- Administrador: Esmérate en sobresalir por tu capacidad de orientar el Talento Humano.
- Administrador: Recuerda que estás hecho de la misma levadura con que está hecho aquel a quien tu orientas.
- Administrador: Pon tu razón al servicio de tu tarea, pero también tu corazón en ella.
- Administrador: La disciplina formativa te ayuda a no tener que cargar con la culpa de la desgracia de un hombre o una mujer que pierde el empleo.
- Administrador: Recuerda que tú también te puedes equivocar.
- Administrador: No mientas.
- Administrador: Se justo, con tu empleador, con tus orientados, contigo mismo.
- Administrador: Se consigue mayor efectividad, mejor competitividad, si además de tu ciencia, cultivas los valores que tu cargo exige.
- Administrador: ¿De qué te sirve que le gente te tema? ¿No es mejor que te ame?
- Las basuras que arrojas desde el vehículo, desdicen de ti y de los que viajan contigo.
- Al usar los baños públicos has de tener especial cuidado para dejarlos limpios.
- Malbaratar los servicios públicos de la empresa, eleva los costos. Puede que no lo sientas a corto plazo, pero a largo plazo te perjudica a ti y a tu institución.
- A pesar de la tendencia moderna, tu trabajo en la empresa te exige modas acordes con tu oficio.
- Sácate de la cabeza la idea de que eres un recurso humano, y actúa y compórtate como un verdadero talento humano.
- Unete a quienes rechazan el secuestro como sistema de lucha socio-política.
- Si recibes un panfleto, tíralo a la basura sin leerlo. Quien no es capaz de firmar sus propias denuncias, no merece tu atención.
- Cuando alguien tenga una queja de ti y te la manifieste, escúchale con atención. Puede ayudarte.
- Piensa que también hay gente muy buena al volante de los vehículos que pasan a tu lado. El único, no eres tú.
- Si como jefe-líder te dejas influenciar por algunos de tus colaboradores, hasta el punto de cometer injusticia, ten por cierto que al resto del grupo con recta conciencia, no le quedará fácil respaldarte.
- Detén tu vehículo si un peatón trata de pasar la calle, irresponsablemente. Si lo atropellas, aunque no sea tu culpa, tendrás grandes dolores de cabeza.
- En los condominios, cuando acompañes a tus mascotas a pasear, está pendiente de recoger sus excrementos. Tus vecinos no tienen porqué soportarlos.
- Esmérate en tu aseso personal, en el cuidado del aliento de tu boca, en quitarte el sudor de tus manos y de tu rostro, sobretodo cuando tengas que acercarte a tus compañeros de trabajo.
- Si eres miembro de una junta directiva de una empresa, sé excesivamente puntual en el horario de inicio de la reunión. Es señal de respeto a tus compañeros. Sólo causas de fuerza mayor podrían excusarte.
- Cuando veas que tu grupo se está dividiendo, antes de cualquiera otra acción, revisa tu forma de liderazgo. Allí podría estar la causa.
Cuando prometas a un cliente que le darás la información solicitada en un plazo determinado, cúmplele. Todo lo que digas por justificar tu incumplimiento, sonará como excusas.
Mientras no te conste que un hecho sea cierto, no propales las debilidades de los demás. Si tienes la certeza, no debes estar divulgándolo y si es tu deber hacerlo, hazlo por apropiados canales.
Si deseas alcanzar el reconocimiento de los demás, búscalo por lo que eres, no por lo que tienes.
Cuando necesites imponer una orden, la fuerza del argumento no está en la voz fuerte o alta, sino en el mandato claro.
Recuerda que no eres monedita de oro.
No resulta prudente, en el trabajo, responder con igual tono a las palabras de un compañero ofuscado.
Una pregunta sobre la razón de su ofuscación puede ayudar a atemperar los ánimos.
El jefe líder no puede ignorar las desavenencias de los miembros del grupo, ni dejar de tomar acciones al respecto, si quiere mantener la cohesión grupal.
Recuerda que tu jefe puede equivocarse, por eso es importante que tengas la entereza de comentarle tu opinión.
Los que ya gozan de empleo no pueden encerrarse en sus ideologías políticas para poner trabas a las iniciativas de desarrollo que faciliten reducir las tasas de desempleo en países con tanta pobreza.
Para mantener tu buen estado de ánimo cuando conduzcas un vehículo, si alguien hace sonar su bocina, piensa que te quiere hacer una advertencia o te quiere prestar una ayuda.
No recibas las ofensas que te hace los mendigos cuando te niegas a darles limosnas. A no ser que tengas culpa en su miseria.
Las debilidades de tu amigo, compréndelas, pero ayúdale a superarlas.
En la amistad no puedes ser cooperador de lo que puedas considerar que sea injusto de parte de tu amigo.
En la enfermedad es cuando más se siente la ausencia del amigo.
La amistad derivada de los negocios o del trabajo presenta mayor fragilidad.
La amistad que se construye alrededor de un servicio a la comunidad adquiere gran profundidad.
La amistad no puede medirse en términos de tamaño o costo de las atenciones recíprocas.
Las debilidades comunes entre amigos, no reconocidas ni aceptadas, suelen socavarla.
La soberbia, el afán de demostración o de imposición, la incomprensión, suelen deteriorar los lazos de amistad nacida del servicio a otros.
