AYUDANDO A LOS VIEJOS Estaba hoy en la cola del banco cuando al viejo que tenía enfrente se le cayeron las gafas (afortunadamente dentro de la funda) y vi lo difícil que le resultaba inclinarse y le dije: "espere, permítame que se lo recoja" pero cuando las estaba recogiendo se le cayó el bastón, un bastón precioso, negro, pulido, y le devolví las gafas luego fui por el bastón y el viejo recuperó el equilibrio cuando se lo di. No dijo nada, solo me sonrió. Luego se volvió hacia adelante. Y yo seguí detrás de él esperando mi turno.
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