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China y Qatar/5


Como siempre y dado que nos gustan todas las propuestas viajeras, hemos mezclado el mundo urbano y el natural, a

pesar de que el descartar la visita a Huasan y su montaña, haya dejado a lo segundo en desventaja. El viaje no ha sido en ningún momento apresurado. Todo lo contrario, es de los más lentos y menos esforzados que hemos hecho en mucho tiempo. Solo hemos pasado dos noches en trenes nocturnos y una en autobús-cama y al contrario de lo que nos ocurre habitualmente, no hemos debido pernoctar ninguna noche tirados en aeropuertos -de chiripa, eso sí, porque estuvimos a punto dos veces-.

 

                                                                                                                                                  Vista nocturna de Hong Kong, desde el pico Victoria


LOS VISADOS

 

China

 

Después de nuestra experiencia, os recomendamos que obtengáis el visado de China yendo en persona –o enviando a alguien-, a la Embajada de Madrid (www.embajadachina.es/esp) o al Consulado de China en Barcelona.

 

            Las razones álgunas de bastante peso- son las siguientes:

 

            1.- La embajada de China está casi siempre comunicando (91 741 47 28 Tel. / 91 741 47 93 Fax) o no descuelgan el teléfono, por lo que es difícil que nos resuelvan por este medio, las posibles dudas que puedan surgir. En la oficina de turismo del país (http://turismodechina.org), donde si atienden por esta vía habitualmente, pueden resolver algunos dilemas, pero no todos.

 

            El correo electrónico de la embajada, por si queréis intentarlo por este medio, es el siguiente: consuladochino@hotmail.com. El teléfono y fax del consulado de Barcelona, son respectivamente: 93 325 41 19 /  93 212 77 18.   

 

            2.- No aceptan pago por transferencia o por giro postal, por lo que la única forma de abonar el importe de la visa, es en efectivo. La mayoría de las empresas de mensajería –al menos, las que nosotros hemos consultado-, no aceptan entregar dinero o si lo hacen, es con unas condiciones muy desfavorables para  el solicitante.

 

           

MRW ofrece un servicio por el que te cobran 50€ y te adelantan el dinero, añadiéndote un 6% de interés. Por bastante menos, se puede dormir una noche en Madrid en un cuatro estrellas, como más adelante veremos.

Rascacielos junto al mar, en la ciudad de Doha 

            El visado se paga cuando se recoge, por lo que si se puede encomendar el papeleo a una empresa de mensajería y luego recogerlo personalmente -o enviar a alguien- 

 

            3.- Tanto para entregar como para pagar el visado y recuperar el pasaporte –más para este segundo trámite-, suele haber bastante cola, por lo que la empresa de mensajería os cobrará probablemente más caro, debido a la dilatada espera. En la puerta de acceso, una hora antes de que abran, ya suele haber una fila de unos 20 ó 30 metros –la mayoría son chinos-. Así que, acudid o bien temprano o a media mañana, cuando ya la embajada se ha descongestionado bastante.    

 

            4.- Los visados solo se gestionan lunes, miércoles y viernes, entre las 9,30 y las 13,30 horas -en caso de fiestas chinas, se cierra la sede, con aviso previo en la web de la delegación diplomática-. Conocemos a gente que se ha quejado, de que las mensajerías se lían con este tema y van cuando no deben

 

            5.- Hemos leído en los foros de bastantes casos, que han hecho los trámites por mensajería y han tenido problemas, dilatándose mucho el periodo de obtención y en ocasiones, incluso perdiendo la pista de donde están sus pasaportes. La táctica es la habitual: La embajada le echa la culpa a la mensajería y viceversa.   

           

            Sirva como ejemplo de estos dos últimos puntos expuesto, lo que el usuario Iconoclasta escribe en el foro en español, de Lonely Planet:

 

“MRW son de juzgado de guardia. Llevo 2 semanas parado por su incompetencia. Yo recurrí a ellos, para gestionar un

visado en Madrid  y al parecer, la embajada solo recibe documentación para visados los lunes de 10 a 12.

           Pues van ellos y lo dejan el viernes a no se quien, cuando yo les insistí que lo entregaran el lunes. Un trámite que en una semana debería estar listo, llevo 3 semanas esperando; sin pasaporte, sin visado y sin poder hacer ninguna otra gestión.

           A la hora de consultar a la embajada, te dicen que hables con el mensajero  y MRW, que lo hagas con la embajada. Por este ineficaz y charlotesco servicio, te cobran 50 euros”.