Cuando no se respetan los convenios tácitos o explícitos en los grupos formales de amigos, se deteriora su estructura.
Aunque creas que tu amigo se haya equivocado, no le cierres tus puertas. Errores cometemos todos.
No resulta prudente, en el trabajo, responder con igual tono a las palabras de un compañero ofuscado. Una pregunta sobre la razón de su ofuscación puede ayudar a atemperar los ánimos.
El jefe líder no puede ignorar las desavenencias de los miembros del grupo, ni dejar de tomar acciones al respecto, si quiere mantener la cohesión grupal.
Recuerda que tu jefe puede equivocarse, por eso es importante que tengas la entereza de comentarle tu opinión.
Los que ya gozan de empleo no pueden encerrarse en sus ideologías políticas para poner trabas a las iniciativas de desarrollo que faciliten reducir las tasas de desempleo en países con tanta pobreza
Para mantener tu buen estado de ánimo cuando conduzcas un vehículo, si alguien hace sonar su bocina, piensa que te quiere hacer una advertencia o te quiere prestar una ayuda
No recibas las ofensas que te hace los mendigos cuando te niegas a darles limosnas. A no ser que tengas culpa en su miseria.
¿Agradecer a los secuestradores la libertad de sus víctimas, no es reconocer bondad en su malvada acción?
El diálogo no es la panacea que todos creen cuando hay mala intención en quien dialoga.
¿Los empresarios serían capaces de sacrificar negocios en el exterior para alinearse con la patria ofendida?
Hay momentos para dialogar, pero todo diálogo tiene que estar inscrito en los términos de la ley.
¿Porqué tanto gobierno extranjero pisotea la soberanía de nuestro país?
¿Con tantos muertos en las comunas, con tantos quemados por pólvora, podrá afirmarse que una ciudad es la más educada? ¿No muestra también falta de autoridad?
¿Hasta cuándo la autoridad seguirá tolerando la indisciplina ciudadana decembrina de elevar globos con mechas encendidas? Cavernícolas.
Hay gobernantes que, definitivamente, es mejor que se callen.
REFLEXIONES EN UN TRANCON
¿Por qué será que el primero de la fila, por lo general, está distraído cuando el semáforo pasa a verde?
¿Por qué será que los de atrás, en la fila del semáforo, son más rápidos con el pito que el de adelante con el arranque?
¿Por qué será que hay tanto incivil que tiene que invadir el otro carril, cuando la mayoría hace fila ordenada en un trancón?
¿Por qué será que muchos que son pacíficos se vuelven tan agresivos cuando conducen un vehículo?
¿Por qué será que las vías públicas no son intervenidas en forma planeada para evitar que un día se rompan y se tapen para el alcantarillado, otro día para las redes de agua, otro para el gas, otro para las líneas de conducción eléctrica, otro para la semaforización, otro para las telecomunicaciones?
¿Por qué será que las autoridades permiten que personas en sillas de ruedas invadan los carriles para pedir limosna? ¿Constitucionalmente, no son, acaso, responsables de su vida?
¿Por qué será que los trancones son cada vez más largos?
¿Por qué será que la única forma efectiva de hacer que la gente se discipline en el manejo vehicular en las vías públicas, es con multas fuertes?
Por qué será que la gente, cuando comete una imprudencia de tránsito que casi le cuesta la vida, se ríe?
¿Por qué será que hay quienes sólo respetan los semáforos cuando los agentes de tránsito están cerca? Cafres que son.
¿Por qué cuando el trancón es causado por un motociclista atropellado, los demás motociclistas pasan, miran al muerto y siguen cometiendo los mismos errores del infortunado?
¿A las administraciones municipales les quedó grande la movilidad en las ciudades?
¿Se justifica tanta demora en la atención a un accidente de tránsito?
¿Quién paga el lucro cesante, los gastos de combustibles, las horas improductivas por ausencia, a causa de un trancón?
¿Por qué siguen circulando vehículos que producen tanta contaminación ambiental, si hay obligación de controlar de emisión de gases?
La ciudad pensada ¿sí está contemplando la movilidad como factor fundamental de la competitividad?
¿Para qué reducir los corredores vehiculares con parqueos autorizados o no que impiden la movilidad normal?
¿Para qué se construyen triadas si las autoridades no son capaces de hacer respetar la libre circulación vehicular por ellas?
El trancón de hoy fue bastante largo.
ETICA Y POLITICA
- No pueden justificarse los ataques malintencionados a líderes políticos, religiosos, sindicales o empresariales, en el interés por aumentar la audiencia del medio.
- Las enemistades personales de los periodistas con los líderes no pueden llevarse a los medios, disfrazadas como afán de beneficio patriótico.
- La fórmula maquiavélica de atacar a los líderes simplemente porque lo son, para conseguir fama y fortuna, tiene que estar fuera del comportamiento del periodista digno.
- Los profesores universitarios de ética que son a la vez periodistas y comentaristas de ética no pueden dejarse enceguecer por la pasión política. Débiles serían sus principios.
- Cuando los líderes comenten errores es preciso denunciarlos, pero con justicia, no con sevicia.
- Los periodistas así como denuncian los errores de los líderes, también deben reconocer sus aciertos,
aunque esto no dé tantos dividendos.
- La búsqueda del voto, no legitima las alianzas con narcotraficantes, subversivos u otros criminales.
