El Mal
Mientras los escupitajos rojos de la metralla mientras una espantosa locura machaca hay un Dios que se ríe de las telas adamascadas y sólo se despierta cuando algunas madres, recogidas
en su angustia y llorando bajo su vieja toca negra, le dan un perra gorda liada en su pañuelo. en "Poema"
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