The left jaw shark
Más que ético, salario justoEsta es una cartita que me publicaron....... Muchos
comentarios y acciones detonaron las declaraciones de Monseñor Goic.
Creo que abren una tremenda oportunidad de tener un debate nacional.
Sin embargo, pienso que es más apropiado hablar de sueldo justo que
salario ético. Para fundamentar, se puede aggiornar la concepción de
justicia de los filósofos griegos,- dar a cada uno lo que es suyo, o lo
que le corresponde-, y aplicarla al debate actual. Y el Padre Berrios
tiene mucha razón, en Chile hay muchos que hoy tienen trabajo estable
pero ganan un salario mínimo, “y no le alcanza para vivir”. Ahí radica
desafío de nuestra sociedad: llegar a pagar un salario justo Es decir,
un monto que alcance para que las personas y familias vivan con
dignidad. Proponer un sueldo justo permite plantear esto como un objetivo del país, evitando tildar de no ético según el monto que se paga, porque la acusación de no ético puede caer también a emprendedores o PYMES que hacen un gran esfuerzo por contratar, dan la mayor parte del empleo, y son la gran fuente de contratación de jóvenes y mujeres que se incorporan al trabajo. En tal sentido, un gran pacto social entre empresarios, fuerzas políticas y trabajadores que permita que las personas ganen lo que necesitan, como lo propone Soledad Alvear, es el camino para enfrentar esto. Sin embargo, no debe partir de soluciones rápidas como subir los impuestos, sino cimentarlo en un consenso amplio que permita una sociedad viable donde las diferencias sociales no terminen por erosionarla, abarcando incluso las diferencias salariales dentro de las organizaciones, incluyendo el sector público. También es justo pedir más coherencia. Y lo digo como católico. Las políticas de precio y de recaudación de instituciones de educación de la Iglesia me han parecido, en algunos casos, poco éticas. Los precios de los aranceles universitarios en Chile son una carga tremenda para las familias, sobre todo aquellos que hacen un gran esfuerzo sin pedir subsidio. Por otro lado, las Iglesias han reconocido una deuda pendiente con sus trabajadores. La educación también es un asunto clave, y está contemplado inyectar mayores recursos. La productividad es la base de la cuestión, y es lo que permite finalmente valorizar el trabajo. Más educación, capacitación y productividad es el círculo virtuoso para aumentar salarios junto a la creación de riqueza. Enseñar a pescar y no regalar pescado. Sin embargo, concuerdo que los pobres han esperado demasiado. Me gustó la propuesta del “Ingreso familiar mínimo garantizado” de Sebastián Piñera. Un subsidio directo a las familias más pobres debe ser analizado junto a otras propuestas de política pública como la reforma provisional que, siendo responsables, demandará una considerable y permanente carga fiscal a partir del 2008. Gobernar con el instinto mío
La teoría del instinto tiene como fuente a Charles Darwin. Le dedicó un
capítulo completo. El instinto "es lo que impulsa al cuclillo (Coccyzus
minor) a emigrar y a poner los huevos en los nidos de otros pájaros"
para preservar su especie (Origen de las Especies). Los instintos evolucionan, y algunos cambian cuando el animal está en estado doméstico. Los instintos, como la migración, se modifican en variedad y en dirección, explicó el famoso y distinguido naturista. Aún así Darwin se pregunta "¿por qué, si el instinto es variable, no se le ha concebido a la abeja la aptitud de utilizar algún otro material cuando la cera es escasa"? Algunos seres que no cambian peligran su subsistencia. De hecho los teóricos del instinto han enumerado en conjunto unas doscientas variedades diferentes que motivan una conducta totalmente determinada. Para cada conducta hay un Instinto. Para adiestrar un perro, por ejemplo, hay que saber cual botón pulsar. También se habla de instinto de sobrevivencia, instinto sexual (Please, never you finish), e incluso instinto artístico (que no es necesario para ser artista). Así tal cual. Es complejo el "instinto", por propio que sea. Gobernar por instinto se puede transformar un una nueva consigna: volvamos a lo básico, al estómago, lo que nos indica la guata, la intuición, el sexto sentido, la tincada, lo que sea que ayude a tomar un rumbo distinto de lo aconsejado por fallidos colaboradores. Y al diablo con el idealista y mesurado filósofo rey de la República del Platón, o la finalidad lógica del bien social en la política aristotélica, y toda la teoría maquiavélica que enseña como administrar fria y racionalmente el poder, sin escrúpulos. Se acabó el protocolo, los estudios y la forma.... ¡¡El instinto al poder¡¡¡ Quizás así descubramos que está pasando, porque hay cosas que no funcionan, y no sólo el instinto sino los porfiados factum lo están gritando. Gobernar por instinto no es fácil; no se trata de usar cualquier impulso, ni de echar mano al primero disponible en la batería instintiva. Hay que seleccionar el más adecuado, acompañándolo por la astucia, por la mayor apertura, el menor sectarismo, por la confianza en otros que piensan distinto o que estuvieron al frente en otras contiendas, o que hablan directo y saben, por instinto y conocimientos, que cosa verdaderamente está ocurriendo.... Quizás así, estemos en presencia de un nuevo paradigma. |


