* ARMANDO DEFINO - Artífice del fraude

LA MANIOBRA MEDIÁTICA

 

El 24 de Junio de 1935, muere en Medellín, según certificación de defunción expedida por la oficina de Catastro y Estadística de Medellín, doblemente autenticada por los gobiernos de Colombia y Argentina, con fecha 14 de diciembre del mismo año:
Carlos Gardel, uruguayo, de 48 años de edad.
El titular de la sucesión a favor de Berta Gardes es:
Charles Romuald Gardes, francés, 44 años de edad.
La polémica generada como consecuencia de esta evidente anomalía propició la aparición de numerosos testigos a favor de una u otra nacionalidad.

Apenas dos días después de haber anunciado la tragedia, el 27 de junio de 1935, el diario “Crítica” de Buenos Aires anuncia en grandes titulares: 

 

“LA MADRE DE CARLITOS QUIERE QUE LO TRAIGAN A LA ARGENTINA”

 

“Con Voz Entrecortada por el Llanto hoy lo Pidió por Teléfono Desde Toulouse”

 

“Esta mañana comunicó su deseo al apoderado de su hijo, Sr .A. Defino.

En Compañía del Mismo, Que se Trasladará A Francia, Vendrá la Anciana a Esta Capital.”

 

¡Primera gran contradicción!

Porque poco después el texto de CRITICA continúa diciendo:

 

 “Hoy por la mañana tuvo lugar una conversación telefónica profundamente emocionante  entre el Sr. Armando Defino, apoderado general en la Argentina de Carlos Gardel, y la madre de éste último, la Sra. Berta Gardel, que reside actualmente en Toulouse, Francia.

A las 9.30 horas de la mañana llegó a las oficinas de la All América Cables el Sr. Defino, acompañado de uno de nuestros redactores, con el objeto de comunicarse con la madre de Gardel, para expresarle la condolencia del pueblo porteño por la trágica muerte de su inolvidable y famoso hijo y para hacerle saber la iniciativa de CRITICA, referente a la repatriación de los restos del cantante fallecido”.

 

 

El texto deja en claro que la maniobra ya estaba en marcha antes de que Defino hablara con Berta.
 
 
En la nota periodística mencionan a Berta Gardes como Berta Gardel, prueba de lo poco que se conocía hasta ese momento sobre la supuesta madre del cantor. Es evidente que Defino, a pesar de ser el entrevistado no dijo a los periodistas que el apellido verdadero de la supuesta madre de Gardel era Gardes. Tampoco mencionó en esa ocasión que Gardes sería el verdadero apellido del cantor.

 

Defino no telefoneó a la “señora Berta Gardel” en presencia de la prensa para expresarle sus condolencias, sino para “hacerle saber” que debía autorizar inmediatamente el traslado de los restos a Buenos Aires. Esta ciudad era la única que le garantizaba el manejo personal de los trámites sucesorios.

 

La comunicación se corta, Defino está muy nervioso y el cronista agrega:

“Y al transcurso de un instante doloroso de inquietud, la inquietud por la vieja que está en nuestras mentes, vuelve a exclamar la voz de Defino, como hablando consigo mismo:

- Es imposible, no puede hablar, está rota, está deshecha la pobre vieja…

 

Cuando la comunicación se reinicia, el diálogo que reproduce el cronista es el siguiente:

“¡Mamita! ¡Mamita! Doña Berta. ¿me oye? – Vuelve a repetir De Fino. Y luego prosigue: -Soy yo, De Fino. Mire, UD NO HABLE, DÉJEME A MÍ que le tengo que decir muchas cosas. En primer lugar reciba en nombre de todo Buenos Aires el pésame, todos somos sus hijos ahora, créame, mamita, y tranquila, eh, tranquila!, ¡muy tranquila! hay que resistir nomás… YO ME EMBARCO EL LUNES EN EL MASSILIA, ¿me oye?, me voy en el Massilia a recogerla. Usted allá me espera, que me la voy a traer en el mismo Massilia. ¿Me oyó? Me voy en el Massilia a recogerla… Bueno, otra cosa muy importante… Aquí deja de hablar Defino y escucha ansiosamente…”

