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La resurrección de Jesús
Para comenzar, poniéndonos a tono con la Semana Santa, comparto el resumen de los capítulos del libro "Cristología para empezar",
de José Ramón Busto Saiz, S.J. que, a mi ...
Publicado a las 04/05/2009 08:10 por Gabriel Pescio
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Aproximación histórica a la muerte de Jesús
Para comenzar, poniéndonos a tono con la Semana Santa, comparto el resumen de los capítulos del libro "Cristología para empezar",
de José Ramón Busto Saiz, S.J. que, a mi ...
Publicado a las 04/05/2009 08:09 por Gabriel Pescio
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publicado a la(s) 11/04/2009 12:53 por Gabriel Pescio
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actualizado el 04/05/2009 08:10
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Para comenzar, poniéndonos a tono con la Semana Santa, comparto el resumen de los capítulos del libro " Cristología para empezar",
de José Ramón Busto Saiz, S.J. que, a mi parecer, presenta en forma
clara, actualizada y profunda los principales acuerdos teológicos
contemporáneos sobre la muerte y resurrección de Jesús. (Se pueden
ampliar estas consideraciones leyendo esta recensión de
la obra elaborada por un (¿anónimo?) miembro del Opus Dei... Es
sugestivamente el primer resultado de la búsqueda del título del libro
en Google...). Los vínculos llevan a los textos bíblicos referidos,
según aparecen en la versión "on-line" de “El libro del Pueblo de Dios”, la traducción de la Biblia realizada en Argentina. Testimonios literariosSe puede decir que todo el Nuevo Testamento es un testimonio de la resurrección de Jesús. Ahora bien, dentro del conjunto del Nuevo Testamento hay una serie de textos que nos hablan más específicamente de ello: Confesiones de fe: Son frases breves que testimonian la resurrección de Jesús. Eran repetidas y enseñadas y servían para expresar el sentimiento y la convicción de la primitiva comunidad de que el Señor, tras la muerte, vive. Son los más primitivos testimonios literarios de la resurrección de Jesús.
Himnos: Resumen de alguna manera todo lo que significa el misterio de Cristo, todo lo que significa su muerte y resurrección. Son composiciones poéticas usadas en celebraciones litúrgicas. Relatos sobre la tumba vacía: Son generalmente entendidos como leyendas para comunicar de una manera popular que el Señor ha resucitado. En sí, más allá de su dudosa historicidad, la tumba vacía es insuficiente e innecesaria para la resurrección de Jesús. Insuficiente, porque puede explicarse de diversas maneras (la más lógica, por el robo del cadáver). Innecesaria, porque Jesús puede resucitar sin que el cuerpo (como realidad física, conjunto de átomos) tenga nada que ver en la resurrección. Resucitar no significa volver a esta vida, sino entrar en la vida de Dios. Y en la vida de Dios no hay átomos; Dios está más allá del espacio, el espacio y todas las dimensiones. Relatos de apariciones: Son la forma que los primeros testigos de la resurrección del Señor tienen de contarnos su experiencia. Esta experiencia es mística, es decir, de encuentro directo con Dios. Y la cuentan como pueden, porque no tienen referencias de otros casos análogos. Además, en la experiencia de Dios no funciona la dualidad sujeto-objeto: Dios está tan fuera de mí como dentro de mí. Entonces, una "visión" del Señor resucitado no es idéntica a la visión que yo tengo de una persona con la que hablo. Con frecuencia se nos testimonia el no reconocimiento del Señor en un primer momento. Con ello se nos da a entender que, al no haber vuelto Jesús a esta nuestra vida, no es perceptible como un objeto o como una persona que vemos objetualmente frente a nosotros. El Señor resucitado tiene que ser reconocido con los ojos de la fe. La comunidad va cayendo en la cuenta de que existen momentos en lso que se hace presente el Señor resucitado y en los que se le puede reconocer. Y eso lo expresa también en los relatos. Ejemplo típico es el relato de los discípulos de Emaús. La fe en la resurrecciónHay cuatro puntos que pueden servir como exégesis de la frase "el Señor ha resucitado": - Dios es fiel: Jesús va a la muerte porque es fiel a lo que el Padre. ¿Y Dios es fiel a Jesús? Al decir "Jesucristo ha resucitado", estamos respondiendo que sí, que no hay nadie más fiel que Dios. Desde un pundo de vista bíblico, el hombre es inmortal, no tanto porque posea un alma inmortal, cuanto porque la fidelidad de Dios no puede permitir que quien le ha sido fiel experimente la corrupción.
- Jesús vive: el hombre Jesús de Nazaret vive, no está muerto. Y vive en todo lo que es y lo que fue. Está vivo en el ser de Dios, para nunca más morir. La fe de la Iglesia al confesar la resurrección de la carne mantiene que seremos nosotros mismos los que estaremos en la vida de Dios igual que Jesús; no una parte de nosotros mismos, sino todo nuestro ser.
- Jesús tenía razón: Lo que Jesús reveló de Dios (que Dios es amor incondicional y que las relaciones entre los hombres han de ser las propias de unos hijos de tal Padre) resulta reinvindicado en la resurrección. Y los hombres nos hemos de relacionar con Dios como Jesús dijo.
- El sentido de la vida está en ser como Jesús: Afirmar que el Señor ha resucitado expresa que estamos aquí para morir como Jesús y resucitar como Jesús. Éste es el sentido de nuestra vida. Ésta es nuestra esperanza.
