Fue un éxito sin querer queriendo

"El Chavo del 8" fue una serie que se hizo popular no solamente en México sino que atravesó las fronteras. Logró llegar hasta China y Australia destacándose así el gran trabajo de su creador, Roberto Gómez Bolaños. En Argentina se transformó en un ícono de la televisión para los niños

Por Maximiliano De Vita Lemus
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Roberto Gómez Bolaños jamás pensó que su imagen llegaría a tener una enorme repercusión en gran parte del mundo. "El Chavo del 8" representó una obra cumbre a lo largo de su carrera. El también llamado "Chespirito" se apoyó en ello para crear otras historias como "El Chapulín Colorado", "El Doctor Chapatín", "El Chompiras", etc. Fue un gran acierto dedicarse entre los años 1973-1992 a fomentar una cultura que, en principio, se reprodujo en su país de origen (México) y luego traspasó la barrera del éxito llegando a otros lugares de Latinoamérica y posteriormente desembarcó en Europa y Asia. El programa constituye un récord, hasta el momento, no alcanzado por ninguna otra producción latinoamericana.

La historia empezó en 1971 cuando el protagonista del programa apareció junto con otro personaje, "La Chilindrina" en un sketch. Tan fuerte fue esa escena que dos años más tarde ese mismo sketch se convirtió en una serie semanal. Desde allí no pararon de producir episodios jugosos con gags que en la actualidad no han perdido esa tonalidad humorística, algo parecido como ocurre con "Los Tres Chiflados".  En un principio "El Chavo del 8" se dirigía a un público maduro, pero su éxito le permitió entrar al corazón de los niños.


¿Por qué se llamó "El Chavo del 8"? La respuesta es simple: porque se transmitió en el Canal Ocho de México, que era propiedad de Televisión Independiente, del grupo ALFA de Monterrey, Nuevo León. Luego se fusionó con Telesistema Mexicano (lo que hoy conocemos como Televisa) para posteriormente ser recibido por El Canal de las Estrellas. Tiempo después el Canal 8 se mudó al 9 (hoy Galavisión), debido a los cambios en las asignaciones del espectro radioeléctrico.

Para evitar problemas con el nombre "del Ocho" se decidió que el personaje principal viviera en el departamento número 8. Pero al "Chavo" lo podemos ver dentro de un barril. Sin embargo existe un capítulo donde se hace mención de su vivienda en el departamento ocho, pero nunca fue mostrado en el programa. En un libro escrito por el propio Gómez Bolaños hace referencia a que el personaje vive en un departamento.


La historia narra las andadas de un niño huérfano y muy humilde, que vive en una vecindad ubicada en los suburbios de la Ciudad de México. Allí, éste debe convivir con los particulares vecinos con los que siempre se ve envuelto en divertidas situaciones. En él se muestran valores como la honradez, la humildad y la solidaridad con el prójimo. Los personajes principales fueron:

"El Chavo" (1971-1992)
"Quico" (1971-1978)
"Don Ramón" (1971-1979/1981)
"Doña Florinda" (1971-1991)
"La Popis" (1974-1975/1992)
"La Chilindrina" (1971-1973/1975-1992)
"Doña Cleotilde" (1971-1992)
"El Señor Barriga" (1972-1992)
"El Profesor Jirafales" (1973-1992)
"Ñoño" (1974-1992) 
"Godinez" (1974-1992)

Pero la vida no fue todo color de rosa. Los padres de familia y pedagogos en Latinoamérica protestan actualmente por su contenido violento entre personas. Las cachetadas de "Doña Florinda" a "Don Ramón" u otra persona y los golpes que éste da al "Chavo", a su hija "La Chilindrina" y los pellizcos a "Quico", son la razón de ese malestar. Además casi todos los integrantes del elenco tuvieron diferencias, que terminaron en alejamientos definitivos. Hoy por hoy actores como Carlos Villagrán o María Antonieta de las Nieves continúan reclamando los derechos de sus personajes, en una puja muy complicada de difícil solución.


En 2008 Roberto Gómez Bolaños visitó Perú y allí confesó algo que sorprendió a todos: tenía pensando darle un final trágico al "Chavo". Según declaraciones en una conferencia de prensa, el cómico mexicano dijo que el personaje iba a ser atropellado por un auto cuando trataba de salvar a otro niño. Pero su hija, de profesión psicóloga, le pidió que no lo hiciera ya que los niños podían tomar actitudes mucho más graves, e incluso la del suicidio.

Sin ninguna duda "El Chavo del 8" fue una serie inimaginable y difícil de igualar en la actualidad. Con su magia llenó el espacio vacío de grandes y chicos. Una obra maestra de la risa, una obra que sigue siendo motivo de vista en las importantes cadenas televisivas de Latinoamérica y el mundo.