Inmersión segura
 

Un buen buceador debería de cumplir el siguiente decálogo para una inmersión segura:

Pasar una revisión médica con un especialista al principio de la temporada

Comprobar el estado del material.

Reconocer las propias limitaciones.

No bucear nunca solo, siempre acompañado.

Conocer el entorno.

Realizar siempre parada de seguridad de cinco minutos a tres metros.

Respetar el periodo de descanso entre inmersiones que nunca debe ser inferior a dos horas.

Hacer una segunda inmersión siempre de menor profundidad que la primera.

No hacer subidas y bajadas en diente de sierra debajo del agua.

No bucear al límite de la no descompresión.