Caballitos de mar, listos para comer, en el mercado nocturno de Beijing 

            Para aquellos que seáis de fuera de Madrid, pero que os venga bien hacer el visado allí, hay en la actualidad varios hoteles, en los que la noche del domingo al lunes, suelen ofrecer tarifas muy interesantes. Nosotros últimamente, hemos usado dos:

 

            -El Florida Norte (http://www.hotelfloridanorte.com), que es un cuatro estrellas, en el que hemos dormido –con el desayuno incluido-, por 29,99€).

 

-El A&H Suites (www.suitesmadrid.com) es otro cuatro estrellas, en el que hemos pernoctado por 31€ -sin desayuno-, como promoción especial, aunque es habitual poderlo hacer por 39 (el trato es excelente). Este tiene la ventaja, de que está bastante cerca de la embajada de China (ubicada en Josefa Valcárcel, 40, primera planta) y se puede incluso, llegar hasta ella andando.

 

Utilizad los siguientes buscadores para hoteles, que seguro que algo bien de precio encontráis:

 

Hotelius: www.hotelius.com

 

Atrápalo: www.atrapalo.com

 

Venere: www.venere.es/

 

Dado que esta es una web exclusivamente de viajes, vamos a hablar solo del visado turístico, que en su tramitación normal se obtiene en un plazo de cinco días laborales -si entregáis la documentación un lunes, por ejemplo, os darán para el lunes siguiente-.

 

 

El visado de turismo, precisa de un formulario cumplimentado en todos sus puntos -se descarga en el siguiente enlace: www.embajadachina.es/esp/lqyw/t317689.htm-, una foto de carné y el pasaporte original. No se requiere actualmente, ni reserva de hotel en China, ni copia impresa del billete de avión de ida y vuelta -creo que el año pasado, con motivo de los Juegos Olímpicos, si se hacían necesarios estos dos trámites-.

 

            En cuanto a los precios (se pueden ver en este enlace: www.embajadachina.es/esp/lqyw/t317696.htm), dependen de los tiempos de trámite y del número de entradas. Pero mucho ojo, el visado urgente, solo se puede conseguir si se presenta un billete de avión a China, para el día en que se gestiona o el siguiente. Son muy estrictos en este asunto, como pudimos comprobar con la chica Argentina que iba delante de nosotros.

                  Gran Muralla China, en Badaling

            Para los ciudadanos españoles, una sola entrada -que debe ser hecha en los tres meses siguientes a la gestión del visado- son 25 euros, mientras que dos -válidas para seis meses, si se solicita explícitamente en el formulario-, suponen 10€ más. En ambos casos, la estancia en el país no puede ser superior a treinta días.

 

Precisaréis visado de doble entrada, si pretendéis viajar a Hong Kong y Macao, territorios chinos que tienen un régimen administrativo y económico especial y luego queréis retornar nuevamente a China. Para ambos lugares no se precisa obtener visa por anticipado, consiguiéndose un sello gratuito -válido durante 90 días- al llegar al aeropuerto o frontera terrestre correspondiente.

 

El de múltiples entradas cuesta 48€, aunque no es fácil de obtener, según nos han comentado. El visado colectivo –solo disponible para agencias de viaje-, supone solo el abono de 20€. El trámite semiurgente -uno o dos días-, cuesta 23€ a mayores y el urgente, 33€, con las especificaciones que antes se han detallado.

 

Con el pasaporte de versión antigua –el de color marrón-, se tardan dos jornadas más en la tramitación del visado normal, aseguran en la propia web de la embajada China.

 

Muy importante: Cuando vayáis a recoger el visado, comprobad bien todos los datos -ya lo avisan en enormes cartelones, así que las equivocaciones, parecen frecuentes-. En mi caso, me pusieron un nombre completamente inventado e ininteligible. Si no lo hubiera comprobado, probablemente me habría llevado la desagradable sorpresa al llegar a Shangai, de que no me dejarían pasar. Esta es otra de las razones, por la que no os recomiendo gestionar el visado por una empresa de mensajería.

 

En fin, que aún sin trámites muy farragosos, es una pequeña odisea conseguir el visado de China.  

 

 

Hong Kong:

 

No es necesario visado. Como ya se ha avanzado, se obtiene un sello de entrada en la frontera, sin coste alguno, que te posibilita permanecer en este territorio, durante un plazo máximo de noventa días.

                                        Pilotando un rickshaw, por las cales de Xi'an

 

Macao:

 

Las condiciones de entrada y estancia son las mismas, que las expuestas para el caso de Hong Kong.

