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China y Qatar/3


6.- Callejeando por la turística, pero encantadora Yangshuo, después de un algo decepcionante crucero por el río Li.

 

7.- Poder dormir finalmente en hoteles, el día previo al vuelo de Shanghai a Hong Kong y el de la llegada a Xi'an desde Guilin. Por los horarios de los aviones, teníamos casi asumido, que nos iba a tocar dormir en los aeropuertos.

 

8.-Callejeando por el Kowloon de Hong Kong, un domingo por la mañana

 

.9.- Volando con Qatar Airways, una compañía aérea que merece mucho la pena

 

10.- Comiendo sopas chinas de las de bote. Jamás las pruebo en España, ni uso las apestosas pastillas de Avecrem, pero las sopas de noodles chinas –al igual que las de otros países del sudeste asiático-, me vuelven loca y disfruto de lo lindo, absorbiendo ruidosamente los tallarines –como hacen los chinos, motivado por la elevada temperatura del caldo- y sudando la gota gorda, debido al intenso picante.

                                                     Corniche de Doha (Qatar)

 

Los peores momentos del viaje:

 

1.- Torrija cerebral a la llegada a Pekín, que nos tuvo tres horas buscando alojamiento, con la mochila a cuestas y aguantando un chaparrón del carajo. ¡¡Y es que cuando los cables se cruzan!!.

 

2.- Ligero atropello de una moto en Shanghai, el tercer día de viaje. Tuve ligeras contusiones, aunque más bien hubiera parecido, que fuera yo quien hubiera atropellado a la moto, dado que el conductor y la máquina fueron al suelo, sufriendo mayores consecuencias que las mías

 

3.- Rellenando el cuestionario de salud y siendo explorados por infrarrojos por las autoridades chinas, a la llegada al aeropuerto de Shanghai, después de 17 horas de vuelo y cinco de escala

 

4.- Regresando desde el centro de la ciudad hasta el aeropuerto de Doha andando, con unos cuarenta grados de temperatura –más de sensación térmica-. Y eso que nos aseguraron, que precisamente ese día, era fresquito. Pasar de esa temperatura, a los 17 del aire acondicionado de la zona de tránsito, tampoco es muy agradable

 

5.- Reservando el tour por el río Li y el vuelo interno Guilin-Xi'an, en las agencias locales de Guilin. No solo por las dificultades de entendimiento, que resultan más divertidas que insalvables, sino porque de nuevo, el apellido de mi chico era “too long” y había dificultades para emitir el billete aéreo. Lo explicaré más adelante, pero esto ya nos había ocurrido reservando desde España por internet. Y es que los chinos, solo conciben apellidos de 11 letras como máximo y no saben muy bien que hacer cuando encuentran uno de 12.

 

6.- Sorteando el tráfico infernal y las inmensas y eternas obras de Shanghai. El año que viene a partir del 1 de mayo, se celebra la Expo en esta ciudad, pero no creo que para entonces hayan terminado de reconstruir la ciudad.

 

7.- Viaje en asiento duro, en el tren desde Xi'an a Beijing. Apunto estuvimos también de perder un billete para ese tren, que nos hubiera dejado tirados en Xi’an

 

8.- Buscando el lago de Hangzhou. No quería aparecer el condenado.

 

9.- Buscando alojamiento en Suzhou. Parecía que la zona de los hoteles estaba cerca, pero el mapa nos jugó una mala pasada y andando y andando y con la mochila a cuestas, sufrimos un tanto.

 

10.- El eterno constipado, que tuve que soportar durante catorce de los 21 días de viaje. Debo ser la persona que más se constipa en Asia, puesto que en nuestro viaje por el sudeste asiático, me ocurrió varias veces lo mismo.

