Toponimia VIII

Por Felix Rodriguez 

 CALA DEL PERAL

Cala.

      Pequeña cala situada entre el promontorio del cuartel de la Guardia Civil y la Punta

      Tía Abelica, tiene una longitud de unos 300 metros.

      Toma nombre del arroyo que allí desemboca, arroyo del Peral. A partir al

      menos desde el siglo XVII.

                

       

PUNTA TIA ABELICA

 

Pequeño cabo.

      “Abelica” es un nombre propio femenino con sufijo diminutivo afectivo del nombre

      Abel.

      Este nombre propio tiene un doble significado, “hijo” de origen

      hebreo e “ídolo” de origen cristiano.

      Lo que destaca es la terminación diminutiva afectiva de dicho nombre, que la hace

      cariñosa y querida, tal vez originariamente una familiar (tía) que vivió allá por los

      siglos XVII o XVIII en la Dehesa de la Punta como individuo de una familia de los

      colonos que habitaron aquella zona cercana a Punta Carnero.

      Esta toponimia, es posible, por la asiduidad de la Tía Abelica a la punta del mismo

      nombre.

 

 

PUNTA Y PIEDRAS DEL CHORLITO

 

Pequeño cabo y piedras que afloran.

      Punta o pequeño cabo  y conjunto de piedras que afloran en la superficie justo

      enfrente de dicha punta. Es la punta donde comienza Cala Arenas.

      Estas piedras son frecuentadas por las aves marinas, en las cuales descansan y están

      fuera del alcance de cualquier peligro, aprovechando para otear la superficie del

      mar, atentas a cualquier indicio de comida.

      Posiblemente, alrededor del siglo XVIII, cualquier vecino o bien algún militar del

      cercano Fuerte de San Diego denominó estas piedras con el nombre de aquellas

      aves, chorlitos, por su asiduidad. Lo cual generó el toponímico y fue extensivo a la

      punta del mismo nombre.

      Chorlito es el nombre común de cierta ave limícola de aspecto compacto, de unos

      25 cm de largo, patas largas, cuello grueso y pico corto y robusto. El diseño del

      plumaje varía con las especies, aunque predominan los dorsos pardos o grises

      moteados de oscuro. Vive en las costas y fabrica su nido en el suelo.  

 

 

BARCO DE LAS HABICHUELAS

 

Pecio.

      Restos hundidos de un mercante de bandera panameña y tripulación

      griega que en enero de  1983 se hundió en nuestras aguas, concretamente junto a las

      Piedras del Chorlito, en Cala Arenas.

      El buque denominado Dina con temporal muy fuerte de levante derivó hacía estos

      bajíos y encalló, rajando la obra viva del mismo (parte sumergida del casco).

      Se rumorea que fue un encallamiento buscado ( los capitanes griegos son

      especialistas ).

      La tripulación del Dina la componían 28 marinos. El capitán, el primer oficial y el

      maquinista se negaron a ser evacuados, permaneciendo en el barco hasta que

      finalmente se convencieron de que era imposible salir de aquella ensenada. Los

      restos del Dina quedaron allí para siempre. El mar los fue devorando poco a poco

      hasta no quedar apenas nada visible.

      El cargamento más significativo de este mercante era una carga de habichuelas, que

      en el hundimiento y con el temporal se esparció por todo el fondo marino próximo;

      al descomponerse las legumbres, empezaron a soltar gases y toda la masa de

      agua era como una “gran copa de champan”. Mientras duró esta descomposición

      suponía un peligro bucear en los restos del barco y en superficie por la toxicidad de

      la atmósfera creada.

      Diferentes temporales y la propia corrosión del barco han ido modificando su

      estructura, la cual apenas aflora en superficie, constituyendo un peligro para la

      navegación de recreo.

      El pecio, hoy día, constituye un enclave de gran belleza submarina, cobijando gran

      cantidad de vida biológica y fauna característica. Teniendo que resaltar la

      familiaridad de un gran congrio y varias morenas que habitan en la zona de proa y

      acuden con presteza cuando se les visita buceando.

      El pecio está orientado de popa a proa en dirección este – suroeste y sumergido 

      entre los 6 y 12 metros de profundidad a unos 200 metros aproximados de

      Punta Chorlito

    

 

BAJO DEL BONO

 

Lugar de pesca.

      Bajo que se encuentra a unos 350 metros de Punta de Cala Arenas, en dirección

      Sureste  de dicha punta, enfilando La Perla en dirección noreste.

      Su fondo, compuesto por dos macizos rocosos principales rodeados de bancos de

      arena, alcanza los 17 – 18 metros de profundidad y cae a una profundidad superior a

      35 metros.

      Sus fondos submarinos son de una extraordinaria belleza, poblados de bancos de

      peces, tales como meros, brótolas, samas, borriquetes, gallinetas, morenas y otras

      especies como centollas, langostas, etc.

      Hoy día es una zona concurrida para la práctica del buceo por la belleza y riqueza de

      sus fondos.

      Este lugar o zona es idónea para la pesca de roqueo con varilla, concurrido desde

      tiempos pasados y habitual de aquellos pescadores que habitaban en la zona de

      Getares, en concreto y de ahí toma su nombre, la familia Bono, en especial los

      hermanos Juan y Felipe Bono que con su bote “Punta Carnero” eran asiduos del

      lugar.

      

 

CALA  ARENAS

 

Cala.

      Pequeña cala situada entre Punta Chorlito y Punta de Cala Arenas, frente al bajo

      de La Perla con una longitud de aproximadamente 400 metros, es una de las pocas

      calas con arena de esta zona costera, el blanco de su arena confiere a sus aguas un

      azul turquesa digno de admirar. Es por la existencia de estas blancas arenas por lo

      que toma ésta toponimia.

 

 

 PUNTA DE CALA ARENAS

 

 Punta o pequeño cabo.

       Pequeño cabo que limita Cala Arenas por el sur y que de la misma toma su nombre.

       Coronaba su promontorio el Fuerte de San Diego, instalación militar construida

       alrededor de 1730 como consecuencia de la política de fortificación de la zona

       próxima a Gibraltar emprendida por el gobierno de España, diseñada por el

       eminente Ingeniero Militar D. Jorge Próspero de Verboom.

       Esta fortificación formaba parte del sistema de baterías situadas en la Bahía de

       Algeciras creadas a partir de la pérdida de Gibraltar en 1704 con la intención de

       proteger la ciudad de posibles invasiones británicas y las embarcaciones que se

       resguardaban en el puerto.

       Este fuerte establecía contacto visual con el Fuerte de Punta Carnero situado al

       norte de su posición pero no tenía contacto visual con el fuerte situado al sur, el de

       El Tolmo, encontrándose desprotegido por esta posición ante eventuales ataques.

       Para evitar este contratiempo este fuerte se completaba con la presencia de una torre

       vigía, la Torre del Fraile unos metros ladera arriba.

       Poseía una batería semicircular con una dotación artillera de dos cañones de 24

       libras y tres de dieciocho.

       Su defensa  por tierra se veía favorecida por lo abrupto del terreno, por ello esta 

       construcción a diferencia de otras de la zona no se encontraba abaluartada.

       El fuerte fue destruido en 1811 durante la alianza con los ingleses.