Carlos Martínez Aguirre

Epitafio a Mr. Spock
y otros poemas fantásticos




Galaxia Imaginaria



Carlos Martínez Aguirre nació en Madrid. Es profesor de griego clásico. Su libro La camarera del cine Doré y otros poemas fue finalista en 1997 del XII premio de poesía Hiperión. Los poemas reunidos bajo el título de Epitafio a Mr. Spock y otros poemas fantásticos han aparecido dispersos en diversas publicaciones y plaquettes entre 1998 y 2008.

Un ejemplar impreso del libro puede adquirirse a través del siguiente vínculo:


  • Lulu.com






    A mi hermana Marina





  • EPITAFIO A MR. SPOCK

    Hoy he visto el espíritu errante de un vulcano:
    aquel Mr. Spock, el grave tripulante
    de la nave Enterprise. Y allí vi en su semblante
    lo mejor de su mundo, lo mejor de lo humano

    ¿Qué ley del universo equivocó tu arcano?
    ¿Qué ciencia postatómica adelantó el instante?
    Tal vez la interferencia de un número constante
    transmutó en laberinto tu tránsito andoriano.

    La sangre verdemar ya no corre tus venas.
    Tu razón imparable no computa distancias.
    Spock, -aunque sea ilógico-, perdido en las arenas

    de esta playa que somos del mar de las galaxias
    rezo por ti a mi Dios y yo sé que, distante,
    escuchas mi oración y piensas... ¡Fascinante!



    UN ROBOT NO ENVEJECE

    Un robot no envejece
    y ni siquiera tiene sentimientos.

    Su mente positrónica se rige por tres leyes:

    "Proteger al humano."

    "Obedecer sus órdenes
    (siempre que no interfieran
    con la primera ley.)"

    "Protegerse a sí mismo
    (esto es, al robot,
    siempre que no interfiera
    con la primera ley o la segunda.)

    Un robot no comprende
    quién programó este mundo, tan contrario
    a las leyes robóticas.



    EPITAFIO AL DR. VAN HALEN

    Nuestro Dr. Van Halen ya reposa aquí muerto.
    Guárdale, caminante, una última mirada.
    Su capa, su monóculo, su linterna apagada,
    ya no recorrerán las tierras de lo incierto.

    El profesor Van Halen nunca estuvo tan muerto.
    ¿O quizás si lo estuvo? Yo lo ví en su mirada,
    cuando me habló en San Marcos del numen de su amada
    vi llorar al león sangre del Juramento:

    "Hellen no volverá, pero sé que el barquero
    no tomará en sus manos mi moneda marcada.
    Como sombra imposible de un sueño que se aferra

    a amar a una Quimera, recorreré el sendero
    y en él esperaré por siempre su llegada..."
    O, carissime amice, sit tibi levis terra.



    CUANDO EN LO ALTO...

    Cuando en lo alto
    no existían aún las dimensiones
    ni el espacio, ni el tiempo,
    en el Primer Instante,
    los dioses se agolparon, sorprendidos,
    sobre el súbito aroma del hidrógeno.

    La llegada de aquello
    anunciaba el comienzo del ocaso.



    REFLEXIONES ROBÓTICAS (AÑO 2093)

    De la prístina rosa
    sólo nos queda el nombre.

    Ese nombre desnudo
    que es el signo y el alma de las cosas.



    BAJO LA MÁSCARA EL SUPERHÉROE VELA SUS ARMAS

    Científicos malvados, cerebros demoníacos,
    mujeres enfundadas que fuman cigarrillos
    con boquilla y enseñan distraídas los muslos.
    ¿Quién podrá detener la ola de terror?

    -Sus métodos serán poco ortodoxos pero...
    ¡qué diablos, funcionan!

    ¡EL PRIMER HÉROE NEGRO
    DEL UNIVERSO!

    -Escuche,
    ¿tiene usted fuego?
    Gracias.
    (El supuesto agresor no tenía cerillas)

    ¡¡¡DR. MANHATTAN!!!

    Fue...
    como en los viejos tiempos.

    ¡¡¡MÁS DE 9.000.000 DE EJEMPLARES VENDIDOS!!!

