Los Jinetes de Dragones: También conocidos como Shur'tugals por parte de los elfos, tenían la misión de proteger a los habitantes de Alagaësia, objetivo que consiguieron durante miles de años, hasta su extinción. Cada Jinete comparte una relación muy poderosa con su dragón, pues su magia es del color del dragón, además gracias a aquella relación sus vidas eran extremadamente largas y mantenía un fuerte contacto mental con sus dragones.
Se comentaba que cada uno poseía la fuerza de diez hombres y que eran inmortales, a menos que una espada o el veneno les quitara la vida. Los Jinetes se destacaban por ser fuertes de cuerpo, bondadosos de mente y sinceros de corazón. En su aspecto físico sobresalían las orejas, que se volvían puntiagudas con el paso de los años, aunque mucho menos que las de los elfos. <<¡Juramentos traicionados, seres asesinados, huevos destrozados! ¡Sangre por todas partes! ¡Asesinos!>>.
Los Dragones: Fueron los primeros habitantes de Alagaësia, pues fueron creados al mismo tiempo que ella. Su tamaño supera al de las casas de Alagaësia, pues la envergadura de sus alas es mayor a 30 metros. Los dragones son incapaces de echar fuego hasta los cinco o seis meses luego del nacimiento, edad en la que pueden aparearse. Eran considerados simples animales por los elfos -aunque eran tan listos como los humanos-, y se encontraban en guerra con ellos. Luego de muchas batallas, un elfo llamado Eragon encontró un huevo de dragón, al que cuidaba en secreto. Cuando el dragón creció, viajó junto al elfo a los dominios de los dragones, en el que ambas razas sellaron un pacto y decidieron crear a los Jinetes de Dragones, quien en principio ayudaban a elfos y dragones para comunicarse. Los dragones vivían eternamente siempre que no se les asesinara o su Jinete no muriera.
Los Jinetes de Dragones mantuvieron la paz por muchos años en las tierras de Alagaësia, logrando que sus habitantes prosperaran y no sufrieran escasez de riqueza alguna. El poder volvió arrogantes a algunos Jinetes y no dieron importancia al hecho de que Galbatorix hubiese ascendido súbitamente entre ellos, quien al perder su dragón culpó a los Jinetes. Descepcionado al ser negada la petición de un nuevo dragón, Galbatorix junto a un Jinete tendieron una trampa a los ancianos del consejo de Shur'tugals y luego de que el Jinete amigo acabara con la vida de uno de ellos, fue asesinado por el propio Galbatorix, quien huyó y permaneció escondido por algunos años. Luego de un tiempo, Galbatorix con la ayuda de Morzan robó un dragón recién nacido de la ciudad de Urû´baen y ambos huyeron a un lugar tenebroso, en el que Morzan aprendió la magia prohibida bajo la tutela de Galbatorix. Cuando el dragón de Galbatorix hubo alcanzado la madurez, comenzaron a terminar con la vida de los Jinetes ayudados por Morzan y otros doce hombres, quienes fueron conocidos como los Trece Apóstatas. Sin embargo, Vrael, el jefe de los Jinetes defendió a los dragones sobrevivientes, evitando que cayeran en las manos de los Apóstatas, pero fue asesinado en el monte Utgard por Galbatorix, quien le cortó la cabeza con su espada. Desde ese lamentable día, Galbatorix se proclamó Rey de toda Alagaësia y ha gobernado El Imperio desde entonces.
La palama reluciente: Mejor conocida como Gedwëy Ignasia, a Eragon le aparece luego de tocar a su dragona por primera vez. La marca se encuentra en el centro de la palma y tiene forma de óvalo blanco y difuso.
El huevo de Saphira: Descrito como una gema hermosa, el huevo de Saphira era azul rodeado de nervaduras blancas del mismo material. Era más duro que el diamante y poseía algunas de sus propiedades físicas. Antes de abrirse se escuchaban fuertes chillidos provenientes desde su interior, y luego de aquello poco a poco comenzó a descascararse hasta el nacimiento de la dragona.
La cabeza es ligeramente triangular y el maxilar superior posee dos colmillos blancos, afilados y diminutos. Las garras son del mismo color que los dientes y parecen hechas de marfil pulido; el cuerpo del dragón es recorrido por un línea de pequeñas púas y sus ojos son del mismo color que el huevo -fríos y azules en el caso de Saphira-. Las alas tienen la textura de pergamino antiguo, aterciopelado y tibio, bajo las que se encuentran cientos de venas delgadas. | En alguna época, el mundo vivía en paz, protegido por guerreros montados sobre poderosos dragones.
Los Dragones actuales: Shruikan: dragón negro del Rey Galbatorix. Algunos Jinetes:
Bid'Daum: dragón del elfo Eragon.
Hay dragones de todos colores. Usualmente son colores sólidos con sombreado ligero en las alas y partes inferiores. No existen dragones rayados ni con puntos.
¿Sabías qué...? Galbatorix y Shruikan no comparten el tradicional lazo dragón-jinete. Galbatorix forzó a Shruikan a servirle mediante varios hechizos y trucos .Su relación es una imitación mala de la que comparten Eragon y Saphira. Lo que siente o no siente Shruikan en su vida aún debe ser discutido en los libros. Los dragones nunca desarrollaron un lenguaje propio, por esta razón los elfos tuvieron problemas de comunicación con ellos cuando las dos razas se enfrentaron. Los dragones se comunicaban entre sí por medio de impresiones interconectadas—imágenes, sentimientos, sonidos, olores. Un ejemplo de esto es cuando, en Eldest, Glaedr comparte con Eragon y Saphira el nombre impronunciable del dragón que ayudó a crear el lazo entre elfos y dragones.
- Línea de tiempo en la web de la película.
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