Otitis externa Probablemente sea el trastorno médico más frecuente en buceo. El agua en que se desarrolla la infección no tiene porqué estar contaminada con bacterias para que se pueda producir otitis externa. Las repetidas inmersiones producen una maceración de la piel, las bacterias normalmente presentes en el canal se multiplican dando lugar a la infección. El primer síntoma de otitis externa es prurito y/o sensación de humedad en el oído afectado. Esta sensación progresará a dolor local. Puede haber afectación de los ganglios linfáticos regionales haciendo doloroso el movimiento de la mandíbula. En casos graves puede cursar con fiebre. La mejor defensa contra la otitis externa es la prevención: No bucear en aguas contaminadas. En caso de ser necesario utilizar equipo adecuado. Enjuagar con agua limpia los oídos después de cada inmersión y secarlos posteriormente. Evitar rascado o limpieza de oídos por métodos inadecuados que puedan producir heridas. Profilaxis con solución alcohólica. Una vez que se desarrolle otitis externa, el buceador debe interrumpir las inmersiones y ser examinado y tratado por un médico. |