    (Los villanos adoran a la agente Miss. Júpiter)

    ...tímido periodista...
    ...justicia encapuchada...
    ...un grupo enmascarado...

    (Los lectores esperan)

    Redobles de tambor: ¡vayamos a las islas!

    ...sé que he sido acusado al final del camino...

    (Adiós mi fantasía)

    ¿...Y tú también, AMÉRICA...?

    -¿Nadie escucha los gritos? ¡Algunos hasta miran!

    ¡Quiero ser una máscara!



    EL CANSANCIO DE ROSABEL

    Lluvia de cables y raíles.
    Paisajes cerrados de cemento y baldosas escarlatas.
    Campo de concentración interno.
    Delirio de luces matemáticamente dispuestas.
    Vergel de muerte, río ciudadano.
    Sed que atraviesa la vida en todas direcciones.

    Las ventanillas del tranvía se descomponen en fotogramas
    y los cuerpos quieren ser islas
    en el arroyo interior de los deseos.

    Juego de espejos.

    Katherine Mansfield describe una caja rectangular como un cerebro:
    dos paralelas,
    infinitas noches de insomnio yuxtapuestas,
    un festival de euforia que se cierra
    y se vuelve amargura en su principio
    y se vuelve infinito en sus reflejos.

    El cerebro es la caja
    y en la caja se esconden los deseos
    y el cansancio de Rosabel.
    Cansancio que desnuda en murmullos las palabras,
    y quietud que se vuelve desconsuelo
    en las medias que cuelgan
    de una cuerda amarilla.

    Rosabel es la noche
    y la noche es un río.
    Hay dos yemas en el interior de las aguas;
    la corriente se inclina, y entre los dedos
    va escapando el dolor hacia la nada.

    ¿Y la nada?

    La nada es un agujero en la noche.
    Un agujero estrella que introduce su reflejo
    como un reguero de pétalos
    que se desliza hasta el centro del arroyo,
    fuente de humanos ríos,
    sexo de Katherine-Rosabel Mansfield,
    onda interior cambiante
    perdida en un océano de calma.



    TUSITALA

    Si los cuentos que oímos eran sólo palabras
    de aquellos que dejaron su vida en los burdeles
    hablando de aventuras, de odios y de amores.

    Si las viejas historias de reinos olvidados
    eran sólo cenizas de violentos monarcas
    y príncipes inicuos, ciegos por la codicia.

    Si todos los relatos que siempre me encantaron
    de misteriosos hombres y extranjeros acentos
    no eran más que el refugio de tristes perdedores:

    ¡Bien está! ¡Que así sea! ¡Algún día los jóvenes
    alcanzarán la gloria del último triunfo
    sobre la inteligencia! ¡Que sea en hora buena!

    ¡Yo prefiero quedarme aquí, con mis piratas,
    mis náufragos perdidos, mis reyes sanguinarios,
    con todos sus anhelos de ambición y miseria!

    El día en que estos mueran sólo pido a los dioses
    que mis huesos se sequen en el mismo sepulcro
    en que se pudran ellos y sus sueños.



    ILLE VETVS MILES

    Y yo que te creía derrotado.

    O pensaba más bien
    que habrías desertado de la lucha.

    O abatido en el fango
    (el casco boca arriba
    como una palangana)
    esperabas la muerte
    incapaz de volver a la trinchera.

    Aquel viejo soldado
    ha vuelto a dispararme.

    El enemigo espera sus medallas.



    CONQUISTADOR

    "¡Aquello de que fui testigo y los combates...!"
    La hacienda se oscurece bajo luces granates
    que caen. Sobre occidente alza la vista un hombre.
    Regidor Bernal Díaz del Castillo es su nombre.
    El regidor no duerme, es hombre muy anciano
    y esto es lo que ha heredado del tiempo, ya lejano,
    en que ganó las tierras estas de Nueva España:
    el no dormir, la gloria de su olvidada hazaña,
    una mujer morena, sus hijos, ya barbados,
    el ver a Moctezuma de verdes coronado,
    y pasarse las noches recordando y despierto
    con el alma vencida y el corazón desierto.