- Calumniar, deshonrar o mentir sobre el opositor es arma sucia y cobarde.
- Cuando se tenga información sobre conductas ilícitas de un elegible, es preciso tener certeza sobre ella antes de difundirla.
- No todo lo que se dice de la oposición es verdadero. La pasión política enceguece.
- El voto por la conveniencia personal, por encima de los intereses de la patria, facilita el camino a la compra de votos.
- El estudio de los programas de los elegibles y de sus antecedentes, aporta información necesaria para decidir por quién votar en conciencia.
- La disciplina de partido no puede primar sobre la conciencia en el momento de votar.
Claro que la fatiga en el trabajo existe, como existe en el deporte, en la recreación, en todas las actividades de la vida.
Hay muchas personas que ponen en juego su puesto de trabajo con actitudes irresponsables porque olvidan los sufrimientos que tuvieron cuando estaban desempleadas.
Generalmente, las empresas no echan a nadie, es uno el que se echa.
Cuando, por tus actitudes en el trabajo, empiezas a generar desconfianza en tus superiores, ten por seguro que perderás tu trabajo.
Es muy difícil trabajar con una persona que genera desconfianza.
Administrador: No cometas la tontería de ir a trabajar enfermo. Tu primera responsabilidad es curarte. Cuando trabajas en mal estado de salud hay una circunstancia que puede afectar tu estilo de dirección y tus resultados.
Pon mayor cuidado a las relaciones con tu pareja.
¿Sabes cuánto te vale decir “gracias” por un trabajo bien hecho? ¿Y sabes, cuánto obtienes al darlas con toda sinceridad?
Borra del disco duro de tu cerebro y de tus labios esa frasecita: “Yo le pago para que trabaje bien, con eso es suficiente”. Es solo una excusa para eludir el reconocimiento.
Trabajar únicamente por la plata te vuelve mercenario. Mercancía al mejor postor. Y tú no eres eso. ¿O sí?
Trabajar por tu bien ser, tu bien estar, tu bien tener y contribuir desde tu puesto de trabajo al bienestar de la nación, es trabajar con ideales dignos.
¿A cuántos cursos de capacitación y formación has asistido este año?- No desperdicies la oportunidad que te da la empresa de capacitarte y formarte mejor, es una compensación adicional que beneficia a ti y a la empresa.
¿Eres un gerente con alma?
¿En tu relación diaria, tus compañeros y subalternos alcanzan a descubrir tu lado espiritual?
¿Tienes temor a que te vean débil en la administración, porque le pones razón y corazón a tus decisiones?
¿Crees que gerenciar es mandar?
¿Ves a tus compañeros y subalternos como medios de producción?
¿Ves a quienes te acompañan en la ejecución de la tarea diaria, como personas que aportan su capacidad física e intelectual para lograr los objetivos del equipo de trabajo?
¿Crees que quienes te rodean tienen, también, nobles y altruistas expectativas con su vida?
¿Te gusta orientar a la gente que trabaja contigo?
¿Administras pensando en los valores económicos, humanos y éticos que deben ser el centro de tu actividad directiva?
Definitivamente, las leyes del mercado terminan por beneficiar a los empresarios honestos.
Una empresa construida sobre el engaño, la mentira, la deshonestidad, termina por derrumbarse.
La solidez de un grupo empresarial no se basa solamente en lo económico, porque de nada sirve una hermosa y enorme edificación, si sus bases son de barro.
Los valores corporativos empresariales son las bases sólidas que requiere la construcción de una empresa exitosa.
Puede que la publicidad haga creer que alguna empresa busca cumplir a conciencia con su responsabilidad social, pero si esa publicidad no corresponde a la realidad, vanos serán sus esfuerzos por demostrar lo contrario.
Hay que hacer auditoría social a los balances sociales de las empresas.
Cuando estés buscando consensos en tu grupo de trabajo, define claramente cuál es el consenso al que se ha llegado.
Si consideras que los acuerdos logrados son aparentes, tienes que confrontarlo, porque consensos basados en apariencias traerán mayores problemas posteriores.
De los desacuerdos entre las personas, según su complejidad, pueden quedar lesiones que es necesario restaurar, para bien de las relaciones de grupo.
Las tácticas hipócritas en los desacuerdos terminan por ser descubiertas por el grupo que se orienta.
Nunca subvalores el concepto que el otro tiene del motivo de su desacuerdo. Puede que para ti no sea importante, pero para él puede tener una importancia inmensa.
Esa frasecita: “eso no vale la pena”, puede resultar hiriente de la autoestima del otro.
La generosidad obliga a que, en la amistad, se tengan que sacrificar opiniones, posiciones, para conservarla, pero nunca los principios.
Cuando nos subimos a un vehículo para manejarlo, pareciera que dejáramos sobre el piso todos nuestros valores, para asumir características de conductor agresivo, beligerante, oportunista, regañón, vulgar. Cuando nos bajamos, como que los volvemos a recoger.
La cohesión de los grupos basada únicamente en tolerancia y no en comprensión y corrección, suele deteriorarse porque a nadie le gusta ser siempre el trompo pagador.
A veces los organismos de control se dan un aire de prepotencia tal que como que gozan inspirando miedo a las personas honestas de la organización.
