**** Afortunadamente, el 30 de agosto del 2011, la UPR-Mayagüez reglamentó limitar el número de veces que un estudiante puede darse de baja en un programa de cuatro años a 5, y a 7 en el caso de los programas de cinco años. Ver certificación del senado académico. ****
Política Educativa Errada: Bajas en la Universidad de Puerto RicoUn desperdicio de recursos y de potencial estudiantil
Llegué a la UPR-Mayagüez en el 1997. Llevo más de 10 años trabajando
como docente en el Departamento de Matemáticas. Durante este tiempo he
ofrecido cursos subgraduados y graduados, a estudiantes de todo tipo.
He servido como director asociado del departamento en dos ocasiones. He
participado en muchas iniciativas para tratar de mejorar el rendimiento
de nuestros estudiantes en los cursos de matemáticas. A continuación siguen algunas observaciones que son producto de esta experiencia: - La
gran mayoría de los estudiantes del Recinto Universitario de Mayagüez
son inteligentes y en teoría deberían de poder aprobar un curso como
Precálculo sin problema; tienen la capacidad cruda, innata. Sin
embargo, año tras año, más de la mitad fracasan una y otra vez en sus
cursos de matemáticas.
- La gran mayoría de los estudiantes
de nuestro Recinto no tienen hábitos sanos de estudio, ni disciplina;
muchos ni siquiera tienen alguna experiencia de lo que es estudiar para
alcanzar un grado profundo de entendimiento. Vienen a la universidad
con enormes lagunas de conocimiento en matemáticas. Esto es el
resultado de una vida académica pre-universitaria muy pobre, donde se
les exige poco o nada.
- Muchos de estos estudiantes podrían
superar sus lagunas y reemplazar sus malos hábitos en un ambiente de
trabajo, competitividad y excelencia. Sin embargo, superar malos
hábitos a los 18 años de edad requiere de una intervención severa y de
un compromiso muy serio por parte del estudiante.
- No existe en
la Universidad de Puerto Rico una política coherente e inteligente para
promover un ambiente de superación, compromiso y trabajo entre los
estudiantes. Todo lo contrario: las actuales reglas y políticas
estimulan la mediocridad y la prolongación artificial e innecesaria del
tiempo que se toman los estudiantes para graduarse. Esto parece ser el
producto de una cultura administrativa que cede a las presiones
estudiantiles para salir del paso, o para ganar popularidad, sin pensar
en las consecuencias. Ejemplo flagrante: los estudiantes en la UPR pueden dar de baja cursos, hasta casi el final del semestre, tantas veces como ellos quieran.
Esto promueve un ambiente de falta de compromiso con los cursos;
inclusive promueve que los estudiantes jueguen con los cursos que tanto
cuestan al erario público.
- Además del costo inmenso a los
contribuyentes, quienes pagamos por la educación en la universidad
pública, está el costo para el estudiante, quien en la
irresponsabilidad de su juventud y posibilitado por el mismo sistema,
desperdicia sus mejores años perdiendo el tiempo.
Lo más
increíble de todo esto, es que cambiar una sola regla podría tener un
efecto muy positivo y significativo en esta situación: imponer un tope máximo al número de veces que un estudiante puede darse de baja. Un ejemplo reciente: en el 2007, el estado de Texas pasó legislación
que indica que un estudiante del sistema de educación superior pública
estatal solo puede darse de baja 6 veces en su vida universitaria
subgraduada. Esto incluye transferencias de una institución estatal a
otra; las bajas se transfieren con el estudiante. Si queremos
poder presionar a nuestros estudiantes para que se esfuercen, para que
trabajen y den lo mejor de sí, y además queremos controlar el gasto
público que representa tener muchos estudiantes que repiten cursos 5 y
6 veces en el sistema de educación pública superior, entonces tenemos
que adoptar en Puerto Rico una ley similar a la de Texas. |
Ċ ď Arturo Portnoy, Sep 14, 2011 3:27 AM
ď Arturo Portnoy, Jan 27, 2011 9:27 AM
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