    POÉTICA POSTATÓMICA

    Yo creo en las palabras sagradas del Rig Veda:
    "La Luz que nos alumbra, es la Luz que pasó."
    El universo vuelve, como vuelve una rueda,
    pero el cosmos palpita, como tú y como yo.

    No temas que por ello esté fijo el destino.
    Poco importa qué senda pisaron nuestras huellas.
    Lo que sé es que si hay algo que nos marque el camino
    no se encuentra en el barro... ¡Se encuentra en las estrellas!

    Somos el universo que se piensa a sí mismo,
    como un viejo marino que busca el septeptrión.
    Que mis versos no sean un grito en el abismo
    sino el rayo de un láser orientado hacia Orión.



    SUEÑO DE ESTOICISMO

    Con cantos de sirena hice afinar mi lira
    y escuché las preguntas de mi esfinge interior.
    Di espinas a la rosa, valor a la mentira,
    naufragio a la tormenta y cuerpos al amor.

    Sentí del marinero el vago desengaño
    de un cielo sin estrellas, de una noche sin luna
    y en islas ignoradas viví como un extraño
    sin apretar la mano de la diosa Fortuna.

    En busca de la fuente de mis propios latidos
    hice correr mi pulso con vigor de centella
    más perdí la consciencia vital de mis sentidos
    en el eco infinito que eterniza su huella.

    Cansado de mi mismo, de vuelta de mi lodo
    desaprendí el secreto del sagrado temblor:
    Los dioses están cerca, le tengo miedo a todo,
    la muerte es el pecado, la vida es el amor.


    NICKEL ODEON

    Un hombre con un níckel compra la nada
    en un charco de menta y de burbujas,
    y la última esperanza de su mirada
    se desploma en la fría lluvia de agujas

    que golpean su rostro. La luz sensible
    de un brillante crepúsculo de arco voltaico
    arroja en mil pupilas el imposible
    reflejo de la noche como un mosaico.

    El perfil inconsciente de un edificio
    se estrella contra el puerto que se averigua
    oculto atrás. Al fondo el maleficio

    queda roto en el alma de la ciudad
    que con mirada olímpica de diosa antigua
    alza su llama y dice: ¡perseverad!


    ROMANCE DEL PEREGRINO Y LOS CUATRO DEMONIOS

    Una noche, en el invierno,
    camino de Tierra Santa
    descansaba un peregrino
    al amor de una fogata.
    La luna estaba escondida
    y las estrellas muy altas,
    y el frío era muy de veras
    que ya estaba por la Asia.
    Se arropaba el peregrino
    y acurrucado rezaba
    porque el viento era tan fuerte
    que se llevaba la llama.

    -"¡Levántate, peregrino!
    Mírame aquí, en la fogata;
    sabe que soy Pensamiento,
    quien a mí me tiene nada
    necesita del Dios bueno.
    Que todo en mí ya lo alcanza."

    Mas él siguió acurrucado
    y acurrucado rezaba.

    -"Mírame a mí, pues, amigo
    y de mí no temas nada,
    que yo soy el Sentimiento
    y todos a mí me alaban,
    que alegro los corazones
    y aún cuando daño me aman."

    Mas él siguió acurrucado
    y acurrucado rezaba.

    -"Oh tú, que crees que conoces
    pero no conoces nada.
    Intuición soy. ¿No me escuchas
    y crees tener la palabra
    verdadera? ¡Ven, deprisa,
    deja todo! ¡Vamos! ¡Anda!"

    Mas él siguió acurrucado
    y acurrucado rezaba.

    -"Soy Sensación en mis cimas
    siempre son las nubes altas.
    Lo eterno es mío, lo eterno,
    la sombra y la luz tan clara.
    Quien conmigo está no espera
    ¡que el mundo no vale nada!"

    Mas él siguió acurrucado
    y acurrucado rezaba.

    Ya va pasando la noche
    y llega la luz del alba.
    Dormido está el peregrino,
    se durmió mientras rezaba.
    Un ángel le está guardando
    cubriéndole con sus alas.

    Le susurra: -"¡Peregrino,
    despierta que es la mañana.
    Escucha lo te dice
    Nuestra Madre Inmaculada:

    ¡No abandones tu camino,
    peregrino de mi alma,
    que para hombres como tú
    todas las Tierras son Santas!"


