Por Félix Rodriguez.
VARADERO EL RODEO
Varadero.
Esta industria recibe el nombre de El Rodeo por su cercanía a la punta del mismo
nombre. Pertenece este varadero a la zaga de “los Remigios”, cuatro generaciones
de carpinteros de rivera que aún continúan sus labores. Junto a éste, pasando el
arroyo, se ubicaba otro varadero para embarcaciones menores que se denominaba
“El Saladillo”. El Varadero El Rodeo abandona sus instalaciones, en el año 2009
para reubicarse en el muelle Isla Verde, bajo su faro, en el dique sur.
ARROYO DEL SALADILLO
Arroyo desaparecido en su curso por la ciudad.
Arroyo que discurría por la barriada de la Juliana y desembocaba junto al Varadero
El Rodeo. Recibe el nombre de el “Saladillo” debido a que con las mareas altas el
agua del mar, salada, subía por el mismo para volver a retroceder con las mareas
bajas. Este arroyo de aguas saladas podría permitir la pesca de ciertas especies
marinas al igual que ocurría en la desembocadura del río La Miel.
DARSENA DEL SALADILLO
N 36º7’0” W 5º26’0”
Dársena.
Actual dársena que recibe el nombre del antiguo arroyo del Saladillo. Esta dársena
alberga actualmente a las embarcaciones deportivas.
PUNTA DEL RODEO
Antigua punta o cabo.
Hoy desaparecido por el avance del muelle deportivo, que se prolongaba con
la Laja del Ventorrillo, lo cual forzaba a las embarcaciones que venían del sur
y que se dirigían a la playa del Chorruelo a varar o reparar a dar un amplio
rodeo para poder arribar a esa zona. Era la punta que tenían que rodear, por
ello su nombre de Punta El Rodeo.
En dicha punta se ubicaba el Fuerte de El Rodeo, proyectada por D. Jorge Próspero
Verboom, eminente ingeniero militar. Formaba parte del sistema de baterías
situadas en la Bahía de Algeciras y creadas a partir de la pérdida de Gibraltar en
1704. Su artillería, supuestamente pequeña, tal vez dos cañones, debería cruzar
fuego con la del Fuerte de la Isla Verde, en concreto con la pequeña Batería de San
García o de San Francisco.
Con este fuego cruzado se blindaba la entrada o desembarcos ingleses en la
Dársena del Saladillo.
Participó activamente en la Batalla Naval de Algeciras de 1801.
Esta batería fue destruida en 1811 por el cuerpo de zapadores ingleses,
siguiendo sus intereses.
LAJA DEL VENTORRILLO
Laja.
Laja que prolonga la Punta del Rodeo y limita por el norte la Ensenada del
Cucareo.
Su nombre proviene de un antiguo ventorrillo que se ubicaba en las proximidades de
la Punta del Rodeo, este ventorrillo asistía a aquellos vecinos que se dirigían al
pueblo desde la zona de San García, Getares, Punta Carnero, El Tolmo o
Guadalmesí y viceversa, así mismo a los militares que servían en las baterías de
costa cercanas. Casi seguro se serviría café de pucherete, anís seco de Los Barrios y
vino de la Punta de los viñedos de Punta Carnero.
PLAYA DEL CHINARRAL
Cala.
Pequeña cala protegida en la Ensenada del Cucareo, de unos 250 metros situada
entre las puntas de San García y de El Rodeo, en el sur de la ciudad.
Recibe el nombre del Chinarral por estar constituida por chinos o chinarros, lo que
forma un chinarral.
Esta playa posee aguas tranquilas al abrigo de una pequeña ensenada, el fondo de
sus aguas es en gran parte rocoso destacando varios arrecifes a unos metros de la
costa conocidos como las Hermanas, muy peligrosos para la navegación.
MAR DE ISIDRO
N 36º06’74” W 05º24’99”
Zona de pesca.
Situada frente a la Ensenada del Cucareo, está formada por una pequeña elevación
del fondo marino coronado por un arrecife submarino, rica en especies de “roqueo”,
lo que lo hace especialmente atractivo para los pescadores.
La toponimia le viene dada por el nombre de aquel antiguo pescador que
la descubrió o generalizó dicha zona de pesca. Hoy día se sigue pescando con
acierto en dicha zona, incluso es un buen punto para la práctica del buceo, donde se
ve con facilidad restos de redes, trasmallos, anclas y rezones de varias épocas,
demostrando la permanente actividad pesquera en dicha zona.
ENSENADA DEL CUCAREO
N 36º07’0” W 05º25’0”
Lugar costero.
Ensenada totalmente limitada por lajas, arrecifes y piedras que la hacen peligrosa
para la navegación, incluso para embarcaciones menores.
Para navegar por ella se debe ir sorteando los citados escollos, es decir, hay que ir
navegando dando guiñadas. Esta toponimia se deriva del verbo cucar, proviene de
la palabra cuco, significa guiñar. Por tanto, cucareo es una deformación lingüística
para denominar una zona donde se dan guiñadas.
LOS BODIONES
Lugar costero.
