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China y Qatar/9


            El arroz blanco a secas, sirvió como complemente de delicioso guisos de carne y vegetales, o ensaladas, que comimos

en establecimientos de comida rápida. Tampoco hicimos ascos a los tallarines, preparados de diferentes formas –aunque casi siempre fritos- y casi todas buenas.

 

            Igualmente, formaron parte de nuestra dieta los bollos al vapor y las masas rellenas. Los rollitos de primavera resultan en China deliciosos, dado que están mucho más rellenos que en España y tienen menos masa. Hay una especie de empanadillas, que contienen carnes y verduras –suelen estar blancas por un lado y más pasadas por el otro-, que son realmente exquisitas.

                       Alrededores de la torre del Tambor, en Xi'an

            Los pinchos de los puestos que más nos gustaron fueron los de cefalópodos –no parecían calamares, exactamente, pero no lo aseguro-, los de carne y los de gambas, preparadas de diversas maneras.

 

            Por supuesto, hay días que comimos de supermercado. Unos, comprando embutidos o salchichas, otros a base de arroces o tallarines fritos y uno en concreto, en el que nos decidimos a probar cosas, que con la vista parecían una cosa y al comerlas eran otra, sin saber cual. Unas nos gustaron y otras no. Recuerdo algo que parecían champiñones con pimiento rojo, que luego en la realidad, tenía textura de plástico y un sabor indescriptible.

 

            Las ya mencionadas sopas de bote, pizzas y pasteles dulces y unas pocas conservas que llevábamos de España, nos salvaron en más de una ocasión. A diferencia de nuestro viaje por el sudeste asiático, no comimos demasiada fruta, aunque la que más vimos fueron plátanos, rambutanes, naranjas –con muy mala pinta, por cierto- sandía, durian, fruta del dragón y litchis -tan tradicionales en China y que también se venden en carritos callejeros en algunas ciudades-.

 

            Echamos mucho de menos los mercados callejeros de frutas, verduras, carne, pescado, especias, frutos secos, flores… Sorprendentemente, en China no hay demasiados -salvo en Hong Kong-. Cuando los vimos, lo que más nos llamó la atención es la frescura de todos los productos y la cantidad de cosas que venden deshidratadas (gambas, mejillones, almejas, anchoas…)

 

Pero añoramos aún más el pan –el de toda la vida, el que en gran parte del mundo se conoce como pan francés-, que no conseguimos encontrar no solo en China y Hong Kong, sino siquiera en Macao, que estuvo bajo dominación portuguesa. Nos tuvimos que conformar con el anodino pan de molde o alguna especialidad dulce y blanda. ¡Un asco, vaya, pero así vivimos el año pasado durante cuatro meses en el sudeste asiático –salvo en Camboya- y conseguimos aguantarlo!.

 

            Hay muchas tiendas donde venden, las que nosotros llamamos gominotas “tipo chino”, pero el snack que a nosotros nos vuelve locos, son los cacahuetes fritos y crujientes, que mezclan con especias y guindillas.

Uno de los canales de Suzhou

            En Doha no llegamos a comer, dado que la alimentación en Qatar Airways es muy abundante y además, para escalas de más de cinco horas, te dan de comer gratis en el aeropuerto, mostrando las tarjetas de embarque. Pero solo con el olor que había en las calles, a kebabs y otros alimentos de la cocina árabe, se nos hizo la boca agua y  nos llevo a recordar, que donde esté este tipo de propuestas, ¡¡que se quite toda la comida china!!. 

 

 

LA HIGIENE DE LA COMIDA

 

Las ciudades chinas son de las más limpias que hemos visto en el mundo y la higiene se traslada a casi todos los aspectos de la vida, como las habitaciones de hotel o la alimentación.

 

Guardando unas precauciones elementales y guiándose por el sentido común, China, Hong Kong y Macao nos parecen lugares bastante seguros para consumir comida y bebidas. De hecho y en nuestro caso, en tres semanas de estancia no padecimos ningún desarreglo intestinal, ni diarrea y almorzamos en sitios bastante variados, en cuanto a su categoría.

 

En general, todos los restaurantes económicos y establecimientos de comida rápida, tienen una higiene muy aceptable. Puede que las cocinas sean a veces viejas -como ocurre con la mayoría de los baños, incluso de restaurantes de cierto nivel-, pero las que vimos siempre estaban bien limpias.

 

También es seguro comer en los puestos callejeros, donde los hay. Las condiciones de limpieza son muy buenas y en la mayoría de ellos, la comida rota a gran velocidad, debido al gran número de clientes. Apenas vimos tenderetes ambulantes a lo largo del país, salvo algunos de frutas

 

 

LA BEBIDA

 

            El agua no es potable en casi ningún lugar de China y en el único sitio que se puede beber con cierta seguridad, es en

Hong Kong. No obstante, el precio del líquido elemento embotellado, en este país resulta ridículo y se pueden llegar a comprar botellas de litro y medio, por el equivalente a 15 o 20 céntimos de euro.

