron inalterables, los tres primeros días planeados. Aunque contábamos, con ir a las cascadas de Ouzoud –no pudimos hacerlo, por estar el autobús a Azilal completo, el día que nos interesaba-, a Sidi Ifni o a Taza y no fuimos, el viaje quedo al menos igual de completo –si no más-, añadiendo Safi, Oualidia, Azemmour o las ruinas de Volubilis.
Además, la no visita a las cascadas de Ouzud –tiene delito, que en cinco viajes a Marruecos, aún no las conozcamos-, nos sirve de excusa, para hacer un nuevo viaje a Marrakech. Pero esta vez, en invierno, cuando tienen más caudal. Y es, que dos viajes por el sur de Marruecos, en el mismo verano, llevan al límite, al más pintado.
Planificar lo de Italia, fue bastante más fácil. Principalmente, porque hay mucha información en internet y porque nuestro recorrido –prácticamente comprendido, entre Génova y la Spezia-, se circunscribía, a unos 110 kilómetros.
Por cuestiones logísticas, dedicamos un solo día a Cinque Terre, de los dos previstos. Ello nos sirvió, para completar la visita, al maravilloso Porto Venere, que teníamos en duda, en el itinerario inicial. El reencuentro con la ciudad de Génova –por las causas, que se explicarán en su momento-, fue mágico, después de 17 años, sin volver a esa ciudad.
En Italia, todos los recorridos, los hicimos en tren o andando (se especifican estos últimos). En Marruecos, la mayoría de desplazamientos, los llevamos a cabo en autobús. Pero, también utilizamos taxis compartidos, trenes y los pies (se reseñan, los tres citados finalmente).
En definitiva, nuestro periplo marro-itálico, se compuso, de las siguientes etapas:
1.- Valladolid-Madrid
2.- Madrid-Marrakech y Taroudant –vía Agadir-.
3.- Agadir y Tiznit
4.- Tiznit, Tafraoute (desplazamiento, realizado en taxi colectivo) y Agard Oudaz (andando)
5.- Vuelta a Marrakech y tarde en esta ciudad.
6.- Safi
7.- Oualidia (llegamos en taxi compartido), El Jadida (de la misma forma) y Azemmour
8.- Casablanca y Meknes (ambas, ya visitadas)
9.- Moulay Idriss (en taxi compartido, desde Meknes), Volubilis (andando) y Meknes (nos engañaron los taxistas y no nos llevaron a Fez, que era nuestro objetivo)
10.- Meknes, Fez y Fez-Madrid (a última hora de la tarde).
11.- Madrid-Turín
12.- Génova (viajando desde Turín, a primera hora)
13.- Recco, Santa Marguherita Ligure, Paraggi (andando), Portofino (caminando), Rapallo (de idéntica manera), Zoagli (a pie), Chiavari (andando), Lavagna (caminando) y vuelta, a Génova
14.- Santa Marguherita Ligure (parada logística), Monterosso, Bernazza, Corniglia (andando), Manarola (caminando), Riomaggiore y la Spezia.
15.- Puerto Venere y la Spezia.
16.- Sestri Levante, Pavía, Milán y Bergamo
17.- Bergamo-Madrid-Valladolid
El viaje empezó muy mal. Por culpa de la RENFE, estuvimos a punto, de perdernos el periplo por Marruecos (lo de siempre, con el monopolio ferroviario). Continuó muy accidentado, en la mitad primera, del rular por Marruecos, siendo muy tranquilo, desde entonces y bastante favorable, en Italia, donde la suerte, descaradamente, se nos volvió a favor.
PERLAS Y DECEPCIONES
Se trata de opiniones personales, que deben ser tomadas, por tanto y simplemente, de forma orientativa. Otros viajeros, que conozcan estas zonas, discreparán de lo aquí expuesto. En el capítulo de las primeras, destacamos las siguientes, en ambos países.
-Tafraoute: Sin exagerar, su entorno constituye, uno de los paisajes más bonitos, que he visto, en mis largos años de viajera. Es además, muy poco turístico, aunque como en todo el sur, hay algunos pesados, a los que hay que mantener a raya. Como Merzouga, mejor no visitarlo en verano.