Cuando usted empiece a perder interés por su trabajo, si no es capaz de revivirlo, cámbielo. Su desinterés terminará por influir en su rendimiento y en su efectividad, y usted tendrá que ser el cambiado.
Frente a la envidia, la murmuración y la maledicencia, acostúmbrate a volar alto, y cuando tengas que enfrentarlas, hazlo con dignidad, elegancia, decoro y fortaleza.
¿Tienes un plan para tu vida? ¿Si tu vida no está planeada, cómo pretendes llegar a tener el éxito con que sueñas?
Las denuncias que tengas que hacer en tu trabajo hazlas sin lanzar frases o epítetos ofensivos. Son más firmes las adhesiones obtenidas por la razón que por las ofensas.
No arrojes basura a la calle o a la carretera cuando viajes en un vehículo. Es nobleza mantener limpia la ciudad, aunque no sea la tuya.
No hagas bromas al recién llegado, recuerda que a ti no te gustaron.
Mantén limpia tu zona de trabajo, es reflejo del aprecio que le tienes.
Que no sea la primera impresión la que te lleve a evaluar a tus nuevos colaboradores. Conócelos a fondo.
Cuando ocupes un nuevo cargo, entiende el valor de la fidelidad de tu nuevo grupo al dirigente que reemplazas.
¿DE QUÉ TE SIRVE?:
-Tener toda la plata del mundo si no puedes vivir, ni una sola noche, con el ser que más amas?
- Tener toda la plata del mundo si estás añorando tener treinta años menos?
- Tener toda la plata del mundo, si te ves lleno de señalamientos por la forma como la has conseguido?
- Tener toda la plata del mundo si vives con la zozobra y el miedo de ser asaltado, secuestrado, atracado, perseguido por la justicia?
- Tener toda la plata del mundo si vives como los miserables?
- Tener toda la plata del mundo si no puedes disfrutar racionalmente de ella?
- Tener toda la plata del mundo si no tienes un hijo a quien amar ni un nieto a quien consentir ni una compañera a quien adorar ni un amigo en quien confiar?
- Tener toda la plata del mundo, si la pobreza espiritual de tu alma es inmensa?
- Porque tener sin ser es un calvario.
PRECAVETE:
- De quienes dicen saber de todo u opinan sobre todo, porque suelen ser poco profundos en sus conocimientos y te pueden llevar al error o a la mediocridad.
- De aquellos líderes sindicales que personalmente te reconocen la razón en la aplicación de las disciplinas laborales, pero van y dicen todo lo contrario ante sus compañeros de asociación.
- De los jefes que únicamente tienen palabras elogiosas para ti, cuando te necesitan.
- Del compañero que todo lo está contando o hasta inventando para congraciarse con su superior.
- De aquellos superiores que te aconsejan tener una vida ordenada, cuando se conocen sus desórdenes en su hogar, en la bebida, en el juego, en la relación con sus compañeros administradores. Porque quien no se gobierna a sí mismo ¿cómo podrá gobernar a otros?
- De quienes quieren que les firmes un documento sin leerlo detenidamente, por más inocente que parezca.
PRECAVETE:
- De aquellos que de su dolor buscan sacar beneficios económicos, prolongando, más allá de lo racional, sus papeles de víctimas.
- De quienes tienen la costumbre de utilizar la nobleza de tus principios para manipularte en beneficio de su falso liderazgo.
- De quienes creen que porque tienes claras actitudes éticas pueden golpearte una y otra mejilla cuantas veces les dé la real gana porque creen que la bondad es sinónimo de bobería.
- De quienes piensan que la tolerancia es la principal virtud de la convivencia humana y se la exigen a los demás, pero no a ellos mismos.
- De los que, en los grupos filantrópicos, utilizan la amistad en provecho personal y no para la causa social interna o externa.
- De los servidores de algunas empresas públicas que a toda hora están pidiendo mil perdones o expresando lo mucho que lo lamentan, pero son tardos en corregir errores, carameleos o incumplimientos.
PRECAVETE:
- De aquellos medios que, de la calumnia, la injuria y la deshonra, hacen su botín económico.
- De aquellos profesionales del periodismo que, consuetudinariamente, tienen que estar rectificando sus informaciones.
- De aquellos que suelen hacerte chanzas y en honor a la amistad se las aceptas, porque cuando tú se las haces, generalmente ellos se enojan.
- De aquellos que, cuando te ven, te abrazan y palmotean fuertemente tu espalda pero que cuando te ausentas sientes que te descuartizan con su lengua.
- De aquellos que en las reuniones guardan silencio hasta el final de las mismas para luego darse el gusto de desbaratar todo lo que has construido, con su comentario inoportuno.
- De los desleales, porque también lo serán contigo.
POLITICO:
El pueblo es capaz de notar tu oportunismo cuando haces declaraciones de apoyo a minorías que están en desacuerdo con proyectos de beneficio común. Pescas en río revuelto.
A ver. Explícanos ¿Por qué cuando la gente te necesita, tú no estás para ella, pero cuando eres tú quien necesita de la gente, ahí si recurres a todas las formas posibles para hacerte ver y sentir?
Cuando desempeñas en doble papel de político y directivo sindical, tienes que tener enorme cuidado y responsabilidad en tus firmas, en tu presencia a eventos nacionales e internacionales, porque lo que puede beneficiarte como político puede perjudicar tu agremiación.
