OPINIONES SOBRE NUESTRO ARTICULO SEMANAL:

LA SOLEDAD EN EL CANTIL .

La responsabilidad por las opiniones aquí publicadas es de su propio autor



Don HernÁn Saldarriaga, cordial saludo y que los dias le sean benéficos y muchas gracias por sus enseñanzas.
Yo tuve la buena suerte de vivir en New York por ocho años y la mayor parte de ellos la pasé a media caña y un dÍa me percaté de que el asunto se me estaba saliendo de las manos y me pregunté ¿Qué hago? pasé tode ése dia muy angustiado, mas, ya por la noche se me vino ésta frase a la cabeza: "PARA CURARSE, ES NECESARIO SUFRIR"
Y
-- odiseohelios


Buenos días, Cómo nos duele el alcoholismo y todo tipo de adicción.
Cómo mata y acaba malogrando nuestras familias.
Cómo cambia nuestro sentido frente a la vida.
Cómo deshumaniza y golpea a nuestros seres queridos.
Allí se esconde el dolor del ser humano,su soledad, su frustración, la ausencia absoluta de un Ser que nos ama y rescata.
¡DIOS SIEMPRE EL PRINCIPIO Y FINAL DE NUESTRO CAMINAR!
Martha Luz Arango Areiza
Educadora Pre-escolar
Tengo a mano la vivencia del alcoholismo. Qué difícil es manejarlo. Es para toda la familia muy difícil: un profesional abogado pero en estos momentos un pobre hombre lleno de ilusiones con las palabras esperando la muerte. o mejor lo que creemos que es, porque para mí lleva muchos años muerto.
Al leer este editorial me lleno de nostalgia y con las manos vacías sin poder hacer nada.
Gracias es la manera de reflexionar.
Hasta pronto
Lucía
Para Ética Civil Empresarial

Es triste y dolorosa la tragedia humana que viven en silencio millones de hogares colombianos, con un familiar alcohólico, que puede ser el padre, el hijo, un hermano, algún ser querido de la familia, que ya ha alcanzado la soledad en el cantil. Y ese problema puede ocurrir en cualquier hogar, de cualquier estrato social. El alcoholismo afecta por igual a todas las personas; hombres y mujeres sin distingo de edad, profesión, condición social, económica, y cultural. Y el problema se agudiza mucho más cuando la mayoría de las personas no saben cómo proceder en estos casos.
Los programas de prevención y de educación sobre el alcoholismo son escasos, casi inexistentes, y los que hay sólo se enfocan a evitar los accidentes de tránsito, como si sólo se tratara de un simple problema de movilidad. Es cierto que no disponemos de muchos expertos en alcoholismo, pero si hay suficiente información sobre la naturaleza y el debido tratamiento para este delicado problema de salud.
El alcoholismo es una enfermedad de componentes biológicos, psicológicos, y sociológicos, según lo ha definido la Organización Mundial de la Salud, quien ha solicitando a los todos los profesionales de la salud, que cada paciente sea evaluado y tratado individualmente. A pesar de lo anterior, los doctores generalmente muestran poco interés en estos casos. El lamentable caso que ustedes mismos registran, con la desaparición de un médico cirujano y un excelente ser humano perdido en las redes del alcohol, así lo confirman.
Las personas y los profesionales de la salud, en nuestro medio, no están muy preparados para enfrentar una situación que se ha querido considerar más como un simple vicio, un problema moral, una falta de fuerza de voluntad en el paciente, para controlar o dejar la bebida.
La OMS, asegura que el consumo de alcohol es el tercer factor de riesgo en los países industrializados y el principal en los países en desarrollo. Se estima que los consumidores ascienden a 2000 millones de personas en el mundo y como fenómeno contribuye a más de 60 enfermedades, trastornos y lesiones (cáncer de esófago, cirrosis, crisis epilépticas, homicidios, accidentes de tránsito, entre otros). Lo anterior sin considerar los enormes daños y perjuicios familiares que se derivan del abandono, las separaciones, divorcios, agresiones, abusos, y violencia intrafamiliar.
En Colombia diferentes estudios realizados, muestran un incremento constante en el consumo de drogas, con mayor incidencia a medida que los jóvenes avanzan en su formación y con edades de inicio cada vez más tempranas. En todos los estudios se ha observado que la droga más consumida es el alcohol. La razón es que las bebidas alcohólicas están plenamente legalizadas, convirtiéndose en la puerta de ingreso para el consumo de otras sustancias adictivas. Muchos jóvenes y profesionales se han perdido en este enmarañado mundo del alcohol y las drogas.
Pero hay señales de esperanza. Existe en nuestro medio una respuesta; es importante que se sepa que hay una solución. Todo lo que se requiere es que el bebedor problema tome conciencia de su situación y desee recuperarse. Él debe parar y querer dejar de beber, pero estamos convencidos que por sí solo no podrá lograrlo, por mucho que lo trate e insista. Hay que ayudarle a comprender la gravedad de su situación, el daño que se está ocasionando; hay que tratarlo con comprensión, brindarle apoyo, cariño, ayuda. Hacerle ver que ya no está solo. Porque el alcoholismo ha sido considerado por algunos especialistas como “la enfermedad solitaria.” La persona que recurre con frecuencia a las bebidas embriagantes puede estar rodeada de parientes y amigos que lo quieren, que lo estiman, que lo aprecian, pero interiormente él se siente incomprendido e infinitivamente solo.
Alcohólicos Anónimos ha representado ser la solución para infinidad de personas y familias desesperadas que agotados todos los recursos no han tenido a dónde más acudir. Este programa no tiene ningún costo y no exige requisitos de ninguna clase para participar y beneficiarse del mismo.
Algunos médicos generales y psiquiatras destacados como los doctores Héctor Ortega Arbeláez, Alberto Morales Tobón y Ciro Rafael Erazo, ex directores del Hospital Mental de Antioquia, llegaron a asegurar, en su momento, que la mejor ayuda para la recuperación de los alcohólicos era la suministrada por el programa de AA.
Las personas interesadas pueden solicitar información a través de la línea telefónica cuyo número aparece en el primer lugar de las páginas blancas del Directorio Telefónico de la ciudad, o pueden ingresar a la página de Internet: www.cnaa.org.co
Cordialmente,
óscar moreno mejía
Medellín, Colombia