«El úrgalo -o carnero, como también los llamaban, recordó Eragon mantenía la cabeza erguida y mostraba los colmillos, pero no ofreció mayor reacción a los abusos que le dedicaban. Era un espécimen magnífico, de casi tres metros de altura, con rasgos fuertes y altivos, aunque grotescos, gruesos cuernos que se extendían en espiral y una fantástica musculatura que parecía capacitarlo para matar a un oso de un solo golpe. Su única ropa era un taparrabos nudoso, unas pocas planchas de hierro puro sostenidas por retazos de malla y un disco metálico curvado que descansaba entre los dos cuernos para proteger la parte alta de la cabeza. Llevaba el largo cabello negro recogido en una cola».
Ahgrat ukmar: hecho está.
Drajl: prole de gusanos.
Herndall: madres úrgalo que gobiernan a sus tribus.
Ithrö Zhâda (Orthíad): Condena de los rebeldes.
¡Kaz jtierl trazhid! Otrag bagh: ¡No ataquéis! Rodeadlo.
Namna: retazos de tejidos que se colocan a la entrada de sus cabañas y que narran historias familiares.
Nar: título de gran respeto, carente de género.
Urgralgra: el nombre que los úrgalos se dan a sí mismos (literalmente, los que no tienen cuernos).
Ushnark: padre. |
