* GARDEL habla de su juventud - 1933

Gardel habla de su juventud para "El Diario" de Montevideo

 

Viernes 29 de septiembre de 1933

 

En esta nota se hace evidente que Carlos Gardel y Charles Romuald Gardes no eran la misma persona. El cantor no menciona fechas pero ellas son fácilmente deducibles.

Además disfraza su realidad familiar hablando de que iba a la escuela de día y de noche, cuando "los padres" lo creían con la cabeza metida entre las hojas de estudio, andaba por las calles del barrio, algo imposible si hubiera sido el alumno pupilo del Colegio Pio IX:

 

“Callecita de mi barrio”…

"Lo mandaban a la escuela de día y cuando buenamente los padres lo creían con la cabeza metida entre las hojas de estudio “El Morocho” andaba por las calles del barrio enseñando que el tango tanto se reflejaba en el acerado espejo de la hoja de una daga como en la sincera lágrima del bacán que le cantaba con tristeza al bulín, lleno por los recuerdos de la paloma fugaz.

Le tiraba el teatro y un día buscó la manera de meterse de cualquier manera, aunque fuera entre las piolas de los telones.

Entró al “Victoria” como ayudante de utilero…

Y el que hoy es astro máximo se ocupaba entonces de correr los muebles en escena(1) Hacía el trabajo con alegría, pero no se sentía aún donde soñaba estar y por eso se ingenió para poder pasar a la Ópera(2), porque, en aquel entonces sentía atracción por el arte lírico.

Mientras tenía que ayudar a levantar telones se extasiaba oyendo cantar y más de una vez ensayó a solas como aquellos cantantes de las noches del teatro de Corrientes: “¡¡Jaime!!... Ah!...ah! ¡Cacerola! Jaime!”.

Y experimentaba alegría al notar que también a él le respondían las cuerdas vocales.

Carlos que ahora tiene amigos “bacanes” no se ha olvidado de aquellos buenos camaradas de las reuniones a base de sándwiches de mortadela, rociados con un medio y medio de vino y “gaseosa”. Tiene palabras de afectuoso recuerdo para el famoso “Pata Santa” que todavía anda entre los comparsas porteños, para Fermín el utilero… y no se olvida de las madrugadas en que se “fajaba” romanzas a pedido de la concurrencia selecta del almacén de la esquina. (3)

¡Tiempos buenos, a pesar… “del tiempo”!

En las ruedas era deseado “El Morocho” porque gustaba su voz y no faltó quien llevado por la explosión del entusiasmo se atreviera a pronosticar con acierto su futuro de cantor."

 

(1) Es impensable que tomaran a un niño de 11 años para correr muebles. Gardel tenía en 1902 alrededor de 18 años.

 

(2) En el teatro de la Ópera escuchó cantar a Ruffo.

 

(3) El almacén de la esquina era el de Podestá y Calori, (demolido en 1903), este último, de apellido italiano, sería quien según Esteban Capot le enseñó a cantar las romanzas.
 

CARLOS GARDEL - Su vida - Cronología

La verdadera vida de Carlos Gardel presenta enigmas que han dado lugar a innumerables investigaciones no siempre exentas de errores, pese a la elogiable capacidad y voluntad puestas en juego por adictos a una y otra tesis. Son muchas las afirmaciones carentes de veracidad, los indicios falsos, engañosos, los conceptos sin contenido que dificultan llegar a la verdad. La vida de Carlos Gardel representa un desafío por los muchos enigmas asociados, sobre todo, en la época anterior a su exitosa carrera artística. Pienso que, al analizar su vida, no se puede separar al artista de la persona, porque ambos son la consecuencia de sus circunstancias. Como expresara el investigador Luciano Londoño López: “La personalidad de Gardel importa, y para conocer su personalidad no puede soslayarse su biografía” Creo también necesario tener en cuenta todo tipo de testimonios, incluídos los orales de difícil verificación, señalando el carácter de versión de lo que no se ha logrado documentar, porque pueden ofrecer pautas valiosas al curso de la investigación.
Investigadores de una u otra opinión repiten las mismas versiones de algunos hechos, muy a menudo sin sostén documental, acomodándolas a períodos diferentes de la vida de Gardel sin aportar elementos que hagan plausible su elección.
Se han realizado ya extensos análisis sobre la vida artística y privada del cantor, me limitaré entonces a tratar de aclarar algunos hechos puntuales correspondientes al período “oscuro” de su existencia: 1882 – 1911, sobre los que se ha fantaseado mucho, aportando datos que ubican con bastante exactitud el momento de su posible ocurrencia.
Hago mías las palabras del investigador Gerardo Bra: “Denominar uruguayista (u orientalista) y francesista a las dos tesis en pugna sobre el lugar de nacimiento del gran cantor no infiere de modo alguno un enfrentamiento, sino respectivas posiciones avaladas por los argumentos que se esgrimen, en ambos casos con honradez intelectual”. ... “Y si incurro en errores - que suelen darse en trabajos de investigación – los rectificaré a su debido tiempo, si así corresponde.”
 
