Ayer, miércoles 3 de septiembre, se realizó el quinto foro: Seguridad y Justicia, ¿Qué hacer?, con motivo del ciclo de conferencias “Encuentros de la Izquierda”. En este encuentro participaron, por orden de aparición, Enrique Pérez Correa; diputado por el PSD en la ALDF, Ruth Zavaleta; diputada federal por el PRD, el Lic. Renato Sales y el analista político y periodista Jorge Fernández Menéndez. La moderación de la mesa de discusión estuvo a cargo de Fernando Belauzarán.
Enrique Pérez Correa abrió su ponencia declarando que nuestra sociedad que se encuentra en crisis de seguridad tiene instituciones demócratas que han fallado en dar seguridad y justicia. Y que la debilidad estructural que resulta en inseguridad es responsabilidad de todos. Al hacer la pregunta retórica, del ¿Qué hacer? a los presentes en el foro, contestó que resulta impostergable que nos pongamos de acuerdo sociedad, partidos políticos y Estado para actuar inmediatamente, porque de otra manera, las consecuencias después serán mayores.
Declaró que la razón de inseguridad es la desigualdad, ya que descompone el tejido social y da pie al crimen organizado. Y propuso como su solución; combatir la pobreza a través de la generación de empleos estables, actuar inmediatamente contra el secuestro y no permitir más la impunidad. Comentó sobre la iniciativa de “ley contra secuestros” en el DF que presentó el PSD en la ALDF, en días pasados, que retoma lo mejor de este tipo de leyes en otros países del mundo:
- intervención de comunicaciones
- limitar retiros bancarios
- prohibir seguros de secuestro
Concluyó su ponencia invitando a los ciudadanos a unirse porque esta batalla solo se podrá ganar de manera colectiva. La administración pública junto con los ciudadanos; logrando que los ciudadanos confíen en las instituciones, empezando por cambios pequeños.
La seguridad ciudadana es el primer compromiso del Estado hacia la sociedad, dijo Ruth Zavaleta al comenzar su participación en el foro. Afirmó que la izquierda antes tomaba el término “seguridad” como represión y desconfianza, al referirse al caso específico de las izquierdas de América del Sur. Así como explicó que la seguridad pública es el conjunto de funciones a través de las cuales el Estado garantiza seguridad, libertad y paz pública.
Dijo que el Estado se debe de encargar de preservar el orden y la paz pública y la izquierda aparte de pensar en seguridad pública, debe pensar en seguridad nacional. Ya que la seguridad pública tiene dos campos: el teórico (origen de delincuencia es importante de entender y analizar: por pobreza o por el simple hecho de que la persona quiere delinquir), y la gestión administrativa. Al igual que la seguridad tiene 2 orígenes: corrupción e impunidad / cultura y sociedad (aunque ninguna de las 2 visiones cubre todos los casos).
Al hablar del origen y las causas de la delincuencia, exclamó que no todos los delincuentes son pobres o lo fueron y que si no se atacan los delitos menores el Estado manda la señal de que no le importa, por lo tanto, incentiva delitos mayores. Se opuso a la política de Tolerancia Cero que lleva a cabo el Presidente porque criminalizó a sectores pero no fortaleció la cultura de la legalidad.
Terminó diciendo que para la izquierda moderna el Imperativo Categórico debe ser acabar con la delincuencia organizada, así como, incentivar programas para reformar las cárceles, ya que estas forman más delincuentes, reconstruir el tejido social empezando por la distribución de la riqueza, y fortalecer al federalismo para que gobiernos locales ataquen el problema con su conocimiento regional.
La izquierda debe trabajar con el gobierno y relacionarse con la ciudadanía y tener siempre en cuenta que la Seguridad Ciudadana es el Imperativo Categórico Ético.
Renato Sales enfocó más su ponencia hacia las relaciones estructurales que existen en las policías de México, inició declarando que la inseguridad no se resolverá si no hay preparación y cumplimiento de garantías para los policías. Los policías que despiden por no haber pasado el examen de confianza se quedan en la calle y se pueden volver delincuentes porque ya tienen vínculos con crimen organizado.
Explicó que la Reforma al Reglamento de la Secretaría de Seguridad Pública no fue eficiente, debido a que la ley retroactivamente y en servicio permite expulsar a quién la autoridad crea conveniente y así es como los policías van a parar a la calle y se coluden con el crimen organizado. Pero, el principal problema es cuando hay mandos corruptos.
El principal vicio que impera en los arreglos estructurales es que cualquier policía puede ser removido de acuerdo a las reglas que imperan en el momento: “Inconstitucionalidad dentro de la Constitución”. Necesitamos que los Ministerios Públicos y los policías judiciales confíen en ellos para que puedan hacer bien su trabajo (quienes no lo hacen debido al reglamento, que genera que los expulsen cuando así lo quieren). Concluyó con un llamado a la profesionalización de los policías.
Jorge Fernández Menéndez discrepó con los diputados Ruth Zavaleta y Enrique Pérez Correa al aclarar que no es verdad que el crimen organizado sea un problema derivado de la pobreza. Explicó que es un negocio internacional donde se mueven millones de dólares y que pensar al pobre como sinónimo de delincuencia lleva a operativos como el del “New’s Devine”. Una de las causas podría ser que muchos jóvenes no van a la universidad, y son estos años de “ocio” los que pueden propiciar la entrada al crimen organizado.
Para el analista político, el crimen organizado y la inseguridad pública son el principal desafío que tiene México en términos de seguridad nacional. Como el crimen organizado busca ganar territorio, hay que entender a la mafia con componentes regionales.
Afirmó que el error de la izquierda ha sido dejarle a la derecha el asunto de la seguridad, porque es la mayor preocupación de la ciudadanía. Se tienen que tener estrategias de seguridad que no sean ni de derecha ni de izquierda, simplemente de seguridad de los ciudadanos. Para la socialdemocracia, pocos temas son de mayor importancia que la seguridad.
Dijo que actualmente se están planteando cambios que como consecuencia darán seguridad. Llamó a no “ideologizar” temas de crimen organizado, sino solo atacarlo. Resulta necesario retomar el control territorial a través de la coordinación entre poderes: Federación, estados y municipios, es decir, crear 32 policías; y que cada estado se coordine con su policía. Así la Federación debe tratar con 32 policías, homogeneizarlos y coordinarlos para no federalizar asuntos de secuestros, sino dar a estados y municipios fuerza para atacarlos.
Finalizó su participación inclinándose por una reforma penitenciaria ya que las cárceles son universidades del crimen, y por una reforma jurídica ya que hay leyes estrictas que se aplican de manera laxa y hay leyes laxas que se aplican de manera estricta. La diferencia se llama impunidad.
Para cerrar este quinto foro hubo
una ronda de preguntas y respuestas, en la que los asistentes pudieron aclarar
sus dudas y expresar sus posicionamientos frente a la Seguridad Nacional.