Qué bueno que tú fueras uno de aquellos que verdaderamente entienden que la razón de ser de tu profesión es servirle sinceramente a la nación. No servirse de ella.
Controla la pasión en tu discurso.
GOBERNANTE:
Quizás fue Maquiavelo quien instruyó sobre la importancia de atacar al príncipe exitoso, para obtener, perniciosamente, ventajas beneficiosas particulares.
El éxito económico de algunos medios de comunicación se está logrando por la estrategia de resaltar los errores que usted ha cometido y no por lo bueno que ha entregado a la patria. La objetividad tiene que hacer que se resalten unos y otro.
Las voces de los áulicos no le permiten escuchar las informaciones de retorno de quienes tenemos el sincero deseo de que usted tenga éxito en su misión empresarial pública, para su bien, nuestro bien y el bien de la patria.
¿Para qué insistir tanto en mirar los errores de sus antecesores, en vez de enmendarlos, si es posible?
Aunque usted ha tenido que incursionar en la política, para llegar a desempeñar el cargo de gobernante, recuerde que las debilidades humanas de los políticos son más de las humanamente esperadas.
PRESIDENTE:
Sentimos y comprendemos el dolor de los familiares de las víctimas del narcotráfico.
El acuerdo humanitario tiene que buscarse, pero la contraparte tiene que dar muestras fehacientes de humanismo, si no, se extenderá más el flagelo del secuestro, del asesinato y de la extorsión.
Tiene usted el deber de salvaguardar la vida, la honra, la libertad de los ciudadanos.
Nos dolería muchísimo una patria doblegada por cobardía, por ingenuidad o por manipulación del dolor de las víctimas.
El diálogo, como excelente camino, tiene que basarse en la buena fe. La contraparte tiene que reconstruir la confianza en su voluntad demostrable de diálogo sincero. De lo contrario, nada garantizará que el diálogo sea exitoso.
No deje de insistir en la búsqueda de nuevas alternativas para la paz, que al final aparecerá una luz que le permitirá salir airoso sin que queden maltrechas las instituciones democráticas. Mantenga en ello toda su creatividad y toda su alma.
Cuando sin querer, hieras a un amigo, busca su perdón, insístele, que aunque no te perdone, siempre tendrás abierto tu corazón.
La vocación de servicio se pone a prueba cuando se presenta la tentación de servir para liberar culpabilidades o para sobresalir.
El trabajo de voluntario en las organizaciones sociales es bien exigente en compromiso. En él se responde con el honor.
Da tristeza observar cómo la injuria, la calumnia, la mentira va cobrando fuerza en las confrontaciones democráticas y en los medios de comunicación.
Fácil es lanzar una acusación, difícil es recobrar la honra cuando se ha comprobado que la acusación es falsa.
La cantidad de rectificaciones desdice de la capacidad investigativa de un medio.
No hagas la tarea que a otros corresponde. Enséñales, apóyales, pero déjales que aprendan a volar.
Cuando asumes las responsabilidades que corresponden a otro, este aprende a delegártelas todas, aunque seas su superior.
Hay quienes en un momento dado necesitan de tu ayuda, pero también hay quienes buscan aprovecharse de la generosidad de tu corazón.
Es enormemente feo, asqueroso, que cuando hagas un favor, digas o pienses: “Hoy por ti y mañana por mí”. Es el refrán más egoísta que pudo haber creado la humanidad. Y a eso llaman solidaridad.
¿Has pensado que muchas de las barreras que pones a las acciones de tus hijos, no son para evitarles sufrimientos, sino para evitar tus sufrimientos?
Tu solidaridad es genuina cuando responde a esa necesidad que sientes de ayudar a otro, sin mirar a quien. O es de campanillas, cuando tú necesitas que te vean y te lo reconozcan.
Uno no entiende por qué hay gente que corre tanto para llegar a pararse al mismo semáforo donde paran los prudentes.
Uno no entiende por qué para progresar en la vida muchos tienen que hacerlo a punta de codazos.
Uno no entiende por qué algunos para alcanzar un ascenso en la empresa tienen que desprestigiar al que está por encima.
Uno no entiende por qué tienen que morir tantos motociclistas, antes de que las autoridades de tránsito tomen las medidas correctivas apropiadas.
Uno no entiende por qué se mata un árbol con tanta facilidad.
Uno no entiende por qué hay quienes, en el trabajo, sienten tanto placer en herir a los demás con sus ironías.
Uno no entiende por qué hay administradores que aún usan palabrotas de arrieros.
Uno no entiende por qué aún hay trabajadores que piensan, obran y se sienten como un recurso.
Si, cuando te levantas, sientes que ir al trabajo es como una pesadilla, tienes que revisar tu responsabilidad en la construcción de ese ambiente.
Ama tu trabajo, tu profesión, comprométete con ella y tendrás asegurado tu futuro.
Claro que es difícil cambiarle la actitud negativa al equipo de trabajo que recibiste. Haz que tu liderazgo facilite ese proceso.
No toleres, jamás, en tu equipo de trabajo, a personas que no se hablen entre sí. Van a perjudicar los resultados grupales.
Está bien que exijas el cumplimiento a cabalidad de los compromisos, como responsabilidad. Pero recuerda que responsabilidad también es capacidad de responder por los actos, adecuados o no. Forma tu gente en ello.
¿Qué te impide ser feliz en el trabajo?
En los correos electrónicos, no sigas el juego de quienes difaman, aunque tu ideología política esté cerca de ellos. Mantén tu rectitud.
No todo lo que dicen esos correos es cierto. Antes de reenviar, comprueba la veracidad de la información. Puedes ser culpable por hacerlo.
La honra y fama de los demás es su mayor patrimonio, y es muy fácil destruirlo con un simple correo electrónico.
Si tienes pruebas suficientes para denunciar las malas prácticas de un supermercado, hazlo. La comunidad necesita saberlo. Pero si no, no contribuyas a desprestigiarlo. Destruyes una fuente de empleos.
¿Crees que, porque es tu amigo, las denuncias que hace por correo electrónico, son ciertas? Puede que no. Es posible que esté equivocado de buena fe. Pero equivocado.
RECOMENDACIONES.
A los grandes almacenes que despliegan amplia información sobre sus realizaciones sociales, que en la registradora no pueden ser pésimos en la atención al cliente.
A los supermercados que dicen tener los precios más bajos, que cuiden la atención en las cajas, para que el momento de pago no sea un dolor de cabeza para sus clientes.
A los supermercados con grandes expansiones por la geografía de las ciudades, que no desconcierten a los clientes, en caja, con falsedad en las promociones.
A los grandes almacenes que gastan fortunas en publicidad, que cuando un cliente llegue a buscar un producto, halle quien lo atienda, no reciba información errada, ni encuentre trabajadores perezosos que no sean capaces de acompañarlo para indicarle correctamente su localización.
Puede que tu patria sea la más mala de todas las patrias, pero como con tu madre, aunque sea la más mala de todas las madres, nunca renuncies a ella. Ayuda a mejorarla.
En el trabajo, las personas empiezan a desconfiar de ti cuando das muestras de tu falta de veracidad.
Es posible que creas que lograste engañar con tus respuestas a tus compañeros o superiores, pero si no eres sincero en ellas, cuando menos lo pienses, caerás porque caerás.
Si estás sintiendo que en tu empresa están desconfiando de ti, analiza tus actitudes, tus comportamientos, tu conducta. Con seguridad que vas a encontrar razones para ello y es tiempo de trabajar en reconquistar su confianza. Difícil, pero se puede, si quieres.
Profesor: En la Universidad no toleres las trampas en los trabajos de grupo ni en las pruebas, acostumbrarás a los futuros profesionales, a ser tramposos en las empresas donde trabajen.
No pretendas hacer que todo el mundo se organice como tú quisieras. Hay diferentes formas de organización a la tuya.
No seas tan intenso con los demás. A veces no les das ni respiro.
Si tu estilo de dirección hace aburrir a las personas que orientas, tienes que adquirir formación académica para tu efectividad.
Cuando trabajas en equipo no puedes aislarte de la discusión, para presentar tu opinión al final. Tu participación tiene que ser oportuna, para que el equipo no pierda tiempo, si tu participación extemporánea le hace revisar todo su trabajo.
No es bueno decir: Te lo dije. Suena a desquite o a satisfacción porque al otro le fue mal o a amenaza irónica o a señalamiento de terquedad.
Es mejor decir: Ese error que cometiste lo hiciste con plena advertencia y por lo tanto debes asumir sus consecuencias.
Abandona todo lo que estás haciendo cuando un usuario o cliente, se acerca a pedirte un servicio.
Es imperdonable que descuides la atención al cliente por estar entretenido en los cuentos de tus compañeros.
Limpia las suelas de tus zapatos antes de entrar a una oficina o casa.
Recoge la basura que encuentres tirada a tu paso en los corredores de la empresa, es tu lugar de trabajo.
Nunca arrojes basura en los corredores o calles de tu empresa, aunque no te vean, es tu lugar de trabajo.
Si cometiste el error de hacer un código de ética para tu empresa, sin participación de todos, sal de ese error socializándolo y explicando, detalladamente, tus expectativas.
Si divulgas la misión y la visión de tu empresa, no puedes dejar de divulgar sus valores. Parecería como que la empresa careciera de ellos.
¿Por qué será que a algunos no les importa tirarse en el país con tal de hacerle daño a una persona?
¿Por qué será que el empresario privado guarda tanto silencio cuando se están atacando las bases de la democracia que garantizan la libre empresa?
¿Por qué será que quienes creen en la importancia del libre mercado, se quedan tan callados, cuando otros argumentan con el anacronismo del sólo mercado interno?
¿Por qué será que quienes también se beneficiarán de los grandes tratados comerciales con otros países, empresarios y trabajadores exportadores, se quedan tan callados cuando se amenazan las posibilidades de concretarlos?
¿Por qué será que dirigentes de los Estados Unidos de Norte América, tienen tanta capacidad de hacer que sus amigos se conviertan en enemigos?
¿Por qué será que un pueblo es capaz de quedarse mudo ante su propia dignidad ofendida?
Las mentiras son las que mayor desconfianza generan en el administrador y en el administrado.
A veces, los hechos, como las palabras, también nos engañan.
Juzgar un hecho exige informarse a fondo sobre el qué, el quién, el cuándo, el dónde, el cómo y el por qué de tal hecho.
La confianza se pierde muy fácilmente y reconstruirla demanda claridad en el obrar y demostración y comprobación de su rectitud.
Habla de tus limitaciones de salud con tu médico y con tu familia, pero no estés contando a todo mundo tus enfermedades. Inspiras compasión.
Cuando tengas que referirte a tus enfermedades no uses la terminología médica que por razón de ella aprendiste; los demás no te entienden. Suenas petulante.
No puedes esperar que todo mundo te sea simpático.
No puedes esperar que todos compartan tus mismas creencias y valores.
No puedes esperar que tu concepto de la belleza sea igual para todos los demás.
No puedes esperar que todos se comporten de igual manera frente a los mismos acontecimientos prósperos o adversos.
No puedes esperar que todos los seres humanos sean como fotocopias o clones.Pero sí puedes buscar que en el pluralismo de creencias, actitudes y valores, todos, en la empresa, nos podamos poner de acuerdo en unos éticos mínimos universales para la convivencia humana.
Administrador: Es importante que escuches las palabras o leas las expresiones del rostro, de aquellos que no están de acuerdo con lo que propones.
Administrador: Sé claro en el uso de tu autoridad. No delegues en el grupo lo que no debes delegar. Asúmelo con firmeza.
Administrador: Cuando en tu proceso de participación acuerdes objetivos con tus orientados, sé exigente en su cumplimiento. No hacerlo es invalidar el acuerdo.
Administrador: Sé comprensivo de las situaciones que se le pueden presentar a tus orientados en el cumplimiento de sus metas, pero no seas blandengue.
Administrador: De vez en cuando pregúntate: ¿Y si yo estuviera equivocado? Esa pequeña duda, en asuntos de importancia, te haría revisar de nuevo tu decisión antes de comunicarla. Y eso es bueno, porque reversarla después es comprensible, pero su frecuencia genera desconfianza.
No puedes esperar que todo mundo te sea simpático.
No puedes esperar que todos compartan tus mismas creencias y valores.
No puedes esperar que tu concepto de la belleza sea igual para todos los demás.
No puedes esperar que todos se comporten de igual manera frente a los mismos acontecimientos prósperos o adversos.
No puedes esperar que todos los seres humanos sean como fotocopias o clones.
Pero sí puedes buscar que en el pluralismo de creencias, actitudes y valores, todos, en la empresa, nos podamos poner de acuerdo en unos éticos mínimos universales para la convivencia humana.
Administrador: Es importante que escuches las palabras o leas las expresiones del rostro, de aquellos que no están de acuerdo con lo que propones.
Administrador: Sé claro en el uso de tu autoridad. No delegues en el grupo lo que no debes delegar. Asúmelo con firmeza.
Administrador: Cuando en tu proceso de participación acuerdes objetivos con tus orientados, sé exigente en su cumplimiento. No hacerlo es invalidar el acuerdo.
Administrador: Sé comprensivo de las situaciones que se le pueden presentar a tus orientados en el cumplimiento de sus metas, pero no seas blandengue.
Administrador: De vez en cuando pregúntate: ¿Y si yo estuviera equivocado? Esa pequeña duda, en asuntos de importancia, te haría revisar de nuevo tu decisión antes de comunicarla. Y eso es bueno, porque reversarla después es comprensible, pero su frecuencia genera desconfianza.
Siempre que emprendas un viaje en tu coche, recita esta oración: Dios mío, te pido, de todo corazón, que hoy no me corresponda el accidente estadístico del motociclista, y que, si me corresponde, no sea yo el culpable.
Haz señales de gratitud cuando otro conductor reconozca tu derecho a la vía, o cuando, teniendo él su derecho, te la ceda.
No estés esperando gratitud por todo acto generoso que realices. Esa espera amargará tu generosidad y te volverá un insensible social.
La soledad en que dejes a tus pequeños hijos hoy, será la misma soledad de tu vejez, mañana.
Nunca olvides que trabajando con compromiso y lealtad, estás contribuyendo a la generación de empleo para los que no tienen trabajo.
No creas que la responsabilidad social es solamente de la empresa. Tú, como trabajador de ella, también tienes obligaciones con la comunidad.
El mal trato a los animales domésticos, puede demostrar violencia incontenida desplazada.
No es fácil convivir con un vecino si no se percibe como alguien que me necesita y del cual necesito.
¿Cómo puede ser, que en pleno siglo XXI, aún haya quienes vean en un hombre la reencarnación de un dios? El mundo moderno exige mayor racionalidad.
¿Y de qué sirve tener todas las distinciones, los premios, los reconocimientos culturales, artísticos, literarios, si se carece de expresiones de responsabilidad social o no se aprovechan para el beneficio social de la humanidad?
¿Y cómo puede explicarse, en pleno siglo XXI, que personas que dicen creer en un mismo Dios se guarden tanto rencor? Tienen que ser falsos creyentes.
Aunque tropieces mil veces en tu camino, no te quedes postrado. Levántate. Esfuérzate. Continúa. La lucha es permanente.
El tono desafiante de algunos porteros y celadores, que, cuando un visitante se siente maltratado por ellos dicen: “vea este es mi nombre para que me aviente”, deja un sabor amargo de su organización.
Uno no puede esperar que un portero tenga suficiente criterio gerencial para analizar situaciones que se salen del reglamento. Su deber es otro. Por ello uno no debe enojarse por su apego a la norma. Por el contrario, hay que reconocérselo.
Hay que entender los controles como ayuda para los resultados organizacionales, no como persecución.
Cuando empiezan a desconfiar de usted, analice sus actitudes, comportamientos, y expresiones. Pueden estar dando margen para ello.
Usted, como asesor empresarial, ¿tiene la suficiente entereza de decirle a su asesorado, aquellas cosas que observa en la empresa, pero que el empresario no quisiera oír?
Usted, como administrador, ¿tiene la suficiente entereza de decirle al trabajador, a quien le hace una evaluación de resultados, aquello que le observa como una dificultad, pero que él no quisiera oír?
Usted, como trabajador, ¿tiene la suficiente entereza de decirle a su superior que le ha dado una orden equivocada, las consecuencias de su decisión, aunque él no quiera oírle?
Usted, como compañero de trabajo, ¿tiene la suficiente entereza de decirle a otro compañero a quien le ve actos indelicados en la empresa, aquello que usted le observa, aunque él no quiera oírle?
Porque la entereza, entendida como fortaleza y firmeza de ánimo, es una virtud que tiende a desaparecer en la medida en que, en las relaciones humanas empresariales, aparece la hipocresía zalamera.
¿Cómo es que llega un cliente a tu establecimiento y tú continúas en tus labores de organización, en vez de atenderlo de inmediato?
No seas zalamero en el trato con tus clientes, una cosa es servir, otra es ser servil.
¿No te has dado cuenta que como trabajador de una universidad, aunque no seas profesor, también enseñas con tus comportamientos?
Si barres bien, si trapeas bien, si tienes las aulas bien organizadas, eso enseña organización.
Si administras una universidad donde se enseñen modernas teorías de administración, tienes que ser el mejor administrador del mundo. Eso es lo esperado.
¿Cómo puede ser que si en tu universidad enseñan los más avanzados conocimientos de ingeniería, se caiga un edificio que se construye en ella?
Cuando has adquirido un mal hábito, es bien difícil deshacerse de él.
Recomendar a una persona que tenga fuerza de voluntad, cuando quiere trabajar en erradicar un mal hábito, puede aumentar su frustración.
Los malos hábitos son como los ovillos de seda, se van formando paso a paso.
Para deshacerse de un mal hábito es preciso utilizar el mismo método de irlo deshaciendo paso a paso.
Hay quienes son capaces de erradicar un mal hábito de una manera radical y tajante. Pero no todas las personas pueden hacerlo.
Haz una lista de tus hábitos inadecuados (mentiras, impuntualidad, apropiación de bienes ajenos, chismes, deslealtad, deshonra de otros, rebeldía sistemática, falta de diligencia u otros) y proponte acabar con el que consideres más perjudicial para ti, en este año. Si caes, vuelve a empezar.
¿Te has dado cuenta, que en tu hogar, tus pequeños hijos están aprendido la importancia del buen trabajo, con tu ejemplo, con tus actitudes y con tus referencias a él?
¿Has observado el valor de tu ejemplo en tus hijos mayores, cuando han empezado a asumir sus responsabilidades laborales?
Tienes que entender que una inteligencia ética para el buen trabajo, se construye con lo que tú como padre o madre, aportas; con la enseñanza de aquellos educadores a quienes confiaste tus hijos, y con las propias experiencias de ellos en su medio. ¿Esto, qué te hace pensar?
Si el buen ejemplo que has dado, ha sido seguido por tus hijos, excelente. Si no, no te acongojes, cumpliste con tu misión, lo demás es responsabilidad de ellos.
Da ejemplo de buen trabajo y no tendrás, jamás, remordimientos.
Nunca utilices la palabra “negro” para dirigirte a una persona de descendencia africana. Siempre refiérete a ella como “persona negra”.
Cuando dices “persona negra”, estás dándole un valor sustantivo como persona.
Cuando dices “negro” usas un calificativo discriminatorio irracional.
Igualmente, habla siempre de “persona blanca”. Haces un reconocimiento a su valor humano.
Cuando dices “blanco” usas un calificativo discriminatorio esclavizante.
Una persona blanca, igual que una persona negra, puede equivocarse, a la entrada o la salida.
No selecciones a tus trabajadores por el color de su piel, selecciónalo por sus competencias humanas.
Hay personas blancas, con el alma negra.
Hay personas negras, con el alma blanca.
Qué poca autoridad demuestran los gobernantes con el problema de la pólvora. Incompetentes.
Cómo son de desobedientes los ciudadanos a las normas de las autoridades con respecto al uso de la pólvora. Salvajismo precavernario.
Cómo hay de padres y madres tan estúpidos, brutos o ignorantes, que aún permiten a sus hijos jugar con pólvora.
Los mensajes de las personas que dejan quemar con pólvora a sus niños, suenan a tontos arrepentimientos tardíos frente a su grave culpa.
¿Y qué decir del padre de familia que en Navidad se embriaga y se gasta en atención a los amigotes lo que en derecho debe a su familia? Irresponsable.
Si sabes que el abuso del alcohol te convierte en una bestia, no intentes siquiera beberlo. Estímate un poco.
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En esta Navidad acuérdate de los que sufren, de los que tienen hambre, de los que están desplazados de sus hogares contra su voluntad, y llena una de sus mesas vacías con tu amor y con el amor de tu familia, para que tu felicidad sea una felicidad solidaria. (Campaña anual del Correo de la Etica)