El nacimiento de la IglesiaEn la fe en que Jesús ha resucitado tiene lugar la fundación de la Iglesia. A ello apuntan algunos de los motivos que encontramos en los relatos de las apariciones. Al Señor se lo reconoce en el partir el pan, en su Palabra, en la lectura de las Escrituras, en la congregación de los discípulos. Jesús resucitado congrega a la Iglesia. La Iglesia es el grupo de personas que confiesan que el Señor vive y que orientan su existencia sobre esta fe. |
publicado a la(s) 06/04/2009 14:47 por Gabriel Pescio
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actualizado el 04/05/2009 08:09
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Para comenzar, poniéndonos a tono con la Semana Santa, comparto el resumen de los capítulos del libro "Cristología para empezar",
de José Ramón Busto Saiz, S.J. que, a mi parecer, presenta en forma
clara, actualizada y profunda los principales acuerdos teológicos
contemporáneos sobre la muerte y resurrección de Jesús. (Se pueden
ampliar estas consideraciones leyendo esta recensión de
la obra elaborada por un (¿anónimo?) miembro del Opus Dei... Es
sugestivamente el primer resultado de la búsqueda del título del libro
en Google...). Los vínculos llevan a los textos bíblicos referidos,
según aparecen en la versión "on-line" de “El libro del Pueblo de Dios”, la traducción de la Biblia realizada en Argentina. Tanto en el evangelio de Marcos como en el de Lucas se nos informa de que esa acción de Jesús fue la causa por la que los judíos empezaron, desde ese momento, a buscar una ocasión para matarlo. Cuando Jesús entra en el Templo, derriba las mesas de los cambistas y expulsa a los vendedores de palomas y de ovejas, lo que hace es impedir el funcionamiento del sistema cultual judío. Lo que Jesús hace es un gesto profético con el cual viene a pronunciarse así: este sistema cultual no es el que Dios quiere y, por lo tanto, no pueden seguir ofreciendo sacrificios a Dios de esta manera. La interpretación que dan los evangelistas a estos acontecimientos está en los textos del Antiguo Testamento que citan: ¿Qué es lo que dice Isaías? Cuando llegue el Reino de Dios, los extranjeros y los eunucos podrán ofrecer sacrificios en la casa de Yahvé. Como Jesús está anunciando la proximidad de los tiempos mesiánicos, que llegan vinculados a su persona, ha llegado el momento de empezar a realizar en el culto a Dios aquello que Isaísa había profetizado. ¿Qué es lo que dice Jeremías?: "Ustedes roban, matan, adulteran, oprimen al pobre y vienen a la casa de Yahvé diciendo: ¡Viva Yahvé que vive aquí! ¡somos el pueblo elegido!, y convierten de hecho la casa de Yahvé en una cueva de bandidos". Los bandidos no son, entonces, los vendedores de palomas, sino los que van a rezar al Templo. Pero no por ir a rezar, sino porque usan la oración como una forma de tranqilizarse ante Dios luego de haber matado, adulterado y oprimido al pobre antes de entrar allí. A la luz de esto se ve que Caifás no era tan mala persona (tal como hemos oscurecido su figura): él cree que el funcionamiento del Templo es el correcto y no quiere que un idealista provoque el caos subvirtiendo el orden religioso establecido y tradicional. La condena de Jesús¿Por qué Caifás quiere matar a Jesús? Porque si es verdad lo que Jesús dice, Caifás debe empezar a cambiar el sistema de funcionamiento del Templo y de adoración a Dios. En cambio, si la predicación de Jesús es falsa, Jesús es un falso profeta, un impostor que merece un castigo tanto más riguroso cuanto más deletérea para el judaísmo es su predicación: de acuerdo con las leyes del Deuteronomio, debe morir. ¿Qué pasa en la muerte de Jesús? Jesús es juzgado y condenado por blasfemia. Esto significa, sencillamente, atribuir a Dios algo que no es verdad. ¿Qué es aquello que Jesús dice de Dios que Caifás entiende que no es verdad? Su predicación: que Dios ama a todos los hombres, que Dios está a favor de los pobres, aunque éstos no cumplan la Ley, que el Reino de Dios ha llegado; que el que quiera entrar en el Reino tiene que convertirse, es decir, empezar a actuar como digno hijo de ese Padre que ama incondicionalmente a todos. Caifás y el Sanedrín tienen el corazón demasiado duro para aceptar esto y convertirse. No les queda mñas remedio que condenar a muerte a Jesús. Lo más importante es caer en la cuenta de que la muerte de Jesús se la buscó el mismo Jesús. ¿Podría Jesús haberse librado de la muerte? Evidentemente, sí. Bastaba con que se hubiera ido de Jerusalén. Porque el Mesías debía manifestarse en Jerusalén. ¿Por qué, entonces, Jesús se busca la muerte? Porque su relación de fidelidad con el Padre le obliga a ello. Decir que Dios es amor incondicionado es peligroso, y actuar en consecuencia mucho más. Este obrar es tal que la estructura del pecado del mundo no lo puede soportar y tiene que quitarlo del medio. Quienes condenaron a Jesús fueron Caifás y Pilato; pero quien en verdad mató a Jesús fue el pecado del mundo, cuya fuerza tenemos que aprender a descubrir también en nosotros mismos. |
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