 

 

Qatar:

 

Se precisa un visado, de una sola entrada y válido durante un mes, que se obtiene a la llegada al aeropuerto, en los controles de inmigración –situados a la derecha, según se desembarca- y que solo se puede pagar con tarjeta de crédito. En la actualidad, el coste es de 100 ryads, algo menos de veinte euros.

 

En algunos foros de viajes, hay viajeros que aseguran que para estancias muy cortas, entre unas seis o siete horas y un día, a veces la compañía Qatar Airways te visa los pasaportes gratuitamente e incluso hay en casos, que proporciona alojamiento sin cargo, manutención y transporte. Parece ser que esta fórmula es aleatoria y la utilizan cuando y con quien quieren.

 

Nuestra estancia en Doha era de siete horas y media, así que el hotel o la manutención nos daban lo mismo, pero si intentamos que nos visaran el pasaporte gratis, cosa que estuvimos a punto de conseguir, aunque finalmente, tuvimos que rascarnos el bolsillo y abonar la visa.

 

La historia se resume de la forma siguiente:

 

Llegamos a Doha, desembarcamos y haciéndonos los tontos, nos fuimos a un mostrador a la izquierda, donde se gestionan los hoteles y no a la derecha, donde está inmigración. Le entregamos al empleado nuestras siguientes tarjetas de embarque –las del vuelo a Madrid- y le pedimos, a ver si nos podía conseguir una visa para tan solo unas pocas horas.

 

Nos solicitó los pasaportes y empezó a introducirlos en el ordenador. Llegado un momento, nos pregunta: “¿Es pasaporte español”. Al responder que si, nos lo devuelve todo y nos manda a inmigración.

 

Allí, lo volvemos a intentar de nuevo y de la misma manera, pero no debemos ser los únicos que obramos así y la empleada parece cansada del asunto, así que de forma áspera nos dice: “La visa es para un mes y se paga con tarjeta de crédito”.

Jardín del Maestro de Redes, en Suzhou

Pues nada. Espero que vosotros, si es que lo intentáis, tengáis más suerte.

 

 

CUANDO IR A CHINA

 

Más bien, habría que plantearse la cuestión opuesta: Cuando no ir a China. Básicamente, durante las semanas llamadas locas, que son las de vacaciones de los chinos. La primera está comprendida entre mediados de enero y mediados de febrero y coincide con el Año Nuevo chino. Las otras dos son la primera de mayo (Fiesta del Trabajo) y la primera de octubre (Fiesta Nacional).

 

En estos periodos, los precios se disparan y resulta muy difícil encontrar un billete de tren, avión u hoteles, si no se reserva con muchísima anticipación. Así que hay que tratar que nuestro periodo de viaje, no coincida con ninguna de ellas.

 

Por lo demás, las mejores épocas para visitar el país son la primavera y el otoño, dado que las temperaturas en verano y en invierno, pueden ser más extremas en determinados puntos del país.

 

 

EL “SÍNDROME DE CHINA” Y LA FRASE DEL VIAJE

 

En China –sobre todo la primera semana-, vivimos lo que nosotros decidimos en llamar el síndrome de China y que nos aceptó psicológicamente, bastante más que, por ejemplo, el jet lag, el cual todavía no hemos padecido en ninguno de nuestros viajes por el planeta..

 

Cualquiera estamos acostumbrados a movernos en nuestra ciudad, de tamaño mediano o pequeño o a vivir o visitar Madrid, que es un poco más grande. Pero en China hemos sido presa un fenómeno, que ni siquiera habíamos sentido visitando ciudades tan enormes como El Cairo o Ciudad de México

 

Y es que no son ni cinco ni diez, las ciudades que en el coloso asiático superan los cuatro o cinco millones de habitantes, ni una ni dos las que superan los diez. Son bastantes más. El hecho de irte trasladando de una de ellas a otra y sin solución de continuidad, acaba provocando una extraña sensación al cerebro, de cierto agobio y agotamiento, a pesar de que ni suele ser difícil descubrirlas o moverse por ellas.

 

Por supuesto, el asunto no provoca efectos secundarios y a partir de la segunda semana, despareció casi por

completo. También pudo contribuir a la generación de esta sensación, el hecho de que una de nuestras guías no tuviera muy bien las escalas de los planes y a veces, anduviéramos más de la cuenta, sobre todo en Hangzhou, por lo que hubo momentos, que se nos hicieron demasiado largos

                                                        Crucero por el río Li

“Too long”. Precisamente esa, resultó ser la frase del viaje. Primero, por lo expuesto anteriormente y segundo y más importante, por los problemas de la longitud del apellido de mi chico, para reservar vuelos internos (este hecho se relata de forma más completa, en el epígrafe dedicado a los medios de transporte).


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