-Safi: Una ciudad, de la que nadie habla, con una encantadora medina, un castillo –lo van a reformar-, bonita cerámica por todas partes, buenos restaurantes de pescado y una amplia playa (de aguas congeladas, eso sí). Para mi, con mucho más encanto, que la sobrevalorada Essaouira.
-Moulay Idriss: La ciudad, enclavada en una colina, es preciosa y la religiosidad, se palpa y respira, en casi en cualquier parte. Uno de los lugares de Marruecos, donde hay más plastas (es el tributo, que hay que pagar).
-Génova: Esta decadente ciudad, en los años noventa, llena de basura y calles abandonadas, se ha tornado espectacular, tras el acondicionamiento del puerto, de las estrechas calles antiguas y del peatonal, extenso y coqueto, casco histórico. Génova, es mucho más bonita, que otras que tienen más fama.
-Portofino: Recogido pueblo, ubicado en una bella ensenada. Eso sí. Mejor, comed en otra parte. ¡Por un plato de espaguetis, a la vongole (almejas) cobran hasta 24 euros!
-Vernazza: Para mi, el pueblo mas bonito, de Cinque Terre. No solo en lo arquitectónico, sino en lo paisajístico y en las mejores condiciones para darse, un relajante baño. Lástima, el lamentable incidente que tuvimos, que estuvo a punto de llegar a las manos.
-Porto Venere: En cuanto a patrimonio, el pueblo que más tiene de la zona, con sus iglesias, calles con encanto y su bonito castillo. Paisajísticamente, no está tan bien ubicado, como los de Cinque Terre.
Las decepciones, fueron muchas menos, pero entre ellas, destacan las siguientes:
Taroudant: Una de las murallas más bellas de Marruecos, no puede estar tan abandonada y llena de toneladas de basura. La ciudad más sucia, que hemos visto en el país alauita, a lo largo de nuestros cinco viajes.
-El Jadida: Su ciudadela portuguesa, no es tanto, como pintan las guías y está, pendiente de muchas reformas. También, muy, muy sucia. A su favor, un buen zoco, los restaurantes de pescado y la bonita Cisterna.
-Monterosso: La que menos encanto tiene, de Cinque Terre. Playa muy estrecha y masificada. El entorno paisajístico, resultando bello, tampoco es espectacular. Siendo fundamentalmente playa, no es el mejor lugar, para darse un chapuzón en la zona.
RANKINGS DIVERSOS SOBRE COSAS DE MARRUECOS
Cincoviajes al país alauita, dan para mucho y me ha parecido el momento adecuado, para establecer una serie de clasificaciones, sobre diversas cosas de Marruecos. Como siempre, las opiniones son de índole personal, por lo que deben tomarse, con carácter orientativo. Es muy posible, que próximamente, haya un sexto viaje a Marruecos. Si es así y de producirse cambios, se actualizarán datos, en ese momento.
Mis diez ciudades favoritas:
1.- Fez 2.- Marrakech 3.- Chaouen 4.- Rabat 5.- Safi 6.- Asilah 8.- Moulay Idriss 9.- Tánger 10.- Tiznit
No me cabe ya en esa clasificación, Tamagrouete, que para mi, tiene un encanto especial.
Mis 10 parajes naturales preferidos (teniendo en cuenta, que aún no hemos ido, a la cascadas de Ouzoud):
1.- Merzouga 2.- Tafraoute 3.- Garganta del Todra 4.- Garganta del Dades 5.- Paisajes del Antiatlas 6.- El valle del Ziz 7.-Desieroto del Sahara, en Zagora 8.- Paisajes del Alto Atlas 9.- Paisajes del Rif 10.- Playas de Oualidia, El Jadida y las Cuevas (Asilah)
Mis diez comidas favoritos: 1.- Gambas y cefalópodos a la plancha, en las ciudades de costa (Essaouira, Safi, Oualidia, El Jadida…).
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