Pequeño cabo, restinga y zona circundante. También denominada “Boquete de los
Bodiones” por la depresión que se forma en el fondo marino , justo en su frente,
pasando de los 2-3 m. a los 13-14 m. de profundidad.
En esta zona era y sigue siendo muy abundante la pesca de los bodiones
(Symphodus) y destacando los bodiones loros (Symphodus Cinta) por su gran
colorido. Este pescado es de roca o de roqueo, estimado para frituras y
calderetas, muy típicas en la gastronomía de la comarca.
LAS LAJAS
Arrecifes o lajas.
Dos pequeños arrecifes que corren paralelos a la Punta de San García.
Su denominación es justo lo que son, lajas, bajíos de piedra que forman hojas o
filos como la pizarra.
PUNTA DE SAN GARCIA
N 36º6’22” W 5º25’56”
Cabo y arrecife.
Pequeño cabo que penetra en la bahía con una restinga o arrecife, dirección SO
El origen etimológico de San García es totalmente desconocido
aunque es cierto que no existe ningún santo con ese nombre por lo que
probablemente este topónimo aparezca como corrupción de Sancho García o alguno
similar.
En su promontorio se hallaba el Fuerte de San García, actualmente está ubicado
dentro del Parque del Centenario como yacimiento arqueológico.
Este fuerte fue construido en la década de 1730 según diseño de
D. Jorge Próspero de Verboom, fundador del Real Cuerpo de Ingenieros,
dentro del sistema de baterías creadas a partir de la pérdida de Gibraltar.
Este fuerte controlaba el paso de embarcaciones desde la playa de Getares
a la playa de El Chinarral y posteriormente a la ciudad de Algeciras por el sur.
Se encontraba defendido por tierra por dos baluartes con un camino de ronda
interior para los centinelas; los costados estaban protegidos por una gruesa muralla
en el lado sur, el más accesible mientras que por el norte limitaba con el acantilado,
en ambos lados sendos baluartes defendían la posición.
Imagen del polvorín del baluarte norte en la actualidad.
A levante se encontraban las dos baterías artilladas circulares, una de ellas
cruzaba fuego con el cercano Fuerte de Punta Carnero situado al sur de la posición
y la otra con las baterías del Fuerte de Isla Verde, de este modo la acción conjunta
de todos los fuertes de costa era capaz no de evitar pero sí de ralentizar la llegada
de flotas enemigas a la ciudad de Algeciras así como entorpecer la retirada.
Las baterías se encontraban en el borde del acantilado y tras ellas un espaldón
con la función de evitar que las balas de artillería enemigas llegasen a los cuarteles.
Se encontraban artilladas con hasta cinco cañones de a 24, uno de a 18 capaces de
abrir fuego hacia el sudeste, este y nordeste y dos morteros cuya función era evitar
el desembarco en la costa bajo el fuerte donde los cañones no podían abrir fuego.
El fuerte poseía completas instalaciones para la tropa establecida que en 1810 era de
veinte hombres, oficial, cabo y sargento además de los correspondientes artilleros.
Tenía cuartel de infantería y de artillería con capacidad suficiente para la dotación y
los posibles refuerzos en caso de guerra. El polvorín se encontraba en el interior del
baluarte norte, protegido por una gruesa pared mientras que el almacén de armas se
localizaba cerca de las dependencias.
Participó activamente en la Batalla Naval de Algeciras de 1801.
El conjunto se completaba con la presencia en cotas superiores de una torre
almenara construida durante el siglo XVI para la vigilancia de la costa, esta torre
continuó con su función mientras estuvo en funcionamiento el fuerte llegando
incluso a ampliarse para mejorar las comunicaciones con las otras torres cercanas.
Las instalaciones fueron destruidas en 1811 por el cuerpo de zapadores ingleses
para evitar que cayese en manos francesas durante la Guerra de la Independencia.
[] Hoy día se conservan en el lugar los restos de varias estructuras del fuerte ubicadas
en el parque, es posible visitar el yacimiento y si bien apenas ninguna de sus
murallas alcanza el metro de alzado todavía es posible observar toda la planta del
fuerte; la torre sin embargo apenas es visible observándose apenas un esbozo de
su planta
Quiero, en este punto, lanzar mi mayor animadversión en contra del dislate actual de
“construir” el “Parque del Centenario” en la zona de emplazamiento de estas
ruinas que tanto representaron en la historia naval y militar de este enclave
privilegiado que es nuestra Bahía de Algeciras.
Se ha rehabilitado en parte el cuartel de la Isla Verde. ¿Porqué no éste?
¿ Porqué se ha permitido “plantar” un dudoso monumento de acero y bloques de
hormigón, de dudoso gusto, en un área que está protegida ?
¿ Es que no vemos que es totalmente antiestético ? ¿ Porqué se ha destruido el
elemento paisajístico que supone Punta San García con su arrecife ?
Incluso las grúas azules del puerto que asoman por detrás son más bonitas, por lo
menos ellas están integradas en su elemento que es el puerto.
Algeciras sigue perdiendo su propia identidad, en detrimento del Pueblo.