… “Después de una breve interrupción que indica que Doña Berta tiene la palabra, vuelve a hablar con voz temblorosa el representante: AHORA QUE SABEMOS QUE UD. MISMA QUIERE QUE SU HIJO DESCANSE EN LA ARGENTINA, en Buenos Aires, le ruego me envíe un telegrama autorizando para que gestione los trámites para traer sus restos No tenga cuidado, mamita, cuando nosotros regresemos a Buenos Aires, ya estarán los restos aquí… Ánimo, mucho ánimo, no se deje vencer por las circunstancias, la quiero ver más tranquila… Espéreme, adiós, mamita, adiós…”

Como se puede ver, Defino se preocupó por dejar en claro cuales serían los pasos a seguir, especifica “quiere que su hijo descanse en Argentina, en Buenos Aires…” A pesar de las dificultades de comunicación de la época, a poco más de un día de la muerte del cantor, antes de hablar con Berta ya había resuelto su viaje a Toulouse en su busca y reservado pasaje en el Massilia.
La comunicación tuvo por finalidad hacer público que Berta Gardes daba su consentimiento para que él manejara los trámites de repatriación. De haber sido un sentido mensaje de pésame, lo habría hecho privadamente.

¿Por qué tanta urgencia si su apresuramiento no iba a resucitar al cantor? ¿Por qué no respetar durante unos pocos días el duelo de la supuesta madre si estaba seguro de su francesismo?


Le dice al comenzar la comunicación: “Mire, Ud no hable, déjeme a mí que le tengo que decir muchas cosas…”
Cuesta creer que a una mujer que estaba rota, deshecha, que no podía hablar, lo primero que se le ocurrió decir fue que quería que los restos de su hijo descansen en Buenos Aires.

 

La nota evidencia la celeridad con que actuó el representante del ídolo, quien evidentemente estaba más nervioso y preocupado por resolver el problema del traslado de los restos antes de que actuara el gobierno de Uruguay, que aturdido por el dolor de la pérdida sufrida.

Le asegura a la “señora Gardel” que los restos de Carlos estarán en Buenos Aires para cuando ellos regresen juntos de Francia, presumo que ya a sabiendas de que eso sería poco probable, pero con la convicción de que ese argumento la decidiría inmediatamente a trasladarse a la Argentina.

No menciona testamento alguno porque necesitaba asegurarse de que podría convencer a Berta de que decirse francés había sido una decisión de Carlos. Esperaba poder hacerlo personalmente.
 
La trampa estaba en marcha…
 
 
ooooooooooooooooooooooooooooo
 
10 dias después, el 8 de de julio de 1835, La Canción Moderma repite la nota de CRÍTICA, pero esta vez, Armando Defino cometió el error de reproducir las palabras dichas por Berta Gardes:
 
"YO QUIERO QUE LOS RESTOS DE CARLITOS DESCANSEN EN SU PATRIA: LA ARGENTINA"

Ella sabía bien que quien se nacionalizó argentino fue el uruguayo y tacuaremboense CARLOS GARDEL, su hijo francés JAMÁS LO HIZO.
Si Carlos Gardel hubiera sido Charles Romuald Gardes, Berta no hubiera dicho que SU PATRIA ERA LA ARGENTINA.
 
 
El infatuado difamador Juan Carlos Esteban reconoció que de anularse lo que él llama ridículamente “salvoconducto” (*), la ciudadanía ARGENTINA CADUCARÍA AUTOMÁTICAMENTE diciendo en su nota "Gardel Nacionalidad":
 
“Desde el punto de vista de las formalidades legales, si se lleva adelante la iniciativa de anular, por falsedad manifiesta el “SALVOCONDUCTO” N° 10052/20, que fue el instrumento de origen del cual emanó la documentación posterior, se habilitaría la discusión sobre la legitimidad de su ciudadanía argentina, O CADUCARÍA AUTOMÁTICAMENTE.”

