Toponimia V
Por Felix Rodriguez.
EL TIMONCILLO
Pequeño cabo que termina en arrecife.
Remata la pared de diaclasa que parte desde la Ballenera. Justo en su
punta a 6
metros de profundidad existen unos restos de un naufragio, aún sin
datar,
posiblemente del siglo XIX, de estos restos destaca una pala de timón,
en buen
estado de conservación y que le da nombre a esta punta o restinga.
LA CAÑONERA
Lugar costero. Pecio antiguo.
Un episodio más en nuestras turbulentas aguas. Las famosas baterías
flotantes de un
solo cañón, “cuando hay marejada, permanecen quietas a la altura de
Algeciras,
mientras que las fragatas inglesas pasean por la bahía. Pero en las
mañanas de calma
pueden verse en escuadra remando a lo largo de la costa como yo
(Robert Semple,
espía ingles) en cierto día pude comprobar. Se hicieron señales de que
un convoy
inglés se hallaba a la vista. Reinaba la calma. Y con gran alborozo de
hombres
confiados en el éxito se llenaron las barcas. Pero desgraciadamente
para ellos se
levantó un poco de viento y aparecieron una fragata y un bergantín...
Yo estaba
fuera de la ciudad, cerca de la torre de Martello (tal vez Torre de la
Horca,
confundida con “Marcelo” casa cercana a la Ballenera), cuando las
cañoneras
convergían hacia la fragata e iniciaron el fuego acompañados por el de
las baterías
de Punta Carnero y San García, la fragata no devolvía ni un solo
disparo a la espera
de que se pusieran a su alcance. Entonces disparó una lluvia de
metralla. Los
españoles, no pudiendo soportar por mucho tiempo tan terrible
granizada, viraron
poniendo todo su esfuerzo en llegar a Algeciras, mientras las balas
silbaban por
encima de sus cabezas. Se les hundió un barco y tuvieron varios
muertos y heridos...
El convoy inglés siguió seguro”.
Los restos de esta malograda cañonera reposan a poco fondo , al sur
del arrecife del
Timoncillo, pudiéndose todavía ver planchas y restos metálicos del
mismo.
TORRE DEL CERRO DE LA HORCA
Restos arqueológicos.
El recinto del Cerro de la Horca es una construcción de origen
mediaval .
El recinto aparece actualmente destruido y dentro del Parque Natural
del Estrecho.
Los restos arqueológicos se sitúan en el Cerro de la Horca en la falda
de los montes
de la orilla norte del Estrecho de Gibraltar, frente a Punta Carnero,
a unos 197
metros sobre el nivel del mar.
Este recinto actuaría como torre almenara contactando visualmente con
la Torre del
Fraile y la ciudad de Algeciras. Debido a sus grandes dimensiones es
posible que la
de vigilancia no fuera la única función de esta construcción que
podría haber
actuado también como refugio de una escasa población agrícola de los
alrededores
en caso de necesidad.
El perímetro de la muralla del recinto es de unos 120 metros por 70 y
en su interior
se aprecian varios recintos de planta circular u ojival con un alzado
de un metro en
el mejor de los casos y construido con la técnica de la “piedra seca”.
El grosor de las
murallas es de dos metros y se ha estimado una altura de entre 4 y 5
metros; se haya
construida sobre roca madre en las zonas en las que era posible o
sobre el propio
terreno que debía haberse adecuado para tal fin. Se han localizado
hasta el momento
tres torres adosadas al muro perimetral, dos de ellas de planta
circular y una de
planta cuadrada. La primera de las torres circulares se localizaba en
la parte alta del
recinto y tenía un diámetro de seis metros, la segunda torre circular,
de unos 7,30
metros de diámetros se encuentra en el flanco suroeste, el más débil
del recinto; la
torre de planta cuadrada apenas tiene 2,30 metros de lado y se
especula sobre su
función siendo posible que actuara de contrafuerte para el muro. Una
cuarta
estructura adosada a la puerta principal puede ser también
identificada como una
torre aunque es más posible que actuara como elemento defensivo a la
entrada de la
fortificación a modo de bastión adelantado o de elemento de un ingreso
en acodo.
Mide 9 por 7,30 metros de lado y forma un estrecho pasadizo de 2,5
metros con la
puerta en un ángulo de 90º. La puerta tiene una anchura de 1,10 metros
y está
formado por dos grandes bloques de arenisca que aún pueden ser
observados in situ.
La presencia de abundante material cerámico ha permitido datar este
recinto como
construido en el siglo X y un periodo de máxima ocupación en los
siglos XIII y
XIV; del mismo modo se ha constatado un abandono en época meríni
coincidiendo
con el sitio de Algeciras y la posterior conquista castellana de Al –
Yazirat Al –
Hadra en 1344. Una vez perdido en control musulmán del estrecho las
torres vigías
como esta perdieron toda su actividad y, al menos en el caso del
recinto del Cerro
de la Horca fueron desmantelados.