    VIAJE AL PAÍS DE TODAS LAS CIUDADES

    Ven conmigo al país de todas las ciudades.
    Tomaremos las plumas de dos aves de paso
    y así conseguiremos sellar los pasaportes
    sin responder preguntas completamente absurdas.

    Llegaremos cansados, a pesar de lo cual
    madrugaremos mucho, como buenos turistas,
    y por calles desiertas soñaremos despiertos
    con todas las promesas que nos anuncia el día.

    Veremos las pirámides talladas en esmalte,
    tomaremos champán subidos a una góndola,
    y cenaremos tarde a la luz de la luna
    en una discoteca de la Ciudad Prohibida.

    Después, cuando la aurora comience a abrir los ojos
    y sus leonados dedos al tocar las estrellas
    tiñan la luz de púrpura, buscaremos, mi vida,
    un rincón bajo el alba donde seguir amándonos.

    Allí te enseñaré el olvidado hechizo
    capaz de transformar nuestros besos en oro
    y seremos tan ricos que morirán de envidia
    todos los desalmados dragones de los cuentos.


    PARA ADOLFO CUETO

    Este mi Adolfo Cueto, tan callado
    en su hablar nos parece, que su ciencia
    quisiera ser la del que en su conciencia
    ha borrado la huella del pecado.

    Su voz pudiera del antiguo Hado
    conocer la lejana transparencia
    y aunque alejada quede en mi existencia
    siento tenerla cerca y a mi lado.

    Un mundo hay tras los surcos de su frente
    y oculta entre la línea de sus labios
    -siempre atentos al goce del presente

    se esconde la sonrisa de los sabios
    que por amor han sido condenados
    a vivir de una esfinge enamorados.


    EL DESMITOLOGIZADOR DE LAS ESCRITURAS

    Con el látigo imparte sus lecciones
    mientras brilla el mirar alucinado
    en sus ojos de místico extraviado
    y chorrea el saber a borbotones

    de su lengua, que sabe las canciones
    que cantaron a Ulises maniatado
    las sirenas de rostro endemoniado.
    Aprendió su saber de los teutones

    de los coptos tradujo los escritos,
    visitó Alejandría en su locura.
    Su saber lo reduce todo a mitos

    y los mitos hundieron su cordura.
    En sus sueños taló el ciprés de Silos
    ¡Ten piedad, oh Señor, de sus pupilos!


    FANTASÍA DE ABRIL

    Era yo un Arlequín adolescente.
    Momo era Dios, Orfeo sonreía,
    Amor un mayordomo complaciente:
    hijo pródigo fui de la poesía.

    La poesía... ¿quien sabe cuando miente?
    Pues de tantos amores que decía
    la verdad es que amé muy vagamente.
    Lo que amé (si es que amé) fue la alegría

    de un casi puro no, de un incipiente
    deseo, de una rosa que moría
    de un primer sí que supe que decía
    de un beso, por más falso, más ardiente.

    ¿La poesía? Mentía es evidente.
    Era yo un Arlequín adolescente...


    LAS ORILLAS DEL TIEMPO

    Yo busco el sentimiento de un presente olvidado:
    los días y las horas que no quieren volver.
    Si lo pienso no sé si estoy equivocado
    o si es el pensamiento lo que no puede ser.

    Lo que ayer fue mañana hoy ya nos ha dejado
    y si es así no puede dejarnos de doler
    (tal vez San Agustín no estaba equivocado:
    si lo pienso es el tiempo lo que no puede ser.)

    Todo lo que hemos sido (¡y con qué fuerza fuimos!)
    no parece distinto de un inefable error.
    La vida no ha pasado como entonces quisimos.
    Si hubo algo en que acertamos, ese algo es el amor.


    EL MUNDO ES UN ESCENARIO

    Soy Ditirambo venido de Lidia.
    Soy Parsifal defendiendo la fe.
    Soy Mefistófeles muerto de envidia.
    Soy el bohemio que está en el café.