(*) SALVOCONDUCTO: Documento expedido por una autoridad para que quien lo lleva pueda transitar sin riesgo por donde aquella es reconocida.

Ejemplo de salvoconducto, es una VISA, documento que permite a un extranjero transitar por un país diferente al suyo.

Es absurdo atribuirle a la documentación oficial de Gardel la calidad de “salvoconducto”, ya que un “salvoconducto” no autoriza a comprar propiedades, firmar contratos, acceder a cuentas bancarias, etc.

En cambio el DOCUMENTO DE IDENTIDAD es un documento primario emitido por una autoridad administrativa competente para permitir la IDENTIFICACIÓN PERSONAL DE LOS CIUDADANOS. Es OBLIGATORIO y fundamental para realizar trámites varios ya sea A NIVEL GUBERNAMENTAL O PRIVADO. 
 
El reciente retiro de la página del Ministerio de Educación de la mención de Toulouse, como supuesto lugar de nacimiento de Gardel, así como la eliminación del nombre de Berta Gardes como el de su madre natural, ante la presentación, por parte del Dr. Israel Alvarez de Armas, de la Carta de Ciudadanía Argentina otorgada al ciudadano uruguayo Carlos Gardel en 1923, aceptada por la justicia de este país, que, evidentemente, no consideró su documento oficial uruguayo un “salvoconducto”, da la razón a los profesionales que determinaron la legalidad de la documentación uruguaya de Carlos Gardel.

 
 

"La persona que cambia puede equivocarse, pero la que no cambia nunca, vive equivocada"

SEPA MUCHO MÁS SOBRE LA BIOGRAFÍA OCULTA DE CARLOS GARDEL

La verdadera vida de Carlos Gardel presenta enigmas que han dado lugar a innumerables investigaciones no siempre exentas de errores, pese a la elogiable capacidad y voluntad puestas en juego por adictos a una y otra tesis. Son muchas las afirmaciones carentes de veracidad, los indicios falsos, engañosos, los conceptos sin contenido que dificultan llegar a la verdad. La vida de Carlos Gardel representa un desafío por los muchos enigmas asociados, sobre todo, en la época anterior a su exitosa carrera artística. Pienso que, al analizar su vida, no se puede separar al artista de la persona, porque ambos son la consecuencia de sus circunstancias. Como expresara el investigador Luciano Londoño López: “La personalidad de Gardel importa, y para conocer su personalidad no puede soslayarse su biografía” Creo también necesario tener en cuenta todo tipo de testimonios, incluídos los orales de difícil verificación, señalando el carácter de versión de lo que no se ha logrado documentar, porque pueden ofrecer pautas valiosas al curso de la investigación.
Investigadores de una u otra opinión repiten las mismas versiones de algunos hechos, muy a menudo sin sostén documental, acomodándolas a períodos diferentes de la vida de Gardel sin aportar elementos que hagan plausible su elección.
Se han realizado ya extensos análisis sobre la vida artística y privada del cantor, me limitaré entonces a tratar de aclarar algunos hechos puntuales correspondientes al período “oscuro” de su existencia: 1882 – 1911, sobre los que se ha fantaseado mucho, aportando datos que ubican con bastante exactitud el momento de su posible ocurrencia.
Hago mías las palabras del investigador Gerardo Bra: “Denominar uruguayista (u orientalista) y francesista a las dos tesis en pugna sobre el lugar de nacimiento del gran cantor no infiere de modo alguno un enfrentamiento, sino respectivas posiciones avaladas por los argumentos que se esgrimen, en ambos casos con honradez intelectual”. ... “Y si incurro en errores - que suelen darse en trabajos de investigación – los rectificaré a su debido tiempo, si así corresponde.”
 
