Este amor que llena mi morral de exploradora empedernida, con el que recorro tus cañadas, escalo tus montes y desciendo a las cavernas de tu alma. Es un amor un bien extraño, desquiciante, diferente. Es desprendido, aventurero, nómada y divertido Este amor que cargo encima, en mi mis riñones, mi estómago y en mi ser; que se me sale por los poros y revienta mis neuronas. Nada tiene que ver, con frágiles ataduras de género, ni tampoco con citas bíblicas, ni contratos legales. Este amor que taladra mis ganas de pantera indómita es desgreñado y loco, como mi pelo mojado por la lluvia, es andariego como mi alma errante, de mujer-niña enamorada de la vida es contagioso como la risa del infante ingenuo y bueno. Este amor que me hace bruja, hechicera y demonio, me convierte en musa, profeta, borracha y poeta. Este amor que me emboba, que me llena de ganas, de proyectos, me transforma; pero que no me hace ¡óyelo bien! luego no te quejes, en la dama perfecta, que para ti, soñó tu madre… |





Eres como el "Araba Fenice", y cuando te levanta de tus cenizas, tienes una mayor conciencia. Encantado.
Precioso poema, en el cual un simple sintagma ('Este amor') genera sintagmas en cascada, cada uno reflejo potente del yo, que en ellos se complace. La negación final le da, a tantos destellos imaginarios, un firme fundamento de realidad.