 Pareja de recién casados, en la zona del Bund, en Shanghai

 


Lugares favoritos del viaje:

 

            1.- Beijing

            2.- La Muralla China

            3.- Hong Kong

            4.- Yangshuo

            5.- Doha

            6.- Shanghai

            7.- Crucero por el río Li

8.- Guilin

            9.- Macao

            10.- Suzhou

           

           

            Las mayores decepciones del viaje (incluye tanto lo que no me gustó, como lo que aún pareciéndome interesante, me esperaba mucho más)

 

            En esta ocasión, las decepciones no llegaron a diez y se quedaron en tan solo cinco.

 

            1.- Los Guerreros de Terracota

            2.- Bampo.

            4.- Crucero por el río Li

            5.- Hangzhou

            6.- La Ciudad Prohibida de Pekín

 

 

            Grandes descubrimientos gastronómicos y bebidas

 

            1.- La cerveza china. Destacan marcas como la Tsingtao, de origen alemán, que está bastante buena, aunque hay otras muchas de producción local, que también son excelentes. Se trata del país del mundo donde la he encontrado más barata.                                                               Guerreros de Terracota

 

            También tienen un precio excelente los zumos embotellados -en torno a los tres yuanes-, que resultan deliciosos, dado su sabor más natural y menos dulzón que los de aquí. Me encantan especialmente, el de naranja y mango y el de pomelo, aunque casi todos están ricos.

 

            2.- Los arroces fritos con curry, vegetales y/o carne o marisco. Y ello a pesar, de que en China los suelen hacer algo más churruscados que en el sudeste asiático.

 

            3.- Las verduras cocinadas al dente. Realmente deliciosas. Y es que en España cocemos y recocemos todo, hasta casi deshacerlo.

 

            4.- Los guisos de carnes y verduritas de la mayoría de los establecimientos de comida rápida China. Las salsas suelen estar deliciosas.

 

            5.- Los pinchos de calamares y gambas que se venden en los puestos en determinadas ciudades, como Beijing y Xi'an. También están buenos los de carne, aunque, la cosa suele ser más arriesgada. No nos atrevimos con los saltamontes, escorpiones, ciempiés, cucarachas… del mercado nocturno de Beijing.

 

            6.- Esas empanadillas rellenas de carne y verduritas, que por un lado están blancas y por el otro algo tostadas. Son bastante frecuentes en la gastronomía cotidiana y las del Templo del Snack de Shanghai, están deliciosas.

 

        

    7.- Los rollitos de primavera. Mucho relleno y poca masa. ¡Menuda diferencia con los congelados o con los que sirven em los restaurantes chinos en España!.  

 

            8.- Ciertos licores de fabricación china, de sabores dulces y muy aromáticos. Destaca lo que ellos llaman brandy, pero hay otros cuantos. No confundir con los blancos, la mayoría bastante apestosos y con graduaciones alcohólicas que llegan a los 67 grados y que no suelen bajar de los 45.

Mariscos deshidratados, en Hong Kong           

            9.- Las ricas sopas de tallarines en bote. Aunque son de polvos, el sabor es muy rico y te solucionan una comida, con solo llenar el recipiente de agua caliente (hay máquinas que la dispensan en establecimientos comerciales, tiendas de 24 horas, aeropuertos, trenes, hoteles…). En China son de tamaño gigante, mucho mayores que en el sudeste asiático -aunque también las hay de formato más reducido-.

 

10.- Tés de sabores y con gelatinas, que venden en los supermercados, que se adquieren por unos cuatro yuanes y que reconfortan bastante, preparánd0olos con la máquina de agua caliente de la habitación del hotel. También están muy ricos los fríos de medio litro, que venden en todos los supermercados y tiendas con máquinas de refrigeración como ya se ha dicho, mucho menos dulces que en España-

 

Se quedarían otras muchas ricas propuestas fuera de este decálogo. Me estoy acordando de los cacahuetes tostados y muy crujientes, preparados con trozos de guindillas, que venden en el barrio musulmán de Xi’an. ¡Deliciosos!.

 

Y fuera de concurso, las papas fritas con mayonesa que nos comimos a la vuelta, en el aeropuerto de Doha. Algo tan sencillo, pero tan reconfortante, después de veinte días comiendo comida china. Creo que no las degustaba desde hace más de un año, cuando nos dábamos tan a fondo al vicio de las salchipapas, a lo largo de toda Sudamérica.