    Soy Shakuntala que pierde su anillo.
    Soy el alcalde que venga su honor.
    Soy Arlequín con su gorro amarillo.
    Soy un misántropo herido de amor.

    Soy Segismundo viviendo en un sueño.
    Soy Cascanueces buscando una espada.
    Soy el esclavo que engaña a su dueño.
    Soy Papageno y su flauta encantada.

    Soy el ingenuo y el listo y el bobo.
    Soy un burgués arruinado en el juego.
    Soy el temblor que palpita en el Globo:
    ¡Oh, quién tuviera una musa de fuego!


    SUEÑO DE VIGILIA

    Me abrazas lentamente como una enredadera
    y amparas cada beso con otro más pequeño.
    Parece que quisieras silenciar nuestra dicha
    como si nuestro amor no fuese más que un sueño
    y tuvieras cuidado de que no despertara
    mientras que, poco a poco, vas quedando dormida
    confundiendo vigilia con amor y con sueño;
    un sueño que quisiera suplantar a la vida.


    SUEÑO DE UN GENOVÉS

    ¡Ay, mi querida amiga!
    No dejes que mis versos te enamoren.
    Buscando de tus ojos
    la luz en las estrellas
    alcanzaré, tal vez, lejanas costas
    sin saber que descubro nuevos mundos.


    CUANDO SOÑABA CON LAS TARDES CLARAS

    Cuando soñaba con las tardes claras
    e imaginaba vastos horizontes
    pensaba que la vida era distinta.
    Soñaba con los claros de los bosques,
    con las islas lejanas, con las aves
    que conocen las lenguas de los hombres.
    Imaginaba gotas de rocío,
    bellas auroras en el claro norte,
    ciervos majestuosos que llamaban
    a la manada con potentes voces,
    árboles milenarios y callados
    en el intenso frío de la noche
    e infinitas cigarras que cantaban
    entre las hojas de los alcornoques.
    Soñaba con estrellas silenciosas
    y amaba tanto todo aquello, entonces.
    Me pregunto qué fue de aquellos sueños
    y sólo la tristeza me responde.


    LA INFANCIA DE PAN

    Era un tiempo en que amaba a un numen virginal.
    Y era joven, tan joven, que le quise entregar
    las arenas de Libia, los colores del mar
    y el silencioso canto del coro celestial.

    Ella también me quiso, y quísome, no más.
    Nunca me pidió nada, solo quiso soñar
    mis sueños en sus sueños, mi amor en su penar
    y volar de mi mano hacia Nunca Jamás.

    ¿La vida? no iba en serio. En cambio mi canción
    era latido y pulso, la vida era el amor
    y el amor era flecha dorada de dolor
    (La realidad tenía forma de corazón).


    EN OTRAS TIERRAS

    Hubo un tiempo en que dije: en otras tierras
    no guardarán las horas su silencio
    de la misma manera. Las miradas
    no aprehenderán el alma en los espejos
    de lujosos cafés, tarde tras tarde.
    Otra vida verás, nuevos recuerdos
    inmunes al olvido. Confortado
    me embarqué a las ciudades de mis sueños...
    Más allá de los bosques y los mares
    en el color de todas las ciudades
    que de niño soñé y ahora contemplo
    he descubierto que es la de la aurora
    la más hermosa de las horas siempre.


    Σχόλια

    Epitafio al Dr. Van Halen
    está dedicado al personaje de Josep Coletas Caubet,
    protagonista de una saga de aventuras conversacionales para Spectrum 48
    k
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    Bajo la máscara  es un poema sobre la serie Watchmen de Alan Moore
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    El cansancio de Rosabel está basado en el relato homónimo de Katherine Mansfield
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    Tusitala es una versión del poema con que Robert Louis Stevenson da comienzo a La isla del Tesoro
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    Conquistador está inspirado en el poema del mismo título de Archibald MacLeish
    ›
    El verso final de El mundo es un escenario pertenece al Enrique V de Shakespeare
      ›
    Otras referencias son suficientemente conocidas y prefiero dejar al  lector
    o al improbable estudioso de mi obra  la labor de encontrarlas



    Publicado en Internet en diciembre de 2008 bajo licencia Creative Commons 2.5