Martina Iñiguez

Martina Iñiguez

- Currículum -

Nacida en Corrientes, provincia litoraleña de la República Argentina el 24 de Noviembre de 1939. A los cincuenta años de edad comienza a escribir poesía lunfardesca , lírica y letras para canciones. Ha recibido numerosos premios nacionales e internacionales en las diferentes categorías Publicó tres libros de poesía lunfarda y poemas en diversas revistas y antologías del país y del exterior. Como letrista comparte la autoría de canciones con Raúl Garello, Oscar Valles, Mateo Villalba, Carmen Guzmán, María Graña, Silvana Gregori, Juan Morteo y otros. Han grabado sus temas Reynaldo Martín, Silvana Gregori, Viviana Vigil, Oscar Larroca, Los Tucu- Tucu, María Ofelia; Mateo Villalba, Maura Sebastián, Terucha Solá, Cacho Espíndola y otros. Actuaciones en Olavarría, Mar del Plata y Santa Clara del Mar. Presentaciones en Montevideo, Tacuarembó, Punta del Este y Durazno de la República Oriental del Uruguay. Miembro patrocinante de la Academia Porteña del Lunfardo y del Círculo de Poetas Lunfardos Distinguida entre los mejores 20 poetas lunfardos del país Medalla de Plata al Poeta Lunfardo Jurado en diversos certámenes literarios.

Su investigación sobre la escolaridad de Carlos Gardel, en colaboración con el Museo Pedagógico de Montevideo, permitió comprobar de manera indubitable que la foto escolar conocida del cantor fue tomada en una escuela de Montevideo antes de la llegada de Berta Gardes y su hijo a Buenos Aires en 1893, lo que prueba la existencia de dos niños, uno nacido en Toulouse e hijo de Berta Gardes, quien hizo su escolaridad en Buenos Aires, y otro uruguayo, posteriormente llamado Carlos Gardel, quien comenzó su escolaridad en el barrio Sur de Montevideo.

Encontró también la fecha de ingreso al país de Esteban Capot, amigo de la infancia de Gardel, probando que no había sido posible que conociera al cantor en Toulouse, (según declaraciones hechas a Revista Platea) ya que llegó a Buenos Aires un año y medio antes del nacimiento de Charles Romuald Gardes en Francia.

Halló que Anaïs Beaux, la amiga de Berta que supuestamente la acogió junto con su esposo Fortunato Muñiz a su llegada a Buenos Aires en 1893, aparece como soltera y con una hija natural llamada Amanda Beaux en el censo de 1895. En la lista no aparece Fortunato Muñiz.

Anaïs Beaux vivía ya en Corrientes 1557 en 1908, lo que convierte en falaz la versión dada por Berta Gardes a "La Canción Moderna" en el sentido de que Carlos no podía buscarla después de su desaparición de 6 años, por desconocer su domicilio.
 

Participó en el 10º CONGRESO DE HISTORIA DE LA FOTOGRAFÍA EN LA ARGENTINA (1839-1939, realizado en Chascomús en septiembre de 2009.

 

Fue citada por la comisión de Cultura del Parlamento Uruguayo, junto con las autoridades del Museo Pedagógico de esa ciudad, para exponer sus investigaciones en Junio de 2008.

 

Se la distinguió con el Gardel de Oro en la cuarta entrega de premios realizada el 5 de diciembre de 2009 en Tacuatrembó, cuna de Carlos Gardel.

 

De Ricardo Ostuni

"Nada más cambiante que la historia, la que, a la luz de nuevos descubrimientos y  nuevas interpretaciones, varía en los distintos campos bajo su análisis sin que nadie se escandalice.
Nada está tan sujeto a ser modificado como la historia, porque no es una ciencia exacta y sólo se revela a través de documentos, indicios y suposiciones.
Reparemos que aún la llamada “historia patria” tiene controvertidos juicios: no pocos héroes son vistos como villanos por algún sector de la historiografía y no pocos villanos, en algunas obras, son elevados a la categoría de héroes. Y sin embargo, todos los historiadores hurgan en los mismos documentos (archivos, memorias, autobiografías, constancias oficiales, etc.) sólo que los interpretan y los valoran de distinta manera.
La libertad de pensamiento es la base fundamental para tratar de recuperar el pasado y traerlo con alguna certeza al presente. Negarle al investigador esta premisa, es cercenarle el mismo campo de su materia."

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