ESTUVIMOS ENCANTADOS CON…

 

-Qatar Airways. Trato excepcional y comida exquisita, a pesar de que las pantallas multifunción de los asientos precisen de un mejor mantenimiento.

 

-Que nos dieran las tarjetas de embarque de los vuelos en el primer destino, lo que permite no tener que hacer ninguna

gestión durante la correspondiente escala.

 

-La simpatía y las ganas de colaboración con el visitante extranjero, de la mayoría de los chinos.

 

-La suite de tipo B de nuestro hotel de Shanghai. ¡La de tipo A debe ser ya un palacio!.

 

-La cerveza china.

 

-Los zumos embotellados.

                                                                                                                                                              Crucero por el río Li

-Los tés envasados (especialmente al limón y al jazmín)

 

-Los precios de las cosas básicas en China (comida, bebida, transporte…)

 

-Que casi todo tenga puesto el precio

 

-Que casi nunca traten de engañarte

 

-El traje de China que  me compre por unos 9€ en Hong Kong. A pesar de estar delgada, ni de lejos puedo competir con las chinas, así que me tuve que hacer con una XL (no os desaniméis, porque también lo hay en talla XXL).

 

-Lo minuciosos y eficaces que son los chinos.

 

-La amplitud de la mayoría de las camas y de las habitaciones de hotel.

 

-Las zapatillas de papel, que te ponen en la casi totalidad de los hoteles.

 

-Que en los hoteles siempre haya máquinas para calentar agua, que te permiten preparar café, té -estos dos gratis, dado que suelen tener sobrecitos-- y sopas.

 

-De que siempre te incluyan en la habitación productos de tocador (champú, jabón, cepillo de dientes, pasta, peine…)

 

-La calidad/precio de los hoteles.

 

-Los cuerpos insultantemente perfectos de las chinas -no así siempre su cara-.

 

-Las alegres, cariñosas y dicharacheras chinas, que vestidas con el traje tradicional país –es el llamado chipao-, te dan la bienvenida o hacen promociones en tiendas de ropa, de gominolas o pastelerías.

 

-Las tiendas de ropa baratas y de las de todo a 2, 5 o 10 yuanes. Lo que nosotros denominamos tiendas modachina y todochino.

 

-El esfuerzo que hacen los chinos para comunicarse.

 Puesto callejero, en Zhuhai

-Las sopas de bote -ya lo he dicho en otro apartado anterior, pero lo repito aquí-.

 

-Lo limpias que están las ciudades

 

-El trato al público en casi todos los lugares (aeropuertos, estaciones de tren, agencias de viaje…)

 

-Lo rápido que se mueven las colas, que casi nadie se cuele y que se den por enterados cuando les pillas intentándolo.

 

-Comer gratis en el aeropuerto de Doha

 

-La china que follaba como loca y susurraba a grito partido en el hotel de Suzhou. ¡Nos debió animar a unos cuantos!.

 

-La planificación de las estaciones de trenes (salvo la de Beijing, que es un absoluto csos)

 

-El tráfico en Hong Kong y Macao

 

-Tener cobertura con Yoigo en Hong Kong (en China, Macao y Qatar, no)

 

-Colarnos en el funicular de Hong Kong

 

-Que el dólar de Hong Kong sirva para Macao.

 

-Que el dólar americano sea aceptado en Doha.

                                  Puesto callejero de pinceles, en Xi'an

-Las agencias de viajes, tanto físicas, como por internet (en este último apartado, especialmente con Ctrip, que fue con la que trabajamos)

 

-Los baños gratuitos y frecuentes, en casi todas las ciudades de China. No siempre están limpios.

 

-que aprovechen cualquier sitio -incluso el pico Victoria de Hong Kong o la frontera de Zhuhai-, para hacer un centro comercial. Normalmente son gigantes.

 

-La exquisita presencia y presentación de la bisutería barata y los complementos, en los todochino y modachina.


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