 

Existen muchas alternativas para aliviar la sed, destacando tres, que son realmente deliciosas: La cerveza, los zumos embotellados y los tés fríos. También se encuentran las marcas habituales de gaseosas, tipo Coca cola, Fanta, Mirinda…, bien en lata normal o en un formato que sobrepasa los 600 mililitros. En este último caso, cuestan sobre los 25 ó 30 céntimos, lo que es un chollo.

                                                      Plaza del Senado, en Macao

Desde ese mismo precio, podemos encontrar botellas de la misma cantidad de cerveza, lo que hace posible que se pueda comprar más de un litro por el equivalente a medio euro, convirtiéndose China, en la nación del mundo que conozco –unos 80 países-, donde he encontrado más barata la cerveza. Incluso algo más que en Vietnam.

 

Cuando los alemanes introdujeron la fabricación de cerveza en China, los lugareños eran bastante reacios a esta bebida, alegando que su sabor era como el del orín del gato (así que ya debían haber probado este último, para poder comparar). Aunque hoy han cambiado de opinión, no es una de las bebidas que más consuman. La marca más famosa del país es precisamente, una herencia de aquella industria alemana, la Tsingtao, aunque hay muchas otras y la mayoría, bastante aceptables para el paladar occidental.

 

Hay cervezas que rondan los 4-5º y otras, que ni siquiera llegan a 3º. En general, yo en Europa no puedo con estas últimas, porque suelen ser algo espesas y amargas, pero las de China, suelen saber muy buenas.

 

Los zumos son igualmente muy económicos y se encuentran en las neveras de cualquier supermercado o tienda. Se presentan en formatos de 450 a 500 ml. Son de textura y gusto muy naturales, delicados y saben a fruta y no a azúcar, como ocurre en España. Casi todos están muy ricos, pero a mi especialmente me encantan el de pomelo, el de naranja y mango y el de naranja sola.

 

.Los tés tienen el mismo formato que los anteriores y como en el sudeste asiático, hay decenas de variedades, que nuevamente saben a té y al complemento que lleven y no a agua con azúcar, como los que se comercializan en la Ibérica península. Mis favoritos son las variedades que llevan limón y los de jazmín

 

El té caliente es el rey de las infusiones, muy por encima del café, destacando el verde. Esta bebida es la segunda más consumida en el planeta, después del agua.

Plaza de Tian'anmen, en Beijing

En casi todas partes, se venden licores de procedencia internacional, aunque los precios son bastante elevados. La producción nacional es variada, en cuanto a calidad y también a gama de productos. La mayoría de los alcoholes blancos que probamos, nos resultaron imbebibles, mientras que los de color, aunque fuertes y distintos a los que estamos acostumbrados, se mostraron agradables al paladar, cuando te acostumbras, claro.

 

Sus graduaciones van de los 35º a los 40º y están muy aromatizados y –a veces- especiados. Destaca lo que ellos llaman brandy –distinto al nuestro- y lo que nosotros denominamos licor chino, tan especiado, que parece que estuvieras comiendo, en vez de bebiendo.

 

Pero el licor nacional es el bajiu, un destilado de arroz terrorífico y baratísimo, que ha sido suavizado en los últimos tiempos y ahora su graduación ronda solo los 65 grados. Lo probamos, por supuesto y como era de suponer, no nos gustó  absolutamente nada. Al fin y al cabo, los mineros de la mina de Potosí (Bolivia), se beben el alcohol puro de 98 grados, así que este licor, tampoco es para tanto. ¿No? Una marca de este brebaje es la Ergoutou.

 

China también tiene una importante producción de vinos de uva –aunque he oído, que los métodos de elaboración son distintos- y de vinos de arroz. Con estos últimos no nos arriesgamos, pero si constatamos, que no son muy baratos.

 

 

GUÍAS Y WEBS UTILIZADAS

 

Para la preparación del viaje utilizamos tres guías: La de Lonely Planet (de 1.993, por no haber otra más reciente en la

biblioteca), la Michelín (de 2.006) y la Azul (del mismo año). Las tres están bastante bien, aunque al viaje solo nos pudimos llevar las dos primeras, porque la tercera estaba prestada. La Lonely Planet es la más extensa, aunque si me tengo que quedar con una, sería con la Michelín, por ser la que menos hierra, a pesar de algunos prejuicios estúpidos que tiene alguno de sus autores.


