NOCHE
G. De Nerval
lo otro, o cualquier cosa...¡Qué sé yo! ¡Faltan palabras,falta candor, falta poesíacuando la sangre llora y llora! ¡Pudiera ser tan feliz esta noche!Si sólo me fuera dado palparlas sombras, oír pasos,decir «buenas noches» a cualquieraque pasease su perro,miraría la luna, dijera suextraña lactescencia, tropezaríacon piedras al azar, como se hace. Pero hay algo que rompe la piel,una ciega furiaque corre por mis venas.¡Quiero salir! Cancerbero del alma:¡Deja, déjame traspasar tu sonrisa! ¡Pudiera ser tan feliz esta noche!Aún quedan ensueños rezagados.¡Y tantos libros! ¡Y tantas luces!¡Y mis pocos años! ¿Por qué no?La muerte está lejana. No me mira.¡Tanta vida Señor!de "La última inocencia" fue su segundo libro de poemas, editado en 1956
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