Martina Iñiguez

Martina Iñiguez

- Currículum -

Nacida en Corrientes, provincia litoraleña de la República Argentina el 24 de Noviembre de 1939. A los cincuenta años de edad comienza a escribir poesía lunfardesca , lírica y letras para canciones. Ha recibido numerosos premios nacionales e internacionales en las diferentes categorías Publicó tres libros de poesía lunfarda y poemas en diversas revistas y antologías del país y del exterior. Como letrista comparte la autoría de canciones con Raúl Garello, Oscar Valles, Mateo Villalba, Carmen Guzmán, María Graña, Silvana Gregori, Juan Morteo y otros. Han grabado sus temas Reynaldo Martín, Silvana Gregori, Viviana Vigil, Oscar Larroca, Los Tucu- Tucu, María Ofelia; Mateo Villalba, Maura Sebastián, Terucha Solá, Cacho Espíndola y otros. Actuaciones en Olavarría, Mar del Plata y Santa Clara del Mar. Presentaciones en Montevideo, Tacuarembó, Punta del Este y Durazno de la República Oriental del Uruguay. Miembro patrocinante de la Academia Porteña del Lunfardo y del Círculo de Poetas Lunfardos Distinguida entre los mejores 20 poetas lunfardos del país Medalla de Plata al Poeta Lunfardo Jurado en diversos certámenes literarios.

Su investigación sobre la escolaridad de Carlos Gardel, en colaboración con el Museo Pedagógico de Montevideo, permitió comprobar de manera indubitable que la foto escolar conocida del cantor fue tomada en una escuela de Montevideo antes de la llegada de Berta Gardes y su hijo a Buenos Aires en 1893, lo que prueba la existencia de dos niños, uno nacido en Toulouse e hijo de Berta Gardes, quien hizo su escolaridad en Buenos Aires, y otro uruguayo, posteriormente llamado Carlos Gardel, quien comenzó su escolaridad en el barrio Sur de Montevideo.

Encontró también la fecha de ingreso al país de Esteban Capot, amigo de la infancia de Gardel, probando que no había sido posible que conociera al cantor en Toulouse, (según declaraciones hechas a Revista Platea) ya que llegó a Buenos Aires un año y medio antes del nacimiento de Charles Romuald Gardes en Francia.

Halló que Anaïs Beaux, la amiga de Berta que supuestamente la acogió junto con su esposo Fortunato Muñiz a su llegada a Buenos Aires en 1893, aparece como soltera y con una hija natural llamada Amanda Beaux en el censo de 1895. En la lista no aparece Fortunato Muñiz.

Anaïs Beaux y Fortunato Muñiz vivían ya en Corrientes 1557 en 1908, lo que convierte en falaz la versión dada por Berta Gardes a "La Canción Moderna" en el sentido de que Carlos no podía buscarla después de su desaparición de 6 años, por desconocer su domicilio.

 

De Ricardo Ostuni

"Nada más cambiante que la historia, la que, a la luz de nuevos descubrimientos y  nuevas interpretaciones, varía en los distintos campos bajo su análisis sin que nadie se escandalice.
Nada está tan sujeto a ser modificado como la historia, porque no es una ciencia exacta y sólo se revela a través de documentos, indicios y suposiciones.
Reparemos que aún la llamada “historia patria” tiene controvertidos juicios: no pocos héroes son vistos como villanos por algún sector de la historiografía y no pocos villanos, en algunas obras, son elevados a la categoría de héroes. Y sin embargo, todos los historiadores hurgan en los mismos documentos (archivos, memorias, autobiografías, constancias oficiales, etc.) sólo que los interpretan y los valoran de distinta manera.
La libertad de pensamiento es la base fundamental para tratar de recuperar el pasado y traerlo con alguna certeza al presente. Negarle al investigador esta premisa, es cercenarle el mismo campo de su materia."

ENLACES