Nos hicimos también con un manual de español-chino, de la editorial Espasa, donde se recogen las frases más habituales, que puede necesitar un viajero en su periplo por el país. Pero el entendimiento con la población local fue mucho más fácil del esperado, así que no tuvimos que utilizarlo ni una sola vez., por fortuna. De todas formas, el librito es bastante completo y manejable.                                                                                   Gran Muralla China, en Badaling

 

No hemos usado mucho internet para la preparación de este viaje. Fundamentalmente solo, para la planificación de horarios de transportes y vuelos. Aquí dejo unas webs que pueden ser útiles para estos menesteres y alguna otra:

           

Horarios de trenes: www.china-train-ticket.com

           

Horarios de trenes: www.chinatt.org/download.htm

 

Vuelos domésticos en China: www.elong.net

 

Vuelos domésticos en China: www.ctrip.com

 

Plano del metro de Beijing: www.urbanrail.net/as/beij/beijing-map.htm

 

Blog Locura China: http://locurachina.blogspot.com/

 

Relato de un viaje a China, Hong Kong y Macao: www.viatgeaddictes.com/dst/xina/xina05_es.php

 

China Viva: www.chinaviva.com

 

Las páginas que informan sobre los horarios de los trenes no son muy fiables, ni en cuanto a estos, ni en los precios, cuando los ponen. Así que lo más adecuado cuando se llega a una ciudad, si se va a usar el tren para el siguiente destino, sea conocer los horarios exactos en las ventanillas de billetes o de información.

 

 Yangshuo

OFICINAS DE TURISMO

 

Pongo a continuación, las webs de las oficinas de información turística de los países visitados –salvo de Qatar, dado que no encontramos ninguna- y las gestiones que hicimos en ellas: 

 

 Oficina de Turismo de China: http://turismodechina.org. Se pueden solicitar folletos, mapas y planos por correo electrónico. A nosotros solo nos mandaron los planos de Beijing, Shangai, Xi’an y un mapa muy exhaustivo del país. Pero nos han sido muy útiles. ¡Menos es nada, aunque algo rácanos si que son!.

 

En la webs de turismo de Hong Kong  y de Macao que pongo a continuación, se puede obtener información de ambos destinos, pero solo es posible pedir planos por teléfono de la primera ciudad, llamando al número de su oficina de Barcelona. Macao no tiene oficina de turismo en España, pero si se llega desde Hong Kong en ferry, hay un mostrador de información, planos y folletos en la misma terminal, antes de salir a la calle.

 

Oficina de Turismo de Hong Kong: www.discoverhongkong.com/spanish/

 

Oficina de Turismo de Macao: www.macautourism.gov.mo/en/index.php

 

En Hong Kong y Qatar, no tuvimos en ningún momento necesidad de utilizar los servicios turísticos locales. En China si lo hicimos en varias ocasiones, sobre todo para conocer la forma de transportarnos a determinados aeropuertos. El trato que nos dieron y la información, siempre fueron correctos y atentos. Todas las veces pudimos comunicarnos con ellos en inglés, más o menos fluido.

 

 

SEGURIDAD Y MOLESTIAS

 

No hay mucho que decir realmente sobre este apartado. Seguro que en China ocurren cosas como en todas partes,

pero la percepción de riesgo que tuvimos de vernos envueltos en asaltos, robos o problemas, fue casi nula.

 

Eso no significa, por supuesto, que bajáramos la guardia y prescindiéramos de las cautelas habituales, que se deben mantener de forma rutinaria en cualquier parte del mundo. Ya sabéis: No dejar nada de valor en el hotel, llevar el dinero, las tarjetas y el pasaporte en un bolsillo interno, no hacer ostentación de cámaras, joyas….

 

Algunas guías alertan de robos en los trenes nocturnos, sobre todo en la clase de asientos duros. Puede que esa información sea cierta, pero con algunas de las precauciones descritas en el párrafo anterior, resultan bastante evitables.       

                                                                                                                             Zona del Bund, en Shanghai, con la torre de la televisión al fondo

Otra cuestión bien distinta, son las molestias que puede sufrir el viajero, en la mayoría de los casos leves y que vienen a ser las siguientes:

 

-Acoso –quizás no lo hagan con esa intención, pero lo es-, en los pequeños supermercados y algunas tiendas de gominotas y refrescos, ropa, o todohinos -ya sabéis, las de todo a 2,5 o 10 yuanes-. Sobre todo, cuando no hay nadie o pocos clientes, van detrás de ti a ver que buscas y que no buscas, a darte la brasa para que compres esto o aquello y para que no te lleves nada sin pagar. A veces son dos y hasta tres, los empleados que te persiguen, a muy corta distancia, claro. Lo bueno es, que algunas de estas tiendas tienen también cámaras de seguridad

 

-Como en casi todas partes, comisionistas, vendedores, prestadores de servicios de transporte… Pero con excepciones, aquí son algo menos agresivos y numerosos que en determinadas zonas del sudeste asiático, aunque son especialmente pesados en el acceso a la Gran Muralla China, en la localidad de Badaling -no así, en el de los Guerreros de Terracota.

 

-Que te llamen a tu habitación del hotel –incluso a deshora y teniendo activado el pilotito de “no disturb”-, con el fin de venderte una excursión para el día siguiente o cualquier otro tipo de servicio. O que vayas a pagar por la mañana la habitación o a negociar algo a una agencia y te coloquen de repente el auricular en la oreja, para que hables con no se quién, de no sé qué. Y digo no sé qué –que por otra parte, siempre suele significar adquirir algo-, porque muchas veces te cuentan las cosas en chino, con toda naturalidad


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