AUTORIDADES DESAIRAN
MISA DEL NIÑO DEL MILAGRO
Por preferir concurrir a la inauguración de obras públicas, las autoridades regionales y las locales de Ciudad Eten desairaron la misa central oficiada en honor al Divino Niño del Milagro de este distrito; y el obispo, Jesús Moliné Labarta, calificó a este hecho como inaudito.
Monseñor Moliné llegó a Ciudad Eten para bendecir el nuevo Sagrario instalado en la parte central, en el interior del templo Santa María Magdalena. Todo se había preparado para este gran acontecimiento. Además, el obispo presidiría la misa concelebrada -como así lo hizo-, acompañado del párroco del lugar, P. Santiago Gonzales Gamonal.
La nave lucía abarrotada de fieles de todas partes de la región y el país, mientras a un costado irradiaba la imagen del Divino Niño del Milagro, llevado al templo días antes desde su capilla y cuya festividad anual se celebraba.
Durante la homilía, el representante de la iglesia católica se refirió a esta gran fiesta en honor a Santa María Magdalena, así como a la presencia de Jesús en la hostia, que nos habla del amor de Dios hacia nosotros, que se nos ha quedado en el Sagrario y que representa a Jesús Sacramentado.
“Los santos son un reflejo de la vida de Jesucristo y Dios vivió codo a codo con ellos, pues son personas que han buscado a Dios en su vida; personas que han considerado que lo más importante no es el dinero, no es el prestigio, no es el querer complacerse con muchas cosas”, afirmó el obispo.
Más adelante se preguntó qué hacemos nosotros por la Santa Misa, ¿Rezamos?, ¿cuánto rezamos? “Hay que hacerlo en todos los momentos de nuestra vida, pues Dios es la vida, una vida nueva”.
En tal sentido, pidió hacer un esfuerzo para ir logrando en nuestro interior la unidad con Dios; “que no seamos cristianos a ratos, sino que hay que contar con Dios en cada momento de nuestras vidas”, remarcó.
El obispo dijo haberse hallado con la sorpresa de no encontrar autoridades en la misa central. “Esto es inaudito y no es correcto. Gracias a Dios que en el pueblo hay mucha fe”, sentenció.
A esa hora del día, el Comité Multisectorial de Ciudad Eten había programado la inauguración de obras a cargo de la Municipalidad del lugar. Todas las autoridades, encabezadas por el alcalde, José Alejandro Ñiquen Sandoval -incluyendo al presidente regional, Humberto Acuña-, concurrieron a la apertura de la Biblioteca Municipal Pedro Ruiz Gallo, e inauguración de la carretera Ciudad Eten-Monsefú y de la Institución Educativa 11028, Teniente Francisco Pinglo Chunga; y, por lo tanto, dejaron de asistir al acto religioso.
Monseñor Moliné Labarta insistió en Jesucristo en la Eucaristía; tal como se demostró hace muchos años en Ciudad Eten; a la vez que pidió más amor a Él en la hostia consagrada, para que Eten sea en realidad una tercera ciudad eucarística. No obstante, el obispo mostró su satisfacción de saber que en su Diócesis ocurrió este milagro.
En efecto, un 22 de julio de 1649, celebrando la festividad en honor a Santa María Magdalena, patrona de Ciudad Eten, Dios se apareció en la hostia consagrada en forma de Niño Jesús y por un espacio de quince minutos fue visto por fieles y sacerdotes.
El obispo pidió, asimismo, rezar porque en esta diócesis se tengan más sacerdotes y planteó, en este sentido, incentivar la vocación en los niños y jóvenes del lugar.
Impresionante Sagrario
En un momento de la ceremonia religiosa, el obispo bendijo el Sagrario. El acto fue apadrinado por diversas personas representativas de Ciudad Eten, escogidas por una comisión especial de la parroquia, en las que no se observó a ninguna autoridad. Ello, a pesar que el párroco, P. Santiago Gonzales, había considerado que este era un año más para agradecer a Jesús por sus apariciones en la Hostia Santa. “Sin duda alguna, Eten es un pueblo privilegiado”, había dicho; reclamando que ésta sea ocasión para acercarnos más a esta eucaristía. “Que esta fiesta religiosa nos sirva para unirnos más como verdaderos hermanos en Jesús”, remarcó en su programa de invitación a la fiesta.
Un Comité de Construcción del Sagrario, presidido por José Isidro Isique Chancafe, trabajó especialmente en la remodelación del templo, por lograr un presbiterio digno. El nuevo sagrario es de alta calidad, con acabado en pan de oro auténtico en aproximadamente un metro de diámetro y en su parte central se deposita el cáliz con las hostias consagradas. En la puerta para colocar el cáliz, se divisa la figura del Divino Niño del Milagro.
Cabe señalar que todo el acto religioso fue acompañado por el Coro Polifónico de la Iglesia Santa